Víctor Álvarez R.
El gobierno de Nicolás Maduro anunció
que los ingresos generados por los 50 pozos petroleros que conforman la Macolla
Cacique Chaima -en los cuales se extraen 9 mil barriles diarios de petróleo
(MBDP) que se utilizan para mezclar 15 MBDP Merey y producir un total de 450
mil barriles mensuales para la exportación-, serán destinados en su totalidad
al Fondo Nacional de Prestaciones de los trabajadores públicos.
Desde que apareció el petróleo en la
vida nacional, hace más de un siglo, esta es la primera iniciativa en la que el
ingreso petrolero se destina directamente a cubrir las remuneraciones de los
trabajadores. La cuantificación de las reservas del yacimiento y el ritmo de
extracción indicarán los años en los que la Macolla Cacique Chaima podrá garantizar
el pago de las prestaciones.
La macolla es una infraestructura
superficial que agrupa una serie de pozos interconectados para recolectar el
crudo a través de instalaciones y servicios comunes como taladros de
mantenimiento, tuberías, tanques, y servicios de agua, electricidad y
telecomunicaciones.
En principio, se trata de una medida
de desconcentración y descentralización del ingreso petrolero que pudiera
funcionar con políticas de transparencia y bajo supervisión internacional, con
base en los acuerdos firmados con el PNUD. Hasta ahora es apenas un anuncio y
para ejecutarlo habría que aprobar una Ley para crear el Fondo, definir su
estructura organizativa y el modelo funcional para evitar que los ingresos por
exportación de la producción de la macolla sean destinados a otros fines, terminen
siendo una nueva carga para Pdvsa al estilo de las misiones, y un engaño para
los trabajadores.
¿Qué hizo Noruega con las ganancias petroleras que también puede hacer Venezuela?
