domingo, 7 de mayo de 2023

Canje de condiciones electorales por flexibilización de sanciones

 

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

La flexibilización de las sanciones económicas a cambio de mejores condiciones electorales es funcional a las aspiraciones de los partidos políticos de aumentar sus cuotas de poder. Pero si los candidatos no tienen una oferta electoral sintonizada con la urgencia de una población exhausta por la crisis, el elector no se sentirá motivado a votar porque no encontrará propuestas convincentes para mejorar sus precarias condiciones de vida ni superar los salarios de hambre que no alcanzan para comprar la canasta alimentaria, penuria agravada por los problemas cotidianos de electricidad, agua, gas, educación, vivienda, salud, transporte, telecomunicaciones, inseguridad, etc. que azotan a las familias venezolanas.

Estos son los problemas que atormentan a las familias venezolanas y deberían ser la prioridad de los partidos y precandidatos en su oferta electoral. Sin embargo, prefieren poner delante su exigencia de mejores condiciones electorales a fin de cristalizar sus aspiraciones de poder, sin imprimirle a su mensaje un contenido social y esperanzador que interprete el sufrimiento de una población empobrecida que necesita soluciones concretas a sus problemas concretos.

Levantar la bandera de flexibilizar las sanciones económicas a cambio de mejorar las condiciones electorales, pero sobre todo a cambio de mejorar las condiciones sociales, es lo que puede motivar y movilizar a la ciudadanía para capitalizar electoralmente el enorme descontento nacional.

La emergencia humanitaria se debe atender sin condiciones

sábado, 6 de mayo de 2023

Contradicciones en la oposición: ¿Habrá candidato único y unitario?

 Unidad y lucha de verdades parciales y antagónicas: 

¿Habrá candidato único y unitario? 



Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

El país descontento con el gobierno aún tiene la expectativa de que el bloque de la oposición que cohabita con el gobierno llegue a un acuerdo electoral con el otro bloque que tiene el respaldo de EEUU, razón por la cual mira con desprecio y exclusión a los otros sectores de la oposición.

Este sector que se arroga la condición de ser la auténtica y mayoritaria oposición, y se asume como la oposición ganadora, exige a la Comisión Nacional de Primarias (CNP) que solo participen los “genuinos” opositores para evitar que el gobierno infiltre candidatos de su conveniencia.

Los factores que siguen enfrascados en esta confrontación no terminan de asumir que un cambio en el mando político del país solo será posible con la unidad de todas las oposiciones, a saber:

ü  La coalición de partidos que integran la Plataforma Unitaria

ü  Los nuevos partidos que integran la Alianza Democrática

ü  La tendencia radical liderada por María Corina Machado (MCM) y su partido Vente Venezuela

ü  La candidatura de Antonio Ecarri y la naciente coalición de Lápiz, Cambiemos y Avanzada Progresista

ü  La candidatura outsider del comediante Benjamín Rausseo

ü  El chavismo crítico organizado en torno a la Alternativa Popular Revolucionaria.

Pero la Plataforma Unitaria prefiere seguir siendo la oposición con apoyo internacional, que someterse a un gobierno de una oposición a la que considera falsa, colaboracionista, plagada de alacranes vendidos al régimen.

Por su parte, la Alianza Democrática prefiere seguir siendo oposición en otro gobierno de Maduro, que ser el socio maltratado y excluido en un eventual gobierno liderado por la Plataforma Unitaria.

Benjamín Rausseo y Antonio Ecarri apenas están construyendo su maquinaria electoral para poder movilizar y capitalizar a su favor el descontento nacional contra el gobierno y contra el liderazgo tradicional de la oposición.

MCM se desmarca de la Plataforma Unitaria y de la Alianza Democrática a quienes cataloga de oposición fracasada que no fue capaz de sacar al país de la crisis, a pesar del enorme respaldo internacional que recibió. Exige que la elección primaria se realice sin la asistencia técnica del Consejo Nacional Electoral (CNE), y siembra preocupación y miedo en los electores al advertir que el uso de las captahuellas permitirá identificar a los votantes que luego serán víctimas de retaliaciones por parte del gobierno. Con tantas tensiones internas, las primarias corren el riesgo de terminar en un fracaso que dividiría y desmovilizaría a los electores.

Las contradicciones antagónicas y los arraigados odios entre las diferentes oposiciones y sus precandidatos impiden postular un candidato único y unitario. Así, lo más probable es que cada bloque de la oposición  compita con su respectivo candidato. Prefieren presentarse divididos y salir derrotados, que ver a su competidor por el liderazgo de la oposición, ganando la elección presidencial.

Las tensiones y contradicciones entre las diferentes oposiciones se manifiestan  en una lucha de dos verdades parciales y antagónicas que aleja la posibilidad de presentarse unidas en torno a un candadito único y unitario. Es una contradicción existencial dónde el triunfo de la tesis de una oposición es la muerte de la tesis del otro sector. De allí la obstinación en el todo o nada, el empeño en el que el ganador se lo lleve todo.

En esta confrontación fratricida, las oposiciones subordinan el interés nacional a sus proyectos políticos particulares y ambiciones personales. Siguen hundidos en su contradicción antagónica y existencial, divorciadas del clamor nacional, sin voluntad para dejar a un lado sus mezquindades y miserias, a fin de convocar al reencuentro, reconciliación y reconstrucción nacional. Más que la firme determinación de los diferentes bloques de la oposición de derrotar electoralmente a Nicolás Maduro, lo que está planteado entre ellos es una disputa por la conducción política de la oposición, la cual se dirimirá en las Presidenciales de 2024.

Por lo tanto, la elección primaria no será para definir el liderazgo de toda la oposición, sino para escoger al candidato de la Plataforma Unitaria que competirá no solo contra Nicolás Maduro, sino también contra el candidato de la Alianza Democrática, contra la candidatura de MCM y las candidaturas de Benjamín Rausseo, Antonio Ecarri y el candidato del chavismo crítico. Será en las Presidenciales de 2024 cuando se definirá el verdadero e indiscutible liderazgo de la oposición, y será aquel que llegué de segundo, detrás de Nicolás Maduro.

Un candidato único y unitario es una condición clave para recuperar la confianza en el voto. Mejorar las condiciones electorales es necesario más no suficiente. Tan o más importante son las condiciones en las que se presente la oposición. La división y la abstención ponen a ganar al candidato oficialista, aumentan la probabilidad de que Nicolás Maduro convierta en mayoría su menguada base de apoyo electoral y sea reelecto Presidente de la República hasta el 2030.

Si las oposiciones se presentan divididas, el país descontento no tendrá confianza y esperanza en que a través del voto podrá lograr el cambio que necesita y espera. Es hora de que los diferentes bloques de la oposición reflexionen y recapaciten para dejar a un lado sus proyectos particulares y ambiciones personales, y postulen un candidato único y unitario que permita capitalizar electoralmente el enorme descontento con el actual gobierno y lograr un cambio en el mando político por la vía democrática, electoral y pacífica.

viernes, 21 de abril de 2023

Carta Abierta al Presidente Gustavo Petro


Sr. Gustavo Petro

Presidente de la República de Colombia

Ante todo reciba un respetuoso saludo desde la hermana República Bolivariana de Venezuela. Ud. convocó para el próximo 25 de abril en Bogotá una Conferencia Internacional sobre Venezuela e informó que "más democracia, cero sanciones, será el objetivo de la conferencia". Dijo también que la idea es “construir la hoja de ruta que permita el diálogo político efectivo de la sociedad y el gobierno Venezolano". Aplaudimos su voluntad de abrir vías a las voces de la sociedad civil que tienen propuestas sensatas y viables para superar la crisis venezolana, pero que no encuentran canales para someterlas a la consideración de los decisores.

Una de estas propuestas es la de destinar los ingresos petroleros adicionales que se generen por la flexibilización de las sanciones económicas, así como un porcentaje de las ganancias de Citgo, los Derechos Especiales de Giro retenidos en el FMI y las incautaciones internacionales por corrupción, a un Fondo de Pensiones y Salarios, con supervisión internacional, a fin de mejorar las condiciones de vida de las familias y aliviar así una de las principales causas de la migración venezolana hacia los países vecinos que asistirán a la Conferencia.

La emergencia humanitaria se debe atender sin condiciones Flexibilizar las sanciones económicas para generar recursos que permitan aliviar la crisis social no puede seguir condicionado a la mejora de las condiciones electorales. Diferentes encuestas revelan que más del 60 % de los consultados se pronuncia a favor de flexibilizar las sanciones, independientemente de los avances en las negociaciones políticas. Sin embargo, la dirigencia de los partidos se aleja del sentir nacional cuando condiciona la flexibilización de las sanciones a la mejora de las condiciones electorales y no a la mejora de las condiciones sociales. No se trata de crear un falso conflicto y negar la importancia de las condiciones electorales para realizar un proceso electoral competitivo, a tono con los estándares internacionales, pero mientras el discurso opositor se agote en denunciar el ventajismo gubernamental, las aspiraciones del elector por una vida mejor no se verán interpretadas en una retórica que es de exclusivo interés para quienes ambicionan ganar el poder.


Entrevista con José Gregorio Yépez (@goyepez) en #PisandoTierra realizada el #20Abr en #Pdc  sobre mi nuevo libro "SANCIONES ECONÓMICAS: Efectos colaterales empresas privadas y organizaciones humanitarias".

jueves, 23 de marzo de 2023

Destinar ganancias de Citgo a un Fondo de Pensiones

 

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

En 2022, Citgo reportó una ganancia neta récord de 2.800 millones de dólares. Su presidente ejecutivo, Carlos Jordá, dijo que gracias a ese desempeño: “Logramos reducir la deuda de CITGO en 1.100 millones de dólares, y pagamos un dividendo a Citgo Holding, lo cual le permitió reducir su deuda en 489 millones de dólares, manteniendo, a su vez, altos niveles de liquidez". Sin embargo, ni un solo dólar de esas ganancias se destina a pagar la deuda social, aunque liquidez hay.

A raíz del reconocimiento de Juan Guaidó como presidente de Venezuela, la administración de Citgo pasó a manos del interinato, pero éste fue disuelto, Citgo quedó en el limbo y ahora Venezuela no puede disponer de las ganancias que genera para financiar programas de interés nacional. Ante la incapacidad del gobierno y la oposición para ponerse de acuerdo, la sociedad civil está llamada a levantar su voz y gestionar ante la OFAC una licencia que permita destinar un porcentaje de estas ganancias a financiar los programas de protección social.

jueves, 2 de marzo de 2023

El mito de la unidad en la oposición: no habrá candidato único y unitario

 Víctor Álvarez R. 

En la opinión pública nacional se ha creado una falsa expectativa que espera que un bloque de la oposición llegue a un acuerdo con el otro bloque que tiene el  respaldo de EEUU, el cual se presume como la auténtica oposición y la opción ganadora. Quienes se arrogan la cualidad de auténtica oposición exigen a la Comisión Nacional de Primarias (CNP) que solo participen los “genuinos” opositores para evitar que el gobierno infiltre candidatos de su conveniencia. Con tantas tensiones internas, las primarias corren el riesgo de terminar en un fracaso que desmovilizaría a los electores de la oposición. Y el consiguiente aumento de la abstención favorecería el triunfo de Nicolás Maduro.

martes, 28 de febrero de 2023

 

Importancia de las primarias en la solución del conflicto venezolano

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

Escuche el análisis completo en el nuevo Podcast de #PedagogíaElectoral

La Comisión Nacional de Primarias de la Plataforma Unitaria anunció que la elección de su candidato a las Presidenciales de 2024 se realizará el 22 de octubre de 2023.   

Aquellos partidos políticos que cuestionaron las condiciones electorales, llamaron a la abstención y desconocieron los resultados de las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias, finalmente decidieron retomar la ruta electoral. Esta decisión de participar en las Presidenciales de 2024 es un paso importante en la reorientación de la estrategia de la oposición radical que ha retomado la vía de una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano.

La elección de un candidato único y unitario tiene un potencial de convocatoria electoral que puede arrasar en las Presidenciales de 2024. Pero esto representa una amenaza que el régimen no se puede permitir. El oficialismo tiene claro que, de perder el poder, al día siguiente se desataría la cacería de Nicolás Maduro y sus principales colaboradores, cuyas cabezas tienen una jugosa recompensa. Por eso el oficialismo apostará a atizar las contradicciones internas y la división de la oposición.

El deterioro de las condiciones electorales será la estrategia premeditada en el que la oposición no debe caer nuevamente para justificar la abstención que facilite al gobierno convertir en mayoría su decadente apoyo electoral. Solo si sus rivales se presentan divididos y sin opción es que el gobierno aceptará mejorar las condiciones electorales. Al oficialismo le interesa celebrar unas  elecciones que sean reconocidas nacional e internacionalmente, pero sin poner en peligro su continuidad en el poder.

Si no se liberan los $3.200 millones congelados en el sistema financiero internacional que serían destinados a los programas sociales, el gobierno no volverá a las negociaciones en México y será muy difícil lograr el canje de flexibilización de sanciones por mejores condiciones electorales. Así, los abstencionistas tendrán renovados pretextos para llamar nuevamente a no participar en las Presidenciales de 2024, lo cual es totalmente funcional al objetivo del gobierno de preservar el poder.

Los partidos que forman parte de la Plataforma Unitaria han exacerbado sus contradicciones. El episodio más reciente fue la disolución del gobierno interino en medio de un fuego cruzado de acusaciones de corrupción que llevó a la defenestración de Juan  Guaidó. La Plataforma Unitaria tiene un equilibrio muy precario y cualquier desencuentro puede descalabrar esa frágil unidad. La alta conflictividad entre la dirigencia opositora hace difícil la elección de un candidato único y unitario. En el caso de los partidos que integran la Alianza Democrática -tan denostada por la Plataforma Unitaria- preferirán seguir siendo oposición en otro gobierno de Nicolás Maduro, a ser excluidos y castigados por colaboracionistas y alacranes en un eventual gobierno de la Plataforma Unitaria, tal como ya lo hizo el G-4 en la AN-2015.

La mayoría de los partidos de la Plataforma Unitaria postularon su respectivo precandidato. Y entre los partidos de la Alianza Democrática u otros que no forman parte de ninguna de estas coaliciones y  decidieron no participar en las primarias se cuentan al menos: Lápiz, AD, Avanzada Progresista, COPEI, Cambiemos, Primero Venezuela, MDI, Soluciones y Unión y Progreso.

Por presiones externas, la CNP decidió que las inhabilitaciones políticas impuestas por la Contraloría General de la República no serán un obstáculo para postularse en las primarias. Pero de ganar un precandidato inhabilitado, el gobierno impedirá su inscripción en las Presidenciales de 2024. Entonces, ¿De qué sirve una elección primaria si al día siguiente inhabilitan al candidato que la gane?

Si la primaria es para elegir un candidato que no pueda competir y así tener el pretexto de insistir en la misma política abstencionista y de desconocimiento del resultado electoral a la que se apeló en las Presidenciales de 2018 y en las Parlamentarias de 2020, esto no hará otra cosa que prolongar la crisis de gobernabilidad. Los partidos políticos que inscribieron precandidatos inhabilitados serán corresponsables de una nueva frustración del país descontento que verá cómo se aleja la posibilidad de una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano.

El gran reto es elegir a un candidato que pueda competir y motive una masiva participación del electorado. Pero la CNP está sometida a fuertes presiones por quienes pretenden perforar su autonomía para imponer una elección primaria a la medida de una estrategia política particular. El presidente de la CNP, Jesús María Casal, advirtió que “hay temas álgidos aún pendientes por decidir”. Uno de estos sigue siendo el alcance de la cooperación del CNE: ¿Se limitará solo al uso de los centros electorales? ¿Se utilizará el Registro Electoral Permanente? ¿Se utilizarán las máquinas de votación o el voto será manual? ¿Se procederá sin el apoyo del CNE?

Los elementos más sensibles que pueden facilitar o entorpecer la buena marcha de las primarias son la confianza en el CNE, en el Registro Electoral Permanente y en las condiciones electorales. Al CNE le critican el retraso en las depuraciones del Registro Electoral Permanente (REP) y lo acusan de permitir que en Venezuela voten hasta los muertos. Los rezagos relacionados con las depuraciones por defunción, reubicaciones por cambio de domicilio, migrantes y registro de nuevos votantes dan pie para cuestionar al CNE y esto genera desconfianza en el elector. Quienes se oponen a la asistencia técnica del CNE siembran dudas sobre el carácter secreto del voto, advierten sobre retaliaciones una vez que la identidad del elector sea revelada, y esto puede tener un efecto contraproducente al inducir una alta abstención que favorezca al oficialismo.

En dependencia de cómo se resuelvan los asuntos álgidos que están pendientes, se puede producir una implosión interna que desemboque en el lanzamiento de varias candidaturas desde la propia Plataforma Unitaria. Si a estos candidatos se suman los de la Alianza Democrática, una oposición dividida y descalificándose entre ella misma desestimulará a los electores y provocará una gran abstención que pondrá a ganar al candidato del gobierno.  

Por eso, más allá de las esperadas maniobras del gobierno para dividir y debilitar a sus adversarios, la mayor amenaza que tiene un cambio político en Venezuela se origina en las contradicciones, odios y divisiones dentro de las propias filas opositoras. El torneo de insultos entre los principales líderes de la oposición que se acusan de colaboracionistas, alacranes, corruptos y falsa oposición es totalmente funcional y útil al gobierno atravesará todos los obstáculos para evitar que sus rivales se presenten con un candidato único y unitario que pueda capitalizar electoralmente el descontento nacional para provocar un cambio en el mando político del país por la vía democrática, electoral y pacífica.

 


¿Cuánto debe ser el monto del salario mínimo y cómo pagarlo?

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

Escuche el análisis completo en el nuevo Podcast de #PedagogíaEconómica

La espiral inflacionaria sigue pulverizando el valor de la moneda nacional. Quienes ganan un salario fijo en bolívares son los principales perjudicados de esta brutal depreciación. El último aumento del salario mínimo se decretó en marzo de 2022, cuando se fijó  en 130 Bs/mes, aproximadamente 30 $/mes. Entre marzo/2022-febrero/2023 la inflación acumulada supera el 250% pero el salario mínimo no ha aumentado en bolívares y -debido a la depreciación de la moneda nacional- ha quedado reducido a solo 5,33 $/mes. O sea, 18 centavos de dólar diarios. El FMI, BM y ONU estiman que quien gana menos de dos dólares diarios (60 $/mes) está sumido en la pobreza.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI), más del 90% de los hogares venezolanos es pobre al no poder adquirir la canasta básica que, además de los alimentos, incluye transporte, servicios de luz, agua, gas, vestido, calzado, educación, salud, etc. Y más del 50 % de los hogares está en condición de pobreza crítica, al no poder comprar ni siquiera la canasta alimentaria.

El artículo 91 de la Constitución establece que: “Todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas”. Atendiendo a este mandato constitucional, el salario mínimo debería ser al menos el costo de la canasta básica y no solo el costo de la canasta alimentaria. 

¿De dónde saldrán los recursos para pagar un aumento del salario mínimo?

El gobierno responde que no hay ingresos fiscales suficientes para aumentar el salario mínimo de la nómina pública al nivel de la canasta alimentaria (400 $/mes) y mucho menos al nivel de la canasta básica (700 $/mes). El sector privado argumenta que apenas está saliendo de la recesión y no podría soportar un aumento semejante que llevaría a muchas empresas a la quiebra.

Pero el salario mínimo no puede verse solo como un costo de producción más. Un salario digno es una condición básica para la sobrevivencia humana, pero también es un requisito para la reactivación económica.  Los bajos salarios limitan el consumo privado, principal componente de la demanda agregada que dinamiza la producción, mueve las ventas y hace posible la ganancia empresarial. Sostener y ampliar la recuperación económica necesita aumentar el salario mínimo al menos al nivel de lo que cuesta la canasta alimentaria y, a medida que la economía mejore, llevarlo al nivel de la canasta básica que, además de alimentos incluye vestido, calzado, educación, salud, servicios, etc.

Cuando los ingresos fiscales son limitados, el Estado debe priorizar la protección de los sectores sociales más vulnerables. Con base en un principio de solidaridad, está llamado a aplicar impuestos que hagan posible una redistribución  progresiva del ingreso desde los sectores que más ganan hacia los que menos tienen. Pero seguimos atrapados en un círculo vicioso, toda vez que aumentar los impuestos en una economía que apenas viene saliendo de una prolongada recesión sería abortar el proceso de recuperación.

La ola de protestas de los trabajadores del sector público demanda un salario mínimo igual a la canasta alimentaria. El problema es de dónde saldrán los fondos para pagarlo. Algunas fuentes de recursos pudieran ser las siguientes:

ü  Impuesto al Débito Bancario (IDB) para pagar salario mínimo a la nómina de educación y salud.

ü  Pagar en petros el salario mínimo al resto de la nómina pública.

ü  Destinar dividendos de Citgo a crear un Fondo de Pensiones tipo Noruega para pagar a los jubilados.

ü  Aumento de gasolina para pagar salario mínimo a la nómina de alcaldías

ü  Retención en las regiones de un % del IVA para cubrir el aumento en la nómina de las gobernaciones.

Soluciones hay, veremos si hay voluntad política para aplicarlas.


¿Quiere Ud. entender en qué consiste la licencia a Chevron?

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

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El sábado 26 de noviembre, el gobierno de Maduro y la Plataforma Unitaria reanudaron las negociaciones en México y firmaron un Acuerdo para la Protección Social del Pueblo Venezolano. Acto seguido, el Departamento de Tesoro emitió una licencia que autoriza a Chevron a extraer petróleo venezolano con destino al mercado estadounidense. La secuencia de estos movimientos comprueba las negociaciones directas entre la Casa Blanca y Miraflores.

El impacto de la guerra en Ucrania sobre los precios de los combustibles y la energía revitalizó el tema de la seguridad energética. En este contexto, la flexibilización de las sanciones pasa a ser un asunto de importancia estratégica para asegurar el control y suministro del petróleo venezolano.  

En efecto, al sancionar al petróleo ruso, la Administración Biden quiere ahora recuperar el suministro oportuno y permanente de petróleo venezolano. Con el objetivo de asegurar que toda la producción de las empresas mixtas en las que participa Chevron se destine exclusivamente al mercado estadounidense, la Licencia General N° 41 (LG41) autorizó las siguientes actividades:

·         Producción y extracción de petróleo y sus derivados.

·         Venta y exportación de estos productos, pero solo a Estados Unidos, con un derecho preferente a favor de Chevron.

·         Compra e importación de productos necesarios para realizar las actividades anteriores.

Chevron opera en Venezuela desde 1920 y actualmente tiene una participación minoritaria en cuatro empresas mixtas con Pdvsa:

Petroboscán: con 39,2% de las acciones, donde produce un tipo de crudo que se utiliza para el asfalto y es de gran interés para el plan de infraestructura de Biden.

Petropiar: con 30% de las acciones, opera un campo en la Faja Petrolífera del Orinoco, cuyos crudos son depurados a través de costosos Mejoradores que están inactivos por las sanciones.

Petroindependencia: en la que tiene 34% de las acciones y explota uno de los mejores yacimientos de la FPO, con un gran potencial que no ha sido desarrollado plenamente.

Petroindependiente: con 25,2% de las acciones en esta empresa mixta en el Lago de Maracaibo.

Chevron tiene una capacidad instalada que no ha podido aprovechar debido a las sanciones. A pesar del ultimátum de Trump para retirarse definitivamente de Venezuela, la compañía logró gestionar licencias para mantener sus inversiones en el país. La nueva licencia es de ejecución inmediata y permitirá un aumento de 125 mil barriles de petróleo diarios que, sumados a los 110 mil actuales, representan al menos 235 mil barriles de petróleo diarios que ayudarán a aliviar el alza en los precios de los combustibles y la energía en el mercado estadounidense. 

Según el marco legal vigente, es Pdvsa quien compra y comercializa -con carácter de exclusividad- la producción petrolera de las Empresas Mixtas. Como socio mayoritario, Pdvsa debería decidir cómo se realiza la comercialización de los crudos. Las empresas mixtas son las titulares de los derechos de exploración y producción, pero en los términos en que se publicó la LG41, Chevron se convertirá en el titular de los derechos de producción, exportación y comercialización del volumen de petróleo que se genere en las empresas mixtas en las que es accionista.

La LG41 impide a las empresas mixtas en las que participa Chevron a exportar petróleo a otros países. Tampoco pueden decidir libremente a quién venderlo: se lo tienen  que vender a Chevron. Por lo tanto, esta licencia crea una especie de monopsonio legal en el que solo hay un comprador del petróleo que produzcan las empresas mixtas en las que Chevron es accionista minoritario. Y ese único comprador es Chevron. Paradójicamente, la propia Ley Antibloqueo servirá -a quienes bloquearon a Venezuela- para desaplicar el marco legal según el cual solo Pdvsa puede exportar el petróleo venezolano.

El comunicado de prensa del Departamento del Tesoro dice que: “Esta autorización impide que Pdvsa reciba ganancias de las ventas de petróleo de Chevron. LG41 autoriza solamente la actividad relacionada con las empresas conjuntas de Chevron en Venezuela, y no autoriza otra actividad con Pdvsa.”  Es necesario aclarar que -a través del cobro de la regalía-, el Estado venezolano ejerce su condición de propietario de las riquezas del subsuelo. Quien cancela la regalía del 33,3%, así como el Impuesto Sobre la Renta de 50%  es la empresa mixta en la que Pdvsa es el accionista mayoritario.

La regalía es la remuneración que recibe el Estado venezolano por la liquidación de un recurso natural no renovable y quien la paga es la empresa mixta que tiene la autorización para explotar los yacimientos, no la paga directamente Chevron. Por otra parte, las empresas mixtas son las que pagan dividendos a sus accionistas. No es Chevron la que paga dividendos a Pdvsa, más bien Chevron cobra dividendos por su participación en la empresa mixta.

Una cosa es la empresa mixta que explota los yacimientos y otra cosa es Chevron como comprador del petróleo que extrae la empresa mixta. Al comprar petróleo venezolano, Chevron no tiene obligación de pagar ninguna regalía, toda vez que actúa en condición de comprador y no de productor. Por lo tanto, no hace falta prohibir a Chevron pagar regalías e impuestos a la República, ya que son las empresas mixtas a las que les corresponde hacer estos pagos.

Las sanciones petroleras causaron un considerable daño a los exportadores estadounidenses de bienes y servicios que son proveedores de Pdvsa. Las nuevas licencias favorecen a las empresas de servicios como Halliburton, Schlumberger y otras más, a las cuales se le otorgan permisos para seguir operando en Venezuela y atender las necesidades de servicios de las empresas mixtas en las que Chevron es accionista, a las cueles podrán vender piezas, repuestos, tuberías, taladros y tecnología.

Al no tener que vender el petróleo venezolano a escondidas,  la LG41 permite comercializar los crudos venezolanos con mayor transparencia y no bajo el secretismo que permite la Ley Antibloqueo. Con la reapertura del mercado petrolero de EEUU, el más grande del mundo, empiezan a superarse los impedimentos para que el petróleo venezolano pueda venderse a precios de mercado en Europa y Asia. Así se abren vías para corregir la sobreaplicación de las sanciones y para que otras empresas como Repsol y ENI retomen sus operaciones en Venezuela. Tengamos en cuenta que hay más de 40 socios de Pdvsa en las empresas mixtas que reclamarán un trato semejante al de Chevron, y como mucha razón reclamarán: o hay licencias para todos o no hay licencia para nadie.

Al vender los crudos nacionales sin los ruinosos descuentos a los intermediarios, ni los sobreprecios a las navieras que desafían las sanciones para transportar el petróleo venezolano, el país saldrá beneficiado al recibir más ingresos que podrán ser destinados a mejorar las condiciones de vida de las familias venezolanas. En principio, los recursos para financiar el Acuerdo de Protección Social saldrán de la liberación de los fondos que la República tiene bloqueados en el exterior. Gobierno y oposición acordaron que esos recursos sean administrados con el apoyo de las Naciones Unidas, así como la creación de una Mesa Nacional de Atención Social para garantizar la transparencia en el uso de los fondos que estarán dirigidos principalmente a la atención en materia de salud, electricidad, alimentación, así como a los afectados por las lluvias.

En los hechos, se trata de un mecanismo de cogobierno, un ensayo de gobierno de coalición, que ojalá sea exitoso y contribuya a crear las condiciones necesarias para avanzar hacia un mayor clima de entendimiento y cooperación que permita sacar al país de la crisis y enrumbarlo por la senda del crecimiento  o y la prosperidad.




Carta Abierta a la Comisión Nacional de Primarias

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

Les escribe un ciudadano de a pie, un elector más entre esos millares de venezolanos que ven con mucha expectativa la designación de un grupo de venezolanos de destacada trayectoria, íntegros y decentes, para organizar la consulta a través de la cual se decidirá quién debe ser el candidato o candidata que exprese la aspiración de cambio que tiene el país descontento, no solo con el gobierno, sino también con las diferentes corrientes de la oposición que no han sido capaces de unirse para sacar al país de la crisis en la que el gobierno nos metió.

El candidato que surja no puede ser el que unifique solo a los partidos de un sector de la oposición, esto es necesario más no suficiente; como tampoco es suficiente que se elija un candidato que una a todos los sectores de la oposición. El país descontento va mucho más allá de los seguidores de los partidos de la oposición. Por lo tanto, ese candidato único y unitario también tiene que motivar, unir y movilizar electoralmente a todo el malestar nacional, que incluye no solo a quienes están descontentos con el gobierno, sino también a quienes se sienten defraudados por el liderazgo opositor.

Entre tantos precandidatos figuran aspirantes con méritos suficientes, con propuestas concretas y viables para sacar al país de la crisis. Pero también se han postulado arribistas y trepadores, que no tienen esbozado ningún programa de gobierno, y lanzan su nombre por afán de figuración y ambición personal. Sin embargo, no puede ninguna cúpula de partidos, ni ninguna comisión electoral, arrogarse la facultad de decidir quién es un genuino opositor y quién es un farsante o alacrán. Esa decisión tiene que quedar en manos del elector, el cual decidirá con su voto, quién es un auténtico precandidato del país descontento y quién es un opositor espurio sin opción.

En un país donde el 75 % de los electores está descontento con la gestión del gobierno y se pronuncia a favor de un cambio en el mando político, la posibilidad real de capitalizar electoralmente ese enorme malestar nacional pasa por elegir una candidatura única y unitaria. Pero si en las primarias que ustedes están organizando no se permite la inscripción de los precandidatos de todas las tendencias, los bloques de la oposición que queden excluidos elegirán sus propios candidatos. Nuevamente la oposición irá dividida con candidatos de la Plataforma Unitaria, la Alianza Democrática, la Alternativa Popular Revolucionaria y otras candidaturas, facilitando así el triunfo del candidato oficialista, a pensar del enorme  rechazo que tiene el gobierno en las encuestas.

Como la convocatoria a las primarias de la Plataforma Unitaria se definió como un proceso lo más amplio posible y quedó abierta a la postulación de precandidatos de otras corrientes de la oposición, esto ha contribuido a generar una expectativa desmesurada en los electores de a pie que, seguramente, ha ido más allá del mandato que ustedes recibieron de organizar las elecciones primarias para un sector de la oposición y no para todas las oposiciones, entre las cuales suele haber un fuego cruzado de insultos y descalificaciones que desmotivan al elector.

Ante la posibilidad real de que se postulen varias candidaturas que dividan al país descontento -y una vez más se pierda la oportunidad de capitalizar electoralmente el malestar nacional para avanzar hacia una solución pacífica y democrática del conflicto venezolano-, me gustaría saber si la Comisión Nacional de Primarias tiene suficiente autonomía y mandato para decidir sobre las siguientes materias:

1.    El desarrollo del reglamento que heredaron, el cual luce muy escueto y debe ser perfeccionado para poder celebrar unas primarias libres y competitivas, que no reediten ni repitan la falta de condiciones y garantías electorales que tanto critica la oposición en las elecciones venezolanas.

2.    La postulación de cualquier precandidato o precandidata, independientemente del bloque de la oposición al que pertenezca, con el único requisito de que esté políticamente habilitado, para evitar que todo el esfuerzo en la organización de las primarias se pierda, al elegir un candidato que luego no pueda competir.

3.    La aceptación de precandidatos postulados por los partidos judicializados e intervenidos por el TSJ, así como la activación de filtros y mecanismos de defensa para identificar precandidatos troyanos que -una vez aceptada su inscripción-, se dediquen a sabotear y boicotear las primarias.

4.    La aprobación de un código de ética -con sanciones y multas-, para evitar descalificaciones e insultos entre los precandidatos que desestimulen y desmovilicen la masiva participación del electorado.

5.    Además del requisito de suscribir el Programa Mínimo de Gobierno acordado por la Plataforma Unitaria, la exigencia adicional a los precandidatos de presentar unos lineamientos generales que demuestren la comprensión que tienen de los principales problemas del país y sus propuestas para superarlos.

6.    La celebración de una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados, de tal forma que quien finalmente resulte electo o electa, cuente con el respaldo de más del 50 % de los electores que participen en las primarias.

7.    La transparencia de las fuentes de financiamiento de la Comisión Nacional para la promoción, organización y desarrollo de todas y  cada una de las fases y etapas del proceso de elecciones primarias.

8.    Los mecanismos de prevención y control a fin de impedir el uso indebido de recursos públicos de gobernaciones y alcaldías controladas por la oposición, en el financiamiento de sus respectivos precandidatos, y así evitar acusaciones de ventajismo e impugnaciones que empañen los comicios y su resultado.

9.    El apoyo técnico del CNE para organizar y auditar las diferentes fases y etapas del proceso, la organización de los centros electorales, la acreditación de los miembros y testigos de mesa, así como el escrutinio y totalización de los votos.

10. La observación nacional e internacional a lo largo de todo el proceso electoral, y no solo del acto final de votación, para refrendar y certificar que se realizaron unas elecciones libres y transparentes.

 

Amnistía general y Pacto de Convivencia

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

En el marco del Foro de París sobre la Paz, el Presidente de Francia propició un encuentro entre los negociadores del gobierno y la oposición. Fueron testigos de esa reunión los presidentes de Colombia, Argentina y la ministra noruega de Asuntos Exteriores. El presidente de Colombia dejó ver que si EEUU no cesa la persecución judicial contra Nicolás Maduro no habrá elecciones libres en Venezuela. Recordemos que EEUU ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por la captura de Maduro, a quien acusa de delitos de narcotráfico, terrorismo y complicidad con la guerrilla colombiana. En tono de pregunta, Gustavo Petro advirtió: “¿Cómo se puede hacer una elección libre si hay un precio sobre tu cabeza medido en millones de dólares para que te maten?”.

En efecto, si el destino de Maduro -en caso de perder las Presidenciales de 2024-, es una cárcel en EEUU o La Haya, y todos sus colaboradores también serán perseguidos, el chavismo maniobrará para aferrarse al poder. En otro escenario, si la oposición se presenta dividida, le da margen de maniobra al gobierno para mejorar las condiciones electorales sin poner en riesgo su victoria y este resultado finalmente es reconocido, pero una vez legitimado en el poder el oficialismo desata un pase de factura a todos los que estuvieron involucrados con el interinato de Guaidó, la promoción de sanciones contra Venezuela, el saqueo a Monómeros y el despojo de activos de la República en el exterior, el conflicto político se exacerbará y el país se hará ingobernable.

Un cambio político en paz pasa por garantizar los derechos políticos de los que pierdan las elecciones, de tal forma que -en vez de verse forzados a responder con el mismo calibre a la persecución y ataques que reciban-, más bien puedan seguir participando en el proceso político. Sin un acuerdo de convivencia que evite una cacería de brujas a quienes resulten derrotados, el solo cambio político no asegura la paz ni la normalidad. Al contrario, puede agravar el  conflicto y hacer ingobernable al país.

La superación de la crisis no se logrará persiguiendo al rival político o tratándolo como un enemigo que debe ser exterminado. La solución electoral y pacífica tiene que garantizar los derechos políticos de los perdedores. Para poder celebrar unas elecciones libres y limpias, Petro propone el cese de la persecución judicial de EEUU, una amnistía general y un Pacto de Convivencia que asegure garantías a aquellos actores políticos que se comprometan con una solución política, electoral y pacífica del conflicto venezolano. Esta propuesta ha sido recibida con desconfianza por un sector de la oposición, el primero en reaccionar fue el propio Gerardo Blyde en París, al decir que “no son pactables amnistías para violadores de DDHH.

Vale preguntarse, entonces, si ante un eventual recrudecimiento de la represión del Estado ¿la oposición radical está preparada para transitar una ruta distinta a la electoral? Ya lo intentó con La Salida y las protestas violentas en 2014, las guarimbas en 2017, el fallido  Golpe de Estado del 30 de Abril de 2019, los mercenarios de la Operación Gedeón en 2020 y el frustrado intento de magnicidio. Todos esos conatos de forzar una salida violenta de Nicolás Maduro del poder fracasaron y obligaron a la oposición radical a retomar la ruta electoral.

El país está extenuado de una confrontación política estéril que ha agravado los problemas que azotan a los hogares, empresas e instituciones venezolanas. Hay mucho dolor acumulado por los muertos, heridos, perseguidos, encarcelados, exiliados y migrantes que ha dejado como saldo el conflicto. La única manera de evitar que esas cifras sigan subiendo y que ese creciente dolor se convierta en obsesión de venganza, es abrirle paso al encuentro, la reconciliación y el entendimiento nacional. Una amnistía general y un Pacto de Convivencia pudieran ser pasos de avance en esa dirección.