En esta nueva entrega de la serie “Diez conversaciones estelares con diez mujeres comprometidas con una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano” hemos invitado a Mibelis Acevedo Vea la conversación completa aquí
https://youtu.be/zb0CkjJyMTE
Víctor Álvarez R. /
@victoralvarezr
En las Megaelecciones del 21-N se elegirán 23 gobernadores, 335
alcaldes, 250 diputados regionales y más de 2.400 concejales. Para los
candidatos de la oposición, las condiciones electorales son muy desventajosas, pero pueden ser
compensadas si se aprovechan las favorables condiciones políticas derivadas del
80 % de rechazo al gobierno y sus candidatos. Pero la oposición abstencionista sembró en el mapa mental del
país la idea de que “en Venezuela se vota
pero no se elige”, que “dictadura no
cae con votos”, que “participar en la
farsa electoral es legitimar la dictadura”. El voto ha perdido valor como
instrumento de cambio y esto es funcional y útil gobierno. Si la mayoría descontenta se abstiene, la minoría que vote por el PSUV devendrá en una mayoría.
La fuerza electoral del chavismo viene cayendo, el malestar nacional continúa creciendo, pero la oposición se sigue absteniendo. Para un gobierno que cuenta con solo 20 % de apoyo en las encuestas, la abstención es lo que lo puede poner a ganar. Por eso hará todo lo posible para desestimular que el 80 % de electores descontentos voten y barran con los candidatos oficialistas. Con semejante rechazo, Maduro puede poner en riesgo el control hegemónico del territorio si llega a perder un buen número de gobernaciones y alcaldías.
