Víctor
Álvarez R.
El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) reportó un declive de la economía de -7,6% en el primer trimestre de 2023 y -6,3 en el segundo. Los bajos salarios que limitan la demanda, la contracción en las ventas y la caída de la producción suelen anunciar una contracción económica. Las persistentes presiones inflacionarias, son un agravante. Si la actividad económica se vuelve a contraer en el tercer trimestre, será difícil remontar esta caída en lo que queda de año. Venezuela está a las puertas de otro episodio de contracción de la actividad económica con inflación.
Todo indica
que la inercia inflacionaria se mantendrá en el resto del año. La
inflación de julio registró 7,2%. Entre
enero-julio de 2023, la acumulada registra 115% y a este ritmo superará el 200%
al cierre de 2023. De hecho, la inflación anualizada entre julio 2022 y julio 2023 registra 439%.
El presupuesto de gastos aprobado en diciembre 2022
fue de Bs 170.703.832.051 que al tipo de cambio vigente para el momento (11,80
Bs/$) equivalía a unos 14.392 millones de dólares. Entre enero-julio 2023, el
bolívar se ha depreciado 70 %. A la fecha de hacer este análisis (10/08/23), la
tasa de cambio oficial publicada por el BCV registraba 31,23 Bs/$. Esto reduce el
presupuesto nacional en divisas a apenas 5.466 millones de dólares.
Esto significa que para el segundo semestre no
habrá suficientes recursos para financiar el presupuesto aprobado por la AN. Si
el déficit se sigue financiando con más créditos adicionales que se cubren con
emisiones de dinero sin respaldo, en el segundo semestre se mantendrán las
presiones inflacionarias que afectan a las familias, empresas e instituciones
venezolanas.
Sin control de la inflación ni mejora de la demanda se prolongará la contracción económica


