Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias
Terminó el largo maratón electoral de 2025 en el
que se eligieron 285 diputados a la AN, 24 gobernadores, 270 legisladores
regionales, 335 alcaldes y 2.471 concejales municipales. En total, se eligieron
más de 3.300 cargos públicos y no habrá más elecciones hasta 2029, cuando se
renueven los gobernadores y alcaldes. Las elecciones parlamentarias y
presidenciales están programadas constitucionalmente para 2030. Gracias a la
abstención y división de la oposición, el gobierno consolidó su hegemonía y
control territorial.
El debate político-electoral entrará en una pausa
de cuatro años. En adelante, la prioridad es la economía y la variable
subordinada será la política. El debate económico pasará al mando y habrá que
estar atentos a las reformas económicas que aplicará el gobierno para amortiguar
el impacto de las sanciones. Con ese fin, profundizará su política de apertura
a la inversión extranjera, desregulación y liberalización de la actividad
económica. El dejar hacer se impondrá
como principio rector de la política económica en los próximos cinco años. El cambio económico sin
cambio político seguirá en marcha y quienes se queden estancados en la diatriba
política perderán las nuevas oportunidades de negocios e inversión que surgirán
en Venezuela.
La agenda económica
es amplia y compleja. Entre las prioridades está restaurar los
equilibrios macroeconómicos y levantar las trabas que alejan a la inversión
privada, en función de lograr una reactivación estable y duradera de la
economía nacional. Las
distorsiones cambiarias y de precios, la voracidad fiscal, el exceso de
regulaciones, la falta de garantías procesales y la violación a los derechos de
propiedad conforman un ambiente hostil que aleja la inversión empresarial. Corregir el déficit fiscal, erradicar la emisión de
dinero sin respaldo, estabilizar el tipo de cambio, conjurar las presiones
inflacionarias, aumentar el crédito bancario y aliviar la presión tributaria
son objetivos a corto plazo de una política económica que ofrezca un ambiente
propicio a la inversión productiva.
La experiencia reciente enseña que no corregir
oportunamente los errores de política económica recrudecen la inflación y escasez. Las medidas de ajuste
económico pendientes se aplicarán a lo largo de estos cuatro años. Por lo
tanto, es necesario estimular el debate económico nacional para que las medidas
sean las correctas, aplicadas en un orden lógico y a la velocidad adecuada.
La normalización de la economía: ¿Espejismo o realidad?

