Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias
La
flexibilización de las sanciones económicas a cambio de mejores condiciones
electorales es funcional a las aspiraciones de los partidos políticos de
aumentar sus cuotas de poder. Pero si los candidatos no tienen una oferta
electoral sintonizada con la urgencia de una población exhausta por la crisis,
el elector no se sentirá motivado a votar porque no encontrará propuestas
convincentes para mejorar sus precarias condiciones de vida ni superar los
salarios de hambre que no alcanzan para comprar la canasta alimentaria, penuria
agravada por los problemas cotidianos de electricidad, agua, gas, educación,
vivienda, salud, transporte, telecomunicaciones, inseguridad, etc. que azotan a
las familias venezolanas.
Estos son los
problemas que atormentan a las familias venezolanas y deberían ser la prioridad
de los partidos y precandidatos en su oferta electoral. Sin embargo, prefieren
poner delante su exigencia de mejores condiciones electorales a fin de
cristalizar sus aspiraciones de poder, sin imprimirle a su mensaje un contenido
social y esperanzador que interprete el sufrimiento de una población
empobrecida que necesita soluciones concretas a sus problemas concretos.
Levantar la bandera
de flexibilizar las sanciones económicas a cambio de mejorar las condiciones electorales,
pero sobre todo a cambio de mejorar las condiciones sociales, es lo que puede
motivar y movilizar a la ciudadanía para capitalizar electoralmente el enorme
descontento nacional.
