viernes, 30 de junio de 2023

¿Cómo está organizado y cómo funciona el CNE?

 

Víctor Álvarez R. 

Ante la anticipada renuncia de los rectores del CNE, la AN tendrá que escoger cinco nuevos rectores principales y diez suplentes del CNE. Teóricamente ninguno debería estar vinculado a los partidos políticos del gobierno o de la oposición, pero en Venezuela esa es una de las condiciones electorales que no se cumple y los rectores tienden a representar a los bloques políticos en pugna.

De allí que la puja sea por una conformación lo más equilibrada posible. Lo ideal sería una fórmula 2-2-1; es decir, dos representantes pro gobierno, dos pro oposición y uno neutral aceptado por ambas partes. Pero lo más probable es que se repita la correlación anterior de 3-2 a favor del gobierno. El peor escenario para el país descontento que quiere retomar la ruta electoral y volver a votar es que se imponga una aplanadora de 4-1 a favor del gobierno.

Tengamos en cuenta que la división y abstención de la oposición en las parlamentarias de 2020 facilitó que la coalición gobernante ganara 256 diputados de un total de 271, y entregó así al oficialismo el control de la Asamblea Nacional (AN). Teóricamente, esa apabullante mayoría le permite al gobierno pasar la aplanadora e imponer un 5-0. Como esto sería un exabrupto que sentenciaría el desconocimiento nacional e internacional de las próximas elecciones, el gobierno reconocerá el espacio que corresponden a los dos principales bloques de la oposición con la designación de un rector principal para cada uno y una correlación de 3-2 en el nuevo Directorio. También es muy probable que mantenga los cuatro rectores suplentes de la oposición para una correlación final de 9-6 en el total de 15 rectores principales y suplentes.

Recordemos que en las Megaelecciones de 2021, el oficialismo no se sentía amenazado por una oposición dividida y debilitada, que además llamaba a la abstención. Por esta razón, permitió una mayor representación de la oposición al pasar de la correlación de 4-1 a la actual de 3-2. Así se eligió un CNE más plural y con mayor autonomía, el cual asumió el reto de lograr un arbitraje institucional, mejorar las condiciones electorales, reconstruir la confianza en el voto y en la ruta electoral.

Pero de cara a las Presidenciales de 2024, la otrora oposición abstencionista retomó la vía electoral y los partidos de la Plataforma Unitaria se preparan para una elección primaria en la que escogerán un candidato unitario, el cual tendrá que negociar con el candidato de la otra coalición opositora que se denomina Alianza Democrática, a fin de presentarle al país descontento una candidatura única y unitaria. A estas dos candidaturas se suma la de Benjamín Rausseo, con alta aceptación en las encuestas, que decidió ir solo en la carrera presidencial.

El oficialismo tiene claro el enorme rechazo que sufre entre los electores y para conjurar la amenaza de ser barrido en las Presidenciales de 2024 necesita un árbitro electoral que luzca parcializado y subordinado a los intereses del gobierno. Con ese fin forzó la renuncia de todos los rectores principales y suplentes que venían avanzado en la tarea de restaurar la legitimidad de desempeño del CNE y hará uso de su aplastante mayoría en la AN para nombrar otros rectores espanta votos. El objetivo del gobierno con esta maniobra es deteriorar las condiciones electorales, crear dudas sobre el resultado de las votaciones, erosionar la confianza en la institución del voto, aumentar la apatía electoral y la abstención, a fin de convertir en mayoría su debilitado apoyo electoral.

La mayoría de los precandidatos de la oposición catalogan al gobierno de Venezuela como un régimen autoritario, como una dictadura y, sin embargo, esperan de ese régimen condiciones electorales a tono con los estándares internacionales. Sin embargo, en la designación del poder electoral, un nuevo CNE con tres rectores del oficialismo y dos rectores de oposición (3-2) será la mejor correlación de fuerzas que la oposición puede esperar de un gobierno al cual  acusa de autoritario y hegemónico. ¿O acaso pretende que la dictadura que quiere derrocar le conceda una mayoría de 3 a 2 en el ente rector del poder electoral?

¿Cómo está organizado internamente el CNE?

lunes, 26 de junio de 2023

¿Cuáles son los objetivos encubiertos del gobierno para forzar la renuncia de los rectores del CNE?



Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

Con la maniobra de forzar la sustitución de los rectores del CNE antes de que cumplieran su período legal de siete años y generar así una crisis institucional en el poder electoral, el gobierno actúa con mucha astucia y malicia a fin de lograr al menos los siguientes objetivos:

  1. Abortar la restauración del prestigio institucional del CNE

La legitimidad de desempeño del poder electoral se venía gestando gradualmente gracias a un arbitraje institucional liderado por los rectores Roberto Picón y Enrique Márquez, identificados con la oposición, que opacaron al presidente del CNE, Pedro Calzadilla, y demás rectores principales y suplentes identificados con el gobierno.

El oficialismo tiene claro el enorme rechazo que sufre entre los electores y para conjurar la amenaza de ser barrido en las Presidenciales de 2024 necesita un árbitro electoral que luzca parcializado y subordinado a los intereses del gobierno. Con ese fin procederá a nombrar otros rectores espanta votos, deteriorar las condiciones electorales y crear dudas sobre la protección de la identidad de los electores y el resultado de las votaciones.

El objetivo del gobierno con esta maniobra es erosionar la confianza en la institución del voto, aumentar la apatía electoral y la abstención, a fin de convertir en mayoría su decadente caudal electoral.

  1. Dificultar la elección primaria de la Plataforma Unitaria

¿Cómo recuperar la confianza en el voto? 8/10


Te invitamos a ver y compartir este vídeo con las propuestas de:

*Rocío Guijarro

Directora de CEDICE

*María Alejandra Díaz. 

Abogada-Constitucionalista

*Oly Millán.

Ex ministra de Economía Popular

lunes, 19 de junio de 2023

Cambios en el CNE: Los mejores estrategas se prepararan para los peores escenarios

 

Víctor Álvarez R. 

Con la maniobra de forzar la sustitución de los rectores del CNE antes de que cumplieran su período legal, el gobierno actúa con mucha astucia. Sabe del enorme rechazo que sufre entre los electores y para conjurar la amenaza de ser barrido en las Presidenciales de 2024 hará todo lo que esté a su alcance para deteriorar las condiciones electorales. Por eso procede a designar un nuevo CNE con rectores espanta votos que creen dudas sobre el proceso electoral, erosionen la confianza en el voto, dividan a sus adversarios y aumenten la apatía electoral y abstención que  conviertan  en mayoría su decadente caudal electoral.

Los mejores estrategas se preparan para los peores escenarios. Bajo un régimen autoritario no hay que esperar elecciones libres ni competitivas. Los precandidatos de la oposición radical catalogan al gobierno de Maduro como una dictadura. Sin embargo, espera del régimen condiciones electorales a tono con los estándares internacionales. A una dictadura no se le piden elecciones libres y limpias, se le enfrenta en desventaja y en las peores circunstancias.

El oficialismo tiene claro que no cuenta con la mayoría popular. Su caudal de votos ha mermado elección tras elección. Solo si enfrenta a una oposición dividida en un ambiente de apatía electoral es que hará concesiones para celebrar unas elecciones con el mínimo de condiciones cuyo resultado pueda ser reconocido nacional e internacionalmente, aunque con observaciones y reparos. Pero si el oficialismo calcula que está comprometida su continuidad en el poder, empañará la transparencia del proceso electoral para exacerbar la división y abstención que lo pongan a ganar.

Hay quienes le hacen el juego a la estrategia divisionista y abstencionista del gobierno y rebuscan argumentos para no medirse en unos comicios asistidos por un CNE que consideran imparcial y con el cual la oposición ganó la Asamblea Nacional en 2015, y conquistó 124 alcaldías y cuatro gobernaciones en las Megaelecciones de 2021. Con estos resultados se demostró que ya están dadas las condiciones políticas y electorales básicas para que el malestar nacional pueda votar, competir y ganar.

Las favorables condiciones políticas son más decisivas que las desventajosas condiciones electorales. En efecto, con más del 75º% del electorado en contra de la gestión del gobierno, alegar la falta de condiciones electorales es un pretexto de quienes temen caer derrotados al presentarse divididos por no haber sido capaces de subordinar al interés nacional sus intereses políticos particulares y sus ambiciones personales.

Pregunta a los precandidatos: ¿Cuál es su propuesta para derrotar la inflación?


Víctor Álvarez R. 

El principal problema de los hogares venezolanos es el económico: el ingreso no alcanza para comprar la canasta alimentaria, muchos menos para adquirir la canasta básica. En 2023, el gobierno no aumentó el salario mínimo sino que decretó un bono de alimentación de 40 $/mes, más un bono de guerra económica por 30 $/mes. A estos se le suman 5,25 $/mes a lo que ha quedado reducido los 130 Bs del salario mínimo. Este ingreso de 75 $/mes apenas cubre el 14% de la CAF.

De acuerdo a las estimaciones del  CENDAS-FVM, el precio de la Canasta Alimentaria Familiar (CAF) es de 510 $/mensual, pero la mayoría de los hogares no percibe este nivel de ingreso. Según la última Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI):

*  El 81,5% no alcanza a cubrir la canasta básica y está en condición de pobreza.

*  El 53,3% no puede comprar la canasta alimentaria y está en pobreza extrema.

¿Cuál es la propuesta de los precandidatos para abatir la inflación?

¿Cómo piensan reactivar la producción agrícola e industrial para generar una abundante oferta de alimentos y productos de buena calidad y bajo costo? 

¿Cuál sería su política tributaria y fiscal para reducir el gasto innecesario del gobierno, aumentar los ingresos y corregir el déficit fiscal?

¿Cuál sería su política monetaria para erradicar el financiamiento de empresas públicas deficitarias con emisiones de dinero inflacionario, sin respaldo en las reservas internacionales ni en la producción?

¿Cuál sería su política cambiaria para estabilizar el tipo de cambio y evitar que la constante depreciación del bolívar se exprese en el aumento de los precios?

¿Cuál sería la relación de su gobierno con el BCV para la emisión de dinero y el manejo de las reservas internacionales?

¿Está de acuerdo con una dolarización oficial de la economía venezolana?

¿Cómo recuperar la confianza en la institución del voto? 7/10


 

Revista Pedagogía Económica y Electoral N° 3


Revista Pedagogía Electoral N 3 

jueves, 15 de junio de 2023

Designación de nuevo CNE: el principal problema de la gente es el económico, no el político ni el electoral

 

Víctor Álvarez R. / @pedagogiaeconomica

Escuche el análisis completo en el nuevo podcast de Pedagogía Económica y Electoral https://t1p.de/49ofc


En una maniobra que se veía venir, se anuncia la renuncia de los rectores principales y suplentes del Consejo Nacional Electoral (CNE). Se anuncia también la designación por parte de la Asamblea Nacional (AN) de la Comisión Preliminar del Comité de Postulaciones. En adelante, la dirigencia política del país, incluyendo a los precandidatos a la Presidencia de la República, estarán más concentrados en la conformación del nuevo CNE que en la problemática que azota a la sociedad venezolana.

Con esta jugada, el gobierno logra distraer a la opinión pública y política del país del debate sobre la incesante inflación, la pulverización de los salarios; el colapso de los servicios públicos de electricidad, agua potable, gas doméstico, telecomunicaciones; el deterioro de los sistemas de salud y educación y demás problemas que agobian la vida cotidiana en los hogares venezolanos.

Y es que el principal problema que atormenta a las familias no es el político ni el electoral, es el económico: el ingreso no alcanza para comprar la canasta alimentaria, muchos menos para adquirir la canasta básica.

El principal problema es el económico, no el político ni el electoral

miércoles, 14 de junio de 2023

Análisis de la Oferta Electoral: ¿Venezuela pospetrolera o posrentista?

 

Víctor Álvarez R.

Precandidatos a la Presidencia de la República prometen la Venezuela pospetrolera. ¿Acaso el país con una de las reservas de petróleo más grandes del mundo se puede estar planteado ser un país pospetrolero? Creo que el debate electoral está mal enfocado y lo que Venezuela debe proponerse es aprovechar al máximo su riqueza petrolera, pero sin reeditar las patologías del rentismo. La pregunta es: ¿Venezuela pospetrolera o posrentista?

La  maldición de la abundancia

La maldición de la abundancia comienza en Venezuela con la Leyenda de El Dorado, según la cual los conquistadores y colonos españoles incursionaban selva adentro buscando una ciudad hecha de oro, donde el cotizado metal era tan abundante y común que los nativos le daban poca importancia y por eso lo cambiaban por espejitos y otras baratijas. Luego, el extractivismo minero que se inicia en la época de la colonia, se recrudece con el extractivismo petrolero, impulsado por los nuevos conquistadores representados en las corporaciones transnacionales de la industria petrolera.

Se impuso así un proceso de división internacional del trabajo determinado por las demandas de materias primas y energía de las grandes potencias industrializadas. En este esquema, unos países se limitan a ser simples proveedores de materias primas y energía, mientras que otros dominan los procesos de transformación industrial. Pero el extractivismo-rentista se prolonga bajo gobiernos progresistas y de izquierda que reivindican la soberanía nacional sobre los recursos naturales y profundizan la actividad extractiva con el fin de generar una creciente renta que les permita financiar el gasto social clientelar y prolongarse en el poder.

Ante la necesidad de obtener recursos financieros, los países extractivistas-rentistas caen en un círculo vicioso del cual no pueden salir. Al no contar con una economía fuerte que garantice la soberanía alimentaria y productiva, intensifican la extracción y exportación de recursos naturales. Pero a medida que captan una mayor renta, mayor suele ser la propensión a importar toda clase de productos, con lo cual frenan y desplazan la producción nacional.

miércoles, 7 de junio de 2023


 ¿Cómo recuperar la confianza en el voto? 6/10

Qué opinan: 

*John Magdaleno. Politólogo. Analista Político. Director de POLITY
*Lauren Caballero. Internacionalista. Especialista en Ciencias de Gobierno. Política Internacional y DDHH
*Rafael Curvelo. Analista Político. Coordinador de la iniciativa Unión por Venezuela


lunes, 29 de mayo de 2023

La soberanía petrolera en el debate electoral


Víctor Álvarez R. 

El Estado venezolano es el dueño de los yacimientos de petróleo, pero Pdvsa no cuenta con los recursos financieros, la tecnología y el capital humano que se requiere para extraerlos y rentabilizarlos.

Para la visión nacionalista y estatista, la soberanía nacional descansa en la propiedad estatal de los yacimientos y en  el control de las actividades de exploración, extracción, comercialización, refinación y conexas. Es una visión centralista y controladora de todas las operaciones de la industria. Pero con una Pdvsa en ruinas y un Estado sin suficientes ingresos, ese modelo es inviable.

En el modelo privatizador, el Estado no es accionista ni minoritario ni mayoritario, se limita a promover la inversión privada en la explotación de los yacimientos para recibir el impuesto sobre la renta (ISLR) y otros impuestos que pagan las corporaciones petroleras. El gran incentivo al inversionista es minimizar  el cobro de la regalía estatal por la explotación de un recurso natural no renovable.

Privatizar o no privatizar es un falso dilema. En ninguna de esas visiones extremas está la alternativa para reconstruir la industria petrolera. El conflicto entre propiedad estatal absoluta y privatización total desaprovecha un amplio abanico de alternativas en las que pueden coexistir compañías estatales, corporaciones transnacionales y empresas mixtas en las actividades estratégicas, medulares o conexas de la industria. El interés nacional debe explorar nuevas oportunidades en esta amplia gama de modelos de negocios e inversión que, lejos de ser excluyentes, son complementarios entre sí. 

Para generar más ingresos fiscales y en divisas, Venezuela necesita más inversión privada en la industria petrolera. La sociedad venezolana no se beneficia de empresas mixtas donde la mayoría accionaria del 51 % pertenece a un Estado que no tiene recursos para cubrir el aporte de capital que le corresponde. Ante estas restricciones presupuestarias tan severas, rentabilizar las riquezas del subsuelo exige una nueva forma de ejercer la soberanía nacional sobre las riquezas del país.

Si la soberanía reside en la propiedad estatal de los recursos del subsuelo, el Estado debe hacer uso de su facultad para negociar con los socios privados el aprovechamiento racional de estos recursos en función de generar un creciente bienestar a los venezolanos. El actual ciclo electoral puede ser de gran utilidad para comenzar a debatir sobre un nuevo acuerdo nacional en materia petrolera. Al margen de las altisonancias propias de la diatriba electoral, es necesario elevar el nivel del debate y evaluar con mesura y ponderación los pros y contras, las ventajas y desventajas del modelo de propiedad estatal versus el modelo de propiedad privada, así como las alternativas de negocio e inversión que surgen entre estos extremos. 

De cara al interés nacional, se impone analizar -sin tabúes ni prejuicios- la viabilidad y conveniencia de una reforma del marco legal y regulatorio que abra paso a un nuevo modelo de negocios en la industria petrolera. Esta reforma es necesaria para llegar a acuerdos con los inversionistas que si tienen los recursos financieros, tecnológicos y el talento humano que Venezuela necesita para rentabilizar unas cuantiosas reservas petroleras que, de lo contrario, se quedarán depositadas para siempre en el subsuelo y no aportarán los ingresos que urgen para mejorar las precarias condiciones de vida en la mayoría de los hogares venezolanos.

sábado, 20 de mayo de 2023

Propuestas para el debate electoral: Flexibilizar sanciones a cambio de un Fondo de Prestaciones Laborales



 Víctor Álvarez R.

El gobierno de Nicolás Maduro anunció que los ingresos generados por los 50 pozos petroleros que conforman la Macolla Cacique Chaima -en los cuales se extraen 9 mil barriles diarios de petróleo (MBDP) que se utilizan para mezclar 15 MBDP Merey y producir un total de 450 mil barriles mensuales para la exportación-, serán destinados en su totalidad al Fondo Nacional de Prestaciones de los trabajadores públicos.

Desde que apareció el petróleo en la vida nacional, hace más de un siglo, esta es la primera iniciativa en la que el ingreso petrolero se destina directamente a cubrir las remuneraciones de los trabajadores. La cuantificación de las reservas del yacimiento y el ritmo de extracción indicarán los años en los que la Macolla Cacique Chaima podrá garantizar el pago de las prestaciones.    

La macolla es una infraestructura superficial que agrupa una serie de pozos interconectados para recolectar el crudo a través de instalaciones y servicios comunes como taladros de mantenimiento, tuberías, tanques, y servicios de agua, electricidad y telecomunicaciones.

En principio, se trata de una medida de desconcentración y descentralización del ingreso petrolero que pudiera funcionar con políticas de transparencia y bajo supervisión internacional, con base en los acuerdos firmados con el PNUD. Hasta ahora es apenas un anuncio y para ejecutarlo habría que aprobar una Ley para crear el Fondo, definir su estructura organizativa y el modelo funcional para evitar que los ingresos por exportación de la producción de la macolla sean destinados a otros fines, terminen siendo una nueva carga para Pdvsa al estilo de las misiones, y un engaño para los trabajadores.

¿Qué hizo Noruega con las ganancias petroleras que también puede hacer Venezuela?

jueves, 18 de mayo de 2023

¿Qué hacer con el subsidio a la gasolina?: Una propuesta para el debate electoral

 

Víctor Álvarez R. 

En el imaginario venezolano se implantó la idea de que éramos un país rico, con las mayores reservas de petróleo del mundo, y por eso la gasolina tenía que ser barata. Los subsidios a los combustibles son expresión de una cultura rentista que pretende vivir de ingresos que no son fruto del trabajo. Estos subsidios indebidos se mantienen como inercia de la Venezuela rentista, como es el caso del subsidio a la gasolina.

En tiempos de abundancia, esos subsidios pesaban poco en el presupuesto nacional. Pero en las actuales condiciones de escasez e inflación cuestan mucho, son regresivos, antipopulares y deben ser eliminados y reorientados en beneficio de los grupos más vulnerables de la sociedad. La renta petrolera ya no alcanza para pagarlo todo y esto obliga a establecer prioridades.

El debate sobre las consecuencias económicas, políticas, sociales y ambientales del subsidio a la gasolina es un tema pendiente. Abordar con honestidad en el debate electoral este tema permitirá saber si Venezuela ya está preparada para encarar -sin traumas- la decisión de sincerar el precio de los combustibles y destinar los ingresos adicionales que se generen a financiar otras prioridades que el país tiene. 

Los costos del subsidio

En Colombia, el precio del galón de 3,78 litros es de $ 2,68 equivalente a 0,70 $/litro; con las políticas ambientalistas de la Administración Petro, el precio de los combustibles tenderá al alza. En EEUU y Unión Europea el precio está en torno a los 5,00 $/ galón, equivalente a 1,30 $/litro. En los países de América Latina con gobiernos progresistas, un galón cuesta al menos $ 4, a razón de 1 $/litro. Llenar un tanque de 60 litros cuesta casi 60 dólares.

En Venezuela, el cupo mensual de gasolina subsidiada es de 120 litros y cuesta 24 bolívares, a razón de 0,2 Bs/litro. Al tipo de cambio de 24 Bs/$, con un (1) dólar se pueden comprar 120 litros de gasolina. La gasolina dolarizada está en 0,50 $/litro y para llenar un tanque de 60 litros se pagan a $ 30. Esta exagerada diferencia entre el precio de la gasolina subsidiada y la dolarizada es un incentivo perverso a la especulación y contrabando de extracción. Hay redes que se dedican a hacer la cola en las estaciones de servicio para comprar el cupo de gasolina subsidiada en bolívares, y luego la revenden a 1 y 2 dólares el litro. Un negocio más rentable que el narcotráfico.

¿Privatizar Pdvsa?: la industria petrolera en el debate electoral


 Víctor Álvarez R.

La precandidata presidencial María Corina Machado (MCM), lanzó su polémica propuesta de privatizar Pdvsa. Quienes se oponen a la privatización de la industria petrolera no tardaron en reaccionar y señalan que MCM aprovecha los recientes escándalos de corrupción y el colapso de Pdvsa bajo el modelo de propiedad estatal para pescar en río revuelto y abrirle camino a su objetivo de entregar la principal industria del país al capital transnacional.

En medio de la diatriba político-electoral, es necesario evaluar con mesura y ponderación los pros y contras, las ventajas y desventajas del modelo de propiedad estatal frente al modelo de propiedad privada, así como las alternativas intermedias entre estos extremos. 

El agotamiento del modelo de propiedad estatal

El modelo de propiedad estatal sobre la industria petrolera no se limitó a la propiedad de los yacimientos, sino que se extendió a las actividades de exploración, extracción, comercialización, refinación e, incluso, a las actividades conexas y afines. La excesiva penetración del Estado a lo largo de todos los eslabones de la cadena productiva  degeneró en un caldo de cultivo de poderosas élites que secuestraron para su provecho la industria petrolera y la administraron como si se tratara de una propiedad privada, dando origen a decenas de tramas de corrupción y saqueo que han sido develadas y atacadas por la Policía Anticorrupción del gobierno y por la Fiscalía General de la República.

Aunque el saqueo y destrucción de la Pdvsa roja rojita no tiene comparación, los partidarios de la privatización de la industria petrolera argumentan que en la Pdvsa de la meritocracia también hubo episodios de corrupción. Innumerables petro-espías que desde la gerencia de Pdvsa vendían a los competidores internacionales información confidencial sobre precios, volumen y productos; información estratégica de los activos de la compañía se entregaba a los competidores e intereses extranjeros sin firmar ningún tipo de acuerdo de confidencialidad; se desviaban y robaban cargamentos de petróleo.

Apertura a la inversión privada

jueves, 11 de mayo de 2023

¿Cómo evitar el inminente remate de Citgo?

 

Víctor Álvarez R.

Citgo está a punto de ser rematada por un tribunal de EEUU, mientras el gobierno y la oposición no hacen sino echarse la culpa de quién es el responsable de su inminente pérdida. La oposición acusa al gobierno por las expropiaciones y emisión de deuda garantizada con las acciones de Citgo y el gobierno acusa a la oposición por el mal manejo que ha hecho de los activos de la República en el exterior.

En EEUU no se puede embargar los activos de una compañía para cobrar una deuda del dueño porque se trata de dos figuras jurídicas distintas. Por lo tanto, ni las deudas por nacionalizaciones, ni los laudos contra la República, deberían cobrarse con cargo a Citgo porque ésta jurídicamente es propiedad de Pdvsa, y no de la República.

Sin embargo, las cortes estadounidenses argumentan que el gobierno interino de Guaidó dio base para demostrar que la República y Pdvsa son la misma figura jurídica y que tienen un mismo patrimonio contra el cual se puede cobrar la indemnización que reclaman los acreedores de la República.

A partir de 2019 el gobierno de EEUU reconoció a Juan Guaidó -para entonces Presidente de la Asamblea Nacional 2015-, como Presidente de la República, y en esta dualidad de funciones Guaidó procedió a designar la nueva Junta Directiva ad hoc de Citgo. El juez Leonard Stark encontró pruebas para demostrar que el gobierno interino ejerció un control extensivo de Pdvsa al utilizar fondos de sus  filiales para sus propios fines, ordenar a Pdvsa suspender pagos del Bono 2020 y anunciar que la deuda de Pdvsa y la República tendrían el mismo trato.

Aunque Pdvsa nunca tuvo negocios con Crystallex -y el litigio de la minera canadiense es contra la República de Venezuela-, el marco legal estadounidense contempla la figura del alter ego que permite al afectado por el impago de una deuda, embargar otros activos propiedad del deudor moroso. Con las evidencias mencionadas, el juez Stark determinó la aplicación del principio de alter ego que identifica como uno solo, tanto el patrimonio de la República Bolivariana de Venezuela como el de Pdvsa y sobre esa base sentenció el remate de las acciones de PDV Holding para pagar la indemnización que reclama Crystallex a la República.

Este fallo basado en la figura del alter ego sentaría un precedente jurídico que puede ser utilizado en otros juicios que buscan cobrar indemnizaciones pendientes con cargo a los activos de Venezuela en el exterior. Citgo también está en la mira de los tenedores del Bono 2020 de Pdvsa, el cual se emitió con una garantía del 51% de las acciones de Citgo, así como de otros acreedores que reclaman a la República el pago de deudas pendientes. El interinato se negó a pagar el Bono 2020 por considerar que fue emitido ilegalmente, sin la aprobación de la AN-2015.

Después que la Corte de Apelaciones ratificó el control que el gobierno interino ejerció sobre Pdvsa, la Corte Federal de Distrito, en Delaware, emitió la orden de vender las acciones de PDV Holding y el Juez Leonard Stark presentó el cronograma de subasta.

¿Por qué no se ha concretado el remate de Citgo?

lunes, 8 de mayo de 2023

Venezuela: condiciones políticas vs condiciones electorales

 

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

El desconocimiento de los derechos políticos facilita la prolongación de un poder hegemónico y antidemocrático. En Venezuela el 75 % de los electores quiere un cambio en el mando político. Sin embargo, la división y abstención del electorado descontento ha facilitado la continuidad de un régimen autoritario que deteriora las condiciones electorales para desestimular la participación ciudadana.


Las condiciones electorales deben ofrecer a todos los competidores las mismas oportunidades de ganar o perder, sin ventajismos de ningún tipo. Implica imparcialidad de los medios de comunicación públicos, no utilización de recursos del Estado a favor de una parcialidad política, regulación de las campañas electorales, fiscalización del origen de los gastos y observación internacional. Sin embargo, en Venezuela se despliega una permanente persecución, encarcelamiento y exilio forzoso de líderes de la oposición, se abusa de la inhabilitación política para sacar de la contienda a candidatos ganadores, se ilegalizan partidos políticos o se les despoja de los nombres y símbolos para entregárselos a disidentes que le hacen el juego al gobierno.

Ciertamente, las condiciones electorales son muy desventajosas, pero no anulan la enorme ventaja que otorgan las favorables condiciones políticas derivadas del 75 % de rechazo al gobierno. La fuerza electoral del chavismo viene cayendo y el malestar nacional continúa creciendo. El régimen no actúa con ingenuidad y para controlar el riesgo de ser barrido, hará todo lo que esté a su alcance para deteriorar las condiciones electorales, crear dudas sobre el proceso electoral, desvalorizar el voto, dividir a sus adversarios y promover la abstención para convertir en mayoría electoral su precaria base de apoyo político y social, lo cual es facilitado por una oposición que se hunde en un fuego cruzado de insultos y descalificaciones que desaniman al elector y provocan su abstención. Así es imposible capitalizar electoralmente el enorme rechazo al gobierno.

¿Cómo recuperar la confianza en el voto?

 

 Víctor Álvarez R.

Los abstencionistas sembraron la idea de que “en Venezuela se vota pero no se elige”, que “participar en las elecciones es convalidar la farsa electoral del régimen”, que “dictadura no cae con votos” y con ese argumento se lanzaron por la vía violenta e insurreccional. Ahora que el país se prepara para un nuevo ciclo electoral que incluye elecciones primarias en 2023, presidenciales en 2024, megaelecciones de gobernadores, alcaldes, diputados regionales y concejales en 2025, se plantea, entonces: ¿Cómo recuperar la confianza en la institución del voto para avanzar hacia una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano?

Recuperar la confianza en el voto no depende única y exclusivamente de mejorar las condiciones electorales para realizar un proceso electoral a tono con los estándares internacionales. Aunque en Venezuela el poder electoral cumpla con un arbitraje institucional y mejore las condiciones para celebrar unos comicios competitivos -a tono con los estándares internacionales-, si los candidatos son unos mediocres y con una oferta electoral poco atractiva, los electores no se sentirán estimulados a votar. Priorizar en el debate político la flexibilización de las sanciones a cambio de mejores condiciones electorales puede parecer muy justo para los candidatos que quieren aumentar su probabilidad de ganar, pero revela el profundo divorcio de la dirigencia política con el sentir nacional.

Para estimular a votar, los partidos tienen que postular buenos candidatos y llegar a acuerdos unitarios que conviertan la victoria electoral en una meta alcanzable. Los malos candidatos representan una amenaza para recuperar la confianza en la institución del voto y retomar la ruta electoral. Los postulados no pueden ser trepadores ni figuras desprestigiadas, con malos antecedentes que no movilizan a nadie ni contribuyen a vencer la abstención. Tienen que ser reconocidos luchadores, distinguidos ciudadanos, de brillante trayectoria, con autoridad política y moral, capaces de generar un amplio respaldo y animar a votar.

Ahora bien, ¿Quiénes son los precandidatos que interpretan el clamor del país descontento con el gobierno y con la oposición? ¿Quiénes son esos líderes que comprenden las causas del malestar nacional? ¿Los que están en el exilio y reciben espacio en la tarima internacional? ¿Los que están en el país y pactan con el gobierno? ¿Los que se postulan y se ganan el respaldo del electorado a pesar de las desventajosas condiciones en las que compiten?