En medio de una espiral inflacionaria, los aumentos del salario mínimo se convierten en pura ilusión monetaria: nominalmente se gana una mayor cantidad de bolívares, pero en realidad se compran menos bienes.
En medio de una espiral inflacionaria, los aumentos del salario mínimo se convierten en pura ilusión monetaria: nominalmente se gana una mayor cantidad de bolívares, pero en realidad se compran menos bienes.
En Venezuela, el 80 % del ingreso integral corresponde al pago de bonos. El salario pesa poco en el total de remuneraciones. Lo importante son los bonos, pero estos no aplican para el cálculo de prestaciones sociales, vacaciones, aguinaldos, utilidades entre otros.