Víctor Álvarez R. /@victoralvarezr
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Venezuela
y Colombia comparten una frontera de 2.229
Km. Luego de siete años de tensiones y rupturas, los gobiernos de Nicolás
Maduro y Gustavo Petro decidieron reestablecer las relaciones diplomáticas y reabrir oficialmente la frontera común.
A las cámaras de
comercio e industria colombo-venezolanas les interesa el cierre de más 300
trochas en las que han proliferado poderosas mafias del contrabando que
perjudican el intercambio comercial formal entre ambos países. Venezuela es
el mercado natural para Colombia y viceversa. El restablecimiento de las
relaciones diplomáticas abre nuevas posibilidades para dinamizar el intercambio
comercial binacional que, en su mejor momento, superó los $ 7 mil millones. El
Ministerio de Industria y Comercio de Colombia espera cerrar 2022 con
exportaciones de $ 1.200 millones y en la Administración Petro llegar a $ 4.500
millones. Al gobierno de Maduro le corresponderá mejorar el diálogo
e interacción con el sector empresarial venezolano a fin de ampliar la oferta
exportable nacional y evitar así que se presente una balanza comercial
deficitaria con Colombia.
Para contrarrestar el aislamiento provocado por las sanciones, la normalización de las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia ayudará a Venezuela a reconstruir las redes de suministro y a reinsertarse en las cadenas de valor de la comunidad andina. Por eso, el gobierno de Maduro evalúa regresar a la Comunidad Andina de Naciones (CAN), bien como miembro pleno o en la modalidad de asociación. Como miembro pleno tendría que aceptar todos los acuerdos, decisiones y resoluciones que conforman el ordenamiento jurídico andino en materia de acceso de bienes y servicios, medidas no arancelarias, normas de origen, normativa de propiedad intelectual, inversiones y servicios, y todo lo que tenga que ver con el libre tránsito de mercancías, capitales y personas.





















