viernes, 22 de abril de 2022

Los abajo firmantes


Víctor Álvarez R.

Líderes empresariales, cívicos, académicos y políticos de Venezuela, defensores de la democracia, firmaron una Carta Abierta al Presidente Biden y solicitaron reimpulsar las negociaciones entre el gobierno y la oposición a fin de revisar las sanciones económicas que no lograron el objetivo de provocar un estallido social que desembocara en un cambio de gobierno. Argumentan que la prolongación de las sanciones ha generado efectos colaterales no deseados sobre las empresas privadas, organizaciones humanitarias y hogares venezolanos y deben ser revisadas. La polémica no se hizo esperar.

El detonante de la polémica es una afirmación que se hace en la Carta: “Las sanciones económicas y la política de máxima presión no lograron sus objetivos”.

En ninguna línea de La Carta se lee una petición de levantar las sanciones personales a quienes han violado derechos humanos, cometido actos de corrupción y han incurrido en el lavado dinero. En el texto tampoco se plantea eliminar incondicionalmente las sanciones financieras y comerciales sino flexibilizarlas a cambio de compromisos del gobierno para mejorar las condiciones sociales, económicas y políticas.

Lo que si se sugiere es revisar, flexibilizar y levantar las sanciones económicas que causan efectos colaterales en organizaciones humanitarias y en la empresa privada e impiden generar las divisas que el país necesita y otros sectores económicos distintos al petróleo aún no están en capacidad de generar, debido a su poca competitividad internacional.

La Carta hace mención a la crisis humanitaria de un país que después de ufanarse de tener el salario mínimo más alto de América Latina, se descalabró al extremo de ser actualmente uno de los países más pobres y desiguales del continente. En el texto se plantea adoptar mecanismos para asegurar que los ingresos petroleros adicionales que el país perciba por la flexibilización de las sanciones se destinen -bajo supervisión internacional- a atender las necesidades urgentes de los venezolanos.

La Carta plantea la necesidad de reactivar el proceso de negociación que se interrumpió en México, cuya reanudación necesita facilitación y apoyo internacional. Esta negociación no será en blanco y negro. En unos casos, una sanción concreta se removerá si y solo si el gobierno cumple con un determinada condición; en otros casos habrá que levantar primero las sanciones para destrancar el proceso.

La Carta deja claro que las sanciones no han sido la causa de la crisis económica y social que azota a Venezuela, sino el fracaso de un modelo basado en políticas equivocadas y en una voraz corrupción. Las sanciones fueron diseñadas para causar daño y lo lograron al agravar la crisis económica y social, pero no lograron provocar el estallido social que supuestamente provocaría el cambio de gobierno. Por el contrario, han generado efectos colaterales sobre las empresas privadas, organizaciones humanitarias y hogares venezolanos. 

Incluso, poderosos intereses económicos estadounidenses también se han visto perjudicados, toda vez que las sanciones obligaron a las transnacionales petroleras a abandonar sus negocios en Venezuela. Ni siquiera los tenedores de bonos de la deuda externa emitida por Pdvsa y la República han podido cobrar un centavo.

Negar que las sanciones han causado daños a la economía y la sociedad solo puede venir de una dirigencia política ausente, desconectada de la dramática realidad que sufre el país por la nefasta combinación de malas políticas gubernamentales causantes de la crisis, y unas sanciones económicas que la agravan.

¿Quiénes son Los abajo firmantes?

La carta fue inicialmente firmada por: Alejandro Sucre, Alfredo Padilla, Andrés Rojas, Blanca Vera Azaf, Feliciano Reyna, Francisco Rodríguez, Jorge Botti, Jorge Makriniotis, José Guerra, José Antonio Gil Yepes, José Manuel Puente, Juan Ernesto Aguilera, Luis Vicente León, Marcela León, Luis Oliveros, Manuel Sutherland, Marianela Herrera, Mariela Ramírez, Michael Penfold, Pablo Zambrano, Rafael Quiroz, Reinaldo Quintero, Ricardo Cusanno, Tamara Herrera y Víctor Álvarez.

Ninguno de los 25 firmantes se arroga la representación de otros sectores. Cada uno tiene un peso específico y en conjunto forman un coro de voces cuyas opiniones ejercen influencia en la opinión pública venezolana. Se les ha llamado Los abajo firmantes pero no son ni un think tank, ni una ONG, ni mucho menos un partido político.

Cada uno firmó a título personal, sin pretender representar a nadie. No son voceros de ninguna organización sino voces individuales que gozan de prestigio académico, técnico y profesional, y autoridad ética y moral. Su objetivo fue romper la inercia y estimular un debate necesario en un país descontento, que no cuenta con una dirigencia política que interprete el sentir nacional y le ofrezca una mejor alternativa a la de continuar bajo el mando de un gobierno autoritario y principal responsable de la crisis que sufre la nación.

Según Datanálisis, el rechazo a los partidos es cada vez mayor y sus mediciones coinciden con otras encuestadoras serias del país. Maduro tiene solo 18% de apoyo popular y un 67% de los venezolanos quieren un cambio de gobierno, pero también las encuestas dicen que sólo un 15% de los venezolanos creen que la oposición es capaz de generar un cambio. El 70 % de los consultados rechaza las sanciones económicas internacionales.

La Carta es una iniciativa de gente muy diversa que tiene por delante el reto de explorar otras coincidencias para mantenerse unida. Se diferencia de otras iniciativas que irrumpen en el debate público con una visión compartida, unidad de criterios y estructura organizativa.

El punto de confluencia entre los firmantes de La Carta es su interés común por una solución política a la crisis venezolana. Esto pasa por reactivar las negociaciones en México, por complementar capacidades y recursos para atender la emergencia humanitaria, y por revisar aquellas sanciones económicas que están generando efectos no deseados sobre las empresas privadas y las organizaciones humanitarias. Si se quieren resultados diferentes hay que hacer las cosas de manera diferente. Las sanciones no van a funcionar para forzar un cambio de gobierno pero pueden funcionar para que el gobierno cambie sus políticas en función de lograr tres objetivos básicos:

ü  Priorizar la atención a la emergencia humanitaria y detener el empobrecimiento de la población.

ü  Seguridad jurídica y protección de inversiones para crear un ambiente propicio a la actividad económica.

ü  Mejorar condiciones electorales de cara a unas Presidenciales 2024 a tono con estándares internacionales.

Escuche el contenido de la Carta Abierta al Presidente Biden en el nuevo podcast de #PedagogíaEconómica https://t1p.de/y9fhr

jueves, 21 de abril de 2022

¿En cuánto puede aumentar producción de petróleo venezolano este año?


Víctor Álvarez R. 

Según la OPEP, en 2021 la producción de petróleo venezolano aumentó 19,7%, al pasar de un promedio anual de 540 a 670 mil barriles diarios, con un pico en diciembre de 871 mil barriles de petróleo diarios (MBPD). Técnicamente no se ha incrementado la capacidad de producción sino que se ha reactivado la que está instalada. El incremento neto se logrará al superar la producción potencial actual de 1,8 millones de barriles de petróleo diarios (MMBPD) que, si se aprovecha, permitirá producir entre 1,2 a 1,5 MMBPD, siempre y cuando se levanten las sanciones y la industria petrolera se abra a la inversión privada nacional y extranjera.

Según datos de PDVSA, en Venezuela hay 16.371 pozos clasificados en las siguientes categorías:

3.721 pozos de Categoría 01, que están activos y produciendo.

12.650 pozos Categoría 2 y 3, que están inactivos, unos por reparaciones menores y otros por trabajos mayores que requieren la contratación de taladros y equipos que PDVSA no tiene.

En los pozos de Categoría 1 se requiere invertir $ 500.000 en cada uno; en los de Categoría 2 el monto sube a $ 700.000; reparar pozos de categoría 3 puede costar hasta $ 1.2 MM. Para perforar un pozo nuevo hay que invertir entre $ 2-4 MM. 

PDVSA está endeudada y no tiene fondos para levantar la producción. El actual esquema de inversión con mayoría accionaria estatal de 51% no funciona y exige evaluar la conveniencia para el interés nacional de impulsar una apertura petrolera en la que el socio privado pueda tener la mayoría accionaria y ser el operador integral de la empresa mixta, dejando claro que la propiedad de los yacimientos siempre será del Estado.

En 2021, las importaciones estadounidenses de petróleo ruso fueron de 671 MBD, mientras que Venezuela envió entre 500-700 MBPD al mercado asiático. En represalia por la invasión a Ucrania, Joe Biden prohibió las importaciones de petróleo ruso. Para compensar este suministro, la Casa Blanca explora la posibilidad de flexibilizar las sanciones a PDVSA y re-direccionar el petróleo venezolano al mercado estadounidense.

Para burlar las sanciones, el crudo nacional se vende con descuento. Y para transportarlo se paga un sobreprecio a las navieras. Según cálculos de la Cámara Petrolera Venezolana, Venezuela pierde $ 18 millones al día. Ecoanalítica calcula una pérdida anual de $ 4 mil millones. Si Biden y Maduro acuerdan un canje de sanciones por suministro seguro de petróleo, el oro negro venezolano podría venderse sin descuento, ni pagar sobreprecio por su transporte. Esto generaría más divisas para inyectar al mercado cambiario, estabilizar el precio del dólar y cubrir las importaciones de materias primas, insumos y repuestos que se necesitan para repotenciar los servicios públicos de agua, electricidad, gas, telecomunicaciones y para reactivar el aparato productivo del país.

Muy por encima de la pugna política entre quienes apuestan al fracaso del otro para quedarse con el poder, un acuerdo en estos términos a quién más conviene es al interés nacional. 

Vea el análisis completo en el nuevo video Youtube de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/RfK3_MZrINQ

miércoles, 13 de abril de 2022

¿Es posible desdolarizar la Economía venezolana?



Víctor Álvarez R. 


La dolarización en Venezuela fue la válvula de escape cuando la voraz hiperinflación derretía la moneda nacional como cubitos de hielo y nadie quería que le pagaran en bolívares. El signo monetario del país dejó de cumplir sus funciones para medir los precios, servir como medio de pago y por eso el dólar lo sustituyó cada vez. Después de cuatro años, el país finalmente salió de la hiperinflación y ahora el gobierno se plantea desdolarizar la economía. ¿Es esto posible?

Hay fenómenos económicos que son originados por una causa muy concreta. Sin embargo, cuando ésta desaparece, el fenómeno persiste. La dolarización es uno de ellos. Salimos de la hiperinflación pero la dolarización continua. ¿A qué se debe la dolarización inercial?

En primer lugar, la cobertura de la dolarización es muy grande. Según diversos estudios, en las principales ciudades del país más de 65 % de las operaciones de compra-venta se hacen en dólares. Y mientras más personas utilicen la divisa extranjera habrá más resistencia para volver al bolívar. Otra dificultad para desdolarizar es que los bolívares son escasos y por más que los consumidores deseen pagar en moneda nacional, no tienen cómo. Los bolívares que cada quien tiene en su cuenta apenas alcanzan para completar el pago de la factura.

La política monetaria restrictiva dejó sin bolívares a la banca para otorgar préstamos a la producción y el consumo y forzó aún más el uso del dólar. El gobierno autorizó a las empresas a emitir papeles comerciales en dólares e indujo al sistema bancario a crear productos destinados a la custodia y uso del creciente circulante en dólares que no podía seguir siendo guardado en cajas fuertes o gavetas.

Cuando la dolarización se ha extendido tanto, resulta más complicado y caro usar la moneda nacional, a menos que se encarezca el uso del dólar, tal como el gobierno pretende hacer con el IGTF que pecha con 3% los pagos en dólares. Si una persona hace una compra de 100 dólares y paga en divisas tendría que pagar 3 % de IGTF, aparte del 16 % de IVA. La lógica del gobierno es que quien use divisas pagará más. Por lo tanto, le convendrá ir al banco y cambiar los dólares en bolívares. Si el objetivo del gobierno es hacer retroceder la dolarización, con este impuesto a los pagos en divisas puede que incentive el uso del bolívar, pero también incentivará la informalidad de los pagos en divisas en transacciones en las que no se pedirá la factura para no pagar el impuesto.

Una vez que la dolarización ha alcanzado cierto nivel de cobertura y penetración es difícil echarla para atrás. Y no es castigando el uso de divisas o criptoactivos como se logrará reconstruir la confianza en la moneda nacional. Si no se fortalece el bolívar, los hogares, empresas e instituciones seguirán refugiándose en el dólar. Para recuperar la confianza en la moneda nacional y desdolarizar la economía hay que abatir la inflación, y esto solo se logra reactivando la producción, corrigiendo el déficit fiscal y erradicando su financiamiento con emisiones de dinero sin respaldo.

La moneda nacional necesita tener respaldo en las reservas internacionales, pero también en una economía pujante y cada vez más fuerte. La dolarización se puede revertir si se pone en marcha un plan integral de reformas económicas bien pensado, con las medidas correctas, aplicadas en un orden lógico y a la velocidad adecuada. Y esto no se logra de la noche a la mañana, llevará su tiempo y requerirá poner la economía al mando, por encima de los cálculos políticos y electorales.

Vea el análisis completo en el nuevo video de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/trgaH3k3MTk

jueves, 7 de abril de 2022

¿Por qué el salmón ahumado de Noruega es más barato que el cochino frito de El Junquito?





Víctor Álvarez R. 


Esta situación se debe a que, en 2021, la inflación en Venezuela fue de 686%, mientras que el precio del dólar o tasa de cambio subió 321%, apenas la mitad. Esto significa que el dólar se encareció mucho menos que los demás productos.

Actualmente, el dólar es la mercancía más barata y todo lo que se compre con él resultará más barato que la producción nacional, sobre todo si en los demás países la inflación anual resultó ser considerablemente menor que la inflación venezolana.

En vez de producir en un país castigado por los sobrecostos que generan los cortes de electricidad, el racionamiento de agua, la escasez de gas industrial, las deficientes telecomunicaciones, el deterioro de la infraestructura y la migración del talento humano, el negocio más rentable es importar, mucho más si las importaciones están exoneradas del pago de arancel e IVA.

Los sectores productivos nacionales solicitan al gobierno corregir las ventajosas condiciones en las que compiten los productos importados, pero eso significaría devaluar el bolívar para encarecer las importaciones, subir el arancel a 30 % y cobrar el IVA de 16 %. El impacto sería un aumento de los precios de los productos importados en torno al 100 %. Así, la producción nacional podría competir en precios, pero esto recrudecería la inflación y tendría un costo político-electoral que el gobierno no está dispuesto a pagar.

En esas condiciones de sobrevaluación del tipo de cambio, exoneración de aranceles e IVA es inviable la promesa gubernamental de sustituir importaciones por producción nacional para abastecer el mercado interno y exportar.

¿Cómo armonizar la necesidad de los hogares de tener acceso a productos buenos y baratos con la necesidad de sustituir importaciones, diversificar las exportaciones y proteger el empleo que se genera en el aparato productivo nacional?

El gran reto está en la cooperación y complementación de los sectores público y privado para diseñar políticas públicas y estrategias empresariales orientadas a crear ventajas competitivas sustentadas en la generación de conocimientos científicos y tecnológicos para mejorar continuamente la productividad, calidad y competitividad de la producción nacional.

Escuche el análisis completo en el nuevo podcast de #PedagogíaEconómica https://t1p.de/aq9yw

viernes, 18 de marzo de 2022

Sanciones económicas hacen surgir una economía negra


Víctor Álvarez R. 

Para evadir las sanciones económicas, el gobierno recurre a triangulaciones secretas con aliados a los cuales concede grandes descuentos para que se arriesguen a colocar en los mercados internacionales la producción de Pdvsa.

También les acepta elevados sobreprecios para que sean intermediarios en la compra de los alimentos, medicinas y electrodomésticos que el gobierno distribuye en la población.

Suelen ser empresas de países también sancionados que saben cómo burlar las prohibiciones y han transformado los vacíos dejados por otros proveedores en oportunidades de negocios de alto rendimiento.

Para evadir las sanciones, el gobierno permite el surgimiento de una economía negra, amparada por la Ley Antibloqueo, que además medra de la exoneración de aranceles, la desregulación y liberalización, de la privatización encubierta y de la apertura a la inversión extranjera procedente de países aliados.

Un nuevo mapa económico con nuevos actores se está conformando en Venezuela.

Vea como evalúan esta problemática importantes líderes empresariales y dirigentes gremiales en el nuevo video de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/0dTUAX6FSQ0

jueves, 10 de marzo de 2022

Invasión a Ucrania y sanciones a Rusia: ¿Podrá Venezuela aprovechar el alza en los precios del petróleo?

 


POR: Víctor Álvarez R. 

Escuche el análisis completo en el nuevo podcast de #PedagogíaEconómica: https://t1p.de/kyjy8

Como viene ocurriendo desde hace casi 50 años, cada conflicto bélico suele impactar los precios del petróleo y esto es precisamente lo que acaba de ocurrir. Nuevamente la siniestra fortuna de los países de la OPEP se hace presente. La invasión de Rusia a Ucrania disparó los precios de los crudos e inunda de petrodólares a los países exportadores.

EEUU anunció sanciones al petróleo y gas rusos, pero esta medida puede resultar contraproducente para sus propios habitantes y aliados. Debido al peso específico de Rusia en el mercado energético mundial, cualquier alteración de la oferta rusa inevitablemente se reflejará en los precios. Rusia es la sexta reserva mundial de petróleo y la primera de gas natural. Junto a Arabia Saudita y EEUU son los mayores productores de crudo. Es el segundo mayor exportador de petróleo y surte a UE, China y EEUU. Es el segundo mayor productor de gas y el máximo exportador.

La disminución de los suministros de Rusia ya está generando un gran impacto en los precios que rondan los 130 $/b. Estimaciones conservadoras proyectan en el corto plazo un incremento del crudo marcador Brent a 150 $/b. Si se endurecen y prolongan las sanciones, las proyecciones pueden superar el umbral de 200 $/b.

¿Podrá Venezuela aprovechar el alza de los precios del petróleo?

martes, 8 de marzo de 2022


Revista Pedagogía Económica № 3





Impacto de las sanciones económicas en las cadenas de suministro e inserción de Venezuela en las cadenas de valor internacional


 Los daños colaterales que causan las sanciones sobre negocios entre privados plantea al Departamento del Tesoro recalibrar las mismas a fin de no lastimar más al sector privado del país sancionado, ni a las empresas del país que sanciona. Al no poder mantener sus operaciones en el país sancionado, éstas pierden oportunidades de hacer nuevos negocios.

¿Cuál es el impacto de las sanciones sobre las cadenas de suministro? ¿Cómo afectan la inserción de Venezuela en las cadenas de valor internacional? ¿Están surgiendo otros proveedores que llenan los vacíos de los que se fueron? ¿De qué países son los nuevos proveedores? ¿Qué puedes recomendar para reconstruir los negocios de la empresa privada nacional con sus proveedores y clientes internacionales tradicionales?

Escuche que opinan importantes líderes empresariales y dirigentes gremiales  https://youtu.be/K4xtQeqe4gk

#CompreVenezolano: Sanciones económicas impiden a la empresa privada venderle al Estado venezolano


 

Luego de las primeras sanciones financieras vinieron las comerciales. Estas se extendieron a empresas privadas que se atrevan a tener negocios con empresas públicas e implica que sus cuentas y activos en territorio estadounidense pueden ser bloqueados, lo que obligó a proveedores privados de Corpoelec, Hidroven, Pdvsa gas, Cantv y otras empresas públicas a dejar de suministrar transformadores, compresores, bombas de agua, repuestos, etc.

En un país donde las compras gubernamentales son muy importantes, ¿Cuáles impactos directos han tenido las sanciones comerciales sobre los negocios de la empresa privada con las empresas públicas? 

Vea en este video qué dicen los empresarios https://youtu.be/qAAMMC6I8Nw


jueves, 3 de marzo de 2022

Impacto de las sanciones económicas en la empresa privada



Con esta primera entrega comenzaremos a compartir los avances de nuestro estudio sobre los efectos colaterales de las sanciones económicas en la empresa privada, el impacto que generan en las redes de suministro y en la inserción de Venezuela en las cadenas de valor internacional.

Ver video Youtube de Pedagogía Económica sobre el Impacto de las sanciones económicas en la empresa privada https://t.co/NRqifopk9D


Las sanciones financieras inmovilizan recursos del Estado venezolano en territorio estadounidense, impiden al gobierno realizar transferencias bancarias y gestionar créditos, mientras que las sanciones comerciales prohíbe a cualquier empresa estadounidense -o extranjera con negocios en EEUU- el comercio de bienes y servicios con empresas administradas por el gobierno venezolano.

Las sanciones son aprovechadas por el gobierno para desarrollar una narrativa épica de resistencia antiimperialista que le sirve de pretexto para evadir la responsabilidad que tiene su política de controles y expropiaciones en la debacle que ha sufrido la economía nacional.

Las sanciones se extienden a empresas privadas que tengan negocios con el Estado venezolano y quienes sean descubiertos haciendo negocios con el gobierno corren el riesgo de ser acusados de conspiración y terminar sancionados, multados y hasta encarcelados. Como es difícil saber si una empresa privada venezolana tiene alguna triangulación con una empresa pública, entonces los proveedores y clientes internacionales prefieren no correr el riesgo de ser sancionados y suspenden unilateralmente sus relaciones económicas con el país.

jueves, 27 de enero de 2022

Perspectivas económicas 2022

 

Víctor Álvarez R. 

Balance 2021: primer año sin contracción ni hiperinflación

Entre 2014-2021, el tamaño de la economía venezolana se redujo 80 %. Es como si una persona que pesaba 100 kilos la vemos 7 años después y apenas pesa 20 kilos. Eso fue lo que pasó con el PIB venezolano, quedó en el hueso al perder su masa muscular de inversionistas que se fueron, empresas que quebraron, obras interrumpidas, deterioro de la infraestructura y colapso de los servicios públicos.

Finalmente, en 2021 se detuvo esta prolongada contracción y también concluyó la espiral hiperinflacionaria que comenzó en noviembre de 2017. Por primera vez desde 2013, los indicadores económicos registran un resultado positivo. El PIB del sector privado -que representa el 60 % de la economía- creció 3 %, mientras que el Sector Público -el 40 % restante- se redujo 5 %. Datos del Observatorio Venezolano de Finanzas registran un avance de 9,2 % en el tercer trimestre de 2021.

Cambio de políticas

La apertura del mercado interno a toda clase de importaciones sin arancel, el levantamiento y abandono de los controles de cambio y de precios, la desregulación y liberalización de la economía, la dolarización transaccional, la privatización de la gestión de empresas públicas, la promoción de exportaciones, la apertura a la inversión extranjera, la recuperación de la extracción de petróleo y el repunte en los precios de los crudos, son los factores que explican la recuperación económica. Este abandono del modelo nacionalista, estatista y controlador ha sido forzado por el colapso de la renta petrolera, el endurecimiento de las sanciones y el impacto económico del Covid.

jueves, 25 de noviembre de 2021

La abstención le habló duro a las élites políticas

 


Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

Las elecciones regionales generan muy poco interés. Son los comicios que registran menor participación en comparación con las parlamentarias y presidenciales. Sin embargo, en las megaelecciones del 21-N votaron 2,5 millones más de electores que en las Parlamentarias de 2020. La abstención en los comicios regionales fue de 58% mientras que en las Presidenciales de Chile -que se supone convocan más y celebraron el mismo día que las Megaelecciones de Venezuela-, la abstención fue de 53%. ¿Entonces dónde hubo abstención? 

Lograr una participación de 42%, no muy lejos del 47% que votó en las Presidenciales de Chile, es una señal muy importante en un país que viene de escuchar insistentes llamados a la abstención. Han sido cinco años en los que los partidos más importantes de la oposición repitieron una y otra vez que “en Venezuela se vota pero no se elige”, que “dictadura no cae con votos”, que “participar en las megaelecciones es convalidar la farsa electoral del régimen”. Desacreditaron la institución del voto, al árbitro electoral y a la propia la ruta electoral. Por si fuera poco, se postularon muchos candidatos mediocres e impresentables que se dedicaron a atacarse y descalificarse entre ellos mismos, desestimulando al elector. Escuche en análisis completo aquí https://n9.cl/uyxh6

jueves, 18 de noviembre de 2021

Oposición no tiene nada que ofrecer para facilitar transición democrática

 

Víctor Álvarez R. 

Entre 2014 y 2021 se cuentan al menos cinco intentos de diálogo y negociación entre gobierno y oposición: Conferencia Nacional por la Paz (2014), Mesa de Diálogo Nacional (2016), Mesa de Diálogo en la República Dominicana (2017-2018), Conversaciones de Oslo-Barbados (2019) y la Mesa de Negociación en México (2021). Para el gobierno, el diálogo ha sido una maniobra de contención del conflicto que le ha permitido ganar tiempo y debilitar las ofensivas de sus opositores. Lo costos políticos de cada intento fallido de diálogo los ha pagado sobre todo el liderazgo de la oposición que es visto por los más tolerantes como un actor ingenuo, mientras que los más intransigentes y extremistas lo ven como cómplice de un gobierno que no parece estar dispuesto a ceder el poder por la vía electoral.

El régimen aprovecha cualquier pretexto para levantarse de la mesa de negociación. Luego de conocerse la extradición de Alex Saab, Maduro acusó a EEUU de darle una puñalada mortal a la negociación y dijo: “Nosotros en protesta nos fuimos de México y punto. Después evaluaremos qué va a pasar con estos diálogos. Por ahora estamos indignados, protestando y enfrentando la injusticia. Después veremos…”.

Esta excusa tan rebuscada recrudece las dudas sobre el verdadero compromiso con una solución pactada a la crisis. Si bien Maduro repite que nunca se niega a dialogar, lo hace mientras no se incluyan temas que pudieran precipitar su salida del poder. Ahora bien, si hay tan pocas expectativas de una solución democrática y electoral del conflicto venezolano: ¿Por qué la Plataforma Unitaria vuelve a sentarse con un régimen que utiliza el diálogo para ganar tiempo y atornillarse en el poder? ¿Qué se puede esperar de las negociaciones en México?

En los anteriores procesos de negociación, la inestabilidad de Nicolás Maduro era mayor que ahora. Aun así, nada se pudo lograr para llevarlo a pactar una transición democrática en Venezuela. Ante la división de la oposición, Maduro luce fortalecido, sin la presión de una amenaza interna realmente creíble. Si la continuidad del régimen no se ve amenazada por factores exógenos, nada que arriesgue la permanencia de Maduro en el poder tendrá cabida en la negociación.

¿Qué se pueden esperar, entonces, de las negociaciones en México? ¿Cuáles son las demandas del gobierno y cuáles las de la oposición? ¿Es posible que dos fuerzas tan antagónicas puedan llegar a un pacto? ¿Cómo medir el éxito de las negociaciones en México?

jueves, 11 de noviembre de 2021

Sin inversión privada recuperación de la industria petrolera será más lenta

 

Víctor Álvarez R. 

Con la reforma petrolera de 2006 los convenios operativos y asociaciones estratégicas fueron convertidos en empresas mixtas en las que el Estado debía tener la mayoría accionaria del al menos el 51 %. Eran los años del boom de los precios del petróleo y de la arrogancia rentística. El Gobierno y Pdvsa presumían de no necesitar la inversión privada para acometer los proyectos de inversión. Pero ahora la situación es muy distinta.

Debido a la destrucción de la industria petrolera y el colapso de la renta, ni el gobierno ni Pdvsa cuentan con recursos suficientes para recuperar la extracción de petróleo. Esta dura realidad los obliga a abandonar su visión estatista y nacionalista para abrirle paso a la inversión privada nacional y extrajera en la industria petrolera. Pero a esta apertura se le oponen las sanciones financieras y comerciales de EEUU contra PDVSA.

Las sanciones financieras impiden al gobierno y Pdvsa gestionar financiamiento externo y las sanciones comerciales prohíben a cualquier empresa estadounidense -o extranjera con negocios en territorio de EEUU- el comercio de bienes y servicios con Pdvsa y demás empresas públicas. Para evadir las sanciones, el gobierno recurre a triangulaciones y transacciones secretas con aliados a los cuales concede grandes descuentos para que se arriesguen a colocar en los mercados internacionales la producción de Pdvsa. También les acepta elevados sobreprecios para que sean intermediarios en la compra de los alimentos, medicinas, insumos y equipos que el país necesita.  Son empresas de países también sancionados que han desarrollado estrategias para burlar las sanciones y convierten esos vacíos en riesgosos negocios de alto rendimiento.

Las sanciones contra Pdvsa y otras empresas públicas administradas por el gobierno también afectan a las empresas privadas nacionales y extranjeras. Quienes sean descubiertos burlando las sanciones corren el riesgo de ser acusados de conspiración y terminar sancionados, multados y hasta encarcelados. El temor a ser considerado cómplice inhibe a clientes y proveedores nacionales e internacionales de mantener sus negocios con las empresas públicas venezolanas. Como suele ser difícil saber si se está llevando a cabo alguna triangulación con una empresa pública a través de un intermediario privado, prefieren no correr el riesgo reputacional y rompen unilateralmente sus relaciones económicas con el país.

jueves, 4 de noviembre de 2021

Foro Cívico impulsa diálogo social incluyente y constructivo que modele el diálogo político

 


Víctor Álvarez R.

Ante la inercia de los partidos políticos que no decidían si participar o no en las elecciones, diferentes iniciativas de la sociedad civil irrumpieron en la escena política y alcanzaron gran visibilidad y resonancia cuando postularon a 15 venezolanos independientes, con reconocida trayectoria y probada solvencia ética para ser rectores del CNE.

Hoy escuchamos hablar cada vez más del Foro Cívico, del Diálogo Social y de otras iniciativas que llaman a los ciudadanos a organizarse y luchar por la defensa de sus derechos. Estas iniciativas no están en contra de los partidos políticos ni son militantes de la antipolítica, pero si interpelan y emplazan al gobierno y la oposición para que interpreten el sentir nacional y se conecten con las necesidades de la gente. Promueven el diálogo y la negociación política, hacen llamados para retomar la ruta electoral, luchan por mejorar las condiciones electorales y restaurar la democracia venezolana. Son nuevos actores en el mapa político nacional.

En Venezuela el diálogo político se ha desacreditado porque no ha contribuido a superar la crisis que azota al país. Entre 2014 y 2021 se han llevado a cabo cinco procesos de diálogo y negociación: la Conferencia Nacional por la Paz (2014), la Mesa de Diálogo Nacional (2016-2017), la Mesa de Diálogo en la República Dominicana (2017-2018), las Conversaciones de Oslo-Barbados (2019) y ahora en México se vuelve a retomar el diálogo y la negociación para lograr una solución pactada a la crisis venezolana.

Para resolver el conflicto venezolano se ha dicho que todas las opciones están sobre la mesa, desde la ruta electoral y pacífica hasta la vía insurreccional y violenta. Unas veces se participa en elecciones, otras se ha decidido la abstención y también se ha intentado la vía insurreccional: las violentas guarimbas, el Cucutazo, el conato de Golpe de Estado, la operación Gedeón, la invocación al TIAR son opciones que han ensayado quienes no creen que por la vía electoral es posible lograr un cambio político en Venezuela. 

La oposición abstencionista sembró en el mapa mental del país la idea de que “en Venezuela se vota pero no se elige”, que “dictadura no cae con votos”, que “participar en la farsa electoral es legitimar la dictadura”. El voto ha perdido valor como instrumento de cambio y esto es funcional al gobierno. Si la mayoría descontenta se abstiene, la minoría oficialista devendrá en mayoría.

“Nada está acordado hasta que todo esté acordado” pareciera ser un principio muy exigente que ha regido las negociaciones entre el gobierno y la oposición. Se acuerda todo o no se acuerda nada.  Esta lógica somete a todo un país castigado por una larga crisis a tener que esperar hasta que las élites políticas se pongan de acuerdo en todos los puntos a negociar.

¿Qué es el Foro Cívico Nacional? ¿Cuándo y cómo nace? ¿Quiénes forman parte de esta iniciativa? ¿Cómo es su estrategia? ¿Cuáles han sido sus acciones de mayor impacto para hacer valer los derechos sociales y políticos de los ciudadanos? ¿Qué nuevos aportes se plantean?

¿Qué es el diálogo social? ¿En que se parece y en qué se diferencia del diálogo político? ¿Cómo se complementan? ¿Cómo puede contribuir el diálogo social para que el diálogo político rinda los frutos que Venezuela espera?

¿Cuál es la vía del Foro Cívico y del Diálogo Social para hacer posible el cambio de mando por el cual se pronuncia el 80 % de los venezolanos que rechaza al actual gobierno?

¿Tiene sentido participar en condiciones electorales tan desventajosas? ¿Cómo se puede reconstruir la confianza en la institución del voto para que la ciudadanía vaya a votar masivamente y se recupere la ruta electoral como la vía más eficaz para resolver nuestros conflictos?

¿Por qué se impone ese principio de nada está acordado hasta que todo esté acordado? ¿Qué sentido tiene jugar al todo o nada? ¿El Foro Cívico estaría a favor de acuerdos parciales que solucionen problemas concretos y coadyuven a crear mayor confianza en el proceso de negociación? ¿Cuáles pudieran ser esos acuerdos parciales entre gobierno y oposición que respondan al interés nacional y no solo al interés de los partidos?

Para hablar sobre estos temas y este interesante proceso, hemos invitado en esta nueva entrega de Diez conversaciones estelares con diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano a Mariela Ramírez @Dale_Letra, arquitecta, cofundadora de la organización Dale Letra, activista del Foro Cívico y promotora del Diálogo Social, una de las voces más activas de la participación ciudadana en la defensa de los derechos sociales y políticos. Vea la conversación completa aquí: youtu.be/WR6-qkOcOLQ

sábado, 30 de octubre de 2021

#MegaElecciones21-N: ¿Qué es el voto consciente e inteligente?

 

Víctor Álvarez R.

1.       Ni gobierno ni oposición: atrás quedó la polarización

Venezuela ya no está dividida entre chavistas y opositores. La polarización cede ante otras expresiones que no se identifican con los bloque en pugna. Ni los partidarios del gobierno ni de la oposición son mayoría. Según Datanálisis los “ni-ni” sumaron 67% en lo que va de 2021. No se trata de indiferentes sin posición ni activismo político, sino de un creciente malestar nacional que rechaza a un liderazgo político incapaz de acordar soluciones para sacar al país de la crisis.

La debilidad de los independientes radica en que carecen de organización partidista. Tampoco tienen líderes prominentes con aspiraciones políticas, razón por la cual no tienen claro cómo capitalizar electoralmente el descontento nacional. Al no sentirse identificados con los candidatos del gobierno ni de la oposición suelen abstenerse. Pero ante una oposición dividida y un gobierno que apenas cuenta con 20 % de aceptación, la abstención facilita el triunfo de los candidatos oficialistas.

2.       ¿Por quién votar?

La gente que quiere una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano aún no encuentra por quien votar. Buscan candidatos que no solamente exijan la restitución de los derechos políticos de quienes aspiran a ser elegidos, sino que también defiendan los derechos sociales de los electores.

En las Megaelecciones del 21 de noviembre se elegirán 23 gobernadores, 335 alcaldes, 250 diputados regionales y 2.400 concejales. Son 3.000 cargos para los cuales se postularon 70.000 candidatos, 3.000 del gobierno y 67.000 de la oposición. Se han postulado candidatos improvisados, impuestos por las cúpulas de los partidos o financiados por el gobierno para dividir el caudal del voto opositor.

Fondos de Pensiones, Cajas de Ahorros y Mercado de Valores: el financiamiento de la Venezuela post-rentista

 


Urbi Garay, profesor titular de finanzas del IESA e Individuo de Número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, explica el potencial de los Fondos de Pensiones, Cajas de Ahorro y Mercado de Valores como nuevas fuentes de financiamiento en la Venezuela post-rentista. Vea la entrevista completa aquí:  https://youtu.be/Hn4L11-Jr_I 

Víctor Álvarez R. 

Noruega es un país petrolero con 5 millones de habitantes donde la tasa de natalidad es de apenas 1,95. Demográficamente esto quiere decir que el número de hijos apenas sustituye a los padres. Su población se estanca y tiende a envejecer. Como el pago de las pensiones no podía ser cubierto con las contribuciones a la seguridad social, la necesidad de garantizar una vejez digna pasó a ser una prioridad de la sociedad noruega. En 1990 se creó el Fondo Noruego del Petróleo con el objetivo de hacer inversiones cuyos rendimientos aumentaran el nivel de reservas del sistema de pensiones. En 1995 se hizo la primera transferencia por un monto equivalente a $ 285 millones que fueron invertidos en el exterior en bonos, valores, acciones, etc. Gracias a los sucesivos depósitos y rendimientos de las inversiones, actualmente los activos del Fondo superan los 900 mil millones de dólares, equivalente a $ 200 mil por habitante. Pero esos fondos no se reparten sino que se invierten. Solamente un porcentaje de los rendimientos puede ser utilizado como complemento del Presupuesto Nacional, el cual se financia fundamentalmente con los impuestos que pagan los contribuyentes.

En Venezuela, cuando una persona se jubilaba y recibía su liquidación, podía montar un negocio o comprarse una vivienda. Hoy apenas puede comprar un mercado. Vemos con dolor la situación de los jubilados que reciben pensiones de hambre. En otros países los fondos de pensiones tienen una importante participación accionaria en empresas rentables, inversiones inmobiliarias y bonos para hacer rendir sus fondos y asegurar una jubilación digna.

¿Por qué en Venezuela no es así? ¿Por qué los fondos de pensiones no realizan inversiones para hacer rendir las contribuciones a la seguridad social y garantizar pensiones que permitan vivir dignamente? ¿Qué lo impide?

miércoles, 6 de octubre de 2021

Se abren vías para el entendimiento nacional

 


Víctor Álvarez R. / @vicalvarezr

En esta nueva entrega de Diez conversaciones estelares con diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano hemos invitado a Eglée González Lobato, creadora del Proyecto Entendimiento Nacional y directora de la Cátedra Libre “Democracia y Elecciones”. Escuche la conversación completa aquí https://youtu.be/8Q4tItDIjos

El Cucutazo, el conato de Golpe de Estado del 30 de abril, la Operación Gedeón y la invocación al TIAR fueron parte de un atajo insurreccional que se convirtió en el camino más largo para lograr un cambio político en Venezuela. Quienes una y otra vez repitieron que solo negociarían con Maduro el salvoconducto que lo sacaría del país, finalmente se sientan en México a negociar con él una solución al conflicto venezolano y ese paso hacia una solución política y pacífica hay que celebrarlo.

Dice la sabiduría popular que “uno es esclavo de lo que dice y amo de lo que calla”. Los partidos que apostaron a la abstención repitieron una y otra vez que “en Venezuela se vota pero no se elige”, que “dictadura no cae con votos”, que “participar en las megaelecciones es convalidar la farsa electoral del régimen”. Ahora, quieren disfrutar los beneficios de ganar gobernaciones y alcaldías, pero sin pagar entre sus seguidores extremistas los costos reputacionales de retomar la Ruta Electoral.

Guaidó dice que las Megaelecciones el 21-N son una farsa y a los partidos de la Plataforma Unitaria no se les siente plenamente convencidos de participar. En vez de apoyar la reelección de los gobernadores y alcaldes que ya tiene la oposición, han postulado otros candidatos que amenazan con dividir el caudal electoral del país descontento y facilitar así el triunfo de los candidatos oficialistas. Pareciera que su estrategia es provocar resultados muy reñidos para cantar fraude, desconocer los resultados, deslegitimar el proceso electoral, agravar la crisis de gobernabilidad y así lograr que se prolongue el reconocimiento internacional del interinato.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Ni la diplomacia ni las sanciones son la vía para resolver la crisis venezolana

 


 En “Diez conversaciones estelares con diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano” hemos invitado a la destacada internacionalista Giovanna De Michele. Vea la conversación completa aquí https://youtu.be/pWzlWKN_czg

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

El conflicto venezolano ha sido abordado en la ONU, OEA, Unión Europea, Grupo de Lima, CELAC. Allí se ha denunciado la represión y exilio de líderes sociales y políticos, la violación de derechos humanos, la censura a medios de comunicación, la violación al principio de autonomía de los poderes públicos, el deterioro de las condiciones electorales. Sin embargo, nada concreto se ha resuelto todavía.

El endurecimiento de las sanciones económicas -lejos de forzar la caída del gobierno-, agravaron la crisis causada por una pésima política económica, empobrecieron aún más a la población y brindaron al régimen la excusa perfecta para desarrollar una narrativa épica de resistencia antiimperialista.

Las alternativas de la oposición venezolana se han debatido entre la vía insurreccional y la ruta electoral. El Cucutazo, el golpe de Estado del 30 de abril, la operación Gedeón, la invocación al TIAR fueron episodios alentados por la idea de “todas las opciones están sobre la mesa”. Pero cuando la intervención militar extranjera fue eficaz para derrocar a un gobierno, resultó inútil para reestablecer la paz y recuperar la gobernabilidad. Así lo demuestran Afganistán, Irak y Libia, donde las intervenciones militares dispararon una espiral de violencia que aún sigue.

La diplomacia es lenta y la crisis humanitaria no espera. Si bien es cierto que los debates en los foros internacionales han influido en la conformación de una opinión pública internacional muy crítica que llevó a más de cincuenta países a desconocer el gobierno de Nicolás Maduro, también es cierto que la diplomacia internacional ha sido muy lenta en la resolución del caso venezolano. La prolongación del conflicto ha desembocado en varios procesos de negociación que no pasaron de ser válvulas de escape o maniobras para ganar tiempo. En México se vuelve a retomar el camino de las negociaciones para lograr una solución política y pacífica del conflicto.