Víctor Álvarez R.
Director de Pedagogía Económica y Política
Las negociaciones entre el gobierno interino y un sector de la oposición no comenzaron como se esperaba y no hay segunda oportunidad para dejar una primera buena impresión. Estas negociaciones son impulsadas por un actor externo que -más que un mediador- ha decidido unilateralmente quiénes se sientan en la mesa y quiénes quedan excluidos. Por eso se cuestiona la representación y legitimidad de los participantes. Son todos los que están, pero no están todos los que son. Para que las negociaciones y los acuerdos tengan reconocimiento y respaldo nacional e internacional, el proceso tiene que ser más incluyente y abrirse a otros actores que representan al país descontento con el gobierno y la oposición. Por lo tanto, el proceso no puede ser forzado ni excluyente, tiene que ser el resultado de la convicción y compromiso de los actores en pugna con una solución pactada, democrática y pacífica del largo conflicto político venezolano.
María Corina Machado y Edmundo González marcaron distancia con este nuevo intento de negociación política.
