En la serie “Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela” seguimos conversando con Tamara Herera, directora de Síntesis Financiera . Vea la conversación completa por canal YouTube de #PedagogíaEconómica https://youtu.be/FuZ4Vj0cA2A
Víctor Álvarez R.
La
combinación de bajas tasas de interés, inflación y alza del dólar hizo de la
especulación cambiaria un gran negocio. Tras la fachada de créditos comerciales un buen
porcentaje de las captaciones al público iba a parar al mercado paralelo, presionando
el precio de la divisa.
Para el
ciudadano de a pie, endeudarse a tasas de interés por debajo de la inflación para
comprar un televisor, una nevera o simplemente dólares, resultó ser un gran
negocio que se hizo a expensas del activo de la banca, cuyos saldos a cobrar en
bolívares se volvían sal y agua debido a la inflación.
El BCV autorizó
sincronizar los préstamos en bolívares con el precio del dólar.
Así, cada vez que el dólar sube el saldo a pagar en bolívares también sube y
absorbe la ganancia cambiaria, desestimulando la especulación en divisas. Pero
también da al traste con los incentivos al consumo.
¿Qué resultado dio esta medida de indexar los créditos en bolívares al comportamiento de la tasa de cambio? ¿Mejoraron los indicadores de la banca? ¿Se alivió la presión sobre el mercado cambiario? ¿O por el contrario aumentó la morosidad y se deterioró aún más la cartera crediticia de la banca?

