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lunes, 21 de agosto de 2023

¿Por qué la contracción económica y la inflación también tienen un costo electoral para la oposición?

 

Víctor Álvarez R. 

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) reportó un declive de la economía de -7,6% en el primer trimestre de 2023 y -6,3 en el segundo. Los bajos salarios que limitan la demanda, la contracción en las ventas y la caída de la producción suelen anunciar una contracción económica. Las persistentes presiones inflacionarias, son un agravante. Si la actividad económica se vuelve a contraer en el tercer trimestre, será difícil remontar esta caída en lo que queda de año. Venezuela está a las puertas de otro episodio de contracción de la actividad económica con inflación.

Persiste la inflación

Todo indica que la inercia inflacionaria se mantendrá en el resto del año. La inflación de julio registró  7,2%. Entre enero-julio de 2023, la acumulada registra 115% y a este ritmo superará el 200% al cierre de 2023. De hecho, la inflación anualizada entre julio 2022 y julio 2023 registra 439%.

El presupuesto de gastos aprobado en diciembre 2022 fue de Bs 170.703.832.051 que al tipo de cambio vigente para el momento (11,80 Bs/$) equivalía a unos 14.392 millones de dólares. Entre enero-julio 2023, el bolívar se ha depreciado 70 %. A la fecha de hacer este análisis (10/08/23), la tasa de cambio oficial publicada por el BCV registraba 31,23 Bs/$. Esto reduce el presupuesto nacional en divisas a apenas 5.466 millones de dólares.

Esto significa que para el segundo semestre no habrá suficientes recursos para financiar el presupuesto aprobado por la AN. Si el déficit se sigue financiando con más créditos adicionales que se cubren con emisiones de dinero sin respaldo, en el segundo semestre se mantendrán las presiones inflacionarias que afectan a las familias, empresas e instituciones venezolanas.

Sin control de la inflación ni mejora de la demanda se prolongará la contracción económica

domingo, 23 de julio de 2023

Inflación y voto castigo

 

Víctor Álvarez R. 

En lo que ha transcurrido del año 2023, el comportamiento de los precios sigue siendo muy errático, del 39,4 % en enero y 20,2 % en febrero, bajó luego a 4,2 % en marzo y 2,5 % en abril, pero en mayo volvió a subir a 7,6 %, y en junio registra 8,5 %. Entre enero-junio de 2023, la inflación acumulada rompió el umbral del 100% y da al traste con la meta de lograr un inflación menor de tres dígitos. La inflación anualizada entre junio 2022 y junio 2023 registra 429% y todo indica que la tendencia inflacionaria se mantendrá hasta el cierre del año.


El gobierno paga la inflación con la caída de su aceptación popular. Tiene claro el costo político-electoral que puede desembocar en la pérdida de las Presidenciales de 2024. Con un rechazo en las encuestas superior al 75%, al gobierno lo que más le conviene es una alta abstención. Por eso apuesta al deterioro de las condiciones electorales, a crear dudas en el resultado de los comicios, erosionar la confianza en el voto, aumentar la apatía electoral y lograr el nivel de abstención que necesita para convertir en mayoría su cada vez menor caudal electoral.



Las presiones inflacionarias se mantendrán mientras se prolonguen los desequilibrios macroeconómicos y el presupuesto nacional sea calculado con base en premisas macroeconómicas irreales. El presupuesto de gastos aprobado en diciembre 2022 fue de Bs 170.703.832.051 que al tipo de cambio vigente para el momento (11,80 Bs/$) equivalía a unos 14.392,27 millones de dólares. A la fecha de redactar este artículo (19/07/23), la tasa de cambio oficial publicada por el BCV registraba 28,81 Bs/$, lo cual disuelve el presupuesto nacional en su equivalente en divisas y lo reduce a apenas 5.925.159.040 millones de dólares.

Entre enero-junio 2023, el bolívar se ha depreciado 70 %, cuestión que ha reducido a mucho menos de la mitad el equivalente en dólares del presupuesto aprobado en bolívares. La constante depreciación de la moneda nacional disuelve el presupuesto nacional y esto significa que para el segundo semestre no habrá suficientes recursos para financiar el presupuesto aprobado por la Asamblea Nacional (AN). Si el déficit presupuestario se financia con nuevos créditos adicionales que se cubren con emisiones de dinero sin respaldo por parte del BCV, está cantado que en el segundo semestre se mantendrán las presiones inflacionarias.

viernes, 7 de julio de 2023

Inflación, conflictividad social y costo electoral en Venezuela

 

Víctor Álvarez R.

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) acaba de publicar el dato de la inflación para el mes de junio. El comportamiento de los precios sigue siendo muy errático, del 39,4 % en enero y 20,2 % en febrero, bajó a 4,2 % en marzo y 2,5 % en abril, pero en mayo volvió a subir a 7,6 %,  y ahora en junio registra 8,5 %.

Entre enero-junio de 2023, la inflación acumulada rompió el umbral del 100% y esto sentencia la imposibilidad de lograr un inflación menor de tres dígitos. La inflación anualizada entre junio 2022 y junio 2023 registra 429%, y todo indica que esta tendencia se mantendrá hasta el cierre del año.

Las presiones inflacionarias se mantendrán mientras se prolonguen los desequilibrios macroeconómicos y el presupuesto nacional sea calculado con base en premisas macroeconómicas irreales. Hay serios problemas en la coordinación macroeconómica por parte del gobierno, lo cual se debe a la ausencia de un programa de estabilización bien diseñado, con las medidas correctas, aplicadas en orden lógico y a la velocidad adecuada.

El presupuesto de gastos aprobado en diciembre 2022 (Bs 170.703.832.051) con un tipo de cambio promedio de 11,80 Bs/$ equivalía a 14.392,27 millones de dólares. A la fecha de redactar este informe, la tasa de cambio oficial publicada por el BCV registraba 28,16 Bs/$, lo cual derrite el equivalente del presupuesto nacional en dólares.

lunes, 22 de marzo de 2021

¿De qué se enferma la macroeconomía y cómo nos contagia?

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

El nuevo gobierno que resulte de unas elecciones limpias y transparentes recibirá un país en ruinas y tendrá que aplicar drásticas medidas para corregir los desequilibrios macroeconómicos que causan la escasez e hiperinflación. Para aliviar el déficit fiscal y erradicar el financiamiento con emisiones de dinero inflacionario, se verá obligado a sincerar las tarifas de los servicios públicos de electricidad, agua, gas y telecomunicaciones, lo cual no sería bien recibido en un país exhausto, castigado por una prolongada escasez y voraz hiperinflación. Por eso, a las medidas de ajuste macroeconómico suele atribuírseles un impacto social y costo político que desemboca en el fracaso de los gobiernos que las aplican.

¿Cómo explicarle al ciudadano de a pie, al pequeño y mediano empresario, a una ONG el impacto que tienen los desequilibrios macroeconómicos sobre el empleo, el poder adquisitivo de los presupuestos de hogares, empresas e instituciones, y en general sobre la calidad de vida y la prosperidad de una Nación? ¿Cómo explicarles qué es la macroeconomía, de qué se enferma y cómo nos contagia?

Si le hacemos un examen de sangre a la macroeconomía venezolana para ver como tiene la hemoglobina, el colesterol, los triglicéridos, ¿cuáles serían esos indicadores claves de la macroeconomía que tenemos que aprender a leer e interpretar, cuáles son los valores actuales y que tan lejos estamos de los valores normales?

En el debate político se suele escuchar una y otra vez que “sin cambio político no habrá cambio económico”. Sin embargo, el gobierno autoriza la apertura del mercado interno a toda clase de importaciones, levantó los controles de cambio y de precios, procede a desregular y liberar la economía, bendice la dolarización y, por si fuera poco, anuncia un proceso de apertura a la inversión extranjera y privatización de empresas públicas. ¿Se puede decir que ese conjunto de medidas conforman un Programa de Reformas Económicas?

¿Cuáles deberían ser las medidas en materia fiscal, monetaria, cambiaria, de precios, etc. que no deberían faltar en un verdadero Programa de Estabilización Macroeconómica? ¿Cuáles serían las medidas correctas, en qué orden lógico deberían ser aplicadas y cuál sería la velocidad de ejecución más adecuada para las condiciones en las que se encuentra el país?

¿Cuáles serían los indicadores macroeconómicos que tendrían que comenzar a dar rápidas y significativas señales de mejoría para que el ciudadano de a pie tenga la certeza de que el programa de reformas va por el camino correcto y debe ser apoyado? ¿Cuáles serían las victorias tempranas que se deben alcanzar en materia fiscal, monetaria, cambiaria, precios, PIB, etc.? ¿Con qué frecuencia se deberían evaluar los avances hacia los objetivos y metas planteados para estar seguros de que el programa de reformas fue bien diseñado y está siendo bien ejecutado?

Estas preguntas son respondidas por Leonardo Vera, individuo de número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, en la conversación que sostuvimos con él en el marco del ciclo “Diez conversaciones estelares con diez de los mejores economistas de Venezuela”. Ver video https://youtu.be/F5aoax26Q5M