sábado, 28 de febrero de 2015

Precio justo de la gasolina: 4 Bs/litro


Víctor Álvarez R.
Premio Nacional de Ciencias

En Venezuela, un litro de gasolina de 95 octanos cuesta Bs. 0,097, algo más de un centavo de dólar a la tasa de 6,30 Bs/$. En EE.UU o la Unión Europea puede llegar a costar 2 $/litro. En países con gobiernos de izquierda como Bolivia, Ecuador, Uruguay o Nicaragua, el galón de 3.78 litros cuesta $ 3.90, por encima de 1 $/litro. En estos últimos países que tienen precios solidarios para la población, llenar un tanque de 60 litros cuesta $ 60. Aquí, 60 litros x 0,097 Bs/litro sale en solo Bs 5,82, menos de 1 $ a la tasa de cambio de 6,30 Bs/$.

Si asumimos como referencia el precio que tiene el combustible en países con gobiernos progresistas, el mismo equivale en Venezuela a un subsidio de $ 60 cada vez que se llena el tanque, lo cual ocurre en promedio una vez a la semana. Si multiplicamos $ 60 por 52 semanas, resulta que por cada vehículo el propietario recibe $ 3.120 de subsidio anual. Y si multiplicamos $ 3.120 por 4 millones de vehículos particulares que circulan en el territorio nacional, el costo de oportunidad –o lo que se deja de percibir- asciende a $ 12.480 millones.

Por si fuera poco, el Ministerio de Petróleo y Minería ha reconocido que más de cien mil barriles diarios pierde Venezuela debido al contrabando de extracción. Cien mil barriles por 365 días al año por 90 $/barril que fue el precio al que se vendió el crudo hasta hace poco, indica que el país perdió anualmente $ 3.285 millones por contrabando de gasolina. ¿Quiénes son, entonces, los que se han beneficiado y se siguen beneficiando al mantener el actual precio de la gasolina?

Además de las mafias de contrabandistas y corruptos, el irrisorio precio del combustible beneficia sobre todo a las familias que tienen dos, tres o más vehículos; mientras que los que no tienen carro, los que nunca van a una bomba de gasolina a llenar un tanque, no se benefician para nada de este subsidio. Por el contrario, se ven condenados a desplazarse en un sistema de transporte público cada vez más deficiente, cuyo pasaje más barato está en torno a Bs 10, el doble de lo que cuesta llenar un taque de gasolina que rinde una semana. Por eso, lo realmente antipopular no es subir el precio de la gasolina, sino mantener un precio que anualmente impide recaudar más de $ 15 mil millones que deberían ser invertidos en beneficio de la población más pobre.

¿Cómo calcular un precio justo para la gasolina?

Según la Ley Orgánica de Precios Justos, un precio justo es aquel que permite cubrir los costos y obtener una ganancia máxima de 30%. Según datos de PDVSA, el costo de refinación es 2,75 Bs/litro y los costos de transporte y distribución rondan 0,35 Bs/litro, para un total de Bs 3,10 en costos. Si a esto sumamos 0,90 céntimos -equivalente al 30% de ganancia-, esta suma indica claramente que el precio mínimo de la gasolina no debería bajar de 4 Bs/litro.

Como 4 Bs/litro sigue siendo un precio muy bajo en comparación con los precios del combustible en la frontera –principal incentivo al contrabando de extracción-, otra opción sería igualar el precio en el mercado interno al nivel que tiene en los países vecinos, sustituyendo el subsidio al combustible por subsidios directos a la población más pobre. Esto generaría abundantes recursos para financiar la inversión social.

Ahora bien, para que el país entero respalde esta medida se debe dejar muy claro cuál va a ser el destino de los recursos que se recauden por el aumento de la gasolina. Obviamente, el equivalente a los costos debe ser recuperado por PDVSA, lo cual le ayudaría a sanear sus finanzas. Pero las ganancias deben depositarse en un fondo especialmente creado para modernizar y ampliar la flota de transporte público en todos y cada uno de los 335 municipios del país, manteniendo el precio del pasaje en su nivel actual. En caso de un precio superior a 4 Bs/litro, es tanto lo que se recaudaría cada año por impuestos indirectos a la gasolina, que un porcentaje de este monto podría destinarse a aumentar los sueldos de maestros y profesores de educación media y universitaria; ampliar las becas de los estudiantes; incrementar y mantener al día el pago de las pensiones, así como aumentar los sueldos de la policía y dotarlos de un mejor equipamiento. Es hora de decidir. Ya no se puede esperar más.
(originalmente publicado por @victoralvarezr en @elestimulo)

viernes, 23 de enero de 2015

#ENTREVISTA "El gobierno tiene margen de maniobra pero no comprende la naturaleza de la crisis"

20 Enero, 2015

Enrique Meléndez / especial Noticiero Digital / 20 ene 2015.- El ex ministro de Industrias Básicas y Minería, Víctor Álvarez, afirma que, a pesar de la significativa caída de los precios del petróleo, el gobierno tiene un margen de maniobra importante que compensaría en un 85% la caída de los ingresos.
¿El problema? El gobierno nacional no tiene una compresión correcta de la naturaleza de la crisis económica. “Esa incomprensión de las verdaderas causas de los desequilibrios se manifiesta en un análisis muy superficial que se verifica cuando uno evalúa el tipo de medidas que se adoptan”.
A continuación la primera parte de nuestra conversación con Noticiero Digital.
¿Qué cree usted que debe hacer el gobierno nacional a consecuencia de la caída de los precios del petróleo?
-Indudablemente que el derrumbe de los precios del petróleo va a tener un impacto muy severo en el déficit fiscal en el curso de 2015. Se estima muy conservadoramente que el déficit pudiera estar entre un 18 ó 20 por ciento del PIB; lo cual es un déficit descomunal.
-Sin embargo, el país y el gobierno tienen un margen de maniobra que inteligentemente utilizado y aprovechado pudiera compensar en gran medida una caída tan abrupta de los ingresos fiscales, para poder generar los recursos que permitan financiar, sobre todo, los programas sociales e impedir una erosión muy severa, de lo que es la inversión social del gobierno.
-Ese margen de maniobra pudiera ser, en primer lugar, la unificación cambiaria que le pueda reportar al Fisco un cuantioso ingreso. No tiene sentido que el gobierno siga sacrificando un enorme déficit fiscal, a empeñarse en vender el mayor porcentaje del presupuesto en divisas a una tasa totalmente artificial; como es la de 6,30, incluso, la de doce bolívares del Sicad I.
-Sobre todo porque el efecto antiinflacionario que se esperaba de esas tasas de cambio para abaratar las importaciones que se hacen y que, supuestamente, iba a ser transferido al precio que pagamos todos los consumidores, resulta que ese efecto ha sido anulado por los cazadores de renta, los especuladores cambiarios y los corruptos que han diseñado sofisticados mecanismos para capturar los dólares baratos a 6,30, a 12 y luego buscar la manera de venderlos en el Sicad II y sobre todo, en el paralelo; lo cual deja sin sentido que el gobierno siga haciendo ese sacrificio por empeñarse en mantener unas tasas de cambio sobrevaluadas. De modo que allí hay un importante margen de maniobra.
-La otra decisión tiene que ver con sincerar el precio de la gasolina. Si uno estima que el subsidio semanal que recibe cada vehículo cada vez que va a una estación de servicios a llenar el tanque está en torno a los sesenta dólares por semana, y si uno multiplica los 60 dólares por 52 semanas, ya son 3 mil 120 dólares por subsidio, y si uno multiplica eso por los 4 millones de carros que circulan por el territorio nacional, ahí hay un costo de oportunidad de más de doce mil millones de dólares que el gobierno pudiera levantar.
-Si se sincera el precio de la gasolina, al igual que el precio en la frontera con Colombia, las islas del Caribe y Brasil; prácticamente se erradicaría el contrabando de extracción de más de cien mil barriles diarios; de manera que cuando multiplicas 100 mil por 365 días al año, y multiplicas eso por un precio en unos 70 dólares, que es el promedio para este año, eso da adicionalmente unos 3 mil 500 millones de dólares más.
-Si, además de eso, revisas los acuerdos de cooperación energética, particularmente, los de Petrocaribe y en lugar de posponer el cobro de la factura a quince o veinte años, revisas los plazos y los adecuas a estas nuevas condiciones de restricciones económicas y presupuestarias; garantizándole el suministro a los países del acuerdo; pero planteando una nueva condición de que la factura se pague a 90 ó 180 días se pudieran entonces generar unos 5 mil millones de dólares más.
-Si, adicionalmente a todo lo planteado, se recorta el gasto militar; se logra un ahorro de unos 3 mil millones de dólares; además de eso, se racionaliza y se disciplina el gasto público; prácticamente el impacto de la caída de los precios del petróleo pudiera corregirse en un 85 ó 90 por ciento en el curso del año 2015.
¿A qué precio se referiría usted, cuando habla de unificación cambiaria? ¿Sería una tasa fija o se iría devaluando? ¿Qué sucedería con el paralelo?
-Hay distintos criterios para aproximarse a cuál debería ser el nuevo precio del dólar. Un criterio es la llamada tasa de cambio implícita que consiste en dividir la liquidez monetaria entre las reservas internacionales, toda vez que la tasa de cambio es una relación de bolívares entre dólares, y eso estaría dando 84 bolívares por dólar. Esa sería una tasa de cambio muy alta para el arranque de la unificación que si bien tiene un rigor técnico, debe tener también viabilidad política y social.
-Otro criterio pudiera ser fijar el nuevo precio del dólar para que exprese la verdadera productividad de la agricultura y de la industria; de manera que le dé un respiro al aparato productivo interno que se ha visto severamente castigado por ese alud de importaciones que llegaron a tasa de cambio sobrevaluada; que no expresaba la verdadera productividad de la economía del país, y esa tasa pudiera estar entre 50 y 55 bolívares por dólar.
-Hay otro criterio; que es la tasa de cambio de equilibrio; que es donde se iguala la tasa de la oferta y la demanda de divisas y que pudiera estar entre 35 ó 40 bolívares por dólar. Yo me decanto por esta tasa para evitar el impacto inflacionario; que en todo caso ya ha sido absorbido en la mayor cantidad de bienes y servicios que uno consigue en las redes de distribución y comercialización; toda vez que, ante la certeza de los agentes económicos de que tarde o temprano los que estaban presupuestados a tasas Cencoex de 6,30 han sido migrados a la tasa de Sicad I, y los que estaban en Sicad I, han tenido que migrar a la tasa del Sicad II; ya prácticamente, a la hora de fijar el precio de venta al público, no se está utilizando la tasa de 6,30, ni siquiera la del Sicad I, sino la del Sicad II, y en loa mayoría de los casos en la tasa del paralelo.
-De modo que (la unificación cambiaria) no tendría impacto inflacionario por eso; porque el impacto ha sido absorbido, y debería ser una tasa flotante. No debería ser una tasa rígida porque el impacto inflacionario terminaría de nuevo apreciando y sobrevaluando esa tasa de cambio. Una sola tasa de cambio sería un incentivo para la activación de otras fuentes de divisas distintas a la petrolera.
-Porque una tasa de cambio de 35 ó 40 bolívares; donde operadores a gran escala, que necesitan convertir divisas en bolívares pero que no lo hacen al verse obligados a convertirlos a 6,30 ó 12, al tener una tasa de cambio mucho menos remunerativa, sería un estímulo para la inversión extrajera. Permitiría incluso reactivar las exportaciones no petroleras. Estimularía la repatriación de capitales y, por supuesto, sería un estímulo mayor para el turismo internacional.
¿Por qué el presidente Maduro ha tardado tanto en llevar a cabo los anuncios del ajuste económico?
-Creo que hay varios factores que inciden en esta inercia gubernamental. Por un lado, la incomprensión de la naturaleza de esta crisis económica y de los distintos desajustes fiscales, monetarios, cambiarios y de precios a través de la cual se expresa la misma. Esa incomprensión de las verdaderas causas de los desequilibrios se manifiesta en un análisis muy superficial que se verifica cuando uno evalúa el tipo de medidas que se adoptan.
-Que son medidas, sobre todo, orientadas a aumentar las regulaciones, a aumentar los controles de precios; los controles biométricos, los cupos, y que, finalmente, lo que están atacando es la manifestación superficial del problema; que no se está yendo a la raíz del problema. Son muchos los diagnósticos equivocados; en consecuencia, muchas las políticas equivocadas que se han adoptado.
-Por otro lado, está todo lo que tiene que ver con las supersticiones en el sector oficial; los costos políticos que se le atribuyen, las creencias limitantes, que existen dentro del propio gobierno y que está preso; preso al creer que si aumenta el precio de la gasolina se va a detonar un conflicto social; al creer que la unificación cambiaria va a ser un elemento que va a empobrecer aún más a la población cuando hay sectores que sencillamente están en unos niveles de pobreza crítica; al creer que si se levantan los controles de precios se va a recrudecer la inflación.
-Un tercer elemento es la influencia que tienen los cazadores de renta, que son los que amasan cuantiosas fortunas porque se aprovechan del régimen cambiario; capturan dólares baratos a 6,30 y a 12 para luego los venderlos en el Sicad II o en el paralelo. Son las mafias que viven del contrabando de extracción de gasolina; del contrabando de extracción de alimentos, y que terminan teniendo una gran influencia en el gobierno; quienes han sido denunciados por el propio presidente de Maduro, y que de alguna manera frenan también la adopción de las medidas.

¿Cómo derrotar el contrabando?


Víctor Álvarez R.
Premio Nacional de Ciencias

Con el fin de proteger el poder de compra de los salarios, el gobierno ha hecho uso del anclaje cambiario, del control de precios y de los subsidios. Estos instrumentos de política antiinflacionaria suelen dar resultados en el corto plazo, pero cuando se prolongan en el tiempo, generan distorsiones que son aprovechadas por especuladores y contrabandistas para amasar escandalosas ganancias, anulando así el efecto positivo sobre la población.

Al no comprender la esencia del contrabando, el fenómeno suele atacarse con medidas que inciden en su manifestación, más no van a la raíz del problema. Lo que en esencia es causado por distorsiones económicas, se confunde con su manifestación delictual. En consecuencia, las autoridades tratan de combatirlo con controles, multas y penas de cárcel que temporalmente lo atenúan, pero no terminan de erradicarlo porque no atacan sus verdaderas causas: las distorsiones del sistema de precios relativos derivadas del régimen de cambios múltiples, de  los rígidos controles de precios y de los ineficientes subsidios que no llegan a la población.

El gobierno  apeló al anclaje cambiario para abaratar las importaciones y contener la inflación. Eso funcionó en los primeros años pero se agotó al caer la renta petrolera. Al retrasarse la liquidación de divisas, surgió un mercado paralelo que aprovecha la demanda insatisfecha para inducir una creciente brecha entre la tasa oficial y el paralelo. Este último termina siendo la base de cálculo para los precios, incluso de productos importados al cambio oficial. La especulación se recrudece con el régimen de cambios múltiple, al ofrecer perversos incentivos a los cazadores de rentas que capturan los dólares de Cencoex y Sicad I para luego venderlos en el paralelo.

El control de precios también estimula el contrabando de extracción. Al congelar el PVP del producto final pero dejar liberados los precios de los insumos y fuerza de trabajo, llega un momento en que los crecientes costos superan los precios controlados. Este rezago provoca grandes pérdidas que desestimulan la producción. Como nadie produce para perder, cae la producción o crece el contrabando de extracción para vender los productos a un mayor precio en los países vecinos.

Los cuantiosos subsidios a los precios de la canasta básica tampoco rinden el efecto esperado, toda vez que el enorme diferencial de precios en la frontera estimula el contrabando e impide que el producto subsidiado llegue a los hogares venezolanos. No habría contrabando de gasolina, ni de alimentos, ni de medicinas, si el precio fuese igual en ambos lados de la frontera. Para derrotar el contrabando que agrava la escasez y atiza el acaparamiento y la especulación, los subsidios al precio de los productos deben ser sustituidos por subsidios directos a las familias pobres.

La caotización de los precios comprueba el agotamiento de los controles y subsidios que ya no sirven para llevar productos a precios solidarios a la población venezolana. Por el contrario, al prolongar el régimen de cambios múltiple, los controles de precios y los ineficientes subsidios, el gobierno crea las condiciones para que se multipliquen los negocios fraudulentos y facilita los ataques de los conspiradores que lo quieren derrocar. Mientras el gobierno no corte por lo sano y corrija estas distorsiones, se mantendrán los incentivos al acaparamiento, la especulación y el contrabando que tanto malestar provocan en la población. @victoralvarezr

Cambios en la política cambiaria


Víctor Álvarez R.
Premio Nacional de Ciencias

El nivel al cual se fija la tasa de cambio dependerá del objetivo que persiga la política económica:

ü    Si el objetivo es mantener bajos los precios, la tasa de cambio será baja

ü    Si se trata de estimular la producción local, la tasa de cambio será alta

ü    Si hay necesidad de generar nuevos ingresos fiscales, se devaluará

El presidente Maduro, anunció un sistema cambiario que atenderá tres mercados: 6,30 Bs/$ para alimentos y salud; un solo Sicad para las demás importaciones; y, la conversión del Sicad II  en un nuevo mercado a través de bolsas públicas y casas de cambio que permitirá a personas naturales y jurídicas realizar directamente operaciones de compra-venta, sin intermediación del BCV.

Este último mercado persigue activar una creciente oferta de divisas no petroleras que abata el dólar paralelo y dependerá de que no se frene artificialmente la tasa de cambio. Si bien al inicio ésta puede lucir muy alta, a medida que aumente la oferta de divisas proveniente de la inversión extranjera, la repatriación de capitales, el turismo internacional y las exportaciones no petroleras, este mercado irá encontrando su nivel de equilibrio. De lo contrario, se mantendrá el paralelo con las irracionales cotizaciones que ha alcanzado el mismo. 

El impacto de este tercer mercado puede ser muy positivo, pero es necesario analizar también cuál será el impacto de las otras dos tasas de cambio en la economía. Veamos:

Tasa de cambio y productividad

La tasa de cambio equivale al monto de moneda nacional que se entrega por cada unidad de divisa extranjera. Entre dos economías normales (sin la distorsión del ingreso rentístico) la tasa de cambio suele estar determinada por la productividad de cada una, toda vez que en el proceso de intercambio comercial lo que pasa de un país a otro son bienes y servicios. Por lo tanto, la expresión monetaria que hace equivalentes los diferentes niveles de productividad es la tasa de cambio.

Cuando el 95 % del ingreso en divisas proviene de una renta internacional -y no de exportar bienes con valor agregado nacional- encontrar una  tasa de cambio que exprese la productividad de la economía real no es una tarea fácil, ya que el abundante ingreso en divisas no es consecuencia de los niveles de productividad alcanzados por el aparato productivo del país, sino de la actividad extractiva que genera dicha renta. El Estado-propietario recibe unos dólares del resto del mundo que no tienen una contrapartida en el esfuerzo productivo interno, por lo que su venta generalmente se hace a un precio o tasa de cambio que el gobierno decide unilateralmente y nada tiene que ver con la productividad nacional.

A través de la tasa de cambio oficial, el Estado propietario del 95 % del ingreso en divisas pone en manos privadas la renta que es propiedad pública. Si vende los dólares baratos, entonces entrega más poder de compra externo del que recibe a cambio de unos bolívares que cada vez compran menos en el mercado interno. En consecuencia, el impacto de la nueva y única tasa Sicad sobre el aparato productivo dependerá del nivel al que se fije la misma. Una tasa Sicad todavía baja brinda la posibilidad de convertir pocos bolívares en muchos dólares, lo que permitirá comprar más productos afuera que adentro. Por lo tanto, entre producir e importar, seguirá siendo mejor negocio comprarle al resto del mundo lo que con esfuerzo y constancia debería producirse nacionalmente.

Pero si en lugar de frenar la nueva tasa Sicad se permite que ésta  alcance un nivel que refleje la verdadera productividad de la agricultura e industria, esto estimulará la producción nacional, lo que se traducirá en un importante impulso a la transformación de la economía rentista e importadora en un nuevo modelo productivo exportador. Así será posible sustituir importaciones, diversificar exportaciones, ahorrar divisas y generar nuevas fuentes de ingreso externo que permitan compensar la baja del ingreso petrolero.

Inflación vs reactivación

Si bien la importación de alimentos y medicinas a 6,30 Bs/$ ayudará a contener el alza de los precios en dos renglones clave de la canasta básica, la consecuencia no deseada es que estimulará la importación ventajosa de esos bienes que castigan y desplazan la producción nacional, perjudicando los objetivos y metas de la soberanía alimentaria y productiva.

 Al mantener una tasa tan baja de 6,30 Bs/$ para la importación de alimentos y medicinas, la producción nacional no tiene ninguna opción de crecer y desarrollarse frente a la competencia de productos foráneos altamente subsidiados. La industria local para poder cubrir los costos domésticos -que en los dos últimos años han aumentado 56,3% y casi 70%-, y obtener una ganancia razonable, necesitaría que las importaciones con las que tiene que competir se hicieran a una tasa de cambio considerablemente superior.

La obsesión antiinflacionaria de la política cambiaria frena el crecimiento de la agricultura e industria, impidiendo así la transformación productiva. Mientras el intercambio de bienes con otro país se haga a una tasa de cambio que no relacione adecuadamente la productividad relativa de las economías, la producción nacional siempre estará en desventaja.

Si un mecanismo para distribuir la renta petrolera se ha profundizado en la V República, al extremo de crear distorsiones sin precedentes en el funcionamiento de la economía y de la sociedad venezolanas, este ha sido precisamente el bajo precio oficial de la divisa, lo cual ha retrasado la transformación del capitalismo rentístico e importador en un nuevo modelo productivo socialista y exportador. Ojalá y los cambios anunciados por el Presidente Nicolás Maduro se profundicen y, una vez superado este año electoral, se avance hacia la convergencia y unificación cambiaria a un nivel que exprese la verdadera productividad de la economía nacional. @victoralvarezr

¿Logrará la gira de Maduro recuperar los precios del petróleo?

 
Víctor Álvarez R.
publicado en htp://elestimulo.com

El presidente Nicolás Maduro emprendió una gira por diferentes países para defender el precio del petróleo. Para sustentar la posibilidad real de recuperar y estabilizar la cotización de los crudos en los mercados internacionales es necesario comprender las causas coyunturales y estructurales que determinan la evolución de los precios.

Así tenemos que la combinación de una menor actividad económica global, con una mayor producción de países No-OPEP ha provocado un exceso de oferta estimada en 2 millones de barriles diarios que ha sido el detonante del derrumbe de los precios. Ni siquiera los sucesos geopolíticos de Ucrania y el grito de guerra contra el Estados Islámico han impedido la baja de los precios.

Pero lo más importante son los cambios estructurales en la matriz energética mundial debido a la difusión de las tecnologías de información que mejoran la eficiencia energética, hoy es posible producir una unidad de PIB con mucho menos energía. En 2017, EE.UU. pasará a ser el primer productor de crudos con su petróleo de esquisto y dejará de comprarle petróleo a la OPEP.

Por si fuera poco, la apreciación del dólar en comparación con otras monedas de reserva afecta negativamente los ingresos de los países exportadores de petróleo y materias primas que facturan en dólares sus exportaciones. Un mayor poder de compra del dólar debilita el precio del petróleo en el mercado internacional.  A la luz de todos estos factores, resulta poco probable que los precios del petróleo perforen en el corto y mediano plazo el umbral de los 100 $/b.

La pregunta que surge, entonces, es ¿si alcanzará el ingreso en divisas para cubrir las importaciones esenciales y pagar la deuda externa?. Según su Informe de Gestión, PDVSA extrajo 2.898.000 bdp en 2013 y 2.905.000 en 2012. La producción ha venido declinando y ahora los precios del petróleo se han derrumbado. Para calcular el ingreso neto en divisas, hay que restar el consumo interno de 750.000 bdp. Al saldo de 2.148.000 se deben descontar los envíos a Cuba, PetroCaribe y Alba, equivalentes a 300.000 bdp. Además, hay que restar el envío de 330.000 bdp a China. Quedan 1.518.000 bdp para exportar. Si al menos se logra el precio de 60 $/b estimado en el Presupuesto 2015, el ingresó será de $ 33 mil millones. Esto no alcanzará para cubrir importaciones esenciales en torno a 40 mil millones y honrar los pagos de la deuda externa, que este año llegan a $ 11 mil millones.

Más esto no quiere decir que el país inevitablemente se encamine hacia un default, toda vez que el gobierno tiene al alcance de la mano la posibilidad real de compensar la caída de la renta petrolera si procede a unificar el régimen de cambios múltiples en torno a 35 $/b, sincera el precio de la gasolina al nivel que tiene en la frontera, adecua los convenios de cooperación energética a las nuevas circunstancias de restricciones presupuestarias, reduce el gasto militar y ajusta el gasto público.

Lo más probable es que los precios del petróleo permanezcan por debajo de 70 $/b en el primer semestre de 2015, aunque se espera cierta recuperación en el segundo semestre del año, impulsado sobre todo por el nivel mínimo que requieren los nuevos petróleos para ser rentables. Un precio para el WTI menor a 60 $/b, perjudica y hace inviable la explotación de altos costos de los yacimientos no convencionales.

Precios del petróleo relativamente bajos dominarán la escena económica durante 2015. En consecuencia, parecieran inevitables los ajustes económicos y es muy probable que el gobierno los ejecute de manera encubierta, tal como lo ha hecho con los ajustes de precios rezagados que no son publicados en la Gaceta Oficial, o como las disimuladas devaluaciones que ha realizado a través de los Convenios Cambiarios 30 y 32.

El descalabro de la renta petrolera emplaza a adecuar los acuerdos de cooperación energética, tal como ya se hizo con el Fondo Chino, cuyos pagos fueron contemplados a precio de mercado. Como la caída de  los precios obligaba a entregar una mayor cantidad de petróleo, para mitigar este impacto se acordó eliminar el cupo en barriles y prolongar el plazo para pagar. De igual forma deberían revisarse los demás acuerdos de cooperación energética y adecuarlos a las nuevas circunstancias de restricciones presupuestarias. No se trata de interrumpir el suministro sino de cobrar en 90 o 120 días la factura petrolera que se financia a 15-20 años de plazo.

¿Y ahora cuánto costará el dólar?


Víctor Álvarez R.
La considerable caída de los precios del petróleo sorprendió al gobierno sin ahorros. El nivel de reservas internacionales es muy crítico y no se acumularon recursos en el Fondo de Estabilización Macroeconómica para encarar los tiempos de escasez. Sin embargo, el gobierno tiene un importante margen de maniobra que -bien identificado e inteligentemente aprovechado-, puede ayudar a compensar el descalabro del ingreso petrolero y evitar un mayor impacto económico y social.
Para empezar, el gobierno puede derrotar el contrabando y la especulación si corrige las distorsiones cambiarias, de precios y los ineficientes subsidios que alimentan los millardarios negocios de especuladores, contrabandistas y corruptos. El producto más caro es el que no se consigue, de qué vale un PVP congelado por debajo del costo si así nadie produce y los bienes esenciales no se consiguen. Es la abismal brecha de precios entre Venezuela y los países vecinos una de las causas más importantes que explica el contrabando de extracción y la escasez.
El impacto de las medidas cambiarias
El Presidente Nicolás Maduro anunció un sistema cambiario que atenderá tres mercados, dejando claro que se mantendrá la tasa de 6,30 Bs/$ para alimentos y salud; pero sin precisar en cuánto quedará la única tasa Sicad para las demás importaciones, ni el precio de la divisa que regirá para el nuevo mercado que se activará a través de las casas de bolsa.
En este último mercado las personas naturales y jurídicas podrán realizar directamente operaciones de compra-venta de divisas, sin intermediación del BCV. El objetivo es estimular una creciente oferta de divisas no petroleras que erradique el dólar paralelo. Pero el logro de este esquivo objetivo dependerá de que no se frene artificialmente la tasa de cambio, como terminó pasando con el Sicad 2. Al inicio, el precio de la divisa en ese tercer mercado seguramente quedará muy alto -por encima del actual Sicad 2-, pero a medida que aumente la oferta de divisas proveniente de la inversión extranjera, la repatriación de capitales, el turismo internacional y las exportaciones no petroleras, este mercado irá encontrando su nivel de equilibrio.
La unificación de los SICAD
Para el análisis del segundo mercado, es importante subrayar que la tasa Cencoex está extremadamente sobrevaluada, Sicad 1 muy sobrevaluado y Sicad 2 luce subvaluada, en comparación con la tasa de cambio de equilibrio que se ubica en torno a 40 Bs/$. En consecuencia, el Sicad unificado tendría que comenzar en un punto intermedio entre las actuales tasas de Sicad 1 y 2. Sobre todo porque ante un bajo nivel de reservas internacionales y el actual exceso de liquidez, un Sicad único al nivel de Sicad I no resultaría confiable ni sostenible y las presiones de demanda en el mercado cambiario harían muy difícil aislar los factores especulativos.
La razón por la cual se espera que la nueva tasa Sicad unificada se deslice gradualmente hacia el límite de Sicad II es que -a medida que el gobierno levante más bolívares por cada dólar que venda en el segundo mercado-, podrá compensar -en términos de bolívares-, el descalabro del ingreso en divisas: menos dólares se venderán más caros. Y al vender los dólares a una tasa mayor, PDVSA podrá aliviar sus finanzas y no tendrá que recurrir a nuevos endeudamientos con el BCV. Así, el instituto emisor recibirá menos presiones para emitir dinero sin respaldo, cuestión que favorecerá la desaceleración de la liquidez monetaria, cuyo desmesurado crecimiento ha desquiciado la inflación.
La suerte del dólar paralelo
Al despejarse la incertidumbre sobre la tasa de cambio, se espera un aumento en la oferta de divisas privadas y un punto de inflexión en el dólar paralelo, el cual tenderá a la baja, tal como ocurrió cuando se reformó la Ley de Ilícitos Cambiarios. Para entonces se activó el Sicad 2 y el paralelo cayó de casi 100 Bs/$ a menos de 70 Bs/$.
Si la sumatoria de la oferta pública y privada de divisas en los tres mercados satisface la demanda, ya no habrá razones para precios tan altos del paralelo y este tenderá a bajar hasta desaparecer. Así, quienes especulan en el mercado cambiario procurarán vender sus divisas antes de que el paralelo caiga a su mínimo nivel.
¿Quiénes serán los perdedores?
Si se aprendieron bien las lecciones que dejó el anclaje cambiario, el Sicad único no debería ser una tasa de cambio fija, sino permitir su flotación en un sistema de bandas o aplicar un crawling peg con pequeños y periódicos ajustes que eviten la tendencia a la sobrevaluación. Así, la nueva tasa Sicad se iría acercando gradualmente a un nivel que exprese la verdadera productividad del aparato productivo, facilitando la sustitución de importaciones, la diversificación de exportaciones y la transformación de la economía rentista e importadora en un nuevo modelo productivo exportador.
Muy afectadas quedarán las industrias locales de alimentos y fármacos que no podrán competir con unas importaciones subsidiadas a una tasa tan baja de 6,30 Bs/$. Los fabricantes nacionales tienen que contabilizar un crecimiento de los costos domésticos que corren a razón de 56,3 % y casi 70 % en los últimos dos años y así no podrán competir con importaciones tan baratas. Aunque se logre contener la presión alcista de los precios en estos dos sectores fundamentales de la canasta básica, el efecto no deseado es que para lograr la meta antiinflacionaria, se castigarán dos sectores clave en los que se sustenta el logro de la soberanía alimentaria y productiva. 
 

#ENTREVISTA Ingresos petroleros no alcanzarán para importar todo lo que se require

Víctor Álvarez entrevistado por Marisela Castillo
Revista DINERO
 
Las largas colas en los supermercados y farmacias que se registran en enero confirman el agotamiento de los inventarios y sentencian el colapso de los controles de cambio y de precios. A esto se le suma que el barril de petróleo continúa cayendo y todo parece indicar que su precio no se recuperará al menos durante este 2015.
El ex ministro de Industrias Básicas y ex director de Pdvsa, Víctor Álvarez, explica que los anaqueles solo podrán llenarse si se corrigen las distorsiones macroeconómicas y se aplica una eficaz política de reactivación industrial que permita compensar lo que ya no se puede importar.
Asegura que la política económica de Maduro durante el 2014 fue de contingencia y se enfocó a combatir la inflación, escasez y especulación, pero a través de controles, multas y penas de cárcel, sin mayores actuaciones en materia de políticas macroeconómicas y sectoriales.
Álvarez, graduado de economista en la Universidad de La Habana, lo advierte desde ya: los ingresos que recibirá Venezuela en 2015 no alcanzarán para cubrir la totalidad de importaciones que requiere el país.
Él saca cuentas: “Según el Informe de Gestión, PDVSA extrajo 2.898.000 barriles de petróleo (bdp) en 2013 (…) Para calcular el ingreso neto en divisas hay que restar el consumo interno de 750.000 bdp. Al saldo de 2.148.000 se deben descontar los envíos a Cuba, PetroCaribe y Alba, equivalentes a 300.000 bdp. Además, hay que restar el envío de 330.000 bdp a China. En total quedan 1.518.000 bdp para exportar”, explica.
Lo que quiere decir que “si al menos se logra el precio de 60 dólares por barril, cifra estimada en el Presupuesto 2015, el ingresó será de $ 33 mil millones”. Esta cantidad, advierte, “no alcanzará para cubrir importaciones esenciales en torno a 40 mil millones y honrar los pagos de la deuda externa, que este año llegan a $ 11 mil millones”.
Señala que en 2015 habrá mayores restricciones en el acceso a las divisas y esto obligará a renegociar la deuda externa “en vista de que no resulta viable tener que cancelar $ 11.200 millones en servicio de la deuda externa en momentos en que se registra una drástica caída de los ingresos de divisas y la capacidad de financiamiento está prácticamente cerrada”.
A su juicio, una opción muy cara sería colocar deuda en moneda extranjera con un interés superior el 16%. “Saldar la deuda en estas condiciones implicaría posponer el pago de la deuda privada que dejó pendiente la extinta Cadivi y sacrificar importaciones que son esenciales para reanudar el crecimiento de la economía”, resalta.
A pesar de esta situación, el ex director de Pdvsa asegura que esto no quiere decir que Venezuela vaya a caer en default porque el gobierno aún tiene algunas vías que puede tomar, como “la unificación cambiaria, sincerar el precio de la gasolina, adecuar los convenios de cooperación energética a las nuevas circunstancias de restricciones presupuestarias, reducir el gasto militar y ajustar el gasto público”.
Proyecciones
Aunque el gobierno proyectó una tasa de cambio de 6,30 Bs por dólar, un crecimiento del PIB de 3%, y una inflación entre 25-30%, a Álvarez le cuesta creer que se cumplan estos cálculos.
“Durante años se subestimó el precio del petróleo aparentando una actitud conservadora, cuando en realidad se trataba de una maniobra para aumentar los fondos del poder central, en menoscabo de los recursos que corresponden a las gobernaciones y alcaldías. Ahora que los precios del petróleo han caído por debajo de lo estimado, es propicia la ocasión para retomar la práctica de un solo presupuesto, eliminando el presupuesto paralelo que se ejecuta a través de Fonden. Esto disciplinará el gasto público, evitará el financiamiento monetario del déficit y creará mejores condiciones para que se puedan alcanzar las estimaciones de PIB e inflación”, agrega.
Álvarez es de los que piensa que la OPEP seguirá perdiendo terreno frente a los productores NO OPEP y que los precios del barril difícilmente se recuperaran en 2015, por lo tanto el gobierno puede compensar esta situación si en lugar de vender el 90% de las divisas a tasas de Cencoex y Sicad I, unifica en torno a 35 Bs/$. Esta es una de sus propuestas.
Otra de las opciones que plantea es “sincerar el precio de la gasolina que supone aprovechar un costo de oportunidad de 12 mil millones de dólares. Además, de adecuar los acuerdos de cooperación energética que pasa por cobrar en 90-120 días el petróleo que se financia a 15-20 años. Esto puede generar  6 mil millones de dólares”.
El gasto militar y el ajuste al gasto público sería otra de las acciones. “De no tomarse estas correcciones persistirá la escasez de divisas que dispara el tipo de cambio paralelo, con su pernicioso efecto en el desquicie de los precios”, advierte.
¿Ajustes en año electoral? 
A pesar que el 2014 fue uno de los pocos años en los que no hubo elecciones, Maduro no aprovechó estos meses para disminuir las distorsiones económicas, a través de ajustes.
Este escenario se le complicada porque en 2015 están programadas elecciones parlamentarias. Álvarez advierte que “adoptar medidas para estabilizar la economía en medio de un ciclo electoral resulta complejo por el costo político que se le atribuye”. De esta manera, para el también investigador del Centro Internacional Miranda (CIM), la racionalidad económica queda subordinada a la lucha por el poder porque “ganar las elecciones presidenciales, parlamentarias  o regionales siempre será la prioridad. Si se pierden los comicios, otros serán los que controlen el reparto y uso de la renta”, agrega.
Pero no hacer las correcciones empeorará la escasez, acaparamiento y especulación. Advierte que cada vez es menos creíble que estos problemas se les atribuyan a la guerra económica. “Eso ya no es creíble por la población y el gobierno no debería insistir más en ese pretexto, a riesgo de provocar una crisis de gobernabilidad con un creciente descontento social que en cualquier momento puede explotar”, recomienda.
A su juicio, ningún gobierno puede ganar elecciones parlamentarias ni presidenciales si la vida cotidiana se convierte en un calvario. “Que las cosas más elementales como hacer mercado, conseguir las medicinas o reponer una batería se conviertan en una hazaña, crea un creciente malestar social que inevitablemente tendrá su costo político”.  
A continuación la entrevista completa
 
1. La OPEP seguirá perdiendo terreno frente a productores NO OPEP y los precios del barril difícilmente se recuperaran en el primer semestre del año. ¿Qué le espera a Venezuela y qué acciones debe tomar?
El gobierno puede compensar la baja del ingreso petrolero si en lugar de vender el 90% de las divisas a tasas de Cencoex y Sicad I, unifica en torno a 35 Bs/$. También puede sincerar el precio de la gasolina que supone aprovechar un costo de oportunidad de $ 12 mil millones, adecuar los acuerdos de cooperación energética pasa por cobrar en 90-120 días el petróleo que financia a 15-20 años, esto puede generar  $ 6 mil millones. Otro margen está en el recorte del gasto militar y en ajustar el gasto público. De no tomarse estas correcciones persistirá la escasez de divisas que dispara el tipo de cambio paralelo, con su pernicioso efecto en el desquicie de los precios.   

2. El presidente Maduro emprendió una gira por diferentes países para defender el precio del petróleo. ¿Considera que fue eficiente esta gira? 

Eso lo dirá la evolución de los precios en el primer semestre. Lo importante es comprender las causas que determinan la evolución de los precios. La combinación de una menor actividad económica global, con una mayor producción de países No-OPEP ha provocado un exceso de oferta estimada en 2 millones de barriles diarios. Ni siquiera los sucesos geopolíticos de Ucrania y el grito de guerra contra el Estados Islámico han impedido la baja de los precios. Pero lo más importante son los cambios estructurales en la matriz energética mundial debido a la difusión de las tecnologías de información que mejoran la eficiencia energética, hoy es posible producir una unidad de PIB con mucho menos energía. En 2017, EE.UU. pasará a ser el primer productor de crudos con su petróleo de esquisto y dejará de comprarle petróleo a la OPEP. Así resulta poco probable que los precios del petróleo perforen en el corto y mediano plazo el umbral de los 100 $/b.

3. ¿Cómo fue la política económica en el 2014?

Fue de contingencia, enfocada en combatir los problemas de inflación, escasez, acaparamiento y especulación a través de operativos de controles, multas y penas de cárcel, sin mayores actuaciones en materia de políticas macroeconómicas y sectoriales. El gobierno lanzó una ofensiva a través de  la Ley Habilitante con el fin de reforzar los controles cuya acción más emblemática por su inocuidad fue la Ley Orgánica de Precios Justos y la creación de la Sundde. Pero a pesar de toda la expectativa que se generó, no pudieron contener la inflación porque el gobierno la confundió con la especulación.

4. ¿Qué es lo que debió hacer el gobierno que no lo hizo?

Al no comprender su verdadera causalidad, el gobierno ataca los problemas económicos a través de medidas que inciden en su manifestación, más no van a la raíz del problema. Lo que en esencia es causado por distorsiones macroeconómicas, se confunde con su manifestación delictual. En lugar de atacar las causas fiscales monetarias, cambiarias y de precios se enfocó en atacar las consecuencias. El gobierno no ha reconocido el impacto de los errores de política económica en la destrucción del sistema de precios relativos. Son las distorsiones que generan el régimen de cambios múltiples, los rígidos controles de precios y los subsidios socialmente ineficientes, los que estimulan el contrabando de extracción, la escasez, el acaparamiento y la especulación.

5. ¿Cree que las estimaciones del gobierno para el 2015 se cumplan?

El gobierno proyectó una tasa de cambio de 6,30 Bs/$, crecimiento del PIB de 3%, y una inflación entre 25-30%. Pero el reiterado incumplimiento de estas metas le resta mucha credibilidad a unas predicciones que se hacen sin sustento, son una ficción, un ejercicio sin fundamento. Durante años se subestimó el precio del petróleo aparentando una actitud conservadora, cuando en realidad se trataba de una maniobra para aumentar los fondos del poder central, en menoscabo de los recursos que corresponden a las gobernaciones y alcaldías. Ahora que los precios del petróleo han caído por debajo de lo estimado, es propicia la ocasión para retomar la práctica de un solo presupuesto, eliminando el presupuesto paralelo que se ejecuta a través de Fonden. Esto disciplinará el gasto público, evitará el financiamiento monetario del déficit y creará mejores condiciones para que se puedan alcanzar las estimaciones de PIB e inflación.   

7. Hemos esperado meses el ajuste económico y no llega. ¿Será que éste modelo de escasez, colas e inflación es el que propone el gobierno?

Ningún gobierno puede ganar elecciones parlamentarias ni presidenciales si la vida cotidiana se convierte en un calvario. Que las cosas más elementales como hacer mercado, conseguir las medicinas o reponer una batería se conviertan en una hazaña, crea un creciente malestar social que inevitablemente tendrá su costo político.

8. ¿Por qué, entonces, el gobierno no hace algo para corregir esta situación?

Son los autogoles del gobierno los que facilitan nuevos ataques de los conspiradores y corruptos que lo quieren derrocar. La caotización de los precios comprueba el agotamiento de los controles de cambio y de precios como instrumentos de política antiinflacionaria y anulan el impacto social del enorme sacrificio fiscal que se hace al mantener una tasa de cambio oficial tan baja. Los millardarios subsidios no han servido para mantener a raya la inflación. Al prolongar las distorsiones macroeconómicas el propio gobierno crea las condiciones para que se multipliquen los negocios fraudulentos. Mientras el gobierno no corte por lo sano y corrija semejantes distorsiones, se mantendrán los incentivos perversos al acaparamiento, la especulación y el contrabando que están generando tanto malestar en la población.

9. En su informe sobre Perspectivas Económicas 2015 se refiere al aumento de la gasolina. ¿Cuál es su propuesta? ¿Cuánto debería costar el litro?

Según la ley, un precio justo es aquel que permite cubrir los costos y obtener una ganancia de 30%. El costo de refinación de un litro de gasolina es Bs. 2,75 y los costos de transporte y comercialización suman Bs. 0,35. En total, los costos son Bs. 3,10, a lo que hay que sumar Bs. 0,90, equivalentes al 30% de ganancia, lo cual indica que el precio justo de la gasolina debería ser 4 Bs/litro. Sin embargo, este precio seguiría siendo muy barato en comparación con los países vecinos. Es el enorme diferencial de precios en la frontera lo que estimula el contrabando. No habría contrabando de gasolina, ni de alimentos, ni de medicinas, si el precio fuese igual en ambos lados de la frontera. Para derrotar el contrabando que agrava la escasez y atiza el acaparamiento y la especulación, habría que sincerar el sistema de precios al nivel de los precios internacionales, dejando claro que los subsidios al combustible y los alimentos serían sustituidos por subsidios directos a las unidades de transporte y a las familias pobres.

10. ¿No cree usted que el primer paso para salir de esta crisis es empezar por reconocer los errores que se han cometido? 

2015 comenzó con un anuncio que sugiere el inicio de la corrección de una serie de distorsiones que -en el contexto de las restricciones presupuestarias que surgen del descalabro de los precios del petróleo- el país ya no puede soportar. El presidente Nicolás Maduro autorizó reactivar 71 peajes que serán administrados por las gobernaciones. La orden de reactivar los peajes en las principales vías del país revoca una decisión tomada por el Presidente Chávez en 2008, y puede ser el inicio de la corrección de una serie de distorsiones heredadas por el Presidente Nicolás Maduro, entre las  cuales se destacan el anclaje cambiario, el presupuesto paralelo a través de Fonden, el financiamiento del déficit fiscal por parte del BCV, el precio de la gasolina, los rígidos controles de precios que desincentivan la producción, los subsidios socialmente ineficientes y los convenios de cooperación energética.

11. ¿Alcanzarán los ingresos del país para pagar la deuda externa, deuda interna y cubrir las importaciones? ¿Algún riesgo de caer en default?

Según su Informe de Gestión, PDVSA extrajo 2.898.000 bdp en 2013 y 2.905.000 en 2012. La producción ha venido declinando y ahora los precios del petróleo se han derrumbado. Para calcular el ingreso neto en divisas, hay que restar el consumo interno de 750.000 bdp. Al saldo de 2.148.000 se deben descontar los envíos a Cuba, PetroCaribe y Alba, equivalentes a 300.000 bdp. Además, hay que restar el envío de 330.000 bdp a China. Quedan 1.518.000 bdp para exportar. Si al menos se logra el precio de 60 $/b estimado en el Presupuesto 2015, el ingresó será de $ 33 mil millones. Esto no alcanzará para cubrir importaciones esenciales en torno a 40 mil millones y honrar los pagos de la deuda externa, que este año llegan a $ 11 mil millones. Ojo, pero esto no quiere decir que se vaya a caer en default, el gobierno tiene al alcance de la mano la posibilidad de compensar la caída de los precios del petróleo si realiza la unificación cambiaria, sincera el precio de la gasolina, adecua los convenios de cooperación energética a las nuevas circunstancias de restricciones presupuestarias, reduce el gasto militar y ajusta el gasto público. Lo que le falta es claridad económica y voluntad política para enfrentar a los cazadores de renta, especuladores y corruptos que son los únicos que se están beneficiando con la inacción gubernamental.

miércoles, 21 de enero de 2015

El margen de maniobra: medidas al alcance de la mano para enfrentar la caída del petróleo


Víctor Álvarez R
Premio Nacional de Ciencias

Cada crisis se presenta como amenaza u oportunidad. Ya no se puede seguir tapando las ineficiencias a fuerza de petrodólares y ahora toca corregir las desviaciones y errores de política económica que explican en gran medida los problemas de caída de la producción, escasez, acaparamiento, especulación e inflación que tanto malestar causan en la población, los cuales el gobierno atribuye única y exclusivamente a la guerra económica, sin reconocer el margen de responsabilidad que tiene no solamente en la causalidad de los mismos, sino en lo que es más importante: su definitiva solución si efectivamente sabe aprovechar un conjunto de medidas que tiene al alcance de la mano.

A continuación presentamos 25 propuestas que hoy el Gobierno pudiera anunciar para enfrentar la baja de los precios del petróleo:

1) Iniciar la convergencia cambiaria eliminando la tasa Cencoex, con Sicad 1 para alimentos y medicinas y dejando flotar la tasa Sicad 2 para el resto de las importaciones, inversión extranjera, exportaciones no petroleras, repatriación de capitales y turismo internacional. Como el Estado es el perceptor directo del 95% del ingreso en divisas, al obtener más bolívares por cada dólar recibirá suficientes recursos para mantener los programas sociales que deben ser la primera prioridad.

2) Igualar el precio de la gasolina al que tiene en la frontera para erradicar el contrabando de extracción, permitiendo a PDVSA recuperar los costos e invirtiendo las ganancias en la modernización y ampliación del sistema de transporte público en todos y cada uno de los 335 municipios del país, fijando la tarifa o precio del pasaje a un 50% del actual.

3) Adecuar PetroCaribe a las nuevas restricciones presupuestarias, cobrando en 90-120 días la factura que se financia a 15-20 años.

4) Sustituir importaciones públicas por un programa de compras gubernamentales en favor de la producción nacional, para así lograr su rápida reactivación.

5) Reducir y reorientar el gasto militar hacia la adquisición de maquinarias y equipos para aumentar la producción de alimentos y medicinas.

6) Recomprar la deuda externa venezolana que se remata a menos del 40% de su valor nominal y así aliviar los próximos pagos de capital e intereses.

7) Reprogramar el pago del componente en divisas de las obras de infraestructura contratadas a Brasil, Irán, etcétera con los bonos de la deuda externa que sean recomprados.

8) Gestionar nuevo financiamiento externo con garantía de reservas en oro, únicamente para reactivar las exportaciones no petroleras que garanticen la generación de divisas para cancelar el préstamo y mejorar el balance externo.

9) Ahora que no hay reservas excedentarias ni precios exorbitantes, eliminar la inflacionaria práctica del presupuesto paralelo, ahorrando en el Fondo de Estabilización Macroeconómica el ingreso petrolero superior a los 60$/b que hasta ahora se venía gastando todo a través del FONDEN.

10) Implantar una rigurosa disciplina fiscal que evite incurrir en un déficit superior al 5% del PIB y, además, prohíba expresamente su financiamiento a través de emisiones de dinero sin respaldo por parte del BCV.

11) Eliminar los ineficientes controles que congelan PVP por debajo de los costos de producción, lo cual desestimula la producción y causa escasez, ya que nadie produce para perder.

12) Sustituir por subsidios directos a los hogares pobres, los subsidios a la electricidad, agua y gas que solo estimulan el derroche y agravan el déficit fiscal.

13) Igualar el precio de los alimentos y medicinas al precio que tienen estos bienes en los países vecinos, para así evitar el contrabando de extracción que estimula la abismal diferencia de precios entre países fronterizos y anula totalmente la eficiencia social de los subsidios, al no conseguirse el producto en el país.

14) Desestatizar a través de la Bolsa Pública de Valores las empresas secuestradas y quebradas por burocratismo, a través de nuevas formas de propiedad social mixta que permitan la participación accionaria de los consejos de trabajadores, consejos comunales y sector privado.

15) Reactivar el cobro de peajes, exonerando únicamente al transporte público, para aliviar el déficit y generar los recursos que se requieren para repotenciar la deteriorada vialidad pública.

16) Prohibir que BCV financie el déficit de PDVSA y empresas públicas con el fin de desacelerar el desmesurado crecimiento inflacionario de la liquidez, en una economía que sufre crecientes índices de escasez.

17) Corregir las tasas de interés reales negativas que desestimulan el ahorro y exacerban el consumo, lo cual refuerza aún más las presiones inflacionarias que se quieren abatir.

18) Programa de financiamiento en montos suficientes, bajas tasas de interés, largos plazos y garantías flexibles para la reactivación urgente de la agricultura y la industria manufacturera.

19) Programa especial de suministro por parte de todas las empresas públicas, de materias primas e insumos básicos a la industria transformadora, en condiciones adecuadas de precios, condiciones de pago, calidad, volúmenes y oportunidad de entrega.

20) Otorgar preferencia en las compras gubernamentales a la producción nacional sobre importaciones, con garantía de pronto pago.

21) Reforma y reactivación de la Ley de Concesiones para promover inversiones privadas en la repotenciación de la infraestructura básica de apoyo a la actividad manufacturera en parques industriales: electricidad, agua, gas, plantas de tratamiento, puertos, aeropuertos, almacenadoras, etcétera.

22) Relanzamiento de la Ley de Inversiones para promover inversiones nacionales por la vía de la repatriación de capitales, así como inversiones extranjeras asociadas a la transferencia de tecnología, formación del talento humano nacional, asistencia técnica a la Pyme y máxima incorporación de valor agregado nacional en los proyectos de inversión.

23) Refundación del INCE para priorizar los programas de capacitación técnica-productiva que permita contar con el factor humano capacitado y especializado que requiere la reactivación, reconversión y reindustrialización de la economía nacional.

24) Reforma de la LOCTI para estimular la inversión directa de las empresas en el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas e innovativas que facilite la mejora de productos y procesos para fortalecer la calidad, productividad y competitividad de la oferta exportable nacional.

25) Unificación cambiaria a un nivel que exprese la verdadera productividad del aparato productivo, lo cual ayudará a sustituir importaciones por producción nacional, diversificar las exportaciones no petroleras, promover la inversión extranjera, repatriar capitales y atraer turismo internacional. @victoralvarezr