Víctor Álvarez R.
En lo que ha transcurrido del año 2023, el
comportamiento de los precios sigue siendo muy errático, del 39,4 % en enero y
20,2 % en febrero, bajó luego a 4,2 % en marzo y 2,5 % en abril,
pero en mayo volvió a subir a 7,6 %, y en junio registra 8,5 %. Entre
enero-junio de 2023, la inflación acumulada rompió el umbral del 100% y da al
traste con la meta de lograr un inflación menor de tres dígitos. La inflación
anualizada entre junio 2022 y junio 2023 registra 429% y todo indica que la tendencia
inflacionaria se mantendrá hasta el cierre del año.
El gobierno paga la inflación con la caída de
su aceptación popular. Tiene claro el costo político-electoral que puede
desembocar en la pérdida de las Presidenciales de 2024. Con un rechazo en las
encuestas superior al 75%, al gobierno lo que más le conviene es una alta
abstención. Por eso apuesta al deterioro de las condiciones electorales, a crear dudas en el resultado de los comicios,
erosionar la confianza en el voto, aumentar la apatía electoral y lograr
el nivel de abstención que necesita para convertir en mayoría su cada vez menor
caudal electoral.
Entre enero-junio 2023, el bolívar se ha depreciado 70 %, cuestión que ha reducido a mucho menos de la mitad el equivalente en dólares del presupuesto aprobado en bolívares. La constante depreciación de la moneda nacional disuelve el presupuesto nacional y esto significa que para el segundo semestre no habrá suficientes recursos para financiar el presupuesto aprobado por la Asamblea Nacional (AN). Si el déficit presupuestario se financia con nuevos créditos adicionales que se cubren con emisiones de dinero sin respaldo por parte del BCV, está cantado que en el segundo semestre se mantendrán las presiones inflacionarias.



