jueves, 31 de julio de 2025

¿Qué puede ganar o perder la oposición en las Municipales del 27-J?

 

Víctor Álvarez R. / Pedagogía Electoral

En las parlamentarias y regionales del 25-M, el 75% de los electores se abstuvo de votar y el resultado fue que los candidatos oficialistas ganaron 23 de las 24 gobernaciones y 256 de los 285 diputados a la AN. En las Municipales del 27-J se elegirán 335 alcaldes y 2.471 concejales y -con una elevada abstención- se repetirá el mismo resultado del 25-M. Si la oposición pierde los 111 alcaldes que ahora tiene, también perderá los 954 concejales, el país descontento se quedará sin representación política y -sin espacios de resistencia y lucha institucional- a la oposición le será muy difícil reconstruirse.

¿Tiene la oposición suficientes fortalezas para defender las 111 alcaldías y 954 concejales que aún tiene y lograr un mejor desempeño en las Municipales del 27 de julio de 2025?  

Entre las organizaciones habilitadas para participar figuran 36 nacionales, 10 regionales y 8 de los pueblos indígenas. Así, cada organización política tenía que postular:

Estamos en campaña electoral, disculpen los insultos

 

Víctor Álvarez R. / Pedagogía Electoral

En las Municipales del 27 de julio se elegirán 335 alcaldes y 2.471 concejales. Los partidos políticos tienen una razón de ser: conquistar el poder para servir al interés común. Se diferencian por su ideología, doctrina y estrategias. Su acción política es una combinación de razón y emoción, de inteligencia y pasión.

En las parlamentarias y regionales del 25 de mayo, el 75% de los electores se abstuvo de votar. El resultado fue que los candidatos oficialistas ganaron 23 de las 24 gobernaciones y 256 de los 285 diputados a la Asamblea Nacional. En las Municipales se elegirán 335 alcaldes y 2.471 concejales. 

Si en las Municipales del 27-J otra vez se registra una elevada abstención, se repetirá el mismo resultado de las Parlamentarias y Regionales del 25-M y esto tendrá un alto costo. Si la oposición pierde los 111 alcaldes que ahora tiene, también perderá los 954 concejales y el país descontento se quedará sin representación política en los espacios de resistencia y lucha institucional.

Cuando las organizaciones políticas no participan en las elecciones que se convocan, se desmovilizan y quedan desmanteladas, no acumulan fuerzas y, por el contrario, pierden espacios de representación y poder a través de los cuales se vinculan con las necesidades y demandas de los electores.

jueves, 17 de julio de 2025

Ventaja en condiciones políticas puede compensar la desventaja en condiciones electorales

 

Víctor Álvarez R. / Pedagogía Electoral

Las condiciones electorales deben ofrecer a todos los competidores las mismas oportunidades de ganar o perder, sin ventajismos a favor de alguno de los candidatos o partidos. Se compite en desventaja cuando una opción política sufre una permanente persecución, encarcelamiento y exilio forzoso de sus líderes; cuando se abusa de la inhabilitación política para sacar de la contienda a candidatos ganadores; cuando se ilegalizan partidos o se despojan los nombres y símbolos para entregárselos a otros dirigentes que tampoco cuentan con el reconocimiento de la militancia.

También se compite en desventaja cuando los medios de comunicación públicos son monopolizados por los candidatos oficialistas y cuando se utilizan recursos del Estado a favor de una opción política. De allí la importancia de la regulación de las campañas electorales, la fiscalización del origen de los gastos y de la observación nacional e internacional.

Las condiciones electorales pueden ser muy desventajosas, pero pueden ser compensadas cuando se sabe aprovechar la ventaja que otorgan las favorables condiciones políticas derivadas del rechazo a los candidatos oficialistas. Dicho al revés, las ventajosas condiciones políticas pueden compensar la desventaja en las condiciones electorales, siempre y cuando se haga el trabajo de organización y movilización política para capitalizar electoralmente el descontento nacional.

Condiciones políticas en las que se presenta la oposición

Los estándares internacionales de los procesos electorales

 

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

Venezuela concluye un largo maratón electoral que comenzó con las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, continuó con las elecciones parlamentarias y de legisladores regionales el 25 de mayo de 2025, y concluye el domingo 27 de julio con las elecciones de alcaldes y concejales municipales.

Aunque estaba claro que 2024 era un año de elecciones presidenciales y 2025 año de parlamentarias, regionales y municipales, una característica común de estos procesos fue la fecha perentoria que se fijó para celebrar cada uno de estos comicios. Esto obligó al CNE y los órganos subalternos del poder electoral a planificar en muy poco tiempo la logística de todos los pasos del proceso electoral.

La manera apresurada como se convocaron las diferentes elecciones agarró fuera de base a una oposición que no se preparó con tiempo para encarar este largo ciclo de elecciones. Fue una ráfaga de elecciones con poco margen entre una y otra y esto complicó la generación y difusión de información sobre los candidatos postulados y sus propuestas.

La información y educación electoral es fundamental. Sin embargo, los electores suelen estar desinformados sobre las diferentes fases y etapas del proceso electoral, poco saben sobre la complejidad del proceso electoral venezolano y muchas veces ni siquiera están conscientes de cuáles son sus derechos políticos y electorales.

Diferencia entre garantías electorales y condiciones electorales

lunes, 14 de julio de 2025

Comenzó la campaña: ¡Basta de realidades, queremos promesas!

 


Víctor Álvarez R. / Pedagogía Electoral

Comenzó la campaña electoral relámpago para los comicios municipales del 27 de julio en los que se elegirán 335 alcaldes y 2.471 concejales. Los partidos políticos tienen una razón de ser: conquistar el poder para servir al interés común. Se diferencian por su ideología, doctrina y estrategias. Su acción política es una combinación de razón y emoción, de inteligencia y pasión.

Tal como ocurre en otros países, también en Venezuela los partidos políticos han perdido vigencia como medio de organización y participación ciudadana. La mayoría exige democracia y alternancia en el poder, pero no celebran elecciones internas para renovar sus directivas, los viejos dirigentes le cierran el paso al nuevo liderazgo, dando origen a pugnas internas que ha servido de pretexto para judicializarlos, intervenirlos y entregarles su conducción y símbolos a disidentes que tampoco cuentan con el apoyo y reconocimiento de las bases del partido.

Las organizaciones políticas están muy desprestigiadas y no dan señales de reinventarse para desarrollar nuevas formas de conexión con la sociedad. Al no generar propuestas para resolver la problemática concreta que azota a la gente, el debate político-electoral se llena de ataques y contra ataques personales. Los partidos viven sumergidos en sus crisis internas y pugnas con otros partidos donde el desprecio, la descalificación y el insulto parecieran ser los principios rectores de la acción política venezolana. Es la política del escándalo que exacerba las bajas pasiones y agravan el desgano y la apatía electoral.

El elector no se siente motivado por la pobreza y vacuidad de un discurso político-electoral que se limita a describir una problemática que ya conoce muy bien porque la sufre y padece día a día: quiere escuchar propuestas concretas para solucionar los problemas concretos que atormentan su cotidianidad. Quienes se limitan a criticar sin proponer demuestran desconocimiento e incomprensión de los problemas reales que afectan a la gente. Para conectarse con el sentir del elector, los partidos políticos están llamados a fortalecer su capacidad de análisis y comprensión de la realidad a transformar, ofrecer un programa de gobierno atractivo que estimule a votar, postular buenos candidatos -con liderazgo y capacidad de gestión-, y contar con una maquinaria electoral capaz de organizar y movilizar al electorado descontento.

lunes, 7 de julio de 2025

La ruta del petróleo conduce a Venezuela

 

Víctor Álvarez R. / Pedagogía Económica

Los estrechos geográficos en la ruta del petróleo son puntos estratégicos por los que pasa un alto porcentaje del petróleo y gas que surte al mercado mundial y son vitales para la seguridad energética global. Se destacan:  el estrecho de Ormuz, el estrecho de Malaca, el estrecho de Bab el-Mandeb, los estrechos turcos de Bósforo y Dardanelos; y, por supuesto, los canales de Suez y Panamá. Con la intensificación del conflicto bélico entre Irán e Israel, el estrecho de Ormuz vuelve a estar en el centro de atención de los observadores internacionales.

Trump ha dicho no tenemos por qué comprar energía a Venezuela”, pero en ese incierto escenario bélico, la seguridad energética global necesita un respaldo preventivo. Pero el escenario bélico en Medio Oriente le ofrece a Trump nuevos incentivos para alinear los intereses de seguridad energética, migratorios y geopolíticos de EEUU con la flexibilización de las sanciones petroleras.

En efecto, surgen nuevas y poderosas razones técnicas, económicas y geopolíticas para reactivar las negociaciones directas entre la Casa Blanca y Miraflores, en función de asegurar el suministro estable y seguro de petróleo venezolano a los mercados estadounidense, europeo y asiático. Si bien es cierto que EEUU se convirtió en uno de los principales productores de petróleo gracias a la tecnología del fracking, ese petróleo liviano no es el más adecuado para buena parte de las refinerías estadounidenses que fueron diseñadas para procesar los crudos pesados venezolanos. Mantener las operaciones de fracking requiere precios superiores a 60 $/b para cubrir los altos costos y ser rentables. Si en un escenario de paz los precios caen por debajo, a EEUU le resultará más barato importar petróleo que consumir el propio. Y los precios pueden caer si se pone fin a la guerra en Ucrania y se logran acuerdos de paz estables y duraderos entre Israel e Irán.

Los profetas de la violencia

 

Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

En enero de 2025 -en su audiencia de confirmación como Secretario de Estado ante el Congreso de EEUU-, Marco Rubio afirmó que Irán está construyendo fábricas de drones de combate en Venezuela y que el régimen venezolano otorga pasaportes a Hezbollah y otros grupos terroristas. Esto recuerda las acusaciones de EEUU contra Irak de poseer armas de destrucción masiva y colaborar con el terrorismo, narrativa con la que se justificó la sangrienta invasión que sirvió para derrocar a Sadam Husein, pero al precio de hundir a Irak en una ola de violencia y destrucción que aún no ha podido superar. Una vez invadida Irak y controlado su territorio, los invasores no encontraron las supuestas armas de destrucción masiva que sirvieron de pretexto para llevar a cabo aquella violenta intervención militar.

Una narrativa semejante se está desarrollando ahora con los recientes ataques a las plantas nucleares de Irán que -al igual que Irak- es acusada de estar desarrollando armas de destrucción masiva. Las implicaciones y riesgos de esta campaña se extienden a los países aliados de Irán en el hemisferio, como es el caso de Venezuela, y representan una seria amenaza para la seguridad nacional y para la paz nacional y regional.

En una reciente entrevista con el periodista Napoleón Bravo, María Corina Machado (MCM) se hizo eco de las acusaciones de Marco Rubio y nuevamente planteó la intervención externa en Venezuela, con el pretexto de que aquí se están fabricando drones militares en asociación con Irán: “se han firmado 400 acuerdos entre Venezuela e Irán. Venezuela es el único otro país en el hemisferio occidental, además de EEUU, que tiene capacidad de construcción de drones de combate. Obviamente, de origen iraní. Funcionan aquí, en la Base Libertador. Venezuela está a solo horas de La Florida, no está a la distancia de Irán. Esto es una amenaza real para EEUU[1], afirmó MCM en la entrevista.

Con Trump bombardeando a Irán, quienes buscan una salida violenta del conflicto político venezolano apuestan a incidir en la opinión pública internacional con una narrativa que presente a Venezuela como una amenaza para el hemisferio: “Occidente se quiere salvar. Sí, pero para que Occidente se salve, el riesgo mayor opera en Venezuela, y no es contenible dentro de nuestras fronteras. Eso ha quedado clarísimo, ¿quién es el gran aliado de Putin en América Latina? Nicolás Maduro. ¿Quién es el gran aliado del régimen iraní en América Latina? Nicolás Maduro.”, agregó MCM en la mencionada entrevista.

Quienes apuestan a una salida insurreccional y violenta, nuevamente esperan a que sea una intervención extranjera la que haga desde afuera lo que no han podido hacer desde adentro. La caída de Bashar al-Ássad en Siria y el reciente ataque a las plantas nucleares en territorio iraní alientan esta expectativa. Pero invocar una intervención extranjera es un pasaporte directo a la violencia que terminará por hundir al país en una confrontación interminable que agravaría la migración venezolana que tanto preocupa a Donald Trump, la cual ha catalogado como una invasión a los EEUU que hay que detener y expulsar.

Municipales del 27-J: ¿Cuáles son y dónde están los buenos candidatos?


Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Electoral

Los partidos políticos exigen elecciones competitivas, pero una oposición dividida, sin buenos candidatos, sin un programa atractivo que motive a votar, y sin una maquinaria capaz de defender los votos en cada mesa electoral, es incompetente para capitalizar electoralmente la ventaja comparativa que le otorga el enorme rechazo al gobierno y salir victoriosa en unas elecciones competitivas.

¿Quiénes son los líderes del país descontento? ¿Acaso los abstencionistas que reciben apoyo internacional? ¿Acaso los que se postulan a las elecciones y se ganan el respaldo del electorado a pesar del ventajismo oficialista? ¿Acaso los que negocian y buscan acuerdos con el gobierno?

La oposición venezolana está dividida en varias tendencias antagónicas que parecen más interesadas en descalificarse entre ellas mismas que en hacer causa común para enfrentar al gobierno. Al utilizar el pretexto de la falta de condiciones electorales para no participar ni volverse a contar, le hacen el juego a la estrategia divisionista y abstencionista del régimen y así desperdician la oportunidad de ganar que ofrece el enorme rechazo a los candidatos oficialistas.

Los abstencionistas alegan que no pueden participar porque sus candidatos están inhabilitados, presos o en el exilio. Pero cuando les quitan la inhabilitación y pueden participar, entonces los consideran alacranes y traidores. La oposición abstencionista teme caer derrotada al presentarse dividida por no haber sido capaz  de subordinar al interés nacional sus intereses políticos particulares y ambiciones personales.

Tan así es, que el sector de la oposición que decidió participar en las elecciones parlamentarias y regionales del 25 de mayo se presentó dividido, con varios candidatos para cada cargo en disputa. Una vez más, la abstención y división de la oposición convirtieron en mayoría a la minoría oficialista, cuyos candidatos arrasaron con 23 de las 24 gobernaciones y 256 de los 285 diputados a la Asamblea Nacional. 

Priorizar la restitución de los derechos políticos por encima de los derechos sociales es un error que suelen cometer los partidos y dirigentes que no se conectan con el clamor nacional. Se enfocan en denunciar la persecución, encarcelamiento y exilio forzoso de sus líderes; denuncian el uso de la inhabilitación política para sacar de la contienda a sus candidatos; cuestionan la ilegalización de partidos y el despojo de siglas y símbolos para entregárselos a disidentes que le hacen el juego al gobierno; denuncian el ventajismo oficialista al utilizar los medios públicos a favor de sus candidatos; pero no se conectan con los problemas de la gente.

Si el descontento nacional no sale a votar, la oposición desaparecerá del ecosistema político venezolano


Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Electoral

A un mes del arrase de los candidatos oficialistas en las elecciones parlamentarias y regionales del 25 de mayo, el CNE anunció elecciones de alcaldes y concejos municipales para el 27 de julio. En estos nuevos comicios se elegirán 335 alcaldes y 2.471 concejales; de estos, 982 son electos nominalmente en 596 circuitos interparroquiales, y 1.420 en 335 listas cerradas por representación proporcional.

Actualmente, de los 335 alcaldes, 111 son de la oposición, 58 de la MUD y 53 de otras tendencias opositoras. Entre los 2.471 concejales, 954 son de oposición, 479 son de la MUD y 475 de otros partidos de la oposición.

Estaba cantado que el oficialismo se apresuraría a convocar las elecciones municipales para terminar de rematar a una oposición que aún no se repone del trauma poselectoral que sufrió después del inesperado y sorprendente resultado anunciado por el CNE en las Presidenciales del 28 de julio de 2024, contrario a las encuestas, mediciones a boca de urna, y las actas en manos de los testigos de la oposición.

Una vez más, la convocatoria apresurada de las elecciones deja a la oposición desconcertada y sin capacidad de respuesta. El oficialismo no da tregua para que su dividido y extenuado rival reflexione y decida capitalizar el rechazo a la gestión de gobierno. La división y debilidad de oposición es aprovechada para una nueva arremetida que los deje fuera de juego.

¿Tiene la oposición suficientes fortalezas para defender las 111 alcaldías y 954 concejales que aún tiene y lograr un mejor desempeño en las Municipales del 27 de julio de 2025?   

No hay candidatos para tantos cargos

Entre las organizaciones habilitadas para participar figuran 36 nacionales, 10 regionales y 8 de los pueblos indígenas. Si compiten separadas, cada organización política debe postular:

Razones para votar en las elecciones municipales del 27 de julio

 

Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Electoral

En las presidenciales del pasado 28 de julio de 2024, el poder electoral dio como ganador al candidato oficialista, un sorprendente e inesperado resultado contrario a las encuestas preelectorales, a las mediciones a boca de urna, y a las actas en manos de los testigos de la oposición. La Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia ratificó este resultado sin que antes se publicaran las actas desagregadas por mesas y centros electorales que comprobaran la veracidad de la totalización anunciada.

Cuando esto se repite una y otra vez, el elector percibe que su voto no tendrá ningún efecto en el resultado y decide que no volverá a votar. De hecho, se han vuelto a escuchar las consignas abstencionistas y desmovilizadoras que dicen: “en Venezuela se vota, pero no se elige”, “participar en las próximas elecciones es convalidar la farsa electoral del régimen”, “no voy a votar porque no quiero que me vuelvan a robar el voto”.

Esto es lo que la psicología llama la desesperanza aprendida, un concepto que analiza y describe un estado mental en el que una persona -expuesta a estimulaciones aversivas que no puede controlar-, aprende a comportarse pasivamente, al ver que es inútil su acción para cambiar un resultado no deseado.

Justamente, el deterioro de las condiciones electorales forma parte de las estimulaciones aversivas que el elector descontento no puede controlar y se revela como una eficaz estrategia del régimen para implantar la desesperanza aprendida en el mapa mental de los electores venezolanos. En esencia, se trata de un mecanismo de dominación para influir en la conducta electoral del votante opositor y una vez más provocar la abstención que convierta en mayoría a la minoría oficialista.

En el maratón electoral de 2025 se convocaron comicios para elegir 3.375 cargos públicos, a saber: 

jueves, 19 de junio de 2025

Elecciones parlamentarias y regionales: se abstuvo la oposición, ganó el gobierno


 Víctor Álvarez R. / Pedagogía Electoral

Las elecciones parlamentarias y de gobernadores del 25 de mayo estuvieron signadas por una alta abstención que facilitó el triunfo de los candidatos oficialistas: se llevaron 23 de las 24 gobernaciones, y 256 de los 285 diputados a la Asamblea Nacional. La oposición ganó una sola gobernación y tan solo 29 diputados, una pequeña fracción parlamentaria que el oficialismo no necesitará para sumar la mayoría calificada que necesita para designar los rectores del CNE, magistrados del TSJ, directores del BCV, y otros importantes cargos públicos como el Fiscal de la República y el Contralor de la Nación.

Porcentaje de participación no cuadra con REP

Según el Registro Electoral Permanente (REP) vigente, el número total de electores inscritos es de 21.485.669. En su primer boletín, con el 93,1% de las actas escrutadas y una sumatoria de 5.507.324 votos -equivalente al 42,63 % de participación-, el CNE adjudicó al oficialismo el triunfo en las elecciones parlamentarias, con el 82,68% de los votos:

ü  Gran Polo Patriótico - PSUV, 4.553.484 votos (82,68 %)

ü  Alianza Democrática, 344.422 votos (6,25 %)

ü  Alianza Un Nuevo Tiempo - Única, 285.501 votos (5,18 %)

ü  Fuerza Vecinal 141.566 votos (2,57 %)

ü  Otros (nulos): 182.351 votos (3,31%)

Pero si el REP vigente es de 21.485.669 electores, de los cuales votaron 5.507.324, esto equivale a 25,63% de participación y no a 42,63%, tal como lo anunció el CNE. De haber votado el 42,63% del REP se habrían totalizado 9.159.340 votos, pero resulta que solo votaron 5.507.324 electores. Por lo tanto, con base al REP vigente, la participación fue 25,63% y la abstención de 74.37%.

Se perdió el momentum

El 25M el país descontento tuvo la oportunidad de volverse a contar y ratificar el resultado del 28J. Pero en vez de salir masivamente a votar, las mesas electorales se quedaron solas y se perdió la oportunidad de dejar registrada en las máquinas de votación la voluntad de la soberanía nacional ejercida a través del voto.

Vente Venezuela, el partido de María Corina Machado (MCM), no pudo participar en las elecciones del 25M porque no tiene tarjeta. En vez de llegar a acuerdos para postular a sus dirigentes a través de otras tarjetas, decidió boicotear a quiénes si pudieron postular y competir, calificándolos como colaboracionistas, traidores y alacranes. Al liderazgo centralista de MCM solo le interesa la Presidencia de la República, lo demás no importa. Montados en la ola de la abstención inercial, no contribuyeron a ganar el mayor número de diputados y gobernaciones para construir una posición de fuerza que le haga contrapeso al gobierno. Hicieron todo lo contrario, en un video colgado en sus redes sociales, (MCM) dijo: “Hoy los venezolanos volvimos a derrotar a este régimen criminal (…) más del 85% de los venezolanos desobedecimos a este régimen”. El resultado de esa desobediencia fue que los candidatos oficialistas se llevaron 23 de las 24 gobernaciones, y 256 de los 285 diputados a la Asamblea Nacional.