Víctor Álvarez R.
Ha comenzado
la tercera temporada de la serie Reconversiones monetarias en Venezuela.
La primera fue en 2008 cuando se le quitaron 3 ceros a la moneda nacional, la
segunda en 2018 con 5 ceros menos y en la tercera temporada del 2021 se le
quitan nuevamente 6 ceros, para un total de 14 ceros menos.
Este círculo
vicioso de quitarle ceros a la moneda nacional, agregárselos otra vez para
finalmente volvérselos a quitar se repetirá cada vez con más frecuencia si no
se erradican las causas estructurales y los factores propagadores de la
hiperinflación que disuelve el poder de compra de los billetes y los deja
inservibles al cabo de unos meses.
Las causas estructurales tienen que ver con la contracción
del tamaño de la economía en aproximadamente 80 % en los últimos 7 años, lo
cual genera una recurrente escasez de los bienes y servicios necesarios para la
vida. Tengamos en cuenta que el producto más caro es el que no se consigue.
Los factores propagadores están asociados a la forma como se financia el déficit de las empresas públicas de electricidad, agua potable, gas doméstico, telecomunicaciones, metro, etc. Estas empresas públicas no facturan ni siquiera para pagar su nómina y reciben constantes transferencias del BCV. Un gobierno que no recauda suficiente impuesto sobre la renta, ni IVA, ni aranceles, ni regalías debido a la contracción económica y al colapso de la industria petrolera se financia, entonces, con el impuesto inflacionario que se deriva de las desmesuradas emisiones de dinero sin respaldo que realiza el BCV. Ya sabemos que mucho dinero detrás de pocos bienes dispara los precios.
