Víctor Álvarez R.
Premio Nacional de Ciencias
Entre 2016-2019 tienen
lugar en Venezuela cuatro procesos de diálogo y negociación para abordar las
crecientes tensiones y conflictos entre el Gobierno y la Oposición. Estos mecanismos
alternativos se activan ante el progresivo deterioro del marco constitucional,
del entorno institucional y de los mecanismos del sistema democrático. Sin
embargo, no siempre lograr resolver el conflicto y, con frecuencia, solo han
servido para que el Gobierno gane tiempo y se prolongue en el poder.
La
legitimidad de origen se pierde cuando un gobierno electo en las urnas no
garantiza los derechos esenciales de una democracia integral, tales como el
respeto a los derechos humanos, el sometimiento al Estado de derecho, las
elecciones oportunas y transparentes, la consulta popular para solucionar las
crisis de gobernabilidad, la transparencia en la administración de los fondos
públicos, la libertad de expresión y la separación e independencia de los
poderes públicos.
El debilitamiento de las
instituciones democráticas también se manifiesta en la impugnación de diputados
para quebrar la mayoría calificada lograda por la Oposición en la Asamblea
Nacional; en las maniobras para inhabilitar y sacar de la contienda electoral a
candidatos ganadores; en la prisión de dirigentes estudiantiles, sindicales,
parlamentarios y políticos opositores; en el amedrentamiento contra periodistas
y medios de comunicación social; en la criminalización de la crítica y de la
protesta; en el uso de armas de fuego para reprimir manifestaciones pacíficas.