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jueves, 10 de abril de 2025

La política de Trump hacia Venezuela: cuatro escenarios posibles

 

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

En este artículo presentamos cuatro escenarios posibles de la política de Trump hacia Venezuela. Evaluamos el impacto de las sanciones petroleras y la imposición de aranceles secundarios sobre el mercado petrolero, la economía venezolana, la migración y las relaciones geopolíticas internacionales.

Escenario ganar-ganar: levantamiento de las sanciones petroleras.

Este escenario es bueno para Venezuela y bueno para EEUU:

Prevalecen los intereses estratégicos de ambos países: Venezuela recupera el ingreso petrolero que abastece el mercado cambiario, mueve la economía y genera empleos estables, mientras que EEUU asegura el suministro estable de petróleo venezolano y alivia el flujo de migrantes venezolanos.

A través de la negociación diplomática se acuerda un canje de levantamiento de sanciones por deportaciones masivas de migrantes venezolanos en EEUU.  

Sin la amenaza de sanciones, las petroleras estadounidenses y europeas pueden invertir en Venezuela para aumentar la producción de petróleo y gas, alejando a los rivales geopolíticos de EEUU.

El aumento de la producción petrolera venezolana contribuirá a estabilizar el precio del petróleo en los mercados internacionales y mantener bajo control los precios de los combustibles y la energía.

Con un ingreso creciente de divisas, Venezuela podrá renegociar su deuda externa y reinsertarse en el mercado financiero internacional, cuestión que conviene a los tenedores estadounidenses de bonos de Pdvsa y la República.

Con la eliminación de las sanciones, Venezuela puede recuperar la economía nacional, mejorar las condiciones de vida de la población y frenar la migración.  

Escenario unos ganan-otros pierden: no hay licencias para todos.

miércoles, 24 de abril de 2024

Reimposición de sanciones: ¿una puesta en escena?

 

Víctor Álvarez R. 

Por razones de seguridad energética, a EEUU le interesa asegurar el suministro de petróleo venezolano e impedir que este sea comprado con grandes descuentos por sus rivales geopolíticos en los mercados asiáticos. La prolongación de la guerra en Ucrania y la escalada del conflicto bélico en el Medio Oriente -con los ataques cruzados entre Israel a Irán-, representan amenazas para la seguridad energética de EEUU y Europa. Pero un aumento de la producción de petróleo venezolano puede ayudar a conjurar y despejar este riesgo. Por eso, a las principales potencias consumidoras de energía no les conviene que se golpee a la industria petrolera venezolana.

Aunque la reimposición de las sanciones a Pdvsa afectará las importaciones de diluyentes para mejorar el petróleo pesado de la Faja del Orinoco, la Licencia 44A deja ventanas abiertas para que las petroleras estadounidenses y europeas puedan continuar con la extracción y comercialización de petróleo y gas venezolanos.

A diferencia de una licencia general que vale para todas las empresas, las licencias individuales o específicas son autorizaciones que se otorgan caso por caso, con base en los intereses de seguridad nacional y de política exterior de EEUU.

En adelante, la OFAC considerará las solicitudes de licencias específicas en el caso de empresas quieran continuar las operaciones previamente autorizadas por la Licencia 44, y decidirá cuál empresa puede operar con Pdvsa. Y con este fin, emitirá una Licencia Especial de acuerdo con sus criterios y conveniencia.

La licencia 41 permitió a Chevron producir y exportar petróleo desde Venezuela, gracias a la cual la producción superó los 800 mil barriles diarios Otros acuerdos con Repsol, ENI y Maurel & Prom acercan la producción de petróleo a un millón de barriles diarios. La derogación de la LG44 no afectará a la LG 41 a Chevron ni a la LG 8M que autoriza a las empresas estadounidenses que dan servicios petroleros especializados a Chevron. Estás y otras compañías también podrán solicitar licencias específicas.

El experto petrolero Francisco Monaldi (@fmonaldi) posteó: “La no renovación de GL44 tendrá un impacto mínimo en la inversión, especialmente si se conceden licencias específicas a empresas europeas. Su impacto limitado en la producción depende de la disponibilidad de diluyente. Habrá un impacto en las ventas de PDVSA a menos que los principales compradores, como Reliance, obtengan una licencia para comprar.”

La cierto es que la noticia de tramitar licencias específicas provocó un alza en los bonos de Pdvsa. Pareciera entonces que la sustitución de la licencia general por licencias específicas es más bien una puesta en escena para vender la narrativa de que EEUU está castigando al gobierno venezolano por no haber dejado inscribir a María Corina Machado ni a su sustituta en las Presidenciales de 2024. Así, la Administración Biden reduce el costo mediático y político-electoral de prorrogar las licencias a Chevron y petroleras europeas para que mantengan su producción. Esto  revela el interés de EEUU de asegurar el suministro de petróleo de origen venezolano, ante el peligro que representa para su seguridad energética la prolongación de la guerra en Ucrania y la escalada del conflicto bélico en el Medio Oriente.

Escuche el análisis completo en el nuevo podcast de Pedagogía Económica y Electoral https://t1p.de/4ckg1

Pdvsa no tuvo capacidad para aprovechar flexibilización de sanciones

 

Víctor Álvarez R. 

A 24 horas de vencerse las licencias petroleras de la OFAC, en Venezuela se anunció la creación de la nueva empresa mixta petrolera Roraima, con 51% capital de Pdvsa y 49% de Repsol. Aunque la Administración Biden decida suspender la Licencia General 44 otorgada a Pdvsa, la creación de la empresa mixta Roraima confirma que la OFAC mantendrá vigentes las licencias para las petroleras estadounidenses e incluso otorgar nuevas licencias a compañías europeas.

Recordemos que la OE Nº13.857 es la que prohíbe las operaciones económicas con Pdvsa y ha limitado las inversiones estadounidenses y europeas en el sector petróleo, gas y energía. Luego, las sanciones secundarias de la OE N°13.884 ampliaron las prohibiciones a todas las personas que prestasen apoyo comercial, financiero o tecnológico a las empresas e instituciones incluidas en la lista de la OFAC, a riesgo de ser acusados por el delito de conspiración para burlar las sanciones. Estos decretos del gobierno estadounidense prohibieron cualquier tipo de operación comercial y financiera con Pdvsa, empresas filiales y mixtas.

La Licencia General 41 (LG 41) otorgada a Chevron abrió paso para que otras empresas petroleras como ENI, Repsol y empresas de servicios petroleros como Schlumberger, Halliburton, Wheterford y Baker Hughes, reanudaran su actividad en Venezuela. La amenaza latente del aumento de los precios del petróleo debido a la guerra en Ucrania y el conflicto bélico en el Medio Oriente, obliga a calcular muy bien los costos de una eventual reimposición de las sanciones.

El 18 de octubre de 2023, a través de la Licencia General 44 (LG 44) la OFAC flexibilizó por seis meses este régimen de prohibiciones y autorizó hasta el 18 de abril de 2024 las transacciones en el sector petróleo y gas. La LG 44 autoriza las transacciones que estaban prohibidas, tanto las que involucren solo a Pdvsa como a cualquier empresa mixta en los sectores del gas y del petróleo en la que Pdvsa sea propietaria del 50 % o más de las acciones.

La LG 44 abrió una ventana de oportunidad para la inversión nacional y extranjera en los sectores de gas y petróleo. La legislación venezolana permite que las actividades de exploración, producción, transporte inicial y almacenamiento de petróleo puedan ser realizadas de la siguiente manera:

miércoles, 31 de enero de 2024

Reimposición de sanciones deja a Venezuela en la órbita de los rivales geopolíticos de EEUU

Por: Víctor Álvarez R. 

La Embajada de los EEUU en Venezuela posteó que: “En respuesta a las acciones antidemocráticas de los representantes de Maduro, Estados Unidos ha revocado el alivio de las sanciones para el sector minero de Venezuela. El alivio para los sectores de petróleo y gas venezolano se renovará en abril sólo si los representantes de Maduro cumplen con sus compromisos”.

La OFAC emitió la Licencia 43a que modifica la Licencia 43 publicada el 18 de octubre de 2023 y reimpone las sanciones que prohíben hacer negocios con la empresa estatal del oro, Minerven. Reimponer las sanciones es justamente lo que quieren los adversarios geopolíticos de EEUU que son aliados de Maduro, los cuales le ofrecen no dejarlo solo para preservar el control de los espacios vacíos que dejan los EEUU y la UE a raíz de las sanciones. Turquía e Irán celebran la reimposición de las sanciones porque les permite ampliar su presencia en la explotación y comercialización del oro venezolano. Reimponer las sanciones mantendrá a Venezuela en la órbita de los rivales geopolíticos de EEUU. Con su apoyo, Maduro juega duro y ratifica la inhabilitación de MCM.

La oposición pide elecciones libres y el gobierno pide elecciones libres de sanciones. Si en abril se reimponen las sanciones petroleras, se le dará al régimen el argumento perfecto para posponer las elecciones. Maduro ya pasó sus días más difíciles de aislamiento internacional, encontró nuevos aliados que lo ayudarán a resistir las sanciones. Lograr unas elecciones competitivas obliga a pensar en medidas más efectivas. La estrategia tiene que ser ofrecer incentivos para mejorar las condiciones electorales a fin de realizar unos comicios a tono con los estándares internacionales. Esta es una estrategia más inteligente y eficaz que apelar nuevamente a la política del garrote que no dio resultados para forzar un cambio en el mando político. Si la habilitación de MCM no se convierte en un punto de honor y la Administración Biden ratifica que  “el enfoque estadounidense es en un proceso que restaure la democracia y no en un candidato particular”, entonces será posible mejorar la amplia gama de condiciones electorales incluidas en el Acuerdo de Barbados, tales como:

lunes, 8 de mayo de 2023

¿Cómo recuperar la confianza en el voto?

 

 Víctor Álvarez R.

Los abstencionistas sembraron la idea de que “en Venezuela se vota pero no se elige”, que “participar en las elecciones es convalidar la farsa electoral del régimen”, que “dictadura no cae con votos” y con ese argumento se lanzaron por la vía violenta e insurreccional. Ahora que el país se prepara para un nuevo ciclo electoral que incluye elecciones primarias en 2023, presidenciales en 2024, megaelecciones de gobernadores, alcaldes, diputados regionales y concejales en 2025, se plantea, entonces: ¿Cómo recuperar la confianza en la institución del voto para avanzar hacia una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano?

Recuperar la confianza en el voto no depende única y exclusivamente de mejorar las condiciones electorales para realizar un proceso electoral a tono con los estándares internacionales. Aunque en Venezuela el poder electoral cumpla con un arbitraje institucional y mejore las condiciones para celebrar unos comicios competitivos -a tono con los estándares internacionales-, si los candidatos son unos mediocres y con una oferta electoral poco atractiva, los electores no se sentirán estimulados a votar. Priorizar en el debate político la flexibilización de las sanciones a cambio de mejores condiciones electorales puede parecer muy justo para los candidatos que quieren aumentar su probabilidad de ganar, pero revela el profundo divorcio de la dirigencia política con el sentir nacional.

Para estimular a votar, los partidos tienen que postular buenos candidatos y llegar a acuerdos unitarios que conviertan la victoria electoral en una meta alcanzable. Los malos candidatos representan una amenaza para recuperar la confianza en la institución del voto y retomar la ruta electoral. Los postulados no pueden ser trepadores ni figuras desprestigiadas, con malos antecedentes que no movilizan a nadie ni contribuyen a vencer la abstención. Tienen que ser reconocidos luchadores, distinguidos ciudadanos, de brillante trayectoria, con autoridad política y moral, capaces de generar un amplio respaldo y animar a votar.

Ahora bien, ¿Quiénes son los precandidatos que interpretan el clamor del país descontento con el gobierno y con la oposición? ¿Quiénes son esos líderes que comprenden las causas del malestar nacional? ¿Los que están en el exilio y reciben espacio en la tarima internacional? ¿Los que están en el país y pactan con el gobierno? ¿Los que se postulan y se ganan el respaldo del electorado a pesar de las desventajosas condiciones en las que compiten?

domingo, 7 de mayo de 2023

Canje de condiciones electorales por flexibilización de sanciones

 

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

La flexibilización de las sanciones económicas a cambio de mejores condiciones electorales es funcional a las aspiraciones de los partidos políticos de aumentar sus cuotas de poder. Pero si los candidatos no tienen una oferta electoral sintonizada con la urgencia de una población exhausta por la crisis, el elector no se sentirá motivado a votar porque no encontrará propuestas convincentes para mejorar sus precarias condiciones de vida ni superar los salarios de hambre que no alcanzan para comprar la canasta alimentaria, penuria agravada por los problemas cotidianos de electricidad, agua, gas, educación, vivienda, salud, transporte, telecomunicaciones, inseguridad, etc. que azotan a las familias venezolanas.

Estos son los problemas que atormentan a las familias venezolanas y deberían ser la prioridad de los partidos y precandidatos en su oferta electoral. Sin embargo, prefieren poner delante su exigencia de mejores condiciones electorales a fin de cristalizar sus aspiraciones de poder, sin imprimirle a su mensaje un contenido social y esperanzador que interprete el sufrimiento de una población empobrecida que necesita soluciones concretas a sus problemas concretos.

Levantar la bandera de flexibilizar las sanciones económicas a cambio de mejorar las condiciones electorales, pero sobre todo a cambio de mejorar las condiciones sociales, es lo que puede motivar y movilizar a la ciudadanía para capitalizar electoralmente el enorme descontento nacional.

La emergencia humanitaria se debe atender sin condiciones

viernes, 21 de abril de 2023

Carta Abierta al Presidente Gustavo Petro


Sr. Gustavo Petro

Presidente de la República de Colombia

Ante todo reciba un respetuoso saludo desde la hermana República Bolivariana de Venezuela. Ud. convocó para el próximo 25 de abril en Bogotá una Conferencia Internacional sobre Venezuela e informó que "más democracia, cero sanciones, será el objetivo de la conferencia". Dijo también que la idea es “construir la hoja de ruta que permita el diálogo político efectivo de la sociedad y el gobierno Venezolano". Aplaudimos su voluntad de abrir vías a las voces de la sociedad civil que tienen propuestas sensatas y viables para superar la crisis venezolana, pero que no encuentran canales para someterlas a la consideración de los decisores.

Una de estas propuestas es la de destinar los ingresos petroleros adicionales que se generen por la flexibilización de las sanciones económicas, así como un porcentaje de las ganancias de Citgo, los Derechos Especiales de Giro retenidos en el FMI y las incautaciones internacionales por corrupción, a un Fondo de Pensiones y Salarios, con supervisión internacional, a fin de mejorar las condiciones de vida de las familias y aliviar así una de las principales causas de la migración venezolana hacia los países vecinos que asistirán a la Conferencia.

La emergencia humanitaria se debe atender sin condiciones Flexibilizar las sanciones económicas para generar recursos que permitan aliviar la crisis social no puede seguir condicionado a la mejora de las condiciones electorales. Diferentes encuestas revelan que más del 60 % de los consultados se pronuncia a favor de flexibilizar las sanciones, independientemente de los avances en las negociaciones políticas. Sin embargo, la dirigencia de los partidos se aleja del sentir nacional cuando condiciona la flexibilización de las sanciones a la mejora de las condiciones electorales y no a la mejora de las condiciones sociales. No se trata de crear un falso conflicto y negar la importancia de las condiciones electorales para realizar un proceso electoral competitivo, a tono con los estándares internacionales, pero mientras el discurso opositor se agote en denunciar el ventajismo gubernamental, las aspiraciones del elector por una vida mejor no se verán interpretadas en una retórica que es de exclusivo interés para quienes ambicionan ganar el poder.

viernes, 21 de octubre de 2022

¿Venezuela puede perder Citgo?

 Víctor Álvarez R. 

Escuche el análisis completo en el nuevo Podcast de #PedagogíaEconómica https://bit.ly/3s7UBdB

El pasado 11 de octubre, el juez federal estadounidense, Leonard Stark, presentó un plan para  subastar las acciones de Citgo y pagar con esos fondos a Crystallex la indemnización que reclama a Venezuela por la expropiación de sus activos en la mina de oro Las Cristinas, en el estado Bolívar.

Crystallex llevó el caso al Centro International de Arreglo de Diferencias sobre Inversiones (CIADI) que  dictó una sentencia favorable a la minera canadiense por $ 1.400 millones. El gobierno venezolano consideró desmesurada la indemnización y no la pagó. En 2018 Crystallex trasladó el caso a una Corte civil en Delaware y demandó el pago con cargo a las acciones de Citgo.

Aunque Pdvsa nunca tuvo negocios con Crystallex -y el litigio de la minera canadiense es contra la República de Venezuela-, el marco legal estadounidense contempla la figura del alter ego que permite al afectado por el impago de una deuda, embargar otros activos propiedad del deudor moroso. Como la República es la propietaria de Pdvsa, la Corte determinó la aplicación del principio de alter ego.

Pdvsa apeló  ante la Corte de Apelaciones de Filadelfia pero ésta se pronunció a favor de Crystallex.

El remate de las acciones no se ha concretado porque Citgo aún está protegida por la Orden Ejecutiva 13.884, que impide a los demandantes contra Venezuela hacer cumplir los laudos arbitrales y confiscar propiedades, sin una autorización del Tesoro de EEUU. De acuerdo al cronograma presentado por el juez Stark, esta venta podría concretarse a principios de 2024. El plan establece un plazo de seis meses para gestionar el permiso ante la OFAC, la contratación de un banco de inversiones y un lapso de nueve meses para ejecutar los procedimientos de licitación y venta.

Citgo es un conglomerado de tres refinerías de Pdvsa en EEUU con una capacidad de refinación de 745.000 b/d. Tiene 3.500 empleados que operan 48 terminales, 9 oleoductos que cruzan 23 estados y una red de 5.000 gasolineras que han llegado a suministrar hasta 10% de la gasolina que se consume en EEUU. Su valor se estima en $ 8.000 millones y por eso está en la mira de los acreedores de la República que quieren cobrar -con cargo a las acciones de Citgo-, las indemnizaciones que reclaman por las expropiaciones de sus inversiones en Venezuela.

viernes, 22 de julio de 2022

Emergencia humanitaria no puede esperar por acuerdos políticos

 


Víctor Álvarez R


En una reciente encuesta de Datanálisis, casi el 52% de los consultados se pronuncia a favor de flexibilizar las sanciones, independientemente de las negociaciones políticas; mientras que un 20 % opina que las sanciones no se deben flexibilizar, a menos que Maduro deje el poder.

Pretender imponer en el proceso de negociación cambios totales hizo imposible avances parciales para destrancar el juego y avanzar hacia objetivos superiores. Insistir en la salida anticipada de Nicolás Maduro para convocar después una elección presidencial ha demorado la solución de la crisis nacional.

Muchos venezolanos están pasando hambre, centenares de empresas están al borde de la quiebra, miles de puestos de trabajo se destruyen, millones de talentos venezolanos han migrado. Cada vez son más los venezolanos que no pueden esperar a que las élites políticas se pongan de acuerdo. Para ellos no hay mañana, para ellos no hay después. La gravedad de la crisis emplaza a la dirigencia política del oficialismo y de la oposición a ponerse de acuerdo en torno a un programa común que permita atender la emergencia humanitaria.

Gobierno y oposición anunciaron el reinicio de conversaciones para reimpulsar el proceso de negociación política. Aunque Miraflores prefiere una negociación directa con la Casa Blanca, el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino lo convierte en el interlocutor de EEUU en la negociación de las sanciones. Por eso, el oficialismo se ve obligado a sentarse en la mesa de negociaciones con la Plataforma Unitaria y dejar a un lado la idea de reformatear el diálogo y ampliar la negociación con otros sectores de la oposición y de la sociedad civil.

La prioridad del interinato es negociar un canje de sanciones por mejores condiciones electorales, con un cronograma para comicios presidenciales y parlamentarios. Pero no se puede condicionar la atención de la emergencia humanitaria a un cambio en el mando político. Hay que romper la inercia a través de avances parciales en materia de ayuda humanitaria que no necesitan ningún canje de una cosa por otra. Se impone separar el debate político de la ayuda humanitaria y abordar con urgencia la flexibilización de sanciones económicas para generar recursos que permitan aliviar la crisis social.

Gobierno y oposición deben estar dispuestos a asumir la corresponsabilidad de acordar y ejecutar un cuerpo básico de decisiones que permita aliviar y dar respuesta a las necesidades urgentes de la población, las cuales no pueden quedar subordinadas a la condición previa de mejorar las condiciones electorales para convocar una elección presidencial, ya que esto no es garantía de que en Venezuela se produzca un cambio de régimen.

En efecto, de presentarse dividida en las Presidenciales de 2024, la oposición terminaría vencida por un chavismo disminuido pero cohesionado, que aún puede movilizar al menos el 25 % del electorado, porcentaje más que suficiente para imponerse ante una oposición fracturada y debilitada, que no logra superar sus contradicciones internas para presentar candidaturas unitarias y capitalizar electoralmente el enorme rechazo a la gestión de gobierno.
Lo anterior explica por qué la oposición extremista -representada en ese 20% que registra la encuesta de Datanálisis- exige que Maduro deje el poder y que se excluya al chavismo de toda transición política. Así podrían encontrar un camino despejado para dirimir sus irreconciliables contradicciones y afanes de protagonismo, sin la amenaza de que Maduro y el chavismo los derrote en las urnas.

Condicionar a este tipo de exigencias la flexibilización de las sanciones para generar recursos que permitan atender la crisis social es ruin e inhumano. Los problemas que involucran la vida de la población se deben resolver sin condiciones. Solo a través de una negociación política sensata -que priorice el interés nacional y no los intereses partidistas o ambiciones personales-, será posible avanzar hacia una solución constitucional, democrática, electoral y pacífica del conflicto venezolano.

miércoles, 13 de julio de 2022

Revista Pedagogía Económica. Año 1. Vol 8

 

Pedagogía Económica Año 1 Vol 8


Más de un tercio de los líderes empresariales y dirigentes gremiales consultados se inhiben de advertir públicamente sobre los daños colaterales no deseados que causa la sobreaplicación de las sanciones. No quieren pagar los costos reputacionales de ser considerados una caja de resonancia de la narrativa oficialista que atribuye a las sanciones la causa originaria de la crisis y le sirve de pretexto para ocultar la responsabilidad que tiene la política de controles, expropiaciones y corrupción en la debacle de la economía nacional. Prefieren mantener un bajo perfil, sin advertir públicamente los daños que causan en sus negocios la extralimitación de las sanciones. Temen ser linchados en las redes sociales por los guerreros del teclado y los sicarios de twitterlandia. Y este silencio termina afectando la defensa de los intereses económicos de las empresas que representan.

jueves, 16 de junio de 2022

Canje de sanciones por incentivos

 

Víctor Álvarez R

La sobreaplicación de las sanciones ha generado efectos colaterales no deseados en las empresas privadas. Estos daños no suelen ser reconocidos públicamente por los líderes y voceros del sector privado. No quieren ser considerados una caja de resonancia de la narrativa oficialista que atribuye a las sanciones la causa de la crisis, ni que los utilicen como pretexto para ocultar la responsabilidad que tiene la nefasta política de controles, expropiaciones y corrupción en la debacle de la economía nacional.

Salvo contadas excepciones, la mayoría de los empresarios prefieren mantener un bajo perfil, sin advertir públicamente los daños que causan en sus negocios la extralimitación de las sanciones económicas. En muchos líderes empresariales y dirigentes gremiales hay temor a pagar los costos reputacionales y ser linchados en las redes sociales por los guerreros del teclado y los sicarios de twitterlandia por atreverse a cuestionar y proponer correctivos a los daños colaterales que causa la sobreaplicación de las sanciones en la empresa privada venezolana. Y este silencio de los gremios empresariales termina afectando la defensa de los intereses económicos de las empresas que representan.

Si la Administración Biden insiste en endurecer las sanciones económicas con la expectativa de forzar la caída del régimen, lo único que logrará será impedir que la economía se recupere y esto empobrecerá aún más a la población. Esa estrategia no ha funcionado. Por el contrario, le ha permitido a Maduro desarrollar una narrativa de resistencia épica antiimperialista que lo mantiene aferrado al poder. En vez de prolongar las sanciones contra el régimen, Estados Unidos y la Unión Europea están llamados a ofrecer un canje de levantamiento de sanciones a cambio de compromisos para mejorar las condiciones sociales, económicas y electorales. Esta es la ruta más corta y menos onerosa para facilitar una solución política, constitucional, democrática, electoral y pacífica al conflicto venezolano.  

La Administración Biden se plantea “recalibrar las sanciones para limitar su impacto en el flujo de ayuda humanitaria legítima a quienes la necesitan (…) buscando formas de adaptar las sanciones para mitigar los impactos económicos, humanitarios y políticos no deseados en los trabajadores y empresas estadounidenses, aliados y poblaciones no objetivo en el extranjero."

Esta revisión abre un espacio a las organizaciones humanitarias y gremios empresariales para explicar los efectos colaterales no deseados de las sanciones y plantear ajustes que eviten agravar la situación de los sectores económicos y sociales castigados por la larga crisis que azota a Venezuela.

Para analizar el tema, en este nuevo episodio de la serie Conversaciones Estelares con Líderes Empresariales hemos invitado a Freddy Lujano (FreddyELujano), Presidente de la Cámara de Industriales del Estado Aragua (CIEA).




Vea la conversación completa en el canal YouTube de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/vJwlcRiHqpk

jueves, 9 de junio de 2022

Sanciones obligan a buscar proveedores en países rivales de EEUU

 

Víctor Álvarez R
 

Los daños colaterales que causan las sanciones sobre negocios entre privados plantea al Departamento del Tesoro recalibrar las mismas a fin de no lastimar más al sector privado del país sancionado, ni a las empresas del país que sanciona. Al no poder mantener sus operaciones en el país sancionado, éstas pierden oportunidades de hacer nuevos negocios.

La Orden Ejecutiva 13.884 sanciona a las empresas que teniendo intereses en EEUU se atrevan a tener negocios con empresas públicas venezolanas. Por temor a ser sancionados, se ha producido una retirada masiva de los tradicionales proveedores estadounidenses y europeos cuyos espacios vacíos están siendo ocupando por nuevos proveedores rusos, chinos, iraníes y turcos.

Una vez que se afiancen y consoliden a los proveedores estadounidenses y europeos les será muy difícil retomar esos espacios. Las sanciones económicas han roto las cadenas de valor tradicionales y dejan espacios vacíos para que se creen otras redes de suministro, con lo cual se está reconfigurando el mapa de integración económica de Venezuela en las cadenas de valor internacional. Además de su impacto económico, las sanciones también están generando consecuencias geopolíticas que no previeron los sancionadores.

¿Cuál es el impacto de las sanciones sobre las cadenas de suministro? ¿Cómo afectan la inserción de Venezuela en las cadenas de valor internacional? ¿Están surgiendo otros proveedores que llenan los vacíos de los que se fueron? ¿De qué países son los nuevos proveedores? ¿Qué puede recomendar los empresarios para reconstruir los negocios de la empresa privada nacional con sus proveedores y clientes internacionales tradicionales?

Estas y otras preguntas son respondidas por Lope Mendoza, ex Presidente de Conindustria, en este nuevo episodio de la serie Diez conversaciones estelares con diez líderes empresariales. Vea la conversación completa aquí https://youtu.be/qdm3KNoVF9c



jueves, 5 de mayo de 2022

La contra-Carta de los pro-Sanciones




Víctor Álvarez R.


¡Ahora resulta que las sanciones son buenas para la reactivación económica y el bienestar social de los venezolanos! En respuesta a la publicación de la Carta Abierta al Presidente Biden, defensores de las sanciones niegan que su aplicación haya agravado la crisis humanitaria. Afirman que “lo peor de la crisis humanitaria se gestó en un ambiente libre de sanciones” y que “las condiciones socioeconómicas y la crisis humanitaria han mejorado y se han aliviado a partir de la aplicación de las sanciones”. Ponen en duda que “el alivio de la sanciones y permitir el regreso de inversiones en el sector petrolero, pueda tener un efecto positivo sobre el bienestar de los venezolanos”.

Un efecto “positivo” que se atribuye a las sanciones es el de forzar una apertura y liberalización del modelo económico estatista, expropiador y controlador. Ciertamente, la asfixia que generan las sanciones económicas deja al régimen sin capacidad de financiamiento. La necesidad de sobrevivencia obligó al gobierno a ser pragmático y olvidarse de un modelo que no dio resultados. Por eso ha dado un viraje y ha puesto en marcha un proceso de desregulación, liberalización, dolarización, privatización, apertura a la inversión extranjera y a toda clase de importaciones sin arancel que desplazan y arruinan la producción nacional.

Los prosanciones argumentan que los capitales de origen venezolano en el sistema financiero internacional están bajo sospecha y que -temerosos de ser congelados-, son repatriados e invertidos en Venezuela. Atribuyen a las sanciones ser la causa de la repatriación de capitales y el aumento de las importaciones que actualmente se observa en la multiplicación de bodegones, redes de farmacias, cadenas de artefactos electrodomésticos, agencias de automóviles y restaurantes de lujo.

De ser la repatriación de capitales un efecto cuantitativamente relevante de las sanciones, esto se tendría que reflejar en un aumento sustancial de las reservas internacionales. Y en el supuesto de que la repatriación de capitales estuviese financiando el boom de importaciones, éstas deberían crecer más rápido que los ingresos por exportaciones y remesas, y reflejarse en un déficit de cuenta corriente. Hasta ahora no se registra un aumento significativo de las reservas internacionales y las importaciones son estimuladas por la apertura del mercado interno y un tipo de cambio sobrevaluado que abarata aún más las importaciones que se hacen sin pagar arancel ni IVA.

Hay que dejar bien claro que las sanciones no son la causa de la debacle de Pdvsa, pero si agravaron el colapso de una industria petrolera que ya venía severamente castigada por la mala gestión y la corrupción. Las sanciones petroleras impiden a las transnacionales estadounidenses y europeas seguir operando en Venezuela. Los espacios vacíos son ocupados por otras compañías procedentes de países igualmente sancionados que tejen alianzas para burlar las sanciones. Las empresas privadas venezolanas tampoco pueden ser contratistas del Estado porque corren el riesgo de ser sancionadas. Poderosos intereses estadounidenses y europeos han sido afectados por las sanciones financieras y comerciales. Quienes invirtieron en la compra de bonos de Pdvsa y la República no han podido cobrar un solo centavo.

Los efectos positivos que se atribuyen a las sanciones se quedan muy por debajo de los daños directos que causaron a la industria petrolera, tenedores de bonos y empresas privadas venezolanas. 

Por todas estas razones, resulta absurdo argumentar que las sanciones han mejorado la situación del país. Las medidas coercitivas unilaterales se aplican para causar daño, para dejar sin recursos al régimen que se quiere cambiar. Pero si las sanciones están contribuyendo a mejorar la situación económica y social de Venezuela, quienes quieren forzar un cambio de gobierno no deberían pedirle a la Administración Biden endurecer ni mantener las sanciones, sino más bien levantarlas y eliminarlas.

Vea el análisis completo en el nuevo video de #PedagogíaEconómica Mira el vídeo aquí

viernes, 22 de abril de 2022

Los abajo firmantes


Víctor Álvarez R.

Líderes empresariales, cívicos, académicos y políticos de Venezuela, defensores de la democracia, firmaron una Carta Abierta al Presidente Biden y solicitaron reimpulsar las negociaciones entre el gobierno y la oposición a fin de revisar las sanciones económicas que no lograron el objetivo de provocar un estallido social que desembocara en un cambio de gobierno. Argumentan que la prolongación de las sanciones ha generado efectos colaterales no deseados sobre las empresas privadas, organizaciones humanitarias y hogares venezolanos y deben ser revisadas. La polémica no se hizo esperar.

El detonante de la polémica es una afirmación que se hace en la Carta: “Las sanciones económicas y la política de máxima presión no lograron sus objetivos”.

En ninguna línea de La Carta se lee una petición de levantar las sanciones personales a quienes han violado derechos humanos, cometido actos de corrupción y han incurrido en el lavado dinero. En el texto tampoco se plantea eliminar incondicionalmente las sanciones financieras y comerciales sino flexibilizarlas a cambio de compromisos del gobierno para mejorar las condiciones sociales, económicas y políticas.

Lo que si se sugiere es revisar, flexibilizar y levantar las sanciones económicas que causan efectos colaterales en organizaciones humanitarias y en la empresa privada e impiden generar las divisas que el país necesita y otros sectores económicos distintos al petróleo aún no están en capacidad de generar, debido a su poca competitividad internacional.

La Carta hace mención a la crisis humanitaria de un país que después de ufanarse de tener el salario mínimo más alto de América Latina, se descalabró al extremo de ser actualmente uno de los países más pobres y desiguales del continente. En el texto se plantea adoptar mecanismos para asegurar que los ingresos petroleros adicionales que el país perciba por la flexibilización de las sanciones se destinen -bajo supervisión internacional- a atender las necesidades urgentes de los venezolanos.

La Carta plantea la necesidad de reactivar el proceso de negociación que se interrumpió en México, cuya reanudación necesita facilitación y apoyo internacional. Esta negociación no será en blanco y negro. En unos casos, una sanción concreta se removerá si y solo si el gobierno cumple con un determinada condición; en otros casos habrá que levantar primero las sanciones para destrancar el proceso.

La Carta deja claro que las sanciones no han sido la causa de la crisis económica y social que azota a Venezuela, sino el fracaso de un modelo basado en políticas equivocadas y en una voraz corrupción. Las sanciones fueron diseñadas para causar daño y lo lograron al agravar la crisis económica y social, pero no lograron provocar el estallido social que supuestamente provocaría el cambio de gobierno. Por el contrario, han generado efectos colaterales sobre las empresas privadas, organizaciones humanitarias y hogares venezolanos. 

Incluso, poderosos intereses económicos estadounidenses también se han visto perjudicados, toda vez que las sanciones obligaron a las transnacionales petroleras a abandonar sus negocios en Venezuela. Ni siquiera los tenedores de bonos de la deuda externa emitida por Pdvsa y la República han podido cobrar un centavo.

Negar que las sanciones han causado daños a la economía y la sociedad solo puede venir de una dirigencia política ausente, desconectada de la dramática realidad que sufre el país por la nefasta combinación de malas políticas gubernamentales causantes de la crisis, y unas sanciones económicas que la agravan.

¿Quiénes son Los abajo firmantes?

La carta fue inicialmente firmada por: Alejandro Sucre, Alfredo Padilla, Andrés Rojas, Blanca Vera Azaf, Feliciano Reyna, Francisco Rodríguez, Jorge Botti, Jorge Makriniotis, José Guerra, José Antonio Gil Yepes, José Manuel Puente, Juan Ernesto Aguilera, Luis Vicente León, Marcela León, Luis Oliveros, Manuel Sutherland, Marianela Herrera, Mariela Ramírez, Michael Penfold, Pablo Zambrano, Rafael Quiroz, Reinaldo Quintero, Ricardo Cusanno, Tamara Herrera y Víctor Álvarez.

Ninguno de los 25 firmantes se arroga la representación de otros sectores. Cada uno tiene un peso específico y en conjunto forman un coro de voces cuyas opiniones ejercen influencia en la opinión pública venezolana. Se les ha llamado Los abajo firmantes pero no son ni un think tank, ni una ONG, ni mucho menos un partido político.

Cada uno firmó a título personal, sin pretender representar a nadie. No son voceros de ninguna organización sino voces individuales que gozan de prestigio académico, técnico y profesional, y autoridad ética y moral. Su objetivo fue romper la inercia y estimular un debate necesario en un país descontento, que no cuenta con una dirigencia política que interprete el sentir nacional y le ofrezca una mejor alternativa a la de continuar bajo el mando de un gobierno autoritario y principal responsable de la crisis que sufre la nación.

Según Datanálisis, el rechazo a los partidos es cada vez mayor y sus mediciones coinciden con otras encuestadoras serias del país. Maduro tiene solo 18% de apoyo popular y un 67% de los venezolanos quieren un cambio de gobierno, pero también las encuestas dicen que sólo un 15% de los venezolanos creen que la oposición es capaz de generar un cambio. El 70 % de los consultados rechaza las sanciones económicas internacionales.

La Carta es una iniciativa de gente muy diversa que tiene por delante el reto de explorar otras coincidencias para mantenerse unida. Se diferencia de otras iniciativas que irrumpen en el debate público con una visión compartida, unidad de criterios y estructura organizativa.

El punto de confluencia entre los firmantes de La Carta es su interés común por una solución política a la crisis venezolana. Esto pasa por reactivar las negociaciones en México, por complementar capacidades y recursos para atender la emergencia humanitaria, y por revisar aquellas sanciones económicas que están generando efectos no deseados sobre las empresas privadas y las organizaciones humanitarias. Si se quieren resultados diferentes hay que hacer las cosas de manera diferente. Las sanciones no van a funcionar para forzar un cambio de gobierno pero pueden funcionar para que el gobierno cambie sus políticas en función de lograr tres objetivos básicos:

ü  Priorizar la atención a la emergencia humanitaria y detener el empobrecimiento de la población.

ü  Seguridad jurídica y protección de inversiones para crear un ambiente propicio a la actividad económica.

ü  Mejorar condiciones electorales de cara a unas Presidenciales 2024 a tono con estándares internacionales.

Escuche el contenido de la Carta Abierta al Presidente Biden en el nuevo podcast de #PedagogíaEconómica https://t1p.de/y9fhr

viernes, 18 de marzo de 2022

Sanciones económicas hacen surgir una economía negra


Víctor Álvarez R. 

Para evadir las sanciones económicas, el gobierno recurre a triangulaciones secretas con aliados a los cuales concede grandes descuentos para que se arriesguen a colocar en los mercados internacionales la producción de Pdvsa.

También les acepta elevados sobreprecios para que sean intermediarios en la compra de los alimentos, medicinas y electrodomésticos que el gobierno distribuye en la población.

Suelen ser empresas de países también sancionados que saben cómo burlar las prohibiciones y han transformado los vacíos dejados por otros proveedores en oportunidades de negocios de alto rendimiento.

Para evadir las sanciones, el gobierno permite el surgimiento de una economía negra, amparada por la Ley Antibloqueo, que además medra de la exoneración de aranceles, la desregulación y liberalización, de la privatización encubierta y de la apertura a la inversión extranjera procedente de países aliados.

Un nuevo mapa económico con nuevos actores se está conformando en Venezuela.

Vea como evalúan esta problemática importantes líderes empresariales y dirigentes gremiales en el nuevo video de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/0dTUAX6FSQ0

martes, 8 de marzo de 2022

Impacto de las sanciones económicas en las cadenas de suministro e inserción de Venezuela en las cadenas de valor internacional


 Los daños colaterales que causan las sanciones sobre negocios entre privados plantea al Departamento del Tesoro recalibrar las mismas a fin de no lastimar más al sector privado del país sancionado, ni a las empresas del país que sanciona. Al no poder mantener sus operaciones en el país sancionado, éstas pierden oportunidades de hacer nuevos negocios.

¿Cuál es el impacto de las sanciones sobre las cadenas de suministro? ¿Cómo afectan la inserción de Venezuela en las cadenas de valor internacional? ¿Están surgiendo otros proveedores que llenan los vacíos de los que se fueron? ¿De qué países son los nuevos proveedores? ¿Qué puedes recomendar para reconstruir los negocios de la empresa privada nacional con sus proveedores y clientes internacionales tradicionales?

Escuche que opinan importantes líderes empresariales y dirigentes gremiales  https://youtu.be/K4xtQeqe4gk

viernes, 26 de marzo de 2021

VENEZUELA: Condiciones políticas son más decisivas que condiciones electorales

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

Las condiciones electorales deben ofrecer a todos los competidores las mismas oportunidades de ganar o perder, sin ventajismos a favor de alguno de los candidatos o partidos. Implica imparcialidad de los medios de comunicación públicos, no utilización de recursos del Estado a favor de una parcialidad política, regulación de las campañas electorales, fiscalización del origen de los gastos y observación internacional. En Venezuela se despliega una permanente persecución, encarcelamiento y exilio forzoso de líderes de la oposición, se abusa de la inhabilitación política para sacar de la contienda a candidatos ganadores, se ilegalizan partidos políticos o se les despoja de los nombres y símbolos para entregárselos a disidentes que le hacen el juego al gobierno.

Ciertamente, las condiciones electorales son muy desventajosas, pero no anulan la enorme ventaja que otorgan las favorables condiciones políticas derivadas del 80 % de rechazo a los candidatos del gobierno. La fuerza electoral del chavismo viene cayendo, el malestar nacional continúa creciendo, pero la oposición se sigue absteniendo. En las Presidenciales que se convocaron en 2013 luego de la muerte de Chávez, Nicolás Maduro casi pierde con Henrique Capriles: obtuvo 7.587.579 votos frente a 7.363.980. La diferencia fue de apenas 223.599 votos. A partir de entonces, el caudal electoral del oficialismo se debilita. La dinámica entre las Presidenciales de 2013 y 2018 revela que el voto de Maduro baja en números absolutos, pero aumenta en números porcentuales: en 2013 sacó 7.587.579 votos equivalente a 50,51% y en 2018 sacó 6.248.265 votos, equivalente a 66,51 %. Esto lo explica la abstención de la oposición.

Las ventajosas condiciones políticas pueden ser más decisivas que las desventajosas condiciones electorales, siempre y cuando se haga el trabajo de organización política para capitalizar electoralmente este enorme descontento. Pero la dinámica del voto opositor entre las Parlamentarias de 2015 y 2020 es catastrófica: se derrumba en números absolutos y se hunde en números porcentuales debido a que los partidos más importantes decidieron abstenerse y los que participaron se presentaron divididos. La oposición venezolana no logra capitalizar electoralmente el enorme rechazo al gobierno porque se abstiene o postulan varios candidatos que dispersan los votos, facilitando el triunfo de los candidatos oficialistas que a lo sumo mueven 20 % de los votantes.

Muchos dirigentes de la oposición venezolana, en vez de sudar la camiseta y gastar la suela recorriendo el país para movilizar electoralmente a la ciudadanía que quiere un cambio de gobierno, siguen esperando que su ascenso al poder sea el resultado del endurecimiento de las sanciones y de una mayor presión internacional. No celebran primarias para elegir los candidatos unitarios, no organizan su maquinaria electoral, no preparan los testigos que defenderán los votos, no arman una fuerza de propaganda que promueva los candidatos. Siguen desconectados del sentir nacional y, en vez de ofrecer al país opositor opciones de organización política, deciden abstenerse. Y desde la contemplación pasiva de quienes se abstienen, nuevamente se allanará el camino para que los candidatos del oficialismo ganen.

La intervención internacional, lejos de contribuir a unir a la oposición, lo que ha hecho es dividirla aún más. “Debido a su rol en actos y decisiones que socavan la democracia o como resultado de graves violaciones de derechos humanos”, la UE sancionó a 19 funcionarios venezolanos entre quienes figura un rector de la oposición en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y dos diputados de la oposición que fueron considerados como cómplices de una farsa electoral montada por el régimen. Muchos líderes sociales con arraigo popular que se quieren postular y pueden ganar, han decidido inhibirse por temor a ser sancionados e incluidos en una misma lista junto a funcionarios acusados de violar derechos humanos.

A fin de lograr candidaturas unitarias para las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes, lo que el 80 % de venezolanos que rechaza al gobierno de Nicolás Maduro espera de la comunidad internacional no es una clasificación de la oposición en auténtica oposición, supuesta oposición y alacranes, sino una mediación eficaz que facilite el entendimiento, no solo entre el gobierno y la oposición, sino también entre las diferentes corrientes de la oposición, incluyendo a los factores de izquierda que se desmarcan de la coalición gobernante del Gran Polo Patriótico,.

Pero la UE no reconoce la Asamblea Nacional electa en las Parlamentarias del 2020 y, siendo coherentes, tampoco reconocerá sus actos. Esto anuncia un inminente desconocimiento, tanto del nuevo CNE cuya elección está en marcha, como también de las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes previstas para diciembre de este año. La unidad de la oposición no se logrará exacerbando las descalificaciones entre los diferentes partidos y dirigentes, ni desconociendo cada elección que en Venezuela se realice. Eso no ayuda a retomar la ruta electoral ni a reconstruir la confianza en el voto para aprovechar unas favorables condiciones políticas, mucho más decisivas que las desventajosas condiciones electorales.