Mostrando entradas con la etiqueta #PedagogíaElectoral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #PedagogíaElectoral. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de mayo de 2023

¿Qué hacer con el subsidio a la gasolina?: Una propuesta para el debate electoral

 

Víctor Álvarez R. 

En el imaginario venezolano se implantó la idea de que éramos un país rico, con las mayores reservas de petróleo del mundo, y por eso la gasolina tenía que ser barata. Los subsidios a los combustibles son expresión de una cultura rentista que pretende vivir de ingresos que no son fruto del trabajo. Estos subsidios indebidos se mantienen como inercia de la Venezuela rentista, como es el caso del subsidio a la gasolina.

En tiempos de abundancia, esos subsidios pesaban poco en el presupuesto nacional. Pero en las actuales condiciones de escasez e inflación cuestan mucho, son regresivos, antipopulares y deben ser eliminados y reorientados en beneficio de los grupos más vulnerables de la sociedad. La renta petrolera ya no alcanza para pagarlo todo y esto obliga a establecer prioridades.

El debate sobre las consecuencias económicas, políticas, sociales y ambientales del subsidio a la gasolina es un tema pendiente. Abordar con honestidad en el debate electoral este tema permitirá saber si Venezuela ya está preparada para encarar -sin traumas- la decisión de sincerar el precio de los combustibles y destinar los ingresos adicionales que se generen a financiar otras prioridades que el país tiene. 

Los costos del subsidio

En Colombia, el precio del galón de 3,78 litros es de $ 2,68 equivalente a 0,70 $/litro; con las políticas ambientalistas de la Administración Petro, el precio de los combustibles tenderá al alza. En EEUU y Unión Europea el precio está en torno a los 5,00 $/ galón, equivalente a 1,30 $/litro. En los países de América Latina con gobiernos progresistas, un galón cuesta al menos $ 4, a razón de 1 $/litro. Llenar un tanque de 60 litros cuesta casi 60 dólares.

En Venezuela, el cupo mensual de gasolina subsidiada es de 120 litros y cuesta 24 bolívares, a razón de 0,2 Bs/litro. Al tipo de cambio de 24 Bs/$, con un (1) dólar se pueden comprar 120 litros de gasolina. La gasolina dolarizada está en 0,50 $/litro y para llenar un tanque de 60 litros se pagan a $ 30. Esta exagerada diferencia entre el precio de la gasolina subsidiada y la dolarizada es un incentivo perverso a la especulación y contrabando de extracción. Hay redes que se dedican a hacer la cola en las estaciones de servicio para comprar el cupo de gasolina subsidiada en bolívares, y luego la revenden a 1 y 2 dólares el litro. Un negocio más rentable que el narcotráfico.

¿Privatizar Pdvsa?: la industria petrolera en el debate electoral


 Víctor Álvarez R.

La precandidata presidencial María Corina Machado (MCM), lanzó su polémica propuesta de privatizar Pdvsa. Quienes se oponen a la privatización de la industria petrolera no tardaron en reaccionar y señalan que MCM aprovecha los recientes escándalos de corrupción y el colapso de Pdvsa bajo el modelo de propiedad estatal para pescar en río revuelto y abrirle camino a su objetivo de entregar la principal industria del país al capital transnacional.

En medio de la diatriba político-electoral, es necesario evaluar con mesura y ponderación los pros y contras, las ventajas y desventajas del modelo de propiedad estatal frente al modelo de propiedad privada, así como las alternativas intermedias entre estos extremos. 

El agotamiento del modelo de propiedad estatal

El modelo de propiedad estatal sobre la industria petrolera no se limitó a la propiedad de los yacimientos, sino que se extendió a las actividades de exploración, extracción, comercialización, refinación e, incluso, a las actividades conexas y afines. La excesiva penetración del Estado a lo largo de todos los eslabones de la cadena productiva  degeneró en un caldo de cultivo de poderosas élites que secuestraron para su provecho la industria petrolera y la administraron como si se tratara de una propiedad privada, dando origen a decenas de tramas de corrupción y saqueo que han sido develadas y atacadas por la Policía Anticorrupción del gobierno y por la Fiscalía General de la República.

Aunque el saqueo y destrucción de la Pdvsa roja rojita no tiene comparación, los partidarios de la privatización de la industria petrolera argumentan que en la Pdvsa de la meritocracia también hubo episodios de corrupción. Innumerables petro-espías que desde la gerencia de Pdvsa vendían a los competidores internacionales información confidencial sobre precios, volumen y productos; información estratégica de los activos de la compañía se entregaba a los competidores e intereses extranjeros sin firmar ningún tipo de acuerdo de confidencialidad; se desviaban y robaban cargamentos de petróleo.

Apertura a la inversión privada

miércoles, 6 de octubre de 2021

Se abren vías para el entendimiento nacional

 


Víctor Álvarez R. / @vicalvarezr

En esta nueva entrega de Diez conversaciones estelares con diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano hemos invitado a Eglée González Lobato, creadora del Proyecto Entendimiento Nacional y directora de la Cátedra Libre “Democracia y Elecciones”. Escuche la conversación completa aquí https://youtu.be/8Q4tItDIjos

El Cucutazo, el conato de Golpe de Estado del 30 de abril, la Operación Gedeón y la invocación al TIAR fueron parte de un atajo insurreccional que se convirtió en el camino más largo para lograr un cambio político en Venezuela. Quienes una y otra vez repitieron que solo negociarían con Maduro el salvoconducto que lo sacaría del país, finalmente se sientan en México a negociar con él una solución al conflicto venezolano y ese paso hacia una solución política y pacífica hay que celebrarlo.

Dice la sabiduría popular que “uno es esclavo de lo que dice y amo de lo que calla”. Los partidos que apostaron a la abstención repitieron una y otra vez que “en Venezuela se vota pero no se elige”, que “dictadura no cae con votos”, que “participar en las megaelecciones es convalidar la farsa electoral del régimen”. Ahora, quieren disfrutar los beneficios de ganar gobernaciones y alcaldías, pero sin pagar entre sus seguidores extremistas los costos reputacionales de retomar la Ruta Electoral.

Guaidó dice que las Megaelecciones el 21-N son una farsa y a los partidos de la Plataforma Unitaria no se les siente plenamente convencidos de participar. En vez de apoyar la reelección de los gobernadores y alcaldes que ya tiene la oposición, han postulado otros candidatos que amenazan con dividir el caudal electoral del país descontento y facilitar así el triunfo de los candidatos oficialistas. Pareciera que su estrategia es provocar resultados muy reñidos para cantar fraude, desconocer los resultados, deslegitimar el proceso electoral, agravar la crisis de gobernabilidad y así lograr que se prolongue el reconocimiento internacional del interinato.

sábado, 11 de septiembre de 2021

Desconfianza sembrada en el voto perjudica a partidos que regresan a la ruta electoral

 

En esta nueva entrega de la serie “Diez conversaciones estelares con diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano” hemos invitado a Mibelis Acevedo Vea la conversación completa aquí 

 https://youtu.be/zb0CkjJyMTE

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

En las Megaelecciones del 21-N se elegirán 23 gobernadores, 335 alcaldes, 250 diputados regionales y más de 2.400 concejales. Para los candidatos de la oposición, las condiciones electorales son muy desventajosas, pero pueden ser compensadas si se aprovechan las favorables condiciones políticas derivadas del 80 % de rechazo al gobierno y sus candidatos. Pero la oposición abstencionista sembró en el mapa mental del país la idea de que “en Venezuela se vota pero no se elige”, que “dictadura no cae con votos”, que “participar en la farsa electoral es legitimar la dictadura”. El voto ha perdido valor como instrumento de cambio y esto es funcional y útil gobierno. Si la mayoría descontenta se abstiene, la minoría que vote por el PSUV devendrá en una mayoría.

La fuerza electoral del chavismo viene cayendo, el malestar nacional continúa creciendo, pero la oposición se sigue absteniendo. Para un gobierno que cuenta con solo 20 % de apoyo en las encuestas, la abstención es lo que lo puede poner a ganar. Por eso hará todo lo posible para desestimular que el 80 % de electores descontentos voten y barran con los candidatos oficialistas. Con semejante rechazo, Maduro puede poner en riesgo el control hegemónico del territorio si llega a perder un buen número de gobernaciones y alcaldías.