lunes, 15 de mayo de 2017

Cañonazos a la Constitución

¿Cuántas veces hemos escuchado que el Estado es un instrumento de dominación de una clase sobre otra? Dominación que se impone a través de un marco legal e institucional y del monopolio de la fuerza por parte de quien controla el andamiaje Estado.
Cuando los factores que pugnan por el poder tienen interpretaciones distintas de la Constitución y las leyes, entonces apelan a los recursos de interpretación que hace el Tribunal Supremo de Justicia. Se supone que la membresía de los tribunales debe estar conformada por magistrados imparciales, con sólida formación y experiencia profesional, así como reconocido prestigio y probidad. Pero en los hechos, los poderes públicos suelen ser penetrados y colonizados por las fuerzas políticas y económicas en pugna para que, llegado el momento de las grandes definiciones, respondan a su interés particular.
La Sala Constitucional es la máxima y última intérprete de la Constitución y está llamada a garantizar la supremacía y efectividad de las normas y principios constitucionales. En la actualidad está conformada por varios magistrados que hasta hace poco fueron parlamentarios, ministros y altos funcionarios del gobierno. Esto ha sido una razón de mucho peso para poner en duda la autonomía e imparcialidad del máximo tribunal de Venezuela.
Desde que estalló el conflicto entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo, el país ha estado sobresaturado de interpretaciones de la Constitución que cada poder despliega haciendo gala de sus habilidades leguleyas para torcer la justicia a su favor. Pero en esencia, estos argumentos legales con los cuales cada quien intenta vestir de interés nacional su interés parcial, son una envoltura del interés político/económico de los poderes que se luchan por imponerse. Veamos dos episodios recientes de esta confrontación:
·         En enero, la AN controlada por la oposición acusó al presidente de la República de abandono del cargo, en un fallido intento por demostrar que en Venezuela se había producido una falta absoluta del Presidente de la República y, por lo tanto, el CNE estaba obligado a convocar elecciones presidenciales en el plazo de un mes. Esta decisión de la AN fue considerada por el gobierno como un intento de golpe de Estado, pero no activó ninguna alarma en la OEA.
·         En marzo, el TSJ aprobó las decisiones 155 y 156 que han sido catalogadas por políticos opositores y juristas como un Madurazo, comparándolo con el Fujimorazo, término que en la jerga de las ciencias políticas se refiere a la disolución del parlamento por orden de un presidente, como lo hizo Alberto Fujimori en Perú, con el autogolpe del 5 de abril de 1992.
Desde mi lectura, se trata de dos nuevos capítulos de la confrontación política entre las tendencias que se disputan el poder en la Venezuela rentista. La legalidad o no de ambas decisiones no puedo dejarla a la interpretación de los especialistas y constitucionalistas de cada lado, ya que lo harán a partir del interés que representan. Como ciudadano me siento obligado a hacer mi propia interpretación para ser consecuente con el mandato del artículo 333 de la CRBV, cuyo texto nos indica que:
Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia,
En momentos en los que las decisiones de la AN y las interpretaciones de la Sala Constitucional han quedado en entredicho por dos poderes que no se reconocen ni respetan, nos corresponde como ciudadanos garantizar la supremacía y efectividad de las normas y principios constitucionales. Así como la CRBV fue aprobada en referendo popular, nadie nos puede negar ahora nuestro derecho y obligación de ser su máximo y último intérprete. Con nuestra fuerza como opinión pública, estamos obligados a velar por su justa interpretación y aplicación. Dejo aquí mi contribución.

La decisión 155

El 22 de marzo de 2017, el diputado oficialista Héctor Rodríguez, presentó un recurso de nulidad contra el Acuerdo sobre la Reactivación del Proceso de Aplicación de la Carta Interamericana de la OEA, como mecanismo de resolución pacífica de conflictos para restituir el orden constitucional en Venezuela, previamente aprobado por la mayoría opositora que controla la AN.
Esta solicitud de nulidad se basa en la declaración de desacato que pesa sobre el Poder Legislativo. Recordemos que la Sala Electoral del TSJ, atendiendo a una denuncia de fraude electoral, dejó sin efecto la elección de los diputados del Estado Amazonas. Como la directiva de la AN hizo caso omiso a esta sentencia y juramentó a los diputados en cuestión, esto fue considerado como un desacato a la sentencia de la Sala Electoral. Así, la directiva de la AN dio el pretexto perfecto al gobierno y al TSJ para que la declarara en desacato y procediera a anular todas las actuaciones del Poder Legislativo, a partir del 28 de julio de 2016, fecha en la que se incorporan a la AN los diputados del estado Amazonas.
En el tablero de ajedrez, la Bancada de la MUD sacrificó la mayoría de 99 diputados al incorporar a estos 3 parlamentarios objetados. Las repercusiones de este mal cálculo político no se hicieron esperar. El 5 de enero de 2017, la plenaria de la AN eligió la nueva Junta Directiva, pero el TSJ la consideró espuria, al ser aprobada por una AN que se mantiene en desacato y vicia de nulidad cualquier actuación que ejerza, incluyendo la elección de su propia Junta Directiva que, según el TSJ, incurre en el vicio de usurpación de funciones contemplado en el artículo 138 de la CRBV, el cual establece que toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos.
Desde una argucia legal, el Acuerdo sobre la activación de la Carta Democrática aprobado por la AN puede ser tipificado, según la decisión 155, como un delito de Traición a la Patria que  “…se configura cuando se realizan acciones específicas bien sea dentro o fuera de la República con complicidad o no de otra nación o país, destinadas a afectar el normal funcionamiento del Estado y de sus instituciones; también se considera traición a la patria el acto mediante el cual se solicite o impetre a un Gobierno extranjero la intervención, participación o resolución de asuntos de política interna de la República Bolivariana de Venezuela, así mismo constituiría delito de traición a la patria todas aquellas declaraciones a funcionarios extranjeros mediante las cuales se difame al Presidente de la República”.
La decisión 155 considera que en el texto del Acuerdo “…se demuestra claramente la configuración de este delito por parte (…) de los diputados de la Asamblea Nacional que participaron en la sesión y aprobaron dicho texto, que solicita abiertamente a la Organización de Estados Americanos y los Estados parte de ella, la aplicación de la Carta Democrática Interamericana a su propia Nación, lo cual constituye en una gravísima afrenta por parte de estos parlamentarios en contra de la forma democrática y republicana de nuestro patria y en perjuicio del propio pueblo que los eligió para que defendieran sus intereses”.
En consecuencia, los diputados que han desplegado la ofensiva internacional en contra del gobierno y han intervenido en parlamentos de otros países y organismos internacionales pueden ser acusados del delito de traición a la patria. De hecho, la fracción parlamentaria del oficialismo solicito que se inicie la investigación que determine la responsabilidad penal individual de los diputados que integran el Bloque de la Unidad, ya que sus actuaciones constituyen un desacato a las sentencias y mandamientos del TSJ, pudiendo estar incursos en el delito de traición a la patria, previsto y sancionado en el Código Penal venezolano.
En sintonía con esta solicitud, el TSJ sostiene que luego declarar nulo el Acuerdo de la AN para activar la Carta Democrática, los diputados del Bloque de la Unidad continuaron desplegando acciones que pudieran atentar de forma especialmente grave contra el sistema de valores, principios y normas previstas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, razón por la cual cualquier tribunal puede adoptar las medidas cautelares que sin estar expresamente mencionada en la ley permita la protección de los intereses y derechos ventilados en juicio. Si esto se concreta, los diputados perderían su inmunidad parlamentaria y serían detenidos.
En respuesta, el Bloque de la Unidad argumenta que existe una ley que está por encima de la Carta Magna y esta es precisamente la Carta Democrática Interamericana. Argumentan que el artículo 23 de la CRBV establece que:
Los Tratados, pactos y convenciones relativos a derechos humanos, suscritos y ratificados por Venezuela, tienen jerarquía constitucional y prevalecen en el orden interno, en la medida en que contengan normas sobre su goce y ejercicio más favorables a las establecidas en esta Constitución y en las leyes de la República, y son de aplicación inmediata y directa por los tribunales y demás órganos del Poder Público. 

Las consecuencias de la decisión del TSJ

La decisión 155 de la Sala Constitucional declaró la nulidad por inconstitucionalidad del acto parlamentario aprobado por la Asamblea Nacional en fecha 21 de marzo de 2017, llamado ‘Acuerdo sobre la Reactivación del Proceso de Aplicación de la Carta Interamericana de la OEA, como mecanismo de resolución pacífica de conflictos para restituir el orden constitucional en Venezuela’…”.
Esta decisión prepara el terreno para que el gobierno retire a Venezuela de la OEA, declare un estado de conmoción, allane la inmunidad parlamentaria, termine de disolver la AN y finalmente imponga su absoluta dominación.
El retiro de la OEA
El TSJ ordena al presidente que evalúe el comportamiento de las organizaciones internacionales a las cuales pertenece la República y pudieran estar desplegando actuaciones similares a las del Secretario Ejecutivo de la OEA. En la declaración 155 se lee claramente que:
Ante las inéditas acciones que afectan la paz y soberanía nacional y ante el reiterado comportamiento contrario al orden jurídico internacional que ha venido ejecutando el actual Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), lesivo a los principios generales del derecho internacional y a la propia Carta de la Organización de Estados Americanos (A-41), referidos a la autodeterminación, independencia y soberanía de los pueblos, entre otros, se ordena al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela que proceda a ejercer las medidas internacionales que estime pertinentes y necesarias para salvaguardar el orden constitucional.
El estado de conmoción
La decisión también le ordena al gobierno que:
En ejercicio de sus atribuciones constitucionales y para garantizar la gobernabilidad del país, tome las medidas civiles, económicas, militares, penales, administrativas, políticas, jurídicas y sociales que estime pertinentes y necesarias para evitar un estado de conmoción; y en el marco del Estado de Excepción.
En tales circunstancias, los diputados opositores o cualquier ciudadano corren el riesgo de ser arrestados para ser juzgados en tribunales militares bajo cargos de usurpación de funciones y traición a la patria.
El allanamiento de la inmunidad parlamentaria
El TSJ argumenta que, conforme a lo previsto en el artículo 200 de la CRBV, la inmunidad parlamentaria ampara los actos de los diputados en ejercicio de sus atribuciones constitucionales, pero no aplica mientras se prolongue la situación de desacato en la que se encuentra la AN. Se lee en el texto de la decisión:
Ante el desacato y omisión legislativa continuada por parte de la Asamblea Nacional, revisar excepcionalmente la legislación sustantiva y adjetiva (incluyendo la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, la Ley Contra la Corrupción, el Código Penal, el Código Orgánico Procesal Penal y el Código de Justicia Militar –pues pudieran estar cometiéndose delitos de naturaleza militar-),
La inmunidad parlamentaria es una institución política creada para que los diputados puedan ejercer sus funciones de control sobre las actuaciones del gobierno sin que sean acusados por vilipendio, difamación o injuria cuando formulan sus denuncias sobre abusos de poder, hechos de corrupción y violaciones a la ley. Es una figura que protege a los parlamentarios de las retaliaciones del poder.
La sentencia 155 es una amenaza a la inmunidad parlamentaria. De llegarse a eliminar, los diputados pueden ser privados de libertad sin pasar por el antejuicio de mérito. Al no tener inmunidad, los parlamentarios pueden ser acusados y detenidos, lo cual inhibirá la función de controlar el gasto del gobierno y velar por la administración transparente de los fondos públicos. Al quedar en estado de indefensión jurídica, el gobierno puede intensificar la persecución política.

La decisión 156

La decisión 156 la toma el TSJ en respuesta a un recurso de interpretación introducido el 28 de marzo por Pdvsa para analizar el contenido y alcance del artículo 187 de la CRBV y del artículo 33 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, en cuyo texto se establece la competencia de la AN de conocer y aprobar la creación de empresas mixtas. El artículo 33 de la Ley de Hidrocarburos precisa que:
La constitución de empresas mixtas y las condiciones que regirán la realización de las actividades primarias, requerirán la aprobación previa de la Asamblea Nacional, a cuyo efecto el Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio de Energía y Petróleo, deberá informarla de todas las circunstancias pertinentes a dicha constitución y condiciones, incluidas las ventajas especiales previstas a favor de la República. La Asamblea Nacional podrá modificar las condiciones propuestas o establecer las que considere convenientes (…).
Como la AN ha sido declarada en desacato y sus actos son considerados nulos, la Sala Electoral -en lugar de dictar la sentencia que está pendiente desde hace meses sobre los diputados del estado Amazonas-, en cuestión de horas decidió:
Sobre la base de la omisión inconstitucional declarada, esta Sala Constitucional resuelve que no existe impedimento alguno para que el Ejecutivo Nacional constituya empresas mixtas en el espíritu que establece el artículo 33 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, a cuyo efecto el Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio de Energía y Petróleo, deberá informar a esta Sala de todas las circunstancias pertinentes a dicha constitución y condiciones, incluidas las ventajas especiales previstas a favor de la República. Cualquier modificación posterior de las condiciones deberá ser informada a esta Sala, previo informe favorable del Ministerio de Energía y Petróleo.
Resolviendo la interpretación solicitada del artículo 33 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos vigente, la Sala decide que la Asamblea Nacional, actuando de facto, no podrá modificar las condiciones propuestas ni pretender el establecimiento de otras condiciones.
Sobre la base del estado de excepción, el Jefe de Estado podrá modificar, mediante reforma, la norma objeto de interpretación, en correspondencia con la jurisprudencia de este Máximo Tribunal (ver sentencia n.° 155 del 28 de marzo de 2017).
Se advierte que mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga, para velar por el Estado de Derecho.
Las consecuencias de la decisión del TSJ
Con la argucia legal de que la AN todavía se encuentra en desacato y por lo tanto no puede interpretar la norma sobre la constitución de empresas mixtas porque quedaría viciada de nulidad, la decisión 156 trae las siguientes consecuencias:
Sustitución del Poder Legislativo por el Poder Judicial
Con el argumento de evitar que la prolongación del desacato se convierta en un obstáculo para el funcionamiento del Estado, la Sala Constitucional decidió asumir las funciones del Poder Legislativo mientras dure el desacato de la AN a la decisión de la Sala Electoral.
Aunque la sentencia 156 solo se refiere a la Ley de Hidrocarburos, los argumentos que la soportan allanan el camino para que la Sala Constitucional pueda arrogarse en otros casos las funciones de legislar que corresponden a la AN. Si no se revierte este quiebre a la Constitución y la Ley, esta práctica se repetirá una y otras vez con las empresas mixtas que el gobierno ha anunciado en el Arco Minero del Orinoco.
Conformación de un Estado autoritario
Está más que demostrado que la separación e independencia de los poderes públicos es lo que permite que cada uno vigile al otro para evitar los abusos y excesos que se cometen cuando un poder se impone y somete a los demás. Pro con la decisión 156 avanza una estratagema vestida de pomposa legalidad a través de la cual se sigue desmembrando la CRBV y se conforma un estado cada vez más autoritario que terminará de dar al traste con la separación, independencia y autonomía de los poderes públicos.
Sólo cuando existe un sistema de control efectivo del poder es que puede haber democracia verdadera. A través de la autonomía de los poderes es que se puede asegurar el respeto a los derechos y libertades fundamentales del ser humano; el acceso y ejercicio del poder sustentado en el Estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres y justas como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas, así como la propia separación e independencia de los poderes públicos.
En medio de la aguda confrontación entre las cúpulas políticas que apuestan a exterminarse sin escuchar el clamor de la Nación, son estos fundamentos de la democracia los están en peligro en la Venezuela de hoy. ¿Qué podemos hacer para evitarlo? 

¿Por qué no se toman las medidas económicas que son de sentido común y amplio consenso?

¿Por qué no se toman las medidas económicas que son de sentido común y amplio consenso?
¿Qué es lo que impide sincerar el precio de la gasolina y la tasa de cambio de 10 Bs/$? El gobierno evade las medidas de ajuste para superar la crisis porque les atribuye un impacto antipopular. Pero en las parlamentarias del 6-D pagó el costo político de su inacción, justamente por no aplicar las medidas que son de sentido común y amplio consenso. Y ahora teme medirse en las elecciones regionales que sabe va a perder.
Ignorando las leyes que rigen la economía y preso de sus creencias limitantes, el gobierno sigue sin comprender por qué el control de cambios no evitó la fuga de capitales ni el descalabro de las reservas internacionales, pero lo mantiene como un instrumento de dominación política. Lo mismo hace con el control de precios que no pudo impedir la inflación más alta del mundo, pero le es útil y funcional a su modelo de dominación.
Un modelo económico se plantea hacer rendir unos recursos escasos para optimizar el bienestar social. Pero cuando éste degenera en un modelo de expoliación, el problema ya no es solo la ignorancia e incapacidad de los gobernantes, sino la estratagema de la que se valen los corruptos para capturar la renta. La acumulación de fortuna no se logra con la inversión productiva que genera una creciente riqueza, sino a través del enriquecimiento fácil que se obtiene al medrar de los errores y desviaciones de la política económica. La mentalidad rentista espera por un aumento de los precios del petróleo para distribuir clientelarmente la renta, mejorar su opción electoral y aferrarse al poder.   
A contrapelo de un modelo económico que crea capacidades industriales y tecnológicas, el modelo de expoliación no busca estimular las fuerzas productivas, sino el saqueo de la renta petrolera y el despojo a la empresa privada. Con este fin, destruye los mecanismos del mercado que regulan la dinámica económica y los sustituye por decisiones discrecionales del burocratismo. El modelo se vale de engorrosos trámites para crear una empresa, rígidos controles de cambio y de precios, abusos en las inspecciones y multas, requisa y remate de mercancías, arbitrario cierre de establecimientos, hasta llegar al extremo de encarcelar a sus gerentes y expropiar las empresas. Esta acción punitiva espanta la inversión, estimula la fuga de capitales, castiga la  producción y genera desempleo y escasez.
La pobreza derivada se convierte en el caldo de cultivo perfecto para implantar el modelo de control social con el cual somete y doblega a la población. A través de los programas compensatorios destruye la dignidad de la población más vulnerable que se acostumbra a vivir de las dádivas del gobierno, a cambio de su lealtad política e incorporación a los colectivos, brigadas de choque, milicias y reserva militar.
Los incentivos perversos de la política económica originan redes de corrupción que penetran el poder y van colonizando los puestos claves de mando donde se asignan y administran los recursos públicos. La corrupción va penetrando los ministerios, empresas del Estado, fuerza armada y poder judicial que, en estrecha colusión, conforman una poderosa nomenklatura que no diferencia entre el patrimonio público y el privado. Para enriquecerse con facilidad, manipulan a su favor los instrumentos de la política económica y despliegan su influencia para evitar cualquier medida de ajuste que amenace con desmantelar su estructura de poder.
Para blindar su defensa, el modelo de expoliación coopta militares y funcionarios que coloca en cargos donde pueden enriquecerse ilícitamente. Si logra corromperlos, los hace cómplices y parte de un modelo de expoliación que tuerce a su favor no solo la capacidad represiva del Estado, sino también el usufructo de los siguientes instrumentos de la política económica:
1.    Régimen de cambios múltiple mantiene brecha entre tasas de cambio para asegurar las ganancias de quienes reciben el dólar barato y lo revenden caro.
2.    Control de precios y subsidios que alimenta y sostiene el contrabando, así como la especulación con alimentos, medicinas y demás productos subsidiados.
3.    Expropiación y estatización de empresas que terminan secuestradas y quebradas por el burocratismo, el pseudosindicalismo y la corrupción.
4.    Financiamiento público en condiciones ventajosas de tasas de interés, plazos y garantías que son desviados y nunca devueltos a los entes del Estado.
5.    Adjudicación directa de obras públicas, contratos de servicios y suministro de bienes a testaferros, empresas de maletín y grupos económicos relacionados.  
6.    Licencias de importación que confiere a privilegiados el monopolio de la importación, distribución y comercialización de alimentos, medicinas e insumos.
7.    Dispensa de permisos sanitarios para la importación de alimentos y medicinas vencidos que se liquidan en el mercado internacional.
8.    Eliminación del sistema de precios de referencia internacional para facilitar importaciones con sobreprecio y mayor asignación de divisas preferenciales.
9.    Deuda externa ficticia para alimentar la fuga de capitales hacia paraísos fiscales que ocultan el origen ilícito de fondos mal habidos.   
10. Control de puertos y aduanas para encubrir la sobrefacturación y el contrabando de gasolina, minerales, insumos básicos, alimentos y medicinas.  
11. Decretos de Emergencia Económica que agrava la discrecionalidad, opacidad y falta de rendición de cuentas en la administración de los presupuestos.
12. Destrucción del marco legal y del entorno institucional para criminalizar la protesta y facilitar las decisiones arbitrarias del burocratismo.
Para erradicar el manejo perverso de estos instrumentos por parte de una nomenklatura corrupta que penetró y secuestró los poderes públicos, es necesario corregir las desviaciones y errores de la política económica. Esto pasa crear un nuevo marco legal y entorno institucional que sea expresión de un gran acuerdo nacional para aislar el efecto negativo de las oscilaciones de los precios del petróleo sobre la economía y la sociedad, y para evitar el uso arbitrario y discrecional de la renta por parte del gobierno de turno.
Para enterrar el modelo de expoliación es necesario restituir el Estado de Derecho y contar con un Poder Judicial capaz de sancionar el enriquecimiento ilícito. Se impone devolver la independencia y autonomía de los poderes públicos, incluyendo la AN para que pueda limitar el gasto del gobierno y controlar con rendición de cuentas la administración de los presupuestos. Esto pasa por restaurar la autonomía del BCV en el control de las reservas internacionales y la emisión de dinero.
También es necesario contar con unos medios de comunicación independientes que apoyen la contraloría ciudadana para investigar, denunciar y castigar las aberraciones en las que se sustenta el modelo de expoliación, hasta sustituirlo por un verdadero modelo económico que rescate el uso de los instrumentos de política económica, en función de impulsar la transición de una economía rentista, estatista e importadora hacia una economía exportadora, sustentada en el emprendimiento, el valor del trabajo y el esfuerzo productivo. 

jueves, 2 de marzo de 2017

En qué consiste la des-salarización del trabajo: Causas y consecuencias

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Balance de 14 años del control de precios

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Será el 2017 el año de la unificación cambiaria?

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Cuál será la misión de Lobo y Sanguino en el gobierno?

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Impacto de las casas de cambio en a frontera

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martes, 21 de febrero de 2017

lunes, 16 de enero de 2017

No sirven para nada cambios de ministros si no se define programa de ajuste con bienestar social

Víctor Álvarez: “Improvisan medidas aisladas e ineficientes”

Para erradicar el contrabando y el saqueo de los billetes de alta denominación se deben sincerar los precios de los combustibles y alimentos, indica el economista y exministro de Industrias Básicas y Minería

Patricia Marcano / La Razón

El año 2017 comenzó con cambios en el gabinete económico, anunciados por el presidente Nicolás Maduro el 4 de enero, pero sin anuncios sobre la política económica que se pudiera aplicar en los meses por venir para darle un vuelco a la crisis existente.

Víctor Álvarez, economista, ganador del Premio Nacional de Ciencia en 2013, y exministro de Industrias Básicas y Minería (2005-2006), sostiene que “si algo ha quedado claro es que no sirven para nada los recurrentes cambios de ministros si antes no se define un programa de ajuste expansivo con bienestar social, con las medidas cambiarias, fiscales, monetarias y de precios que son de consenso, y que deben ser aplicadas en el orden y a la velocidad adecuada”.

A su juicio, “con un buen programa de estabilización económica Venezuela puede gestionar financiamiento en los organismos multilaterales a un costo menor al que pagan los bonos de Pdvsa y la República”.
ü  “Tarde o temprano, este u otro Gobierno tendrá que ir al sistema financiero internacional. Lo mejor es que no digan  ‘de esa agua no beberé’”, apunta el economista.
ü  “Me preocupa la obsesión controladora del Gobierno”
¿Cuál es su apreciación sobre la fusión de los ministerios de Finanzas e Industria y sobre las nuevas designaciones?

La organización del Gobierno en ministerios para el diseño de políticas públicas es clave para el logro de una mayor eficiencia. Fusionar el manejo de las finanzas públicas -que implica lidiar con la recaudación de ISR, IVA, arancel de aduanas, impuestos a licores y cigarrillos, manejo de la deuda pública, pago a proveedores y contratistas, transferencias a gobernaciones y alcaldías, banca pública, etcétera-, con asuntos igualmente complejos como es el diseño de políticas agrícolas,  industriales y tecnológicas, es recargar a un solo ministro con un alud de asuntos que no podrá atender con el rigor que se requiere, y esto puede poner en peligro la reactivación de la economía.

A cada rato se cambian ministros que improvisan medidas aisladas e ineficientes, con peores resultados que un ajuste neoliberal contractivo, pues no terminan de corregir las causas estructurales de los desequilibrios y así todo tiende a estar peor. Si algo ha quedado claro es que no sirven para nada los recurrentes cambios de ministros si antes no se define un programa de ajuste expansivo con bienestar social, con las medidas cambiarias, fiscales, monetarias y de precios que son de consenso, y que deben ser aplicadas en el orden y a la velocidad adecuada.

¿Qué es lo que más le preocupa de la situación económica actual?

Me preocupa la mentalidad rentista de un Gobierno que cree que con aumentar los precios del petróleo todo se resolverá. Con precios en 88 dólares por barril ($/b) en 2014, 98 $/b en 2013 y 102 $/b en 2012, el Gobierno no ahorró lo necesario para encarar los tiempos de escasez. Me preocupa la obsesión controladora del Gobierno, los rígidos controles de precios no impidieron que Venezuela sufra la inflación más alta del mundo, el control de cambios tampoco evitó la fuga de capitales, la caída de las reservas internacionales ni la pulverización del bolívar.
“la fusión de los ministerios de Finanzas e Industria puede poner en peligro la reactivación de la economía”

Me preocupa la satanización de la empresa privada, las expropiaciones aceleraron la caída de la producción y agravaron la escasez, qué sentido tiene crear un Ministerio de Promoción de Inversiones si el Gobierno no garantiza los derechos de propiedad ni permite recuperar costos, mucho menos obtener una ganancia o remitir dividendos. Una política económica punitiva, plagada de multas y sanciones aleja al inversionista.

Los prolongados controles de cambio y de precios, la parafernalia de trámites y permisos, los abusos en las inspecciones, las multas discrecionales, el cierre arbitrario de empresas y el encarcelamiento de sus dueños y gerentes, espantan la inversión, estimulan la fuga de capitales, castigan la  producción y generan desempleo, escasez y empobrecimiento generalizado de la población.

¿Qué medidas deberían tomarse en este momento?

Hay que corregir las distorsiones macroeconómicas, comenzando por unificar el régimen de cambios a un nivel que exprese la productividad de la agricultura e industria. Se impone sincerar los precios para que reflejen los costos y permitan obtener una ganancia, la cual no será regulada por decreto sino a través de una política de promoción de inversiones que estimule la competencia en cantidad, calidad y precios y así beneficie al consumidor.

Hace falta una reforma fiscal para combatir la evasión, eliminar exoneraciones y exenciones indebidas y aumentar los ingresos fiscales para erradicar el financiamiento del déficit fiscal con emisiones de dinero por el BCV.

Urge racionalizar el presupuesto público, eliminar los gastos superfluos, sustituir los ineficientes subsidios indirectos por subsidios directos a los hogares pobres. Al unificar el régimen cambiario y sincerar el precio de la gasolina se corrigen 2/3 del déficit y al reactivar el cobro de los peajes y sincerar las tarifas de servicios de gas, agua y luz, el déficit se reduce a niveles manejables.

La política monetaria y financiera se debe manejar con prudencia y sensatez, si se liberan las tasas de interés antes de que la inflación haya sido abatida, como las tasas de interés persiguen la inflación, los altos costos financieros harían inviable la reactivación agrícola e industrial. Por lo tanto, en la secuencia lógica primero habría que corregir el déficit fiscal, erradicar el financiamiento monetario y abatir la inflación para que sea viable la liberalización de los mercados financieros.

Todo esto es posible a través de un plan bien pensado, con medidas pertinentes, aplicadas en la secuencia lógica y al ritmo adecuado. No se trata de un programa de shock en el que todas las medidas se aplican de golpe y porrazo.

“Es muy difícil dialogar y entenderse con un Gobierno rentista”

NADIE QUIERE BOLÍVARES

¿Qué impacto tiene en la economía el nuevo cono monetario?

Facilitará las operaciones de compra-venta en efectivo. Una cosa es pagar una carrera de taxi al aeropuerto con un solo billete de 20 mil y otra más engorrosa pagar con una paca de 200 billetes de 100. Los cajeros automáticos no agotarán tan rápido su stock de billetes y podrán atender a más usuarios. Lo malo es que las mafias de contrabandistas -que evaden el seguimiento de sus operaciones pagando en efectivo-, en adelante se les facilitarán sus operaciones.

Con los nuevos billetes de 20 mil no tendrán que movilizar grandes volúmenes de billetes de 100. Para erradicar el contrabando y el saqueo de los billetes de alta denominación hay que sincerar los precios de los combustibles y alimentos.

¿Incidirá en la inflación?

La emisión de billetes de mayor denominación es una consecuencia de la inflación y no su causa. A medida que los precios se disparan, los viejos billetes no alcanzan y se hace necesario sustituirlos por otros de mayor denominación. Lo que desquicia la inflación es la falta de oferta de un aparato productivo colapsado y el exceso de demanda que provoca un creciente gasto público.
“la mezcla  de una mayor demanda con una menor oferta es lo que atiza la inflación”

Hasta 2009 el financiamiento del BCV al Gobierno con emisiones de dinero sin respaldo fue nulo, pero a raíz de la reforma de la Ley del BCV, se autorizó al instituto emisor a financiar a las empresas del Estado. Y en una economía signada por la escasez, la mezcla  de una mayor demanda con una menor oferta es lo que atiza la inflación. Si esto no se corrige, ni siquiera la sustitución de los billetes por dinero plástico sería suficiente para detener la inflación.

Hay que  reactivar la producción y erradicar el financiamiento monetario del déficit fiscal. De lo contrario, el nuevo cono monetario tiene los días contados y va a perder vigencia en corto plazo, tal como pasó con los billetes de 2, 5, 10, 20, 50 y 100, que perdieron su poder de compra y ahora serán sustituidos por monedas.

¿Estamos en hiperinflación?

En Venezuela están dadas las condiciones para que se dispare la hiperinflación. En primer lugar, llevamos varios años con un déficit fiscal equivalente a 15 % del PIB, y eso es muy grave, es como una fiebre a 40. Si este año se realizan las elecciones de gobernadores y alcaldes, el Gobierno va a gastar más de lo que le ingresa para ganar clientela electoral, cuestión que agravará el déficit.

En segundo lugar, el Gobierno ha optado por financiar el déficit emitiendo pagarés que el BCV adquiere con emisiones de dinero sin respaldo en la producción. Y mucha plata persiguiendo pocos bienes no hace más que desbocar la inflación.

En tercer lugar, hay un rechazo a la moneda nacional, aquí nadie quiere bolívares porque sabe que al mes siguiente compran menos. En cuarto lugar, como las tasas de interés no compensan lo que los ahorros pierden por la voraz inflación, al no conseguir suficientes dólares para protegerse, entonces aumenta la demanda de bienes, y todos estos factores juntos nos ponen a las puertas de la hiperinflación.

“Si el nuevo cono monetario llegara antes del 20 de enero, no habría suficiente tiempo para distribuirlos a todas las agencias bancarias”

¿Qué pasó con el dólar paralelo? ¿Hay alguna explicación para ese desmesurado aumento en tan poco tiempo?

Varias causas explican el desenfreno del dólar paralelo. Al prohibirse la publicación de cualquier tipo de cambio distinto al oficial, el propio Gobierno generó las condiciones para que surgieran páginas web que difunden las cotizaciones de la divisa en el mercado ilegal, como DolarToday. A finales de 2016 se reactivó la impresión de dinero para financiar el incremento del gasto público y los especuladores cambiarios aprovecharon el pago de utilidades y aguinaldos para subir el dólar paralelo.

Si el tipo de cambio oficial fuese flexible, aun cuando el BCV imprima billetes para financiar un mayor gasto público, el alza del dólar oficial desalentaría la demanda y la brecha con el paralelo no sería tan grande. Superar estas distorsiones pasa por unificar el mercado cambiario a un nivel que refleje la productividad de la agricultura e industria, de tal forma que se puedan sustituir importaciones y respaldar las exportaciones no petroleras para generar más divisas.

¿Por qué no hay billetes? ¿Por qué los bancos están limitando su entrega?

Al retirar el billete de 100 a través de la banca pública, si tener en circulación los nuevos billetes, se dejó a los bancos privados sin papel moneda para cubrir los retiros en efectivo. Desde noviembre los cajeros automáticos se quedaron vacíos ante el retiro masivo de billetes para cubrir las compras en efectivo que se hacen para Navidad. Ante la creciente tensión en las largas colas que se formaban en las agencias bancarias, estas optaron por cerrar sus puertas. El nuevo cono monetario, que debía circular el 15 de diciembre, brilla por su ausencia al comenzar 2017. Los bancos no han recibido los nuevos billetes ni tienen un cronograma sobre cuándo y cómo recibirían los nuevos billetes.

Si el nuevo cono monetario llegara antes del 20 de enero, no habría suficiente tiempo para distribuirlos a todas las agencias bancarias y estas no podrán cumplir con el plazo anunciado para dispensarlos en taquilla o a través de su red de cajeros automáticos.

“Aún hay margen de maniobra para sanear la economía”

MEDIDAS DRACONIANAS

¿Cuánto tiempo tardaríamos en recuperar la economía?

En la gravedad del problema está la oportunidad. Con 4 millones de hectáreas que se expropiaron y están improductivas, con una industria que funciona al 40 % de su capacidad instalada y con unas empresas estatizadas secuestradas por el burocratismo y la corrupción, es enorme el potencial que se esconde bajo ese desastre. El país puede reactivar ese potencial ocioso para vencer la escasez, sin tener que realizar grandes inversiones. La capacidad productiva está allí, pero está parada, inactiva. Lo que hace falta es actuar  con sensatez y aplicar las medidas que antes expliqué y que están al alcance de la mano.

¿Es inminente o indispensable pedirle ayuda al FMI para rescatar nuestra economía o hay otras vías para lograrlo?

Aún hay margen de maniobra para sanear la economía, mejorar las cuentas y luego solicitar financiamiento internacional. Si el Gobierno reduce el gasto militar, reprograma el pago en divisas de las obras contratadas a China, Brasil, Irán, entre otras; si sustituye importaciones gubernamentales por un programa de compras a favor de la producción nacional, si unifica el tipo de cambio a un nivel que exprese la competitividad del sector exportador no petrolero, el balance de divisas mejorará y las necesidades de financiamiento serán menores.

Pero el Gobierno no aplica las medidas para sanear la economía ni termina de gestionar ante el FMI el financiamiento externo debido al prejuicio que tiene de acudir a los organismos multilaterales. Siente tan débil su capacidad de negociación que cree que al FMI tendrá que entrar de rodillas y aceptar todas sus condiciones. Con un buen programa de estabilización económica Venezuela puede gestionar financiamiento en los organismos multilaterales a un costo menor al que pagan los bonos de Pdvsa y la República. Tarde o temprano, este u otro Gobierno tendrá que ir al sistema financiero internacional. Lo mejor es que no digan  “de esa agua no beberé”.

“Los venezolanos tienen que comenzar a comportarse como ciudadanos y no como una clientela rentista”

¿Cómo será este 2017?

Para muchos economistas, tal es el grado de desajuste que no queda más remedio que aplicar medidas draconianas de fuerte impacto antipopular para iniciar la recuperación económica. A la luz de todo lo que hasta ahora he explicado, creo que todavía hay margen de maniobra para conseguir buenos resultados en el corto plazo. El 2017 puede ser mucho mejor que 2016 si se aplican las medidas elementales que son de sentido común y amplio consenso. La clave está en la secuencia y ritmo de las medidas: cuál se aplica primero, cuál después y si se hace de forma gradual o de una sola vez.

¿Qué pueden hacer los venezolanos para sobrevivir a esta crisis económica?

Los venezolanos tienen que comenzar a comportarse como ciudadanos y no como una clientela rentista que espera vivir de los Clap, de las dádivas del Gobierno y de ingresos que no son fruto de su esfuerzo productivo. En la movilización de calle los ciudadanos conscientes deben exigirle al Gobierno y a la oposición que se pongan de acuerdo para que los poderes Ejecutivo y Legislativo, en lugar de apostar a exterminarse, complementen sus capacidades con el fin de impulsar un programa de estabilización económica y una agenda legislativa para la reactivación productiva.

No se gana nada con una actitud quejumbrosa y contemplativa. Tampoco garantiza nada huir hacia adelante yéndose del país. Hay que movilizarse y exigir a las cúpulas políticas que asuman su responsabilidad ante el país desde los poderes públicos que cada cual controla.
“aquí nadie quiere bolívares porque sabe que al mes siguiente compran menos”

“Confunden mercado con capitalismo y por eso ahogan a los productores”, señala Álvarez
“Creen que estatizar es socializar”

¿El Decreto de Emergencia Económica mejoró algo?

Los resultados están a la vista: inflación en torno al 500%; contracción del PIB por tercer año consecutivo en el orden del 10 %, recrudecimiento de la escasez, acaparamiento, especulación e inflación; incremento del desempleo y empobrecimiento generalizado de la población. ¡Otro autogol!

¿Cómo ve el tema económico en la mesa de diálogo?

Muchas de las medidas planteadas en la mesa de diálogo para superar los problemas de escasez, acaparamiento, especulación e inflación que azotan a la población, el Gobierno las descarta por atribuirles un impacto antipopular con alto costo político en un año de elecciones de gobernadores y alcaldes. Presos de estas creencias limitantes, los nuevos ministros no logran romper la inercia para aplicar un programa de ajuste expansivo con bienestar social. Confunden mercado con capitalismo y por eso ahogan a los productores con rígidos controles de cambio y de precios.

Creen que estatizar es socializar y prefieren mantener empresas quebradas por el burocratismo y la corrupción, en lugar de privatizarlas o devolvérselas a sus dueños para que las reactiven. Atribuyen a las medidas un impacto antipopular y un costo electoral que paradójicamente el oficialismo ya ha pagado en demasía justamente por su incomprensión y permanente violación de las leyes que rigen la economía. Es muy difícil dialogar y entenderse con un Gobierno rentista que, en lugar de liberar las fuerzas productivas, prefiere esperar a que suban los precios del petróleo para distribuir clientelarmente la renta porque cree que así erradica la pobreza y aumenta su popularidad.

Si quieres contactar al autor de esta historia, escribe a: patricia@larazon.net