Víctor Álvarez R.
Horas antes de anunciarse la
reimposición de las sanciones, representantes de Pdvsa y Repsol firmaron un
acuerdo para la extensión del área geográfica de la Empresa Mixta
Petroquiriquire. También se firmó la alianza
petrolera Roraima entre inversionistas privados y Pdvsa que espera producir 45 mil barriles diarios al
cierre de 2024 y alcanzar 120 mil
barriles por día en tres años.
La
formación de empresas mixtas cobra fuerza con el cambio de la licencia general
por licencias específicas. Se abre una amplia gama de oportunidades de negocio
e inversión a empresas nacionales y extranjeras. El gobierno de Nicolás Maduro anunció
que 20 empresas extranjeras petroleras invertirán en el país: “Con veinte
nuevos inversionistas todos internacionales que comiencen a producir petróleo y
gas en Venezuela, no necesitamos licencia colonialista de los gringos”. Y agregó: “no
hay sanción, no hay amenaza que hoy le haga daño al esfuerzo de construir un
nuevo modelo económico productivo, porque hoy no dependemos de nadie, solo
dependemos de nuestro esfuerzo”.
Pero la reimposición de sanciones sí puede causar una merma del ingreso en divisas, toda vez que Pdvsa tendría dificultades para seguir vendiendo petróleo en el mercado estadounidense a precios de mercado, así como al comprar los diluyentes para procesar los crudos pesados de la FPO. Sin embargo, la aprobación de licencias específicas abre vías para que Pdvsa no tenga que vender con grandes descuentos el petróleo en los mercados asiáticos. Por razones de seguridad energética, a EEUU le interesa asegurar el suministro de petróleo venezolano en su mercado y evitar que este se venda con grandes descuentos a sus rivales geopolíticos en los mercados asiáticos.
