miércoles, 19 de julio de 2023
¿Cuáles son las condiciones que se deben crear en Venezuela para facilitar la transición política y la alternacia en el poder?
jueves, 18 de noviembre de 2021
Oposición no tiene nada que ofrecer para facilitar transición democrática
Víctor Álvarez R.
Entre 2014 y 2021 se cuentan al menos cinco intentos de diálogo y
negociación entre gobierno y oposición: Conferencia Nacional por la Paz (2014),
Mesa de Diálogo Nacional (2016), Mesa de Diálogo en la República Dominicana
(2017-2018), Conversaciones de
Oslo-Barbados (2019) y la Mesa de Negociación en México (2021). Para el gobierno, el diálogo ha sido una maniobra de contención del
conflicto que le ha permitido ganar tiempo y debilitar las ofensivas de sus
opositores. Lo costos políticos de cada intento fallido de diálogo los ha pagado sobre
todo el liderazgo de la oposición que es visto por los más tolerantes como un actor
ingenuo, mientras que los más intransigentes y extremistas lo ven como cómplice
de un gobierno que no parece estar dispuesto a ceder el poder por la vía electoral.
El régimen aprovecha cualquier
pretexto para levantarse de la mesa de negociación. Luego de conocerse la
extradición de Alex Saab, Maduro acusó a EEUU de darle una puñalada mortal a la negociación y dijo: “Nosotros en protesta nos fuimos de México y
punto. Después evaluaremos qué va a pasar con estos diálogos. Por ahora estamos
indignados, protestando y enfrentando la injusticia. Después veremos…”.
Esta excusa tan
rebuscada recrudece las dudas sobre el verdadero compromiso con una solución
pactada a la crisis. Si bien Maduro repite que nunca se niega a dialogar, lo
hace mientras no se incluyan temas que pudieran precipitar su salida del poder.
Ahora bien, si hay tan pocas expectativas de una solución democrática y
electoral del conflicto venezolano: ¿Por
qué la Plataforma Unitaria vuelve a sentarse con un régimen que utiliza el
diálogo para ganar tiempo y atornillarse en el poder? ¿Qué se puede esperar de las negociaciones en México?
En los anteriores procesos
de negociación, la inestabilidad de Nicolás Maduro era mayor que ahora. Aun así,
nada se pudo lograr para llevarlo a pactar una transición democrática en
Venezuela. Ante la división de la oposición, Maduro luce fortalecido, sin la
presión de una amenaza interna realmente creíble. Si la continuidad del régimen
no se ve amenazada por factores exógenos, nada que arriesgue la permanencia de
Maduro en el poder tendrá cabida en la negociación.
¿Qué se pueden esperar, entonces, de las negociaciones en México? ¿Cuáles son las demandas del gobierno y cuáles las de la oposición? ¿Es posible que dos fuerzas tan antagónicas puedan llegar a un pacto? ¿Cómo medir el éxito de las negociaciones en México?
jueves, 4 de noviembre de 2021
Foro Cívico impulsa diálogo social incluyente y constructivo que modele el diálogo político
Víctor Álvarez R.
Ante la inercia de los partidos políticos que no
decidían si participar o no en las elecciones, diferentes iniciativas de la
sociedad civil irrumpieron en la escena política y alcanzaron gran visibilidad
y resonancia cuando postularon a 15
venezolanos independientes, con reconocida trayectoria y probada solvencia
ética para ser rectores del CNE.
Hoy escuchamos hablar cada vez más del Foro Cívico,
del Diálogo Social y de otras iniciativas que llaman a los ciudadanos a
organizarse y luchar por la defensa de sus derechos. Estas iniciativas no están
en contra de los partidos políticos ni son militantes de la antipolítica, pero
si interpelan y emplazan al gobierno y la oposición para que interpreten el
sentir nacional y se conecten con las necesidades de la gente. Promueven el
diálogo y la negociación política, hacen llamados para retomar la ruta
electoral, luchan por mejorar las condiciones electorales y restaurar la
democracia venezolana. Son nuevos actores en el mapa político nacional.
En Venezuela el
diálogo político se ha desacreditado porque no ha contribuido a superar la
crisis que azota al país. Entre 2014 y 2021 se han llevado a cabo cinco
procesos de diálogo y negociación: la Conferencia Nacional por la Paz (2014),
la Mesa de Diálogo Nacional (2016-2017), la Mesa de Diálogo en la República
Dominicana (2017-2018), las Conversaciones
de Oslo-Barbados (2019) y ahora en México se vuelve a retomar el diálogo y
la negociación para lograr una solución pactada a la crisis venezolana.
Para resolver el
conflicto venezolano se ha dicho que todas las opciones están sobre la mesa,
desde la ruta electoral y pacífica hasta la vía insurreccional y violenta. Unas
veces se participa en elecciones, otras se ha decidido la abstención y también
se ha intentado la vía insurreccional: las violentas guarimbas, el Cucutazo, el
conato de Golpe de Estado, la operación Gedeón, la invocación al TIAR son
opciones que han ensayado quienes no creen que por la vía electoral es posible
lograr un cambio político en Venezuela.
La oposición
abstencionista sembró en el mapa mental del país la idea de que “en Venezuela se vota pero no se elige”,
que “dictadura no cae con votos”, que
“participar en la farsa electoral es
legitimar la dictadura”. El voto ha perdido valor como instrumento de
cambio y esto es funcional al gobierno. Si
la mayoría descontenta se abstiene, la minoría
oficialista devendrá en mayoría.
“Nada está acordado hasta que todo esté acordado” pareciera ser un principio muy exigente que ha regido las negociaciones
entre el gobierno y la oposición. Se
acuerda todo o no se acuerda nada.
Esta lógica somete a todo un país castigado por una larga crisis a tener
que esperar hasta que las élites políticas se pongan de acuerdo en todos los
puntos a negociar.
¿Qué es el Foro
Cívico Nacional? ¿Cuándo y cómo nace? ¿Quiénes forman parte de esta iniciativa?
¿Cómo es su estrategia? ¿Cuáles han sido sus acciones de mayor impacto para
hacer valer los derechos sociales y políticos de los ciudadanos? ¿Qué nuevos
aportes se plantean?
¿Qué es el diálogo social? ¿En que se parece y en
qué se diferencia del diálogo político? ¿Cómo se complementan? ¿Cómo puede
contribuir el diálogo social para que el diálogo político rinda los frutos que
Venezuela espera?
¿Cuál es la vía del Foro Cívico y del Diálogo
Social para hacer posible el cambio de mando por el cual se pronuncia el 80 %
de los venezolanos que rechaza al actual gobierno?
¿Tiene sentido participar en condiciones electorales
tan desventajosas? ¿Cómo se puede reconstruir
la confianza en la institución del voto para que la ciudadanía vaya a votar
masivamente y se recupere la ruta electoral como la vía más eficaz para
resolver nuestros conflictos?
¿Por qué se impone ese principio de nada está acordado hasta que todo esté
acordado? ¿Qué sentido tiene jugar al todo
o nada? ¿El Foro Cívico estaría a favor de acuerdos parciales que
solucionen problemas concretos y coadyuven a crear mayor confianza en el
proceso de negociación? ¿Cuáles pudieran ser esos acuerdos parciales entre
gobierno y oposición que respondan al interés nacional y no solo al interés de
los partidos?
Para hablar sobre estos temas y este interesante
proceso, hemos invitado en esta nueva entrega de Diez conversaciones estelares con
diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica del conflicto
venezolano a Mariela Ramírez @Dale_Letra, arquitecta, cofundadora de la organización Dale Letra, activista
del Foro Cívico y promotora del Diálogo Social, una de las voces más activas de
la participación ciudadana en la defensa de los derechos sociales y políticos. Vea
la conversación completa aquí: youtu.be/WR6-qkOcOLQ

