jueves, 12 de agosto de 2021

Procurar espacios de entendimiento y humanizar el conflicto

 


De cara a las Megaelecciones del 21-N, ¿Cuáles son las irregularidades y violaciones de derechos civiles y políticos que ha identificado el Observatorio de Comunicación y Democracia y el Foro Cívico? ¿Hasta dónde se pueden restituir estos derechos? ¿Qué es lo máximo a lo que se puede aspirar y qué es lo mínimo que se puede aceptar para poder participar en buena lid?

¿Cuáles son las principales mejoras en las garantías y condiciones electorales? ¿Qué es lo que aún está pendiente? ¿Qué es necesario y suficiente para las Megaelecciones del 21 de noviembre? ¿Qué puede quedar pendiente para el referendo revocatorio y las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales? ¿Cómo convencer a los desconfiados y escépticos que se va por buen camino y que pueden volver a confiar en la institución del voto y retomar la vía electoral?

¿Hay voluntad política y compromiso entre los nuevos rectores del CNE para mejorar las condiciones electorales y asegurar un arbitraje institucional para que las elecciones que se convoquen sean reconocidas como unos comicios competitivos, a tono con los estándares internacionales? ¿Qué hechos lo demuestran?

¿Cómo convencer al país hundido en la desesperanza por tanto ventajismo gubernamental y tanta división en la oposición que ha habido un avance en el CNE? ¿Quiénes son esos rectores principales en los que puede confiar el malestar nacional? ¿Quiénes son los suplentes? ¿Qué han hecho para merecer esa confianza? ¿Qué responsabilidades tienen ahora en la estructura del CNE?

¿Cómo valora el Observatorio de Comunicación y Democracia la calidad de la acción política de los partidos en Venezuela? ¿Qué puede hacer el Foro Cívico para elevar el debate político y superar tanta mediocridad? ¿Cómo lograr que los procesos electorales no se reduzcan a un asunto que solo interesa a los candidatos de los partidos y sean asumidos como un derecho ciudadano para recibir una oferta electoral de calidad y así estimular una mayor participación?

Estas preguntas son respondidas por Griselda Colina, en la serie “Diez conversaciones estelares con diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica a la crisis venezolana”. Es directora del Observatorio Global de Comunicación y Democracia e integrante de la plataforma Foro Cívico de Venezuela. En el marco de una estrategia de acción ciudadana que se propone contribuir a la reinstitucionalización democrática del país, fue postulada al CNE y resultó electa rectora suplente: En el Foro Cívico asumimos una acción propositiva donde la procura de espacios de entendimiento y la humanización del conflicto es parte de una nueva forma de pensamiento y acción”, nos explica Griselda. Con ella vamos a examinar el estado actual de las garantías y condiciones electorales en las que los ciudadanos y partidos políticos concurrirán a las Megaelecciones del 21-N.

Te invitamos a ver la conversación completa aquí   https://youtu.be/yEGQUA46dEs

viernes, 30 de julio de 2021

viernes, 23 de julio de 2021

¿Fortalecer el patrimonio de la banca nacional o abrir el sector a la inversión extranjera?

En la serie “Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela” seguimos conversando con Tamara Herera, directora de Síntesis FinancieraVea la conversación completa por canal YouTube de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/FuZ4Vj0cA2A

Víctor Álvarez R.

La combinación de bajas tasas de interés, inflación y alza del dólar hizo de la especulación cambiaria un gran negocio. Tras la fachada de créditos comerciales un buen porcentaje de las captaciones al público iba a parar al mercado paralelo, presionando el precio de la divisa.

Para el ciudadano de a pie, endeudarse a tasas de interés por debajo de la inflación para comprar un televisor, una nevera o simplemente dólares, resultó ser un gran negocio que se hizo a expensas del activo de la banca, cuyos saldos a cobrar en bolívares se volvían sal y agua debido a la inflación.

El BCV autorizó sincronizar los préstamos en bolívares con el precio del dólar. Así, cada vez que el dólar sube el saldo a pagar en bolívares también sube y absorbe la ganancia cambiaria, desestimulando la especulación en divisas. Pero también da al traste con los incentivos al consumo.

¿Qué resultado dio esta medida de indexar los créditos en bolívares al comportamiento de la tasa de cambio? ¿Mejoraron los indicadores de la banca? ¿Se alivió la presión sobre el mercado cambiario? ¿O por el contrario aumentó la morosidad y se deterioró aún más la cartera crediticia de la banca?

miércoles, 21 de julio de 2021


 Entrevista con Vladimir Villegas 19 de julio 2021

Presentando el libro:

La Ruta es Electoral: ¿Cómo convertir en una fuerza de cambio el malestar nacional? 

jueves, 15 de julio de 2021

Banca nacional no tiene capacidad para financiar la reactivación productiva

 

Economista Tamara Herrera


Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr


En nuestra serie “Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela” hemos invitado a Tamara Herrera, directora y economista jefe de Síntesis Financiera.  Vea la conversación por canal YouTube de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/FuZ4Vj0cA2A

Venezuela sufre una prolongada contracción económica, una voraz hiperinflación, la economía se cae a pedazos y pareciera que ningún sector se salva. ¿Es proporcional la reducción del tamaño del sector banca y finanzas a la contracción que ha sufrido el PIB o ha sido mayor el impacto de la crisis sobre el sector financiero venezolano? ¿Cuál es el margen que realmente tiene la banca nacional para financiar la producción y el consumo?

Como consecuencia de las pésimas políticas económicas, el agravante de las sanciones financieras y el impacto del Covid-19, la economía venezolana se ha contraído 80 % entre 2013 y 2020. De este colapso no escapa el sector banca y finanzas que ha sido afectado por una voraz hiperinflación en un contexto de tasas de interés controladas. La brecha entre lo que se pierde por inflación y lo que se gana por interés disuelve el patrimonio en bolívares de los bancos y limita la expansión del crédito.

Una idea de la poca capacidad de financiamiento que tiene la banca la encontramos en el límite de las tarjetas de créditos, cuyo monto no alcanza para pagar un mercado de alimentos. Hace tiempo que la banca nacional dejó de otorgar créditos hipotecarios, no financia la compra de vehículos ni mucho menos proyectos de inversión. Si no se fortalece el patrimonio de los bancos, el crédito no podrá elevarse al nivel que necesita la reactivación económica.

La estabilización y reactivación de la economía venezolana necesita un programa de reformas bien pensado, con las medidas correctas, aplicadas en la secuencia lógica y al ritmo adecuado. La política monetaria y financiera se debe manejar con prudencia y sensatez. Si se liberan las tasas de interés antes de que la inflación haya sido abatida, como las tasas de interés persiguen la inflación, los altos costos financieros harían inviable la reactivación agrícola e industrial. Paradójicamente, liberar tasas de interés golpearía la capacidad de pago que llevaría a un aumento de los préstamos morosos y esto afectaría aún más la débil situación patrimonial de los bancos e instituciones financieras.

¿Cuál sería la secuencia lógica de las medidas que formen parte de un programa de ajuste económico de tal forma que estas no dejen al sector financiero en lista de espera pero tampoco se anticipen y aborten la reactivación del aparato productivo?

martes, 13 de julio de 2021

Entrevista con José Ríos Lugo de Reporte Global

 
 La Ruta es Electoral: Cómo convertir en una fuerza de cambio el malestar nacional? 
 Entrevista con José Rios Lugo 12 de julio 2021

martes, 6 de julio de 2021

Entrevista con Griselda Reyes en Blanco, Negro y Gris


 Presentación del nuevo libro:

 La Ruta es Electoral: ¿Cómo convertir en una fuerza de cambio el malestar nacional?

En entrevista con Griselda Reyes en el programa  Blanco, Negro y Gris 

Fecha:06.05.2021


jueves, 1 de julio de 2021

Subsidios y gratuidades indebidas se pagan con impuesto inflacionario



Víctor Álvarez R. 

Al Banco Central de Venezuela se le critica que emita dinero sin respaldo para financiar el déficit de Pdvsa, Corpoelec, Hidroven y muchas otras empresas públicas que no generan ingresos ni siquiera para pagarla nómina. Esta inyección desmesurada de dinero en una economía castigada por una prolongada contracción se ha convertido en el principal factor propagador de la hiperinflación, la cual también devora el poder adquisitivo de los ingresos fiscales.

Nominalmente da la impresión de que el gobierno gasta mucho, pero en términos reales, por la disolución del poder de compra del bolívar, termina gastando poco. En condiciones de hiperinflación, la desincronización entre el momento en el que se causan los impuestos y el momento en el que se recaudan sentencia que el poder adquisitivo del ingreso fiscal también se disuelve.

¿Qué medidas fiscales o monetarias habría que tomar para superar el círculo vicioso en el que cae un gobierno deficitario al financiarse con emisión monetaria que atiza la hiperinflación y disuelve aún más el gasto público en términos reales? ¿Por qué que se le atribuye tanta importancia a la autonomía del Banco Central para erradicar la hiperinflación y recuperar el signo monetario nacional?

viernes, 18 de junio de 2021

¿Cómo evitar la sobrerrepresentación del Partido ganador en las Megaelecciones de noviembre?


Víctor Álvarez R.

En las Parlamentarias de 2010 el oficialismo obtuvo el 65% de los diputados con apenas el 50% de los votos. En las Parlamentarias de 2015 la oposición obtuvo el 67 % de los cargos con apenas el 55% de los votos. Y en las Parlamentarias de 2020 el oficialismo se llevó el 90 % de los curules con solo el 61% de los votos.

¿Qué es lo que origina semejante desproporción entre el porcentaje de votos obtenidos y el porcentaje de cargos ganados? El problema surge porque hay una especie de doble contabilización del voto de un mismo elector. En cada estado o municipio hay un número limitado de diputados o concejales a elegir, pero un mismo elector vota a su vez por candidatos uninominales y por una lista. En consecuencia, la sobrerrepresentación del ganador se debe a que los cargos que obtiene un Partido por vía nominal no se descuentan de los cargos que obtiene por lista, gracias al mismo votante.

Sin Presupuesto Nacional no hay Política Económica


Víctor Álvarez R. 

El Presupuesto Nacional es un instrumento de extraordinaria importancia en el diseño y ejecución de la política económica. El cobro de impuestos es la forma clásica como los Estados recaudan ingresos de los privados para poder entregar a la sociedad bienes y servicios públicos. La política tributaria grava con impuestos a los diferentes agentes económicos, pero no siempre lo hace con base en el nivel de ingresos de cada quien, impuestos como el IVA se aplica a todos por igual, sin importar el nivel de ingresos. Por el otro lado está el gasto público como un mecanismo de redistribución del ingreso, el cual suele incluir subsidios que benefician a pobres y ricos por igual.

Un buen gobierno debería arroparse hasta donde le llega la cobija y no gastar más de lo que le ingresa. Sin embargo, para no afectar su popularidad, con frecuencia los gobiernos hacen todo lo contrario, tienden a gastar más de lo que reciben y por eso incurren en un permanente déficit fiscal. En Venezuela, el ingreso fiscal de origen petrolero se ha desplomado, pero también se ha descalabrado la recaudación de ISLR e IVA. Un gobierno sin impuestos se financia con desmesuradas emisiones de dinero sin respaldo que disparan los precios; es decir, se financia con un impuesto inflacionario.

¿Cómo se financia esta brecha entre los ingresos y gastos del gobierno? ¿Cuáles son las opciones disponibles para nivelar los ingresos y gastos del gobierno y qué consecuencias tiene cada una para la economía y la sociedad? ¿Cómo paga la sociedad las gratuidades o los subsidios indebidos? ¿Cómo llevar a cabo un ajuste fiscal y una reforma tributaria sin que los costos recaigan sobre los sectores más vulnerables de la economía y la sociedad?

domingo, 13 de junio de 2021

¿Cuáles son los cambios en la política económica venezolana?


 

Víctor Álvarez R. 

El efecto combinado del colapso de la renta petrolera, el endurecimiento de las sanciones y el impacto económico de la pandemia ha obligado al gobierno a activar válvulas de escape para aliviar la presión económica y social.

Un gobierno sin capacidad financiera para sostener el modelo nacionalista y estatista ha puesto en marcha un proceso de apertura comercial, desregulación, liberalización, privatización, dolarización y apertura a la inversión extranjera. Son las nuevas tendencias en la economía venezolana que pudieran consolidarse y llegar a ser irreversibles.

Estas reformas económicas crean un ambiente propicio para el emprendimiento y la iniciativa privada.  Y quien no perciba estos cambios debido al ruido de la diatriba política, se quedará al margen de las nuevas oportunidades de negocio e inversión que empiezan a aparecer en Venezuela.

De hecho, en este abandono del modelo económico nacionalista y estatista ha jugado un papel muy importante la presión de los inversionistas privados que están dispuestos a correr los riesgos de hacer negocios en un país sancionado, pero en un contexto de apertura comercial y liberalización económica.

El gobierno se ha dejado de dogmatismos y para sobrevivir al colapso de la renta petrolera, las sanciones económicas y los estragos del Covid-19 abandona el modelo nacionalista y estatista y se abre a la inversión privada nacional y extranjera. Veamos los cambios más importantes.

Apertura comercial

Para compensar la escasez derivada de la reducción en un 80 % del tamaño del PIB, el gobierno ha abierto el mercado interno a toda clase de importaciones que compiten ventajosamente con la producción nacional. Ha exonerado una amplia gama de códigos arancelarios del pago de impuestos de importación que, en condiciones de apreciación del tipo de cambio, hace mucho más lucrativo importar que producir.

La dolarización

La dolarización transaccional ha sido forzada por la hiperinflación que disolvió el poder de compra de los billetes y obligó a sustituirlos por la divisa estadounidense. El billete de más alta denominación es de Bs. 1.000.000 y no alcanza para comprar un dólar. Para no trancar el mercado interno por falta de medios de pago, el Ejecutivo ha permitido el uso de divisas en las transacciones locales, práctica que antes era perseguida y penalizada. La dolarización transaccional presiona la dolarización de los servicios financieros para que este creciente circulante en divisas se pueda canalizar hacia el financiamiento de la producción y el consumo.

Privatización

Las sanciones económicas recaen sobre las empresas del sector público. Corporaciones trasnacionales con intereses en territorio estadounidense no pueden hacer negocios con empresas del gobierno. Debido a los bajos salarios, el sector público no cuenta con la capacidad técnica ni logística para mantener operativas las empresas manufactureras en su poder, ni asegurar los servicios de agua potable, gas doméstico, electricidad, telecomunicaciones y vialidad. Para evitar el colapso en estos sectores el gobierno se plantea privatizar la gestión de estos al amparo de la Ley Antibloqueo que permite este tipo de acuerdos en el más absoluto secretismo.

Inversión extranjera

El gobierno ni Pdvsa tienen recursos financieros para levantar la producción de petróleo y gas. Tampoco puede reactivar las refinerías. Necesita de la inversión privada nacional y extranjera para reactivar estos sectores cuya buena marcha es imprescindible para el buen funcionamiento del resto de la economía.

Mientras el ingreso petrolero se mantenga bajo y las sanciones no se levanten, los procesos de apertura y liberalización económica se profundizarán. Solo una recuperación de la extracción de petróleo en torno a los 3 millones de barriles diarios y precios por encima de 80 $/b le devolverían al gobierno su capacidad para controlar y estatizar la economía, y ese escenario en el corto y mediano plazo está totalmente descartado.

Es la cruda realidad es la que ha forzado al gobierno a ser pragmático y a abandonar ideologías y dogmas. Aflojar los controles es la clave para su sobrevivencia. Así lo ha entendido el régimen cuyo pragmatismo apunta a preservar su modelo político de dominación hegemónica. Si no respira la economía, el poder político se asfixia.

Las Zonas Económicas Especiales (ZEE)

Son regiones geográficas en las que rige un marco legal diferente al vigente en el resto del país. Las nuevas inversiones que allí se realicen son liberadas de impuestos, controles económicos y regulaciones laborales y ambientales a través de la implantación de un régimen socioeconómico especial que asegura -por un período no menor de diez años-, la devolución automática, total o parcial del impuesto de importación, del impuesto sobre la renta (ISLR) y del impuesto al valor agregado (IVA); así como la exención de los regímenes aduaneros aplicables a la importación y exportación de materias primas, insumos y bienes de capital destinados a crear una oferta exportable que genere las divisas que ya no aporta el petróleo.

En las ZEE se limita la organización de sindicatos para exigir mejores salarios y condiciones laborales; y las medidas de protección ambiental para el tratamiento de emanaciones gaseosas, efluentes líquidos y desechos sólidos también se pueden flexibilizar y desaplicar.

En un país en el que el tamaño de la economía se ha reducido 80 % y el salario mínimo es de apenas 2,5 dólares mensual, el gobierno nacionalista y estatista se abre a la inversión extranjera y le ofrece exoneraciones de impuestos y bajos salarios para que vengan a explotar los recursos naturales que el país tiene.

Escuche el podcast de Pedagogía Económica: ¿Hacia dónde va la economía venezolana? https://anchor.fm/Pedagog%C3%ADaEcon%C3%B3micaConV%C3%ADct/episodes/Hacia-dnde-va-la-economa-venezolana-e10olj9

jueves, 3 de junio de 2021

Las consecuencias de una dolarización espontánea y caótica


 

Víctor Álvarez R. 

Mientras la hiperinflación continúe, por muy altos que sean los billetes de mayor denominación, estos alcanzarán cada vez menos para pagar incluso los bienes y servicios de menor precio. El billete de mayor denominación de un millón de bolívares no cubre ni siquiera el costo de una empanada o un café.

En las ciudades del país, sin importar su tamaño, las operaciones de compra-venta están cada vez más dolarizadas. En las ciudades fronterizas superan el 90 % y tiende a usarse la moneda del país vecino. En los sectores abastecidos por productos importados -como el de electrodomésticos- prácticamente el 100 % de las transacciones se hace en dólares.

El bolívar cada vez se usa menos para fijar los precios y como medio de pago. Es más fácil que alguien tenga en su cartera un billete de un dólar que uno de un millón de bolívares que ya no alcanza ni siquiera para comprar un dólar.

La dolarización transaccional es un hecho. La cantidad de divisas que circula internamente es cada vez mayor y esto ejerce una incesante presión para la dolarización de los servicios financieros. Las empresas y familias no pueden seguir guardando su ingreso en divisas en una caja fuerte o debajo del colchón. Es necesario que este creciente circulante en dólares se canalice a través de los bancos hacia el financiamiento de la producción y el consumo.

jueves, 20 de mayo de 2021

¿Cómo impactaría una dolarización formal a las exportaciones no petroleras?


 

Víctor Álvarez R. / @victoralvarez

En Venezuela, la dinámica de las exportaciones no petrolera se ha visto afectada por la apreciación y sobrevaluación del tipo de cambio. Durante muchos años, el uso de la política cambiaria como política antiinflacionaria abarató las importaciones y castigó la competitividad internacional de las exportaciones. Así, los productos importados resultan más baratos que los fabricados en el país y, a su vez, estos resultan mucho más caros tanto en el mercado interno como en los internacionales.

Al fijar un tipo de cambio que exprese la verdadera productividad del esfuerzo productivo nacional hay mejores condiciones para estimular la producción de bienes transables internacionalmente. Su evolución debe tener muy en cuenta el índice de precios interno con respec­to a los principales países con los cuales el país tiene intercambio comercial. Cuando es mayor la inflación en Venezuela y no se ajusta oportunamente el tipo de cambio, los bienes nacionales se hacen más caros y es más rentable importarlos que seguir produciéndolos. Las exportaciones no petroleras pierden competitividad debido a la sobrevaluación del tipo de cambio.

La tasa de cambio es la que relaciona los precios venezolanos con los del resto del mundo, por lo que el comportamiento de la misma entra a jugar un papel clave en la transformación de una economía rentista e importadora en una nueva economía productiva y exportadora. Es necesario corregir estas distorsiones cambiarias dejando claro que la competitividad de las exportaciones venezolanas no puede sustentarse en la devaluación de la moneda doméstica, sino en el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas e innovativas.

Para respaldar sus exportaciones, China y los países asiáticos tienden a subvaluar el tipo de cambio oficial. Y pueden hacerlo porque tienen su propia moneda y manejan su política cambiaria. La dolarización a largo plazo se puede revelar como una camisa de fuerza para el crecimiento económico. Los países que dolarizan quedan atados a una moneda fuerte que no expresa la verdadera productividad y competitividad de su sector exportador.

Para analizar las consecuencias de la dolarización sobre el manejo de una política cambiaria que apoye la competitividad del sector exportador no petrolero seguimos conversando con el economista Francisco Rodríguez en el siguiente video https://youtu.be/E-LwXhSKr88

viernes, 14 de mayo de 2021

¿Para cuáles problemas la dolarización puede ser una buena solución?

 


Víctor Álvarez R. 

Las políticas de controles, estatizaciones y subsidios que se tradujeron en un elevado nivel de gasto público se volvieron insostenibles una vez que colapsaron los precios del petróleo y se arruinó Pdvsa.

Ante el colapso de la recaudación tributaria petrolera y no petrolera, el gobierno financió su déficit con una creciente emisión monetaria que desembocó en el principal factor propagador de la hiperinflación. Al no recaudar suficientes impuestos para cubrir el gasto público se financió con un impuesto inflacionario.

Según el Observatorio Venezolano de Finanzas, la inflación de abril fue de 33, 4 %, para un aumento acumulado en lo que va de año de 240,5% y una inflación interanual de abril 2020-2021 de 2.840%.

La dolarización transaccional ha sido forzada por la hiperinflación que disolvió el poder de compra de los billetes y obligó a sustituirlos por la divisa estadounidense. El billete de más alta denominación es de Bs. 1.000.000 y no alcanza para comprar un dólar, cuya tasa de cambio oficial es de 2.824.879 Bs/$.

CNE: ¿Legitimidad de origen o legitimidad de desempeño?

 

Víctor Álvarez R. 

La AN escogió cinco rectores principales y diez rectores suplentes del CNE. Teóricamente ninguno de los rectores debería estar vinculado a partidos políticos del gobierno o de la oposición, pero en Venezuela esa es una de las condiciones electorales que no se cumplen y los rectores tienden a representar a uno de los polos en pugna. De allí que la puja sea por una conformación equilibrada a través de la fórmula 2-2-1; es decir, dos representantes pro gobierno, dos pro oposición y uno neutral aceptado por ambas partes.

Con su apabullante mayoría de más de 2/3 de la AN, el oficialismo pudo haber pasado la aplanadora en la designación del CNE y de los cinco rectores principales y diez suplentes haber impuesto un 15-0. Como esto habría significado el desconocimiento nacional e internacional de las elecciones de gobernadores y alcaldes y un mayor aislamiento, el gobierno prefirió ceder espacios y designar dos rectores principales a la oposición electoral, para una correlación de 3-2 en el Directorio. Adicionalmente cedió cuatro suplentes para una distribución de 9-6 en el total de 15 rectores principales y suplentes.

Como Maduro no se siente amenazado por una oposición cada vez más dividida y debilitada, hace estas concesiones y permite una mayor representación de la oposición. Presenta así un CNE renovado, más plural y con mayor autonomía, el cual tiene por delante el gran reto de mejorar las condiciones electorales, reconstruir la confianza en el voto y la ruta electoral para avanzar hacia una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano.

1.    ¿Cómo está organizado internamente el CNE?

viernes, 7 de mayo de 2021

Cómo quedó repartido el CNE entre el gobierno y la oposición



 Víctor Álvarez R.

La AN escogió cinco rectores principales y diez rectores suplentes del CNE. Teóricamente ninguno de los rectores debería estar vinculado a partidos políticos del gobierno o de la oposición, pero en Venezuela esa es una de las condiciones electorales que no se cumplen y los rectores tienden a representar a uno de los polos en pugna. De allí que la puja sea por una conformación equilibrada a través de la fórmula 2-2-1; es decir, dos representantes pro gobierno, dos pro oposición y uno neutral aceptado por ambas partes.

Con su apabullante mayoría de más de 2/3 de la AN, el oficialismo pudo haber pasado la aplanadora en la designación del CNE y de los cinco rectores principales y diez suplentes haber impuesto un 15-0. Como esto habría significado el desconocimiento nacional e internacional de las elecciones de gobernadores y alcaldes y un mayor aislamiento, el gobierno prefirió ceder espacios y designar dos rectores principales a la oposición electoral, para una correlación de 3-2 en el Directorio. Adicionalmente cedió cuatro suplentes para una distribución de 9-6 en el total de 15 rectores principales y suplentes.

Como Maduro no se siente amenazado por una oposición cada vez más dividida y debilitada, hace estas concesiones y permite una mayor representación de la oposición. Presenta así un CNE renovado, más plural y con mayor autonomía, el cual tiene por delante el gran reto de mejorar las condiciones electorales, reconstruir la confianza en el voto y la ruta electoral para avanzar hacia una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano.

1.    ¿Cómo está organizado internamente el CNE?

viernes, 30 de abril de 2021

La dolarización erradica la emisión de dinero inflacionario

Víctor Álvarez R.

Todo país que dolariza erradica el manejo irresponsable de la oferta monetaria que propaga la hiperinflación. Si oficialmente Venezuela se dolariza, el gobierno de turno no podrá financiar su déficit con emisiones de dinero inflacionario o con devaluaciones fiscalistas para obtener más bolívares por cada petrodólar.

¿Por qué, entonces, los críticos a la dolarización le atribuyen tanta importancia a preservar la soberanía monetaria si justo en la emisión de dinero está el principal factor propagador de la hiperinflación? ¿Qué implicaciones tiene la renuncia a la soberanía monetaria para la gestión del presupuesto público, para la actividad empresarial o para el bienestar de los hogares? ¿Por qué tanta resistencia? 

Otra de las críticas a la dolarización se refiere a la pérdida del uso de tasas de cambio subvaluadas para apoyar la competitividad de las exportaciones no petroleras. Ciertamente, cuando el gobierno devalúa, los exportadores obtienen más bolívares por cada dólar exportado y así ganan un mayor margen de maniobra para cubrir los gastos locales de salarios, alquileres, electricidad, agua, gas, teléfono y otros costos que son pagados en bolívares. Al dolarizar, el gobierno no podría manipular el tipo de cambio con el fin de respaldar la competitividad cambiaria de las exportaciones no petroleras.  

Este argumento puede ser válido para economías que se sustentan en un vasto sector exportador agrícola, industrial o de servicios. Pero en una economía rentista e importadora que no tiene una oferta exportable diversificada, la tasa de cambio tradicionalmente se ha fijado con base en la productividad de la industria petrolera, más no de la productividad promedio del aparato productivo. La crónica tendencia a apreciar/sobrevaluar la tasa de cambio ha estimulado toda clase de importaciones que inhiben la producción nacional y prolongan el sesgo anti-exportador.

No hay ningún antecedente en el país que demuestre un manejo inteligente de la política cambiaria para estimular la transformación de la economía rentista e importadora en un nuevo modelo productivo exportador. Todo lo contrario. Debido al mal uso de la política cambiaria, se ha frenado el crecimiento y diversificación del aparato productivo interno, se ha castigado la competitividad internacional del sector no petrolero, y se han represado presiones inflacionarias que estallan con toda su fuerza cada vez que se ajusta el tipo de cambio.

Por lo tanto, es una falacia argumental afirmar que con la dolarización el gobierno renunciaría al uso de la política cambiaria para apoyar el desarrollo del sector industrial y respaldar la competitividad internacional de las exportaciones no petroleras. Más bien, con la dolarización se erradicaría la tendencia a la sobrevaluación que sufre una economía rentista y se propiciarían mejores condiciones para el desarrollo de un sector industrial exportador basado en ventajas competitivas auténticas.

Estas interrogantes son respondidas por Francisco Rodríguez en este nuevo capítulo de la serie “Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela”. Ver video YouTube https://youtu.be/iaXTdRxayhU

viernes, 23 de abril de 2021

¿Quiénes ganan y quiénes pierden con la dolarización?

Víctor Álvarez R.

 /Premio Nacional de Ciencias

Según el Observatorio Venezolano de Finanzas, la inflación acumulada en 2020 fue de 3.713 %. Los estudios de Ecoanalítica en las ciudades más grandes del país revelan que las operaciones de compra-venta están cada vez más dolarizadas. En Maracaibo superan el 80 % y en el sector electrodomésticos más del 90 % de las transacciones se hace en dólares. El bolívar cada vez se usa menos para fijar los precios y como medio de pago. Es más fácil que alguien tenga en su cartera un billete de un dólar que uno de un millón de bolívares que ni siquiera alcanza para comprar un dólar.

La dolarización transaccional es un hecho. La cantidad de divisas que circula internamente es cada vez mayor y esto ejerce una incesante presión para la dolarización de los servicios financieros. Muchas economías que optaron por la dolarización lo hicieron porque el dólar ya era el medio de pago predominante. Cuando Ecuador dolarizó, el 54% de los depósitos del público en el sistema financiero era en dólares y el 66% de la cartera de crédito estaban en dólares. En Venezuela, la dolarización se ha ido imponiendo por la fuerza de los hechos y pareciera que lo único que queda pendiente es que se dolaricen los salarios y se tome la decisión oficial de sustituir el bolívar por el dólar.

¿Por qué Venezuela debería contemplar la dolarización? Con este artículo, hace tres años Francisco Rodríguez estimuló un candente debate acerca de las ventajas y desventajas de dolarizar la economía venezolana. El tiempo y la evidencia parecieran haberle dado la razón. El país está cada vez más dolarizado. Sin embargo, este ha sido un proceso desordenado y caótico.

En la serie Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela, Francisco Rodríguez explica los pro y contra de la dolarización en Venezuela y nos ofrece una explicación clara, sencilla, comprensible de las causas que originan la dolarización como un proceso que no perjudica o beneficia por igual a todos los hogares, empresas e instituciones venezolanas. ¿Quiénes ganan y quiénes pierden con la dolarización espontánea, desordenada y caótica que está en marcha en Venezuela? ¿Qué hacer para que todos ganen con la dolarización?

Ver video YouTube ¿Por qué Venezuela debería contemplar una dolarización oficial? https://youtu.be/GN2IIigMaSo

lunes, 12 de abril de 2021

La reactivación económica necesita incentivos, no penalizaciones


Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

La economía responde de mejor manera a los incentivos pero en Venezuela se impusieron leyes punitivas que establecieron arbitrariamente el tipo de cambio y los precios, leyes plagadas de multas, sanciones y penas de cárcel que desestimularon la producción, causaron una creciente escasez y contribuyeron a propagar la hiperinflación.

¿Cómo fue que la política de controles y los graves errores de la política económica se combinaron para estimular la conformación de un modelo de expoliación en Venezuela?

En Venezuela, la destrucción de las instituciones sirvió para imponer un modelo de dominación basado en la discrecionalidad y la arbitrariedad. Dio lugar a un régimen de expoliación controlado por la complicidad de funcionarios corruptos y oscuros intereses económicos que se disputaron y disputan la asignación de dólares preferenciales, el financiamiento público a bajas tasas de interés y largos plazos, las exoneraciones arancelarias para la importación, las compras gubernamentales, el suministro de materias primas desde las empresas del Estado y otros incentivos de las políticas públicas.

Sin renta petrolera el gobierno ya no cuenta con la capacidad financiera que utilizó para premiar a los incondicionales, comprar a los indecisos y castigar a los opositores. Para sobrevivir a las sanciones, el régimen impulsa la apertura del mercado interno a toda clase de importaciones sin arancel que compiten ventajosamente con la producción nacional, también desmonta los controles de cambio y de precios, desregula y liberaliza la economía, adelanta un proceso de privatización y abre a la inversión privada los sectores del petróleo, gas y minería.

Aparte de la eliminación del control de cambios, del abandono del control de precios y la dolarización ¿Cuáles son los nuevos incentivos que ahora ofrece el gobierno? ¿Cuáles son los intereses que están surgiendo y presionan para cambiar el marco legal y el entorno institucional? ¿Estamos en presencia de cambios radicales a favor de una economía de mercado? ¿Vamos hacia una chinización de la economía venezolana?

Ante el fracaso del modelo estatista que se levantó a partir de una ola de expropiaciones, la reconstrucción de la economía nacional requiere una nueva institucionalidad para impulsar un proceso de desarrollo sustentado en el valor del trabajo, el emprendimiento productivo, la libre iniciativa privada, la competitividad, el respeto a los derechos de propiedad y la seguridad jurídica. ¿Cuáles son las reformas institucionales claves que un nuevo gobierno tendría que tomar para impulsar una verdadera transformación de la economía venezolana? ¿Cuáles son esas leyes y organismos que degeneraron en incentivos perversos y hay que reformar o derogar para crear un ambiente propicio a la inversión y actividad productiva? ¿Cuáles son los nuevos entes del Estado que hay que crear o fortalecer para que ese nuevo marco legal no se quede como letra muerta?

El costo social atribuido a los programas de ajuste macroeconómico y su impacto microeconómico a nivel de un aparato productivo poco competitivo suelen generar resistencias y fuertes conflictos que terminan por abortar las reformas económicas. Un argumento para explicar esos fracasos ha sido la debilidad institucional que mediatiza la potencialidad de las reformas que finalmente no llegan a concretarse. Tan así es, que al primer recetario del Consenso de Washington se le agregó una lista de reformas dirigidas al fortalecimiento institucional y a mejorar la acción supervisora del Estado sobre el sector financiero, las empresas privatizadas, la autonomía del Banco Central, las instituciones de educación del consumidor y la protección ambiental.

¿Cómo se pueden articular, sincronizar y armonizar las reformas macroeconómicas y las políticas microeconómicas con las reformas institucionales en la dimensión mesoeconómica? ¿Cómo lograr una visión de conjunto y un enfoque integral para que no se descuide ninguna de esas dimensiones y así evitar que se ponga en peligro la buena marcha del programa de reformas?

La respuesta a estas preguntas las abordamos con Humberto García Larralde, ex Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, en un nuevo capítulo de la serie Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela”

Ver video YouTube https://youtu.be/fpYjy0r2Dpg

viernes, 26 de marzo de 2021

VENEZUELA: Condiciones políticas son más decisivas que condiciones electorales

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

Las condiciones electorales deben ofrecer a todos los competidores las mismas oportunidades de ganar o perder, sin ventajismos a favor de alguno de los candidatos o partidos. Implica imparcialidad de los medios de comunicación públicos, no utilización de recursos del Estado a favor de una parcialidad política, regulación de las campañas electorales, fiscalización del origen de los gastos y observación internacional. En Venezuela se despliega una permanente persecución, encarcelamiento y exilio forzoso de líderes de la oposición, se abusa de la inhabilitación política para sacar de la contienda a candidatos ganadores, se ilegalizan partidos políticos o se les despoja de los nombres y símbolos para entregárselos a disidentes que le hacen el juego al gobierno.

Ciertamente, las condiciones electorales son muy desventajosas, pero no anulan la enorme ventaja que otorgan las favorables condiciones políticas derivadas del 80 % de rechazo a los candidatos del gobierno. La fuerza electoral del chavismo viene cayendo, el malestar nacional continúa creciendo, pero la oposición se sigue absteniendo. En las Presidenciales que se convocaron en 2013 luego de la muerte de Chávez, Nicolás Maduro casi pierde con Henrique Capriles: obtuvo 7.587.579 votos frente a 7.363.980. La diferencia fue de apenas 223.599 votos. A partir de entonces, el caudal electoral del oficialismo se debilita. La dinámica entre las Presidenciales de 2013 y 2018 revela que el voto de Maduro baja en números absolutos, pero aumenta en números porcentuales: en 2013 sacó 7.587.579 votos equivalente a 50,51% y en 2018 sacó 6.248.265 votos, equivalente a 66,51 %. Esto lo explica la abstención de la oposición.

Las ventajosas condiciones políticas pueden ser más decisivas que las desventajosas condiciones electorales, siempre y cuando se haga el trabajo de organización política para capitalizar electoralmente este enorme descontento. Pero la dinámica del voto opositor entre las Parlamentarias de 2015 y 2020 es catastrófica: se derrumba en números absolutos y se hunde en números porcentuales debido a que los partidos más importantes decidieron abstenerse y los que participaron se presentaron divididos. La oposición venezolana no logra capitalizar electoralmente el enorme rechazo al gobierno porque se abstiene o postulan varios candidatos que dispersan los votos, facilitando el triunfo de los candidatos oficialistas que a lo sumo mueven 20 % de los votantes.

Muchos dirigentes de la oposición venezolana, en vez de sudar la camiseta y gastar la suela recorriendo el país para movilizar electoralmente a la ciudadanía que quiere un cambio de gobierno, siguen esperando que su ascenso al poder sea el resultado del endurecimiento de las sanciones y de una mayor presión internacional. No celebran primarias para elegir los candidatos unitarios, no organizan su maquinaria electoral, no preparan los testigos que defenderán los votos, no arman una fuerza de propaganda que promueva los candidatos. Siguen desconectados del sentir nacional y, en vez de ofrecer al país opositor opciones de organización política, deciden abstenerse. Y desde la contemplación pasiva de quienes se abstienen, nuevamente se allanará el camino para que los candidatos del oficialismo ganen.

La intervención internacional, lejos de contribuir a unir a la oposición, lo que ha hecho es dividirla aún más. “Debido a su rol en actos y decisiones que socavan la democracia o como resultado de graves violaciones de derechos humanos”, la UE sancionó a 19 funcionarios venezolanos entre quienes figura un rector de la oposición en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y dos diputados de la oposición que fueron considerados como cómplices de una farsa electoral montada por el régimen. Muchos líderes sociales con arraigo popular que se quieren postular y pueden ganar, han decidido inhibirse por temor a ser sancionados e incluidos en una misma lista junto a funcionarios acusados de violar derechos humanos.

A fin de lograr candidaturas unitarias para las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes, lo que el 80 % de venezolanos que rechaza al gobierno de Nicolás Maduro espera de la comunidad internacional no es una clasificación de la oposición en auténtica oposición, supuesta oposición y alacranes, sino una mediación eficaz que facilite el entendimiento, no solo entre el gobierno y la oposición, sino también entre las diferentes corrientes de la oposición, incluyendo a los factores de izquierda que se desmarcan de la coalición gobernante del Gran Polo Patriótico,.

Pero la UE no reconoce la Asamblea Nacional electa en las Parlamentarias del 2020 y, siendo coherentes, tampoco reconocerá sus actos. Esto anuncia un inminente desconocimiento, tanto del nuevo CNE cuya elección está en marcha, como también de las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes previstas para diciembre de este año. La unidad de la oposición no se logrará exacerbando las descalificaciones entre los diferentes partidos y dirigentes, ni desconociendo cada elección que en Venezuela se realice. Eso no ayuda a retomar la ruta electoral ni a reconstruir la confianza en el voto para aprovechar unas favorables condiciones políticas, mucho más decisivas que las desventajosas condiciones electorales.

 

 

 

lunes, 22 de marzo de 2021

¿De qué se enferma la macroeconomía y cómo nos contagia?

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

El nuevo gobierno que resulte de unas elecciones limpias y transparentes recibirá un país en ruinas y tendrá que aplicar drásticas medidas para corregir los desequilibrios macroeconómicos que causan la escasez e hiperinflación. Para aliviar el déficit fiscal y erradicar el financiamiento con emisiones de dinero inflacionario, se verá obligado a sincerar las tarifas de los servicios públicos de electricidad, agua, gas y telecomunicaciones, lo cual no sería bien recibido en un país exhausto, castigado por una prolongada escasez y voraz hiperinflación. Por eso, a las medidas de ajuste macroeconómico suele atribuírseles un impacto social y costo político que desemboca en el fracaso de los gobiernos que las aplican.

¿Cómo explicarle al ciudadano de a pie, al pequeño y mediano empresario, a una ONG el impacto que tienen los desequilibrios macroeconómicos sobre el empleo, el poder adquisitivo de los presupuestos de hogares, empresas e instituciones, y en general sobre la calidad de vida y la prosperidad de una Nación? ¿Cómo explicarles qué es la macroeconomía, de qué se enferma y cómo nos contagia?

Si le hacemos un examen de sangre a la macroeconomía venezolana para ver como tiene la hemoglobina, el colesterol, los triglicéridos, ¿cuáles serían esos indicadores claves de la macroeconomía que tenemos que aprender a leer e interpretar, cuáles son los valores actuales y que tan lejos estamos de los valores normales?

En el debate político se suele escuchar una y otra vez que “sin cambio político no habrá cambio económico”. Sin embargo, el gobierno autoriza la apertura del mercado interno a toda clase de importaciones, levantó los controles de cambio y de precios, procede a desregular y liberar la economía, bendice la dolarización y, por si fuera poco, anuncia un proceso de apertura a la inversión extranjera y privatización de empresas públicas. ¿Se puede decir que ese conjunto de medidas conforman un Programa de Reformas Económicas?

¿Cuáles deberían ser las medidas en materia fiscal, monetaria, cambiaria, de precios, etc. que no deberían faltar en un verdadero Programa de Estabilización Macroeconómica? ¿Cuáles serían las medidas correctas, en qué orden lógico deberían ser aplicadas y cuál sería la velocidad de ejecución más adecuada para las condiciones en las que se encuentra el país?

¿Cuáles serían los indicadores macroeconómicos que tendrían que comenzar a dar rápidas y significativas señales de mejoría para que el ciudadano de a pie tenga la certeza de que el programa de reformas va por el camino correcto y debe ser apoyado? ¿Cuáles serían las victorias tempranas que se deben alcanzar en materia fiscal, monetaria, cambiaria, precios, PIB, etc.? ¿Con qué frecuencia se deberían evaluar los avances hacia los objetivos y metas planteados para estar seguros de que el programa de reformas fue bien diseñado y está siendo bien ejecutado?

Estas preguntas son respondidas por Leonardo Vera, individuo de número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, en la conversación que sostuvimos con él en el marco del ciclo “Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela”. Ver video https://youtu.be/F5aoax26Q5M