Mostrando entradas con la etiqueta #GarantíasDeNoPersecución. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #GarantíasDeNoPersecución. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de julio de 2024

¿Entregará Maduro el poder en caso de perder las elecciones?

 

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

La solución del conflicto político venezolano debe verse como un largo proceso de reconciliación nacional y no como una elección única con un ganador y un perdedor. Los actores en pugna están llamados a reconocer que la solución negociada a la crisis venezolana no puede ser una capitulación del gobierno ni la rendición incondicional de la oposición.

En este sentido, las iniciativas nacionales o internacionales que busquen contribuir a la solución del conflicto político venezolano deben partir de la premisa de que cualquiera de los candidatos puede ganar. No pueden asumir a priori la derrota de Maduro y, a partir de ese supuesto, decretar una transición política. Esto cerraría el camino hacia un acuerdo político entre el gobierno y la oposición que facilite la alternancia en el poder.

¿Cómo evitar que el TSJ anule la tarjeta de la MUD?

Víctor Álvarez R. 

Hay una creciente incertidumbre en torno a la tarjeta de la MUD y la continuidad de la candidatura de Edmundo González Urrutia (EGU). Atiza esta inseguridad la narrativa de funcionarios del oficialismo que insinúan la posibilidad de sacar de la carrera presidencial al candidato de la MUD. Ante la negativa de EGU de firmar el Acuerdo de Reconocimiento de Resultados, el presidente del Consejo Electoral (CNE) declaró: “Si no quieren participar de todas maneras habrá elecciones". Y en una entrevista reciente, Aimé Nogal, rectora principal de CNE, recordó que “el Tribunal Supremo de Justicia tiene una decisión pendiente sobre la tarjeta la Mesa de la Unidad Democrática”. Anular la tarjeta de la MUD dejaría a los electores confundidos o sin la opción de votar por su opción preferida.

María Corina Machado (MCM) ha amenazado a Maduro con perseguirlo, enjuiciarlo y condenarlo a la cárcel. La incertidumbre se mantiene porque EGU lidera las encuestas gracias a que MCM le está buscando los votos y es a ella a quien le deberá el triunfo. Si bien MCM ha moderado su amenazante posición, ni ella, ni EGU, ni la Plataforma Unitaria terminan de ofrecer garantías de no persecución y de supervivencia al chavismo-madurismo después de las elecciones. Por lo tanto, la candidatura de EGU es considerada como un peligro por el oficialismo.

Adicionalmente, mientras se mantengan las recompensas y sanciones personales de EEUU contra Maduro y sus colaboradores, el gobierno no dejará correr en la carrera presidencial a quienes cree que pueden entregarlo y convertirse en su verdugo. Maduro no quiere verse sufriendo la persecución y encarcelamiento a los que fueron sometidos Rafael Correa y Lula Da Silva. Los dirigentes medios del PSUV tampoco quieren correr la suerte de los miembros de las FARC que se incorporaron a la vida política -luego de firmar los Acuerdos de Paz-, pero terminaron perseguidos y asesinados.

En esas circunstancias, el PSUV tendrá muchas dudas para dejar llegar hasta el final de las presidenciales a la amenaza que está detrás del candidato formal de la Plataforma Unitaria, detrás del cual estará el verdadero poder. Ante ese riesgo, el oficialismo podría recurrir a maniobras de última hora para anular la tarjeta de la MUD y truncar la victoria del candidato opositor.

Solo si se respetan los derechos políticos de los perdedores será posible una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano. Las garantías de no persecución para Maduro y el chavismo es la clave para evitar que el TSJ anule la tarjeta de la MUD y se puedan celebrar unos comicios que permitan la alternancia en el poder por la vía electoral y pacífica.

jueves, 4 de julio de 2024

Lo que EEUU puede aportar para una solución electoral y pacífica del largo conflicto político venezolano

 

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

Premio Nacional de Ciencias / Director del Proyecto Pedagogía Económica y Electoral

Nicolás Maduro anunció el reinicio de las negociaciones directas con EEUU. Dicen que los mejores estrategas se preparan para los peores escenarios. La oposición interpreta que el oficialismo se está preparando para su derrota en las Presidenciales del 28 de Julio, mientras el gobierno asume que EEUU no descarta que Maduro pueda ganar y por eso retoma las negociaciones directas, a menos de un mes de las elecciones.

La solución pactada de la crisis venezolana no puede ser una capitulación del gobierno ni la rendición incondicional de la oposición. Las iniciativas nacionales o internacionales que intenten contribuir a la solución del conflicto político venezolano tienen que partir de la premisa de que cualquiera de los candidatos puede ganar. No pueden dar por hecho la derrota a priori de Maduro y, sobre ese supuesto, decretar la transición política. Eso es políticamente incorrecto y cierra las vías para un acuerdo político con el gobierno.

¿Reconocerá EEUU una eventual victoria de Nicolás Maduro?

¿Cuáles son las condiciones a crear para que Maduro entregue el poder si pierde las elecciones?

¿Qué hacer para evitar que se aferre al mando por el temor a que la derrota electoral se convierta en una tragedia de persecuciones, juicios y condenas?

¿De qué depende recuperar la alternancia en la Presidencia de Venezuela?

martes, 18 de junio de 2024

¿Cuáles son las principales víctimas del conflicto político venezolano?

 

Víctor Álvarez R. / @victoralvarezr

La naturaleza y costo social del conflicto político venezolano es distinto al de otros países que pagaron la violencia política y la confrontación armada con un trágico saldo de centenares de miles de exiliados, perseguidos, encarcelados, torturados, desaparecidos y muertos. En Venezuela, los migrantes que sufrieron un acelerado deterioro de sus condiciones de vida por la contracción de la economía, la confrontación política, la crisis de gobernabilidad y el impacto de las sanciones económicas son el equivalente a los desplazados por la guerra civil y el conflicto político en esos países.  La mayoría está en condiciones ilegales, sufre la discriminación y xenofobia.

Las familias, empresas e instituciones venezolanas están extenuadas de una larga confrontación política y su inevitable impacto económico y social. Según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de siete millones de venezolanos se han desplazado del territorio nacional debido a la crisis política, económica y social que ha azotado al país. Y, según una encuesta de Delphos, un 25% está dispuesto a abandonar Venezuela si no se resuelve el conflicto político ni mejora la situación económica y social. Por lo tanto, la manera como se desarrolle la campaña electoral y el reconocimiento de los resultados electorales serán las claves para evitar el recrudecimiento del conflicto político y desmontar los planes de migrar.  

La solución del conflicto venezolano también es de interés para los países receptores de esta incesante diáspora que ejercen una presión adicional sobre  sus economías y servicios de asistencia social. No son indiferentes a lo que aquí pueda pasar y se interesan en plantear soluciones que pongan fin a la diáspora y, más bien, estimulen el retorno de los migrantes. Para que sea duradera la paz que se logra con el fin del conflicto político, se requiere también erradicar las causas estructurales del desempleo, la pobreza y la exclusión que abonan un clima de malestar y conflictividad social que obliga a migrar. El mejor incentivo para quedarse en Venezuela será aquella solución del conflicto político que abra paso a un ambiente favorable a la inversión productiva, y a la generación de más y mejores oportunidades de trabajo que finalmente se reflejen en un creciente bienestar de los hogares venezolanos. Se trata de lograr una paz integral sustentada en la superación de la violencia política, de la crisis económica que genera pobreza y exclusión, y de la desesperanza que obliga a millares de venezolanos a emigrar por falta de oportunidades.

El ciudadano sencillo y normal quiere vivir en paz y armonía con sus semejantes. La convivencia pacífica es la forma como las personas se relacionan entre sí en un ambiente de respeto, reconocimiento, tolerancia y búsqueda del bien común. Implica rechazar toda forma de violencia, ya sea política, económica, social, psicológica, doméstica, o sexual. Las normas de convivencia contribuyen a la coexistencia pacífica entre personas que habitan un mismo espacio y deben compartir mucho tiempo juntas, pero tienen convicciones políticas, creencias religiosas y condiciones económicas y sociales diferentes. Por lo tanto, están llamadas a aceptar y respetar sus diferencias, y a crear un ambiente de no agresión, buen trato y confianza mutua que contribuya a la inclusión e integración social. En definitiva, se trata de aceptar la dignidad de las personas y respetar sus derechos, sin prejuicios ni discriminaciones de ningún tipo, de reconocer y aceptar que se pueden tener diferentes creencias, ideologías, pensamientos y opiniones sin riesgo de ser agredidos o perseguidos. Este respeto a las diferencias proporciona la confianza y seguridad mutuas que evita conflictos y crea las condiciones básicas para lograr un sostenido desarrollo económico y social.

Las Presidenciales del 28 de julio tienen que contribuir a la superación del conflicto y no al agravamiento del mismo. A fin de evitar que la campaña electoral se convierta en un torneo de insultos, ofensas y amenazas de persecuciones y afanes de venganza, que atice la confrontación política, aleje a los inversionistas y agrave la desesperanza que obliga a muchos venezolanos a migrar, es necesario promover un debate electoral constructivo y propositivo, que ayude a crear un ambiente de respeto, tolerancia, garantías de no persecución y reconocimiento de los resultados electorales.

El Pacto de Convivencia Pacífica entre los candidatos a la Presidencia de la República es una iniciativa ciudadana que expresa el sentir nacional de solucionar el conflicto político venezolano y evitar la reedición de los episodios de violencia que causaron cuantiosos daños materiales y la irreparable pérdida de vidas humanas. Surge de una amplia consulta a importantes voces de la opinión pública nacional que trabajan activamente por reconstruir la confianza en la institución del voto, recuperar la ruta electoral, rechazar las vías violentas e insurreccionales para tomar el poder, y alcanzar una solución electoral y pacífica del conflicto político venezolano.

jueves, 30 de mayo de 2024

Presidenciales del 28-J: ¿Negociar la salida, la quedada o la coexistencia?

 

Víctor Álvarez R. 

María Corina Machado dijo: “Yo estoy dispuesta a negociar con Maduro su salida, no su quedada. No estoy dispuesta a negociar la cohabitación y la permanencia de estos individuos en el poder”. Y amenazó a Maduro diciéndole: “yo no te quiero muerto, yo te quiero vivo para que enfrentes la justicia, yo te quiero preso”. Y no hace mucho, los voceros del interinato sentenciaban que “lo único que negociarían con Maduro sería su salvoconducto o el color del uniforme en la cárcel de Guantánamo.”

El liderazgo de la oposición que tiene la mayor opción de ganar las Presidenciales del 28-J ha acusado al gobierno de Maduro de dictadura, de narco-régimen y camarilla de delincuentes; de traidores a la patria que entregaron la soberanía nacional a la ocupación cubana, al espionaje iraní y ruso; de convertir el territorio nacional en una guarida de grupos terroristas cómo Hezbollah, FARC y ELN. Ese liderazgo radical ha aplaudido las recompensas que ofrece EEUU por la captura de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello; ha solicitado sanciones económicas contra Venezuela; invocado la activación del TIAR y la creación de una amenaza creíble a través de una intervención militar extranjera. Estas amenazas recrudecen el temor de quienes pueden perder el poder y no quieren quedar expuestos a una espiral de persecuciones, juicios y condenas. Amenazar al adversario y dejarlo sin salida lo puede forzar a atrincherarse y trancar el juego. Esa estrategia amenazante generó un clima psicológico muy tóxico que ha plagado de temores al oficialismo y sus seguidores que temen ser víctimas de una cacería de brujas.

En Venezuela se respira una necesidad de cambio en el mando político.

Emociones en la campaña electoral: entre la incertidumbre y el temor


Víctor Álvarez R. 

El fiscal de la Corte penal Internacional (CPI), Karim Khan, solicitó órdenes de captura contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu y su ministro de Defensa, Yoav Gallant; así como de Yahya Sinwar, líder de Hamás, Mohammed Diab Ibrahim Al-Masri, comandante en jefe del ala militar, y de Ismail Haniyeh, jefe del buró político de Hamás, acusados todos de crímenes lesa humanidad. Recordemos que en marzo de 2023, la CPI también emitió órdenes de arresto contra el presidente ruso Vladimir Putin y contra varios comandantes militares rusos acusados de crímenes de guerra.

La responsabilidad internacional del Estado se compromete a través de la actuación individual de los funcionarios y agentes que actúan en su representación, y también por la omisión e incumplimiento de su deber de investigar y sancionar abusos cometidos en su jurisdicción. Una vez que se han agotado los recursos internos o que no ha sido posible agotar los mismos, los mecanismos internacionales de justicia y de derechos humanos tienen la facultad de determinar la responsabilidad internacional del Estado por la violación de los tratados de derechos humanos que les competen. La CPI es la que determina la responsabilidad penal individual (no del Estado) y actúa como órgano internacional independiente bajo el principio de complementariedad. Su jurisdicción es complementaria y no sustituye a los Estados ni suple su deber de investigar, sancionar y reparar. En el caso de Venezuela, las investigaciones y dictámenes contra el Estado se deben a que las víctimas no han podido agotar los recursos internos para lograr que se haga justicia.

En este contexto, las órdenes de captura contra los mandatarios de Rusia e Israel demuestran que la CPI no es un tigre de papel, que puede actuar con firmeza y rapidez y todo esto remueve y exacerba la incertidumbre y el temor de los gobernantes y funcionarios que son investigados por la CPI.

La reinstitucionalización del Poder Judicial

Atendiendo al principio de complementariedad, para que la CPI y otras instituciones internacionales encuentren razones para considerar innecesaria su actuación en Venezuela, hay que lograr el fortalecimiento y eficacia del Poder Judicial para que pueda investigar con independencia y autonomía las responsabilidades individuales por violación de derechos humanos y  crímenes de lesa humanidad.

Con este fin, hay que acordar la reinstitucionalización del Poder Judicial a través de los concursos de credenciales para excluir de la postulación a candidatos a jueces y magistrados que hayan tenido militancia política partidista en los últimos diez años, o cargos en el Poder Ejecutivo durante el período constitucional en curso. Estos avances indicarían a la CPI y otros organismos internacionales que los tribunales nacionales ya están en capacidad de desarrollar adecuadamente las investigaciones para que se sepa la verdad, haga justicia, reparen los daños, no se reedite la tragedia y se salve la memoria.

¿Qué desean quienes han estado durante 25 años en la oposición?

Desean lograr la alternabilidad en el poder y presionarán para que la toma de posesión no tenga que esperar del 29-J hasta el 10-E. Pero sin garantías de no persecución esto no será posible y la alternabilidad en el poder tampoco puede ser a cualquier precio. Para no caer en la impunidad mientras se fortalece el Poder Judicial habrá que activar mecanismos de Justicia Transicional con apoyo internacional. En estas instancias se puede determinar qué hechos, en qué casos y quiénes pueden ser susceptibles de medidas especiales de sobreseimiento, indulto, reducción de la condena o fin de la acción penal. En este proceso quedan excluidas las violaciones a DDHH que comprometen la responsabilidad internacional del Estado y la responsabilidad penal internacional individual por delitos contemplados en el Estatuto de Roma. En cualquier caso, el beneficio de las medidas excepcionales estará condicionado al esclarecimiento de la verdad, justicia, reparación de daños, la no repetición de la tragedia, y la memoria histórica.

¿A qué temen quienes están en el poder?

En caso de perder las elecciones, quienes ejercen el poder no quieren verse expuestos a una ola de persecuciones juicios y condenas. Para incentivar la alternabilidad en el poder, los costos de salida tienen que ser menores a los costos de permanecer en el mando. Despejar estos miedos comienza por eliminar las recompensas internacionales y sanciones personales en contra de altos funcionarios del gobierno y autoridades de los poderes públicos del Estado venezolano.

Pero también hay miedo en los cargos medios y bajos de la administración pública que temen una cacería de brujas y una ola de despidos masivos de los funcionarios que formaron parte del gobierno anterior. Estos miedos hay que disiparlos y ofrecer garantías a los funcionarios públicos de que podrán ser ratificados en sus cargos a través de concursos de credenciales, con base en su formación académica, competencias técnicas y profesionales, y experiencia en el ejercicio del cargo.

Tienen miedo los sectores más empobrecidos y vulnerables de la población venezolana que temen perder la bolsa de comida, los bonos monetarios que reciben a través del Carnet de la Patria, que se elimine la misión vivienda y otras misiones sociales que los benefician, así como otras medidas de protección social y subsidios que otorga el gobierno. 

¿Cuáles amenazas deberían dejar de hacerse?

El liderazgo de la oposición que tiene la mayor opción de ganar las Presidenciales del 28-J ha acusado al gobierno de Maduro de dictadura, de narco-régimen y camarilla de delincuentes; de traidores a la patria que entregaron la soberanía nacional a la ocupación cubana, al espionaje iraní y ruso; de convertir el territorio nacional en una guarida de grupos terroristas cómo Hezbollah, FARC y ELN. Ese liderazgo radical ha aplaudido las recompensas que ofrece EEUU por la captura de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello; ha solicitado sanciones económicas contra Venezuela; invocado la activación del TIAR y la creación de una amenaza creíble a través de una intervención militar extranjera. Su principal líder desafió a Maduro diciéndole: “yo no te quiero muerto, yo te quiero vivo para que enfrentes la justicia, yo te quiero preso” y con ese fin promueve y respalda las investigaciones en la CPI.

Estas amenazas recrudecen el temor de quienes pueden perder el poder y no quieren quedar expuestos a una espiral de persecuciones, juicios y condenas. Esto los puede forzar a atrincherarse y trancar el juego. La estrategia amenazante ha generado un clima psicológico muy tóxico que ha plagado de temores al oficialismo y sus seguidores que temen sr víctimas de una cacería de brujas.

¿Cómo abonar la confianza mutua que facilite la alternancia en el poder?

Sin garantías de no persecución, el candidato oficialista no se va a medir con quien sabe que va a perder. Hay que evitar que el miedo a ser sometidos a una ola de persecuciones se instale en el gobierno y los empuje a anular la tarjeta de la MUD. Evitar que la incertidumbre en torno a la tarjeta de la MUD y el temor a perderlo perturben la elección presidencial, exige acordar garantías de no persecución política para todos, tanto para quienes pierdan el poder, como para que quienes ganen puedan asumir el mando y gobernar.

Pero el oficialismo no va a tomar la iniciativa de proponer un  pacto de garantías de no persecución porque esto puede interpretarse entre sus seguidores como una actitud derrotista, como que ha llegado la hora de poner a salvo sus cabezas. Para el chavismo, asumir esa posición de perdedor a priori lo consideraría desmoralizante y desmovilizador. Su gente no iría a votar. Por lo tanto, no lo van a proponer.

Es el candidato opositor con mayor opción de ganar quien está llamado a hacerle al gobierno una propuesta realista, pragmática, viable y creíble de convivencia pacífica con garantías de no persecución. Pero tiene que hacerlo antes de que el miedo se convierta en terror y el TSJ anule la tarjeta de la MUD.

¿Quién debe proponer las garantías de no persecución?

 


Víctor Álvarez R.

En caso de perder las elecciones, quienes ejercen el poder no quieren verse expuestos a una ola de persecuciones juicios y condenas. Para incentivar la alternabilidad en el poder, los costos de salida tienen que ser menores a los costos de permanecer en el mando. Despejar estos miedos comienza por eliminar las recompensas internacionales y sanciones personales en contra de altos funcionarios del gobierno y autoridades de los poderes públicos del Estado venezolano.

Pero también hay miedo en los cargos medios y bajos de la administración pública que temen una cacería de brujas y una ola de despidos masivos de los funcionarios que formaron parte del gobierno anterior. Estos miedos hay que disiparlos y ofrecer garantías a los funcionarios públicos de que podrán ser ratificados en sus cargos a través de concursos de credenciales, con base en su formación académica, competencias técnicas y profesionales, y experiencia en el ejercicio del cargo.

Tienen miedo los sectores más empobrecidos y vulnerables de la población venezolana que temen perder la bolsa de comida, los bonos monetarios que reciben a través del Carnet de la Patria, que se elimine la misión vivienda y otras misiones sociales que los benefician, así como otras medidas de protección social y subsidios que otorga el gobierno. 

¿Cuáles amenazas deberían dejar de hacerse?

jueves, 9 de mayo de 2024

Pacto de Convivencia Pacífica y Derechos Humanos

 



Víctor Álvarez R. 

La propuesta de un Pacto de Convivencia Pacífica entre los candidatos a la Presidencia de la República es una iniciativa ciudadana  que promueve un ambiente de tolerancia, no violencia y coexistencia política. El objetivo principal es evitar que la campaña electoral se convierta en un torneo de insultos, ofensas y descalificaciones y, más bien, predomine un debate propositivo y constructivo. La idea surge de una amplia consulta a importantes e influyentes voces de la sociedad civil que trabaja activamente por vencer la apatía electoral, reconstruir la confianza en la institución del voto, mantener la ruta electoral, rechazar las vías violentas e insurreccionales, alcanzar una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano y recuperar la alternabilidad en el poder. Sobre estos temas se basó la consulta.

Con el Pacto de Convivencia Pacífica entre los candidatos a la Presidencia se procura contribuir a superar el juego suma cero en el que ha quedado entrampada la lucha por el poder político en Venezuela, donde el ganador se lo lleva todo y el perdedor lo pierde todo. Para lograr la convivencia pacífica ninguno de los actores políticos en pugna puede pretender la capitulación incondicional del otro, ni mucho menos el exterminio del contrario. La alternabilidad en el poder por la vía electoral y pacífica dependerá del balance neto entre los costos de permanecer en el gobierno y los costos de salida. Si la derrota electoral se convierte en una cadena de persecuciones, juicios y condenas, quien esté en el gobierno no tendrá incentivos para medirse en unas elecciones competitivas que puede perder, y esto dificultará la alternabilidad en el poder. Desarrollando el objetivo central del Pacto, se trata de crear condiciones para la convivencia pacífica con base en un compromiso de no persecución política, independientemente del candidato que resulte ganador.  

viernes, 3 de mayo de 2024

Pacto de Convivencia entre los candidatos a la Presidencia

 

Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Económica y Electoral

La propuesta de un Pacto de Convivencia Pacífica entre los candidatos a la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela surge de una amplia consulta a importantes e influyentes voces de la sociedad civil que trabaja por vencer la apatía electoral, reconstruir la confianza en el voto, mantener la ruta electoral, rechazar las vías violentas e insurreccionales, alcanzar una solución electoral y pacífica del conflicto venezolano y recuperar la alternabilidad en el poder. 

Independientemente del sector político que gobierne a una Nación, la alternabilidad en el poder por la vía electoral y pacífica dependerá del balance neto entre los costos de permanecer en el gobierno y los costos de salida. Si la derrota electoral se convierte en una cadena de persecuciones, juicios y condenas, quien esté en el gobierno no tendrá incentivos para medirse en unas elecciones competitivas que puede perder, y esto dificultará la alternabilidad en el poder.

Esta iniciativa ciudadana plantea que para recuperar la alternabilidad hay que crear condiciones para la convivencia pacífica y esto solo es posible si quienes se diputan el poder asumen el compromiso de no persecución política. A fin de contribuir a crear un clima de reencuentro y reconciliación nacional, se propone a los candidatos a la presidencia debatir una amnistía general por faltas y delitos políticos, tales como:

1.    Violaciones a la libertad de expresión, a la organización política, la participación electoral y violaciones leves a los derechos humanos.

2.    Represión de manifestaciones y protestas con fines políticos, contra el orden institucional y el gobierno establecido.

3.    Actuaciones de los organismos de seguridad del Estado al enfrentar la resistencia y desobediencia a la autoridad, cuyos excesos pudieran dar lugar a juicios y condenas por parte de los órganos de justicia.

4.  Hechos cometidos en el ejercicio de la función de gobierno que pueden dar lugar a investigaciones, imputaciones, acusaciones o condenas por parte de la Corte Penal Internacional.

5. Promover órdenes internacionales de captura, persecución judicial amenazas de extradición contra funcionarios del gobierno y dirigentes políticos para que sean sometidos a juicios y condenas en tribunales extranjeros.

6.  Criminalización de las críticas al gobierno nacional y demás poderes públicos, y por la expresión de ideas y opiniones de carácter político.

7.    Difusión de imágenes y mensajes considerados difamatorios u ofensivos en el ejercicio de la crítica a la acción de gobierno, a sus autoridades y funcionarios.

8.  Participación en el gobierno interino, el Tribunal Supremo de Justicia en el exilio y la extralimitación de las funciones de la Asamblea Nacional electa en 2015;

9.  Haber solicitado sanciones económicas y pronunciado a favor del aislamiento internacional, la máxima presión y la amenaza creíble contra Venezuela;

10. Participación y apoyo en el intento de golpe militar del 30 de abril de 2019 e  invocado una intervención militar externa a través del TIAR;

Para bajar los costos de salida de quienes tienen el poder, el Pacto propone a los candidatos promover la eliminación de las recompensas internacionales, a no seguir presionando juicios en la Corte Penal Internacional, y pedir el cese de la persecución judicial en contra de representantes de los poderes públicos del Estado venezolano.