Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Económica y Política
Marco Rubio se refirió al tema de las elecciones en Venezuela e insistió
en que el proceso de transición debe enfocarse primero en la estabilización
económica e institucional, antes de apresurar unos comicios presidenciales. Luego de la reunión entre Donald Trump y Delcy Rodríguez, Rubio declaró que
ambos mandatarios hablaron sobre cómo reconstruir la economía venezolana, la
transición política y la convocatoria a elecciones, pero advirtió que:
“No solo queremos que haya
elecciones libres y justas, sino que exista una república duradera. Lo que
amenazaría una república duradera en Venezuela sería que alguien resulte
elegido y herede una catástrofe económica y social absoluta”.
Y agregó que -tras muchos años de
destrucción y del reciente terremoto-, Venezuela tiene muchos problemas a los
que hacer frente y que se deben resolver antes de convocar unos comicios.
Para dorar la píldora, Rubio afirmó que
diputados de la AN-2015 están coordinando con el gobierno interino la
reinstitucionalización del poder judicial y electoral para poder convocar unas
elecciones libres y justas.
Condiciones
que deben cumplirse para convocar las elecciones
“Venezuela aún
no está preparada para las elecciones” ha vuelto a decir Donald Trump. Al ajuste económico pendiente suele
atribuirse un impacto social y un costo
político-electoral que nadie quiere pagar. Para aliviar el déficit fiscal y erradicar
su financiamiento con emisiones de dinero inflacionario, el nuevo gobierno
tendría que sincerar las tarifas de los servicios públicos de electricidad,
agua, gas y telecomunicaciones. La eliminación
de subsidios indebidos como el de la gasolina; la privatización de empresas
públicas; la fusión de ministerios, liquidación de entes públicos y ajuste de
nóminas; y, la reducción del gasto público en general, suele ser el
"trabajo sucio" que ningún gobierno quiere hacer.
Quienes argumentan que sin cambio político no habrá cambio económico y
presionan para convocar elecciones, no están prestando suficiente atención a los costos político-electorales que generan las medidas de ajuste
económico. Los problemas económicos heredados después de largos períodos de gobiernos populistas y severas
sanciones económicas no pueden corregirse cargando el costo del ajuste sobre
los sectores más vulnerables de la economía y la sociedad. El creciente descontento se expresa en un recrudecimiento de la
conflictividad social y en un costo político-electoral que termina truncando
las reformas.
Cuando Rubio dice que “Lo que amenazaría una
república duradera en Venezuela sería que alguien resulte elegido y herede una catástrofe
económica y social absoluta”, le está advirtiendo a la oposición que -si se
convocan las presidenciales antes del ajuste económico, de la reestructuración
de la deuda y de completar la etapa de reconstrucción de la infraestructura y
de la recuperación económica-, el nuevo gobierno recibirá una economía aún sin
sanear, un país institucionalmente débil, y una sociedad descontenta que puede reventar.
El nuevo mando político caminaría
por un campo minado y Venezuela sería un país difícil de gobernar.
Mantener el
apoyo del parlamento, gobernaciones, alcaldías y fuerzas armadas es necesario
para asegurar la gobernabilidad de Venezuela. Trump y Rubio tienen en cuenta
que el chavismo mantiene el control de 23 de 24 gobernadores, 285 de 335
alcaldes y 248 de 277 diputados en la AN-2025. También controla la FANB y los
colectivos armados. Así, el chavismo en la oposición aún tendría suficiente
fuerza para calentar la calle y abortar las reformas económicas pendientes.
María Corina Machado (MCM) tiene proyección internacional, pero no cuenta con una
base interna de poder institucional que la respalde. No controla el territorio,
ni la AN, ni la FANB, y es rechazada por el sector de la oposición que participó en las
elecciones parlamentarias y regionales, y fue etiquetado por el aparato
comunicacional de MCM como cómplice del régimen. Por eso Trump dijo: "Creo
que sería muy difícil para ella ser líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país".
En caso de ganar MCM las presidenciales, ella heredaría
una bomba de tiempo que le puede estallar en los primeros 100 días de su
gestión. Para no dejarle al nuevo gobierno el “trabajo
sucio” del ajuste económico y la renegociación de la deuda externa, Trump y
Rubio han decidido que las presidenciales se convocarán cuando se haya
completado la fase de recuperación económica. Prefieren que el chavismo pague
el costo político-electoral que suele generar las duras medidas de ajuste
económico. Así lo ha entendido MCM, quien ya no pide que
se haga valer el resultado de las presidenciales de 2024 y espera que la
autoricen para regresar a Venezuela y ser candidata presidencial.
¿Hasta
cuándo durará la tutela de EEUU?
La
Orden Ejecutiva 14373 y las licencias OFAC no son señales de levantamiento de sanciones, sino
piezas claves de una sofisticada arquitectura de control sobre la industria
petrolera venezolana. Operan como un filtro de rivales geopolíticos y comerciales para al alinear la industria petrolera nacional
con los intereses energéticos y geopolíticos de EEUU.
Recordemos lo que dijo Marco Rubio cuando
fue interpelado en el Senado para determinar si la Administración Trump había
sobrepasado los límites de la soberanía venezolana: “Quien crea que
Venezuela recuperará su autonomía de forma inmediata, sin pasar por este filtro
de administración estratégica, simplemente está leyendo mal el momento
histórico”.
Si al cambio de gobierno en Venezuela le sigue una ola de
protestas y conflictividad social que amenace con restaurar el viejo orden que
ya se creía superado, EEUU puede prolongar el control sobre la producción e ingreso
petroleros venezolanos y así el nuevo gobierno también sería un gobierno
tutelado. Por lo tanto, la llamada “administración
estratégica” que menciona Rubio se puede prolongar después que se elija un
nuevo gobierno en Venezuela. Incluso, bajo una Administración Demócrata, EEUU mantendría
vigentes la OE 14373 y las licencias OFAC, tal como lo hizo la Administración
Biden que siguió al primer mandato de Trump.
¿Cuánto
se convocarán las elecciones presidenciales en Venezuela?
Al referirse a la tercera fase de transición
democrática Marco Rubio declaró que “no quiere esperar
demasiado para una transición, pero tampoco quiere actuar con tanta rapidez que
todo pueda desmoronarse".
La etapa de recuperación económica es muy
compleja y puede durar varios años. Cuando Rubio dice: “No solo queremos que haya elecciones libres y
justas, sino que exista una república duradera”, está diciendo que la
recuperación económica será estable y sostenida si se aplica antes un Programa
de Reformas Económicas con las medidas correctas, aplicadas en un orden
lógico y a la velocidad adecuada.
La
transición política es un asunto de viabilidad económica, no de legitimidad
democrática. Las
presidenciales se convocarán cuando se haya completado el programa de ajuste y
consolidado la fase de recuperación económica. Habrá elecciones cuando se construya la viabilidad económica de la
transición política.
La
Administración Trump está cómoda con el gobierno interino. En vez
de presionar por elecciones que lo obligarían a negociar con un gobierno
legítimo el levantamiento de las ordenes ejecutivas y de las sanciones, Trump
prefiere mantener la arquitectura de control que ha implantado sobre la
industria petrolera venezolana y entenderse con un gobierno que se ha mostrado
dispuesto a cooperar con los intereses energéticos y geopolíticos de EEUU.
Todo
esto explica por qué en la reunión Rodríguez-Trump -aunque se tocó el tema electoral-,
no hubo presión ni anuncios sobre la fecha de las elecciones presidenciales. Por
ahora, Trump y Rubio se seguirán
entendiendo con quienes controlan el territorio,
las instituciones y aparato militar y policial venezolanos.

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