jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Ciudadanos o consumidores?: lo que se decide el 7-O

Mientras el Programa de Hugo Chávez se basa en una creciente intervención del Estado en la dinámica económica y social, el programa de Capriles Radonski plantea el desmontaje de la intervención del Estado para dejar el desarrollo económico según lo indiquen las fuerzas del mercado. En la visión que reivindica la intervención del Estado, los seres humanos son valorados como ciudadanos ante los cuales los poderes públicos tienen la obligación de asegurar sus derechos al trabajo, alimentación, educación, salud, etc. En la visión que considera al mercado como un mecanismo más eficiente, estos derechos ciudadanos son vistos como “servicios” que provee el mercado; por lo tanto, las personas son vistas como “clientes o consumidores” y la satisfacción de sus necesidades de alimentación, educación, salud, etc. podrá lograrse según la capacidad de cada cual para generar un ingreso que le permita pagar el precio de los mismos.
Estado vs mercado
Las relaciones entre mercado y Estado no es un asunto que pueda resolverse de una vez y para siempre, para todas las situaciones y coyunturas. La conveniencia de diferentes niveles de intervención estatal constituye, hoy en día, uno de los asuntos claves en la reformulación de las estrategias de desarrollo. La idea de una ausencia total de regulación estatal es una con­cepción tan absurda e irreal como la de concebir una socie­dad donde la iniciativa privada no tenga cabida. En la construcción de la nueva sociedad, el Estado sustituye al mercado como rector y soberano, pero no como un mecanismo a través del cual se realiza la producción y comercialización. Más bien, la acción del Estado lo complementa y reorienta hacia las prioridades nacionales, a través de diferentes incentivos y regulaciones.  
Sin embargo, en el debate económico ha prevalecido un fuerte sesgo ideológico que considera superior el funcionamiento del mercado a la acción estatal, desconociendo una larga historia de intervención pública para apoyar con éxito no solo la construcción socialista; sino incluso, el propio desarrollo capitalista. No se trata de asumir posiciones extremas, sino de abrirle paso a un Estado rector que fije directrices claras y estables para estimular un crecimiento sano de la economía y un desarrollo integral de la sociedad.
La transformación del modelo rentista e importador en un nuevo modelo productivo exportador requiere de una sabia rectoría del Estado como planificador (a través de planes globales, secto­riales, etc.), como empresario (a través de empresas estatales en sectores estratégicos), como inversionista (a través de la inversión en infraestructura y servicios), como regulador (a través de la regulación de precios, monopolios, inversión extranjera, etc.), como benefactor (a través de la inversión social en educación, salud, vivienda, etc.) y como banquero (a través de una política financiera de impulso a la actividad productiva).
Es muy importante crear condiciones para que la economía venezolana funcione al margen de arbitrarias decisiones burocráticas y discrecionales, pero esto no quiere decir que el Estado tenga que renunciar a intervenir en los asuntos económicos. El desarrollo económico y social de Venezuela no será obra del mercado, no serán las leyes de la oferta y la demanda ni el mecanismo de los precios las fuerzas motrices que aseguren el progreso ni el bienestar de la sociedad venezolana. Se requiere una intervención inteligente de los poderes públicos para concertar cuáles son los objetivos que desea alcanzar la sociedad e identificar los instrumentos más efectivos para lograrlos.
El desmontaje del Estado en el Programa de la MUD
Sin embargo, en el Programa de la MUD se plantea el objetivo de  “Avanzar en el desmontaje de los controles del Estado y las legislaciones que ahuyentan a la inversión”. Capriles ha prometido que -de llegar a Presidente-, “erradicaría el control a la compra-venta de divisas, los controles de precios y de la economía”. Así, para permitir a los mercados de bienes registrar crecientes ganancias, desmontaría el control de precios sobre los productos de primera necesitad, atizando la inflación que devora el poder adquisitivo de los salarios. Para satisfacer a los mercados financieros, liberarían las tasas de interés, con lo cual encarecerían los créditos hipotecarios y al consumo, muchas familias no podrían mantenerse al día en los pagos de sus viviendas o vehículos, y sus hipotecas y garantías serían ejecutadas, dejándolas en la calle, tal como ha pasado en EE.EE. y Europa. Para satisfacer a los mercados cambiarios, erradicarían el control de cambios, el dólar se dispararía al precio del mercado paralelo, encareciendo las importaciones que se hacen a 4.30, agravando aún más la inflación.
No olvidemos que para atraer inversiones, los gobiernos neoliberales compiten ofreciendo los salarios más bajos. Por eso un gobierno favorable a dejar en libertad los mecanismos del mercado eliminaría los aumentos de sueldos por decreto, dejando que sea la libre oferta y demanda de trabajo en el mercado laboral la que defina el nivel de sueldos. Así, quienes viven de un ingreso fijo llevan todas las de perder, ya que sus salarios se congelan porque hay mucho desempleo, o el aumento que concede la dinámica del mercado laboral se queda por debajo de la inflación.
Ese “desacuerdo con los controles del Estado” es la esencia neoliberal del Programa de Capriles Radonski y constituye un verdadero peligro que puede descalabrar y barrer con todas las conquistas que -gracias a la intervención del Estado-, se han logrado para reducir el desempleo y la pobreza, e impulsar la inclusión social de un creciente número de personas en el trabajo, la alimentación, educación, salud, cultura, deporte, vivienda, etc. Los mecanismos del mercado exigen pagar un precio cada vez mayor por tener acceso a tales “servicios” y, en consecuencia, excluyen a todo aquel “cliente o consumidor” que no cuente con un ingreso suficiente que le permita cubrir el costo de los mismos.
Eliminación de los subsidios y reducción del gasto público
El gasto público, particularmente el “gasto” social improductivo”, tan cuestionado por las políticas neoliberales se vería considerablemente reducido, a favor de la inversión pública, toda vez que ésta última supone millonarios contratos y compras de bienes a favor de los poderosos grupos económicos, los cuales logran capturar por esa vía un mayor porcentaje de la renta petrolera.
Nada más contrario a la lógina neoliberal que los subsidios que distorsionan los precios del mercado. Para dejar que sea el mecanismo de los precios los que regulen la oferta y la demanda de los bienes y servicios, los subsidios a los alimentos, electricidad, agua, gasolina, vivienda, etc. serían eliminados. 
Tal como lo suelen aplicar todos los gobiernos neoliberales-, los presupuestos destinados a la educación, salud, cultura, deporte, ciencia y tecnología, etc. se verían drásticamente mermados. Por si fuera poco, para reducir el gasto público, se reeditaría la historia de la privatización de empresas públicas, así como la liquidación y fusión de entes públicos, con la consiguiente ola de despidos de “burócratas improductivos”, desconociendo así la importante función que como empleador debe cumplir el Estado, mientras la economía crece y logra generar trabajo digno, estable y bien remunerado para toda la población que se encuentra en condiciones y necesidad de trabajar.  
Ahora más que nunca se necesita un Estado capaz de implementar políticas transparentes y estables, en función de mantener bajo control las fuerzas ciegas del mercado, propiciar adecuadas condiciones para el desarrollo integral de la Nación y asegurar así una mejor calidad de vida y bienestar para todos los venezolanos.
¿Ciudadanos o consumidores?
Estado vs mercado. ¿Ciudadanos o consumidores?. Estas son las dos visiones que se enfrentan en las elecciones del 7 de Octubre. Al día siguiente sabremos si los venezolanos y venezolanas seguiremos siendo ciudadanos con derecho al trabajo, educación, salud, deporte cultura, vivienda, etc. o seremos transformados en clientes y consumidores, cuyas necesidades básicas y esenciales solo podremos satisfacer a través de los bienes y servicios que podamos adquirir con nuestro ingreso, a los precios que fije la dinámica de la oferta y la demanda en el mercado.   
En las presidenciales de 2006 Chávez ganó con 7.309.080 votos, el 62.84% del total. Manuel Rosales obtuvo 4.292.466 votos, el 36.90%. Sumando los votos a otros candidatos y los nulos, votaron 11.790.397 electores.
Para las presidenciales de 2012 el patrón electoral está cercano a los 18 millones. Previendo un escenario de alta participación, se espera una votación del 70%. Esto significa que irían a votar 12.600.000 electores. La abstención no superaría el 30%, lo cual es muy significativo en términos de legitimación, si lo comparamos con los procesos electorales en América Latina, EE.UU. y Europa, donde la abstención está entre 40 y 50 %.
De mantenerse esa correlación de fuerzas de 62.84 % vs 36.90%, el Candidato de la patria  debería sacar al menos 7.917.000 mil votos y Capriles 4.649.000. En las primarias del 12 de febrero la oposición movilizó 3 millones de electores, equivalente al 70% del total de votos alcanzados por Rosales en las presidenciales de 2006.
Supongamos que debido al inevitable desgaste que sufre cualquier gobierno luego de 12 años de gestión, esta correlación cambia a favor de la oposición. Supongamos también que por cada votante de la oposición en las primarias del 12-F, uno se quedó en casa y no fue a votar. Con base en estos supuestos, el candidato opositor pudiera obtener 6 millones de los 12 millones 600 mil electores que irían a votar. Es decir, en el escenario más favorable para Capriles, de todas maneras Chávez le ganaría con 6 millones 600 mil votos. Es decir, 52 % del total, frente a 48 % de Capriles.
Ante un resultado tan apretado la oposición no vacilaría en cantar fraude. Afortunadamente, la mayoría de las encuentas dan como ganador al Candidato de la Patria por un amplio margen. Hasta Datanálisis, dirigida por un reconocido opositor al Gobierno Bolivariano, reconoce como inminente ganador a Chávez por más de 14 puntos: 43.8 % vs 29.1 % a favor de Capriles. Sin embargo, ante pronósticos tan favorables, la peor estrategia sería cantar victoria y asumir una actitud triunfalista. Por lo tanto, todos los factores que apoyamos la candidatura de Chávez estamos llamados a desplegar el mejor de los esfuerzos para que nadie se quede sin ir a votar y amanezcamos el 8 de Octubre con la certeza de seguir siendo ciudadanos con derechos y haber conjurado así la pretensión neoliberal de transformarnos en simples clientes o consumidores.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Libro "Claves para la industrialización socialista" recibe Mención Honorífica del Premio Internacional Libertador

(Prensa CIM)  Víctor Álvarez, investigador del Centro Internacioal Miranda (CIM), recibirá Mención Honorífica del Premio Internacional "Libertador" al Pensamiento Crítico por su obra "Claves para la industrialización socialista". El acto de premiación se realizará en la Sala "Ríos Reyna" del Teatro Teresa Carreño, el sábado 8 de septiembre a las 7.00 pm, y contará con la presencia e intervención del Presidente de la República, Comandante Hugo Chávez Frías.
 
"Claves para la industrialización socialista" es un análisis crítico del proceso de industrialización en las condiciones del capitalismo rentístico venezolano. El autor cuestiona la sustitución ineficiente de importaciones que condena a los trabajadores y consumidores a adquirir productos de inferior calidad y precios superiores a los importados, pero al mismo tiempo se opone a la apertura neoliberal que somete a los productores locales a una feroz competencia con las importaciones procedentes de las principales potencias industrializadas. Como alternativa entre estas dos opciones extremas, fundamenta la importancia de las políticas industriales y tecnológicas en el contenido de la política económica para profundizar la reactivación, reconversión y reindustrialización del aparato productivo nacional, en el marco de los cambios estructurales en la economía mundial, caracterizados por una incesante relocalización industrial, el auge de las industrias del conocimiento y las tensiones entre los procesos de globalización e integración latinoamericana.

Álvarez  define la industrialización socialista como un proceso llamado a sustituir la industrialización basada en la explotación del trabajo ajeno, el uso intensivo de materias primas y energía, la depredación del ambiente y los desequilibrios territoriales, por un nuevo tipo de industrialización basado en diferentes formas de propiedad social, la aplicación de nuevos principios para la justa remuneración del trabajo productivo y la inversión social de los excedentes, el uso intensivo de información y conocimientos científicos y tecnológicos, la preservación del ambiente y el desarrollo armónico y proporcional de las regiones. Con este fin, propone un conjunto de principios rectores de la industrialización socialista e identifica diferentes formas de intervención del Estado para orientar un proceso que no puede quedar sometido a las fuerzas ciegas del mercado. Argumenta que la industrialización socialista debe apoyarse en un Estado en manos de los trabajadores y de la comunidad, sin mediaciones burocráticas de ningún tipo. Solo así será posible impulsar un nuevo tipo de desarrollo industrial, capaz de asegurar una creciente producción de los bienes y servicios que se requieren para satisfacer plenamente las necesidades básicas y esenciales de la sociedad.
Álvarez, investigador del Centro Internacional Miranda  (CIM). recibió antes la Mención Honorífica del Premio Internacional "Libertador" al Pensamiento Crítico y Premio Municipal "Gustavo Machado" al Pensamiento Político por su libro "Venezuela: ¿Hacia dónde va el Modelo Productivo". Fue reconocido con el "Botón de Honor" de la Ciudad de Valencia (experiencia piloto de la Ciudad Comunal)  por la serie "Cuadernos de Educación Comunal", y recientemente fue condecorado con la "Orden Arturo Michelena" por su libro "Del Estado burocrático al Estado comunal".

lunes, 6 de agosto de 2012

El mito del desarrollo

Durante varias décadas la noción de país industrializado fue equivalente a la de país desarrollado. En la actualidad, la mayoría de esas potencias se han ido desindustrializando al trasladar un creciente porcentaje de su actividad manufacturera a China y otros países asiáticos. Los altos costos laborales y la creciente conciencia ecologista en las otrora potencias industrializadas son parte de los factores que originan la relocalización de esa actividad productiva.
La idea de lograr el desarrollo a través de un creciente grado de industrialización sigue siendo una gran aspiración en la mayoría de los países de la periferia que compiten por atraer tales inversiones. Asocian la industrialización al logro de objetivos de modernidad, bienestar y progreso, a partir de transformar la producción campesina y artesanal en una gran producción en serie, acelerando el crecimiento urbano como propulsores del mercado interno. Generalmente, ese impetuoso ritmo de la actividad industrial viene acompañado por la emanación de gases con efecto invernadero; efluentes líquidos que se vierten en ríos, lagos y mares; y la acumulación de desechos sólidos que terminan siendo una bomba de tiempo. Esto es causa del calentamiento global y de un daño irreparable a la biodiversidad, con su secuela de millares de víctimas debido a las sequías, desertificación, tormentas e inundaciones, así como de la expulsión de millares de campesinos de sus tierras, ahora destinadas a fines más rentables como la producción de biocombustibles que explica el brutal encarecimiento de los alimentos básicos, así como de su escasez, acaparamiento, especulación.
En los hechos, ese desarrollo se ha limitado al crecimiento del PIB, de las inversiones, el consumo, las exportaciones, las reservas internacionales, etc. sin llegar a cumplir la promesa de mejorar la calidad de vida, el bienestar y la felicidad de todos los ciudadanos. Esta noción economicista del desarrollo debe ser cuestionada, toda vez que está ligada a una creciente explotación de los trabajadores y a la depredación de la naturaleza. Ante el agotamiento del modelo desarrollista, se impone diseñar nuevas alternativas que permitan armonizar el crecimiento económico con el desarrollo humano integral y la protección de la biodiversidad.
El desarrollo no puede ser un fin cuantitativo sino un proceso cada vez más  cualitativo que trascienda la satisfacción de las necesidades materiales de la población e incluya la satisfacción de sus necesidades intelectuales, emocionales y espirituales. Se trata de saber vivir en armonía con la naturaleza y no en conflicto con ella, reconociendo que somos parte de la Madre Tierra y que si la dañamos nos perjudicamos todos los que en ella habitamos.
Ahora bien, ni la experiencia de desarrollo capitalista ni lo que se conoció como socialismo real resolvieron esta contradicción. Por lo tanto, no será la mano invisible del mercado ni el burocratismo estatal quienes indiquen la dirección del progreso humano. Esto solo será alcanzable a partir de un nuevo acuerdo social, político y económico capaz de garantizar aquellas condiciones básicas para la supervivencia de la humanidad. Se trata de saber vivir construyendo los grandes consensos en los marcos de una sociedad diversa y plural para poder alcanzar objetivos comunes de bienestar colectivo. Estos acuerdos deben tener como principio rector una relación armoniosa entre los seres humanos y su ambiente natural, asegurando la distribución equitativa de la riqueza generada con el esfuerzo productivo de todos, más allá del consumismo mercantil que tiende a agotar las fuentes de recursos energéticos y de materias primas. Se trata de saber vivir para lograr el progreso humano integral, en armonía con la naturaleza y no en conflicto con ella. Somos parte de la Madre Tierra y si la dañamos nos perjudicamos todos los que en ella habitamos.

viernes, 27 de julio de 2012

Oportunidades y desafíos del ingreso de Venezuela al Mercosur

La política de sustitución de importaciones se ejecutó a través de bajos aranceles a la importación de materias primas y maquinarias, y altos aranceles a la importación de bienes de consumo final, con el fin de proteger la manufactura local de la competencia extranjera. Con la imposición de las políticas neoliberales se desmontó la protección otorgada por el Estado a la producción doméstica, dando inicio a una acelerada apertura comercial y desregulación de las inversiones extranjeras y flujo de capitales. En su formato inicial, el Mercosur se propuso crear un mercado común para la libre circulación de bienes, servicios y personas entre los países miembros. A través de un arancel externo común, los países acordaron abrirse e integrarse entre ellos y protegerse hacia fuera de la competencia de terceros.
La decisión de ingresar al Mercosur
Uno de los principios rectores de la política exterior del Gobierno Bolivariano ha sido enfrentar la agenda neoliberal del Consenso de Washington y profundizar la integración latinoamericana, como única vía para derrotar la estrategia anexionista de las grandes corporaciones transnacionales, interesadas en controlar las fuentes de energía y materias primas del continente y, a la vez, convertirlo en un mercado cautivo para sus exportaciones.
Desde el inicio de su primer gobierno en 1999, el Presidente Chávez anuncio la decisión de gestionar el ingreso de Venezuela al Mercosur. En 2002 se firma en Brasilia el acuerdo CAN-Mercosur y en 2004 Ecuador, Colombia y Venezuela ingresan como miembros asociados según los Acuerdos de Complementación Económica de ALADI. Abortando este proceso, Colombia y Perú deciden firmar primero un TLC con EE.UU., concediéndole a la gran potencia del norte mejores condiciones que a sus socios de la CAN. Esta decisión unilateral provocó la retirada de Venezuela del acuerdo andino y obligó al Gobierno Bolivariano a centrar el interés en el ingreso al Mercosur. En la Cumbre Presidencial celebrada en Montevideo en 2005, se aprueba el Acuerdo Marco con el que se inicia el ingreso formal de Venezuela al Mercosur. Se crea un Grupo Ad Hocpara negociar el Protocolo de Adhesióny convenir los cronogramas para la implementación de la normativa vigente. En 2006 se firmó en Caracas dicho protocolo, el cual entraría en vigor una vez que los parlamentos de los países miembros lo aprobasen. Pero el objetivo declarado del Gobierno venezolano de priorizar la lucha contra el desempleo, la pobreza y la exclusión social -por encima de la inercia neoliberal interesada en firmar los TLC-, desató férreas resistencias a la incorporación de Venezuela al Mercosur. Desde entonces el Senado de Paraguay se dedicó a impedir este proceso.

“Los gobiernos van de cumbre en cumbre mientras los pueblos van de abismo en abismo”
En cada cumbre presidencial Venezuela reclamó tiempo para abordar los problemas que realmente afectan la vida de los pueblos, tales como el desempleo, la pobreza y la exclusión social. “Los gobiernos van de cumbre en cumbre mientras los pueblos van de abismo en abismo” solía Chávez denunciar. Esta prioridad en lo social está en abierta contradicción con el objetivo de las transnacionales de explotar, sin mayores controles, las ventajas comparativas asociadas a la fuerza de trabajo barata y la abundancia de recursos naturales y energéticos de los países latinoamericanos. Es la idea neoliberal de la integración de los mercados la que se estrella con la propuesta de la integración de los pueblos. Esa y no otra fue la verdadera razón para impedir la incorporación de Venezuela. Tras la suspensión de Paraguay debido a la maniobra orquestada para derrocar al Presidente Lugo, fue posible remover el único obstáculo que impedía el ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercosur.
Las oportunidades en el Mercosur
Si bien los encuentros bilaterales con los países del Mercosur revelaron el potencial de un intercambio comercial inexplorado y desconocido, Venezuela no puede ir al Mercosur a presentarse solamente como un mercado abierto, dispuesto a comprar todo lo que se le ofrezca.
Venezuela es un país rico en recursos petrolíferos, gasíferos y minerales, pero pobre en capacidades tecnológicas para transformarlos en productos de mayor valor agregado. Lo más importante es saber aprovechar la oportunidad que se presenta para complementar capacidades y recursos en función de impulsar un nuevo tipo de integración económica basado en la transferencia de tecnología, calificación del talento humano nacional, asistencia técnica a la economía social e incorporación de un creciente valor agregado nacional en los proyectos de inversión. Solo así la integración de Venezuela al Mercosur contribuirá a transformar una economía rentista e importadora en un nuevo modelo productivo que permita generar trabajo digno y bien remunerado, sustituir eficientemente importaciones y diversificar exportaciones hacia los mercados que ofrece Mercosur.
El Gobierno del Presidente Chávez siempre se ha opuesto a cualquier acuerdo comercial que ponga en peligro el débil aparato productivo local y los empleos que allí se generan. Con acuerdos únicamente comerciales, que mantienen las causas estructurales de la explotación del ser humano y la depredación de la naturaleza, no será posible avanzar hacia una auténtica integración que se traduzca en una mejora de la calidad de vida y el bienestar de la gente. No se trata solo de una integración de los mercados. La integración más importante tiene que ser protagonizada por los pueblos. Solo así se podrá acortar la distancia entre los ciudadanos y sus gobiernos, y hacer de la integración latinoamericana un proceso irreversible, independiente de los intereses económicos que las corporaciones transnacionales pretenden imponer.
Los desafíos del ingreso al Mercosur
El ingreso de Venezuela al Mercosur plantea importantes desafíos que es necesario considerar para lograr una integración positiva, que potencie las capacidades y recursos que el país posee a partir de una relación ganar-ganar con los demás integrantes del acuerdo. Entre los desafíos más importantes se destacan:
·      Inestabilidad financiera y monetaria por la crisis capitalista global mundial, la cual inevitablemente repercute en los procesos de complementación económica debido a las manipulaciones de los tipos de cambio y los diferenciales de tasas de interés entre los países.
·         Condiciones y posiciones distintas y hasta contradictorias que pueden mediatizar o anular iniciativas y esfuerzos integradores, limitándolos a declaraciones de buenos propósitos pero sin resultados concretos.
·       Existencia de grandes asimetrías y disparidades debido a las diferencias en el tamaño de los países del Mercosur, desbalance en sus niveles de desarrollo económico, desigual dotación de recursos naturales, humanos, tecnológicos e infraestructura, todo lo cual no puede ser superado a través de la simple liberalización comercial.
·        Grandes cambios geopolíticos a escala internacional capaces de alterar radicalmente las relaciones internacionales y regionales, desafío que impone la necesidad de construir posiciones comunes en otros foros internacionales que repercuten sobre los procesos de integración latinoamericana, tales como OMC, G20, etc.
Esta compleja problemática no será resuelta por la dinámica del mercado, requiere la voluntad política de los gobernantes llamados a impulsar iniciativas solidarias que contribuyan a cerrar tales desequilibrios estructurales. Alcanzar con ellos una unidad de criterios que asegure coherencia en la acción es clave para que la integración de Venezuela al Mercosur contribuya a derrotar el desempleo, la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, a partir de un proceso sustentado en el logro de la soberanía productiva e independencia económica, y no solo con base en la inversión social de la renta petrolera. Solo así podrá lograrse el carácter irreversible de la Revolución Bolivariana, al hacerla cada vez menos vulnerable del comportamiento errático del ingreso petrolero.

lunes, 23 de julio de 2012

¿Dónde está la esencia neoliberal en el programa de Capriles?

En la página 11 del documento que Capriles Radonski presentó como “Programa de Gobierno” se lee claramente:
“Avanzar gradual pero sostenidamente en el desmontaje de los controles y las legislaciones que ahuyentan a la inversión”
Recientemente, en declaraciones ofrecidas a Reuters, Ricardo Villasmil, coordinador de su programa de gobierno confirmó que:
“de llegar al poder, Capriles Radonski erradicaría el control a la compra-venta de divisas y mostró su desacuerdo con la existencia de controles de precios”
Ahora bien, qué controles desmontaría Capriles y cuáles serían las consecuencias que sufriría el pueblo trabajador:
1.   Para permitir a los capitalistas obtener crecientes ganancias, desmontarían el control de precios sobre los productos de primera necesitad, atizando así la inflación que devora el poder adquisitivo de los salarios.
2.   Para satisfacer la voracidad del sector financiero especulativo, liberarían las tasas de interés, con lo cual encarecerían los créditos hipotecarios y al consumo, muchas familias no podrían mantenerse al día en los pagos de sus viviendas o vehículos, y sus hipotecas y garantías serían ejecutadas, arrebatándoles sus bienes y dejándolas en la calle, tal como ha pasado en EE.EE. y Europa.
3.   Para satisfacer las ambiciones de los especuladores, erradicaría el control de cambios y prenderían fuego a la inflación, ya que el dólar se dispararía al precio del mercado paralelo, encareciendo las importaciones de materias primas, insumos, maquinarias, alimentos y medicinas que se hacen a 4.30. Semejante incremento en los precios perjudicaría sobre todo a quienes viven de un salario o ingreso fijo.
4.   Para atraer inversiones, los gobiernos neoliberales compiten ofreciendo los salarios más bajos, por eso Capriles eliminaría los aumentos de sueldos por decreto y hasta el salario mínimo, dejando que sea la oferta y demanda de trabajo en el mercado laboral la que defina el nivel de sueldos. Y ya sabemos que con esa ley de la selva los trabajadores llevan todas las de perder y los salarios no dejarían de bajar.
Ese “desacuerdo con los controles de precios” que se lee en el programa de Capriles y que fue confirmado por su asesor, es un verdadero peligro, una verdadera gota de cianuro que puede descalabrar y barrer con todas las conquistas de la Revolución Bolivariana en su lucha contra el desempleo, la pobreza y la exclusión social.
El programa de Capriles no es más que otra arremetida del neoliberalismo que favorece el interés del capital. Tal como se lee en su texto, pretende “el desmontaje de los controles y las legislaciones que ahuyentan a la inversión”.
¿Pero a quienes se refieren con eso de “la inversión”?
1.   La “inversión” son los capitalistas que no quieren controles ni de precios, ni de tasas de interés, ni del tipo de cambio, ni de salarios mínimos.
2.   Los neoliberales se oponen a que el Estado fije máximos ni mínimos de las variables económicas y se empeñan en que sea la mano insensible del mercado la que fije los precios de los bienes y servicios, del dinero, de las divisas, de la fuerza de trabajo.
3.   Rinden culto a las leyes de la oferta y la demanda que favorecen el afán de lucro de los capitalistas a costillas de la explotación del pueblo trabajador y de la depredación de la naturaleza.
4.   Esa “inversión” que Capriles quiere incentivar son las transnacionales extranjeras que NO quieren control de cambios y serían el verdadero gobierno de la oposición, porque Capriles mandaría obedeciendo a las transnacionales del imperio, no mandaría obedeciendo al pueblo.
5.   Esa “inversión” que el candidato de la oposición quiere atraer es la de los capitalistas explotadores y depredadores que no quieren que se fijen salarios mínimos y aborrecen los aumentos de sueldo por decreto, porque lo único que quieren es aumentar sus ganancias reduciendo al mínimo sus costos laborales, pagando salarios de hambre.
6.   Esa llamada “inversión” a la que Capriles quiere incentivar no es más que el capitalismo agonizante, y lo quiere revivir desempolvando el recetario neoliberal que expresa el interés de la burguesía más rancia, esa a la que NO le gusta un Estado fuerte que la controle.
7.   A los neoliberales no les gusta el Estado porque saben que mientras más ganancias obtiene el capital, más impuestos tienen que pagar para financiar el gasto social a favor de quienes menos tienen.
8.   Por eso quieren un Estado pequeño que les salga barato, que para mantenerlo no tengan que pagar muchos impuestos, un Estado reducido a la policía y el ejército para que los cuide. Por eso desmantelarían la estructura del Estado, eliminarían ministerios, institutos autónomos, privatizarían empresas públicas, reducirían brutalmente la nómina de funcionarios públicos y rematarían la mayoría de los activos de la República.
9.   Capriles lo ha dicho claramente en su programa de gobierno: “Detener inmediatamente las expropiaciones y negociar con los afectados con apego a derecho”
10.       Si gana lo privatizaría todo para complacer a sus “inversionistas”, que no son otros que las transnacionales del imperio que quieren adueñarse otra vez de Venezuela, y a los cuales Capriles les vendería a precio de gallina flaca la Electricidad de Caracas, CANTV, el Banco de Venezuela, la red de mercados bicentenarios,  TVes, Sidor, las cementeras, etc.
11.       Y como Capriles ha prometido que quiere “negociar con los afectados con apego a derecho”, tal como lo reconoce en su Programa de Gobierno, seguramente volvería al CIADI, para que sea el derecho del imperio el que le impongan a Venezuela y esos tribunales fallen en contra de la República.
12.       Por si fuera poco, también han dicho que anualmente van a incrementar en 400 mil barriles la producción diaria de petróleo de Venezuela para lanzarlas al mercado petrolero internacional, volviendo a la locura de la PDVSA de Luis Giusti, que incumplía descaradamente las cuotas que Venezuela tenía asignadas por la OPEP, provocando así el descalabro en los precios del petróleo, los cuales han llegado a superara la barrera de los 100 dólares, después de haber caído a 7-8 dólares en los tiempos de Giusti.
13.       Con eso quieren complacer el interés de las grandes potencias que tienen un modelo energético altamente ineficiente y necesitan abundante petróleo, bueno y barato, por eso quieren inundar el mercado internacional con petróleo venezolano, con lo cual descalabraría los precios, afectando el ingreso fiscal petrolero y dejando al gobierno sin recursos para financiar la inversión social.
14.         Se trata de una propuesta muy peligrosa que puede hacer retroceder al país a los alarmantes niveles de desempleo, pobreza, desigualdad y exclusión social que agobiaban al pueblo venezolano en los últimos años de la IV República. Su política petrolera haría inviable a su propio gobierno. Al inundar el mercado de petróleo violando las cuotas de la OPEP, tumbaría los precios del crudo y reduciría drásticamente el nivel de renta petrolera que ha servido para financiar las misiones sociales. Pareciera que no lo entiende y sería capaz de abortar un improbable gobierno suyo, solo para complacer el mandato de las grandes potencias consumidoras de petróleo.   
En el anuncio de esas medidas se aprecia claramenmte la esencia del neoliberalismo salvaje que tanto daño le hizo al pueblo venezolano y que ahora Capriles pretende de nuevo imponer. Pero nuestro pueblo está cada vez más consciente de la amenaza que representa el neoliberalismo y su candidato. Por eso hasta en las encuestas que más lo favorecen lo ven perdedor con una abrumadora desventaja entre 15 y 18 puntos.


miércoles, 18 de julio de 2012

“No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita”

ENTREVISTA FLASH A VICTOR ALVAREZ

1. ¿Qué recuerda de su infancia?
Los paseos con mi papá al río y las películas de lucha libre que veía con él de Santo, Blue Demon, Mil Máscaras, Huracán Ramírez; las partidas de béisbol, las patinatas con los amigos de la cuadra y el encuentro con los primos; los vecinos del pueblo que sacaban sus sillas a la acera para conversar en familia y saludar la gente, el taller de títeres en el Ateneo de Valera, los paseos a Isnotú para visitar el templo de José Gregorio Hernández.
2. ¿Practicó alguna disciplina artística?
Mi contacto con el arte siempre ha sido desde el placer de la contemplación. Pedro Quintero, mi profesor de educación Artística en segundo año de bachillerato, me abrió las puertas al caudal de sentimientos que se asoman a través del arte. Salvador Valero y su arte ingenuo corrió el telón para disfrutar la pintura, con Ramón Palomares descubrí en las gavetas de la alegría y el dolor la palabra sentida de la poesía, y en la adolescencia Alí Primera nos enseñó que la música también podía ser un arma de combate. El gusto por el teatro, la danza, la escultura y otras manifestaciones artísticas ha sido parte de ese proceso de crecimiento personal. Mi práctica ha sido más en el campo de la literatura.
3. ¿Cuál es el mejor libro que ha leído?
Tengo muchos libros en mi altar de los mejores, pero mi preferencia está en la literatura latinoamericana. He leído la obra de Martí, Rubén Dario, Vallejo, Mariátegui, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Neruda, Cortázar, Borges, García Márquez, Benedetti, Isabel Allende y un larguísimo etcétera. Pero si me pones en una situación de “la vida o el título”,respondería así: novela, “Cien años de soledad” de García Márquez; poemario,“Los Versos del Capitán”, de Pablo Neruda; ensayo, los de José Carlos Mariátegui sobre la realidad latinoamericana.
4. ¿Cuál es su tipo de música predilecta?
Me gusta mucho la canción de autor y me la paso escuchando a Silvio, Pablo, Aute, Serrat, Sabina, Serrano, Ana Belén y Víctor Manuel, León Gieco, Alfredo Zitarrosa. La canción mensaje nunca falta, Víctor Jara, Alí Primera, Inti Illimani, Víctor Heredia. También escucho Jazz, Louis Armstrong, Charlie Parker, Duek Ellington, Dipsie Gillepsie, Sarah Vaughan, Ella Fitzgerald, Glenn Miller, entre otros.
5. ¿Cuál es su lugar favorito?
El esplendor de la montaña nublada, refugiarme en los nidales de nubes, no los cambio por la mejor playa del mundo.
6. ¿Práctica o practicó algún otro deporte? ¿Cuál?
De niño jugué béisbol organizado y en la adolescencia practiqué ciclismo, en mi juventud me incliné hacia el básquet. Fueron mis disciplinas aeróbicas. También práctico el juego ciencia, me gusta el ajedrez.
7. ¿Cuál fue el mejor consejo que recibió? ¿Aún lo aplica?
“Hijo, no es más feliz el que más tiene sino quien menos necesita, lo importante es llevar una vida íntegra y decente”. Me lo dio mi papá y lo convertí en un principio de vida.
8. ¿Qué siente por la Revolución?
La Revolución me inspira a ser útil, es el aliento de mi esperanza por una sociedad de justicia e igualdad, me da la vitalidad que necesito cada día para continuar la vida con la confianza y la alegría de que cada día hay más gente que puede sonreir y ser feliz. La Revolución le da sentido a mi vida.
9. ¿Qué ha hecho por la Revolución?
Toda mi vida he sido un militante de la Revolución socialista. La entiendo como un proceso social que necesita de pequeños y grandes aportes en todos los terrenos. Yo soy un trabajador de las ideas y mi labor se concentra en el plano de la reflexión teórica y la producción intelectual. Mi contribución está en la generación de un nuevo pensamiento crítico, comprometido y leal con la Revolución, que ayude a comprender y profundizar el proceso de transformación económica, política y social para hacer posible la transformación del capitalismo rentístico en un nuevo modelo productivo socialista.
10. ¿Cuál fue su mayor satisfacción profesional y personal?
Me sentí muy honrado cuando el Presidente Chávez me designó Ministro de Industrias y Presidente de la CVG, venía de cumplir otras tareas como Director del Consejo de Desarrollo Industrial, Viceministro de Industrias, Presidente de Bancoex, Director de Pdvsa. Recibí y valoré ese nombramiento como un reconocimiento a la contribución realizada desde esas responsabilidades. Los premios, menciones honoríficas y condecoraciones que he recibido por contribuir a la generación de un pensamiento crítico, revolucionario y transformador también me han dado muchas satisfacciones personales. En lo personal mis mayores satisfacciones están relacionadas con haber aprendido a disfrutar la grandeza de la vida cotidiana, al lado de mi consecuente y bella esposa, mis hijas, la familia ampliada y aquellos amigos que tengo muy bien escogidos y que son un verdadero homenaje a la virtud y los valores.
11. ¿Cómo, dónde y con quién se ve en 10 años?
Me veo consecuente con las buenas causas de la vida que siempre he enarbolado, comprometido con la construcción del socialismo en Venezuela, generando un nuevo conocimiento revolucionario y transformador, me veo haciendo todo esto al lado de mi familia, de mis camaradas y amigos. En 10 años estaremos mucho más cerca de la patria socialista, esa es una construcción que no termina, es un camino, un modo de vida.
12. ¿Cuándo fue la última vez que lloró?
Tengo tres hijas, dos de ellas muy pequeñas, de 5 y 6 años. Y como dijo el poeta: "cuando uno tiene un hijo quiere a todos los hijos del mundo". Hace poco lloré cuando vi un video con unas imágenes terribles de unos niños masacrados y quemados por unas bombas lanzadas por los invasores imperialistas en Afganistán e Irak, me explotó en el pecho un dolor muy fuerte y no pude contener el llanto.
13. ¿Cuál es su poeta y poema preferido?
Pablo Neruda y su poema “Siempre”, que está en “Los Versos del Capitán”. Habla del hombre que supera el fantasma de los celos históricos y recibe a su amada como una mujer nueva, sin criticarle su pasado, la acepta con toda su historia de aciertos y desaciertos y le dice “Tráelos todos/adonde yo te espero/ siempre estaremos solos,/siempre estaremos tú y yo/solos sobre la tierra/para comenzar la vida”. Es hermoso ese poema.
14. ¿Cuál es su película favorita?   
Me pasa igual que con los libros, tengo en mi altar muchas favoritas. “Los camaradas”, sobre el fragor de la lucha obrera, con Marcelo Mastroiani; “El ladrón de bicicletas”, “El hombre de Maisinicú”, una película cubana sobre un revolucionario inquebrantable, “Los Miserables”,basada en la novela de Víctor Hugo; “El cartero de Neruda”, “Corazón Valiente” sobre un mártir de la lucha por la independencia en Escocia que es despedazado con caballos tirando en dirección contraria sus extremidades y muere gritando “libertad”, “Los Puentes de Madisson”; ah, y por supuesto “Camila”, la historia de un amor prohibido entre la joven Camila O´Gorman y el cura Ladislao Gutiérrez en la época de la dictadura de Rosas en Argentina, lo dejaron todo por amor, huyeron pero los atraparon, ella estaba embarazada pero ambos fueron fusilados; a los inquisidores no les importó.     
15. ¿Alguna vez pensó que iba a ser periodista?
No pensé en estudiar para ser periodista pero siempre tuve una práctica como comunicador alternativo. En bachillerato, cuando estaba en el centro de estudiantes, asumía la responsabilidad de redactar las notas de prensa; siempre estaba en los medios, informando; a los 16 años coordinaba la publicación de una página cultural en un periódico local, desde los 18 años he sido columnista para periódicos y revistas nacionales e internacionales; dirigí un programa de economía en televisión, sigo escribiendo para periódicos y revistas impresas y electrónicas; desde hace dos años publico artículos de análisis y opinión mi blog; cumplo una permanente labor de comunicador en prensa, radio y televisión.        
16. ¿Qué le falta hacer por la Revolución?
Mucho con demasiado. Por lo pronto quisiera dar una contribución en el plano de la formación de los nuevos emprendedores socialistas que serán los portadores de las nuevas relaciones sociales de producción basadas en los principios de solidaridad, cooperación, complementación, reciprocidad, equidad y sustentabilidad. Con ese fin estoy trabajando en dos nuevos libros: “El Emprendedor Socialista” y “La Revolución de los Emprendedores”. Serán los constructores del nuevo modelo productivo socialista que se requieren para profundizar la transformación económica y asegurar así el carácter irreversible de la Revolución Bolivariana. Esa será mi próxima contribución, lo que no quiere decir que sea la última.
17. ¿Cuál personaje histórico admira?
Como todo militante socialista y partidario de la revolución admiro a Bolívar, Sucre, Martí, Sandino, Farabundo, Fabricio, el Ché, Fidel. Pero si por alguien siento ahora una profunda y creciente admiración es por el Comandante Chávez. Fuí uno de sus colaboradores y presencié de cerca, en la intimidad, más allá del fenómeno de masas, como a Chávez le duele profundamente el sufrimiento de su pueblo, siente como suyo el drama del desempleo, la pobreza y la exclusión. Admiro el descomunal tamaño de su compromiso con la gente humilde, su determinación de sacrificar su carrera militar, su familia, sus amigos, su vida personal, de comprometer su salud y hasta arriesgar y poner en peligro su vida por dedicarse a hacer la Revolución. Ese sacrificio es expresión de su grandeza humana. Admiro su genio político, su capacidad como estratega.
18. ¿Le habría gustado tener una vida similar a ese personaje de la historia?, ¿Por qué?
Admiramos a aquellas personas que son capaces de hacer lo que nosotros no podemos o no nos atrevemos. Nos asombramos con sus logros, sus conquistas, sus hazañas. Son personajes que nos inspiran a ser mejores seres humanos. ¡Qué más quisiera uno que ser también como ellos y poder dar un aporte extraordinario a la hermosa causa en la que uno cree!. La vida de Chávez es un ejemplo que inspira.  
19. Comparta alguna metáfora de lo que ha vivido
Cuándo estudié en la Universidad de La Habana las relaciones entre Venezuela y Cuba estaban congeladas, debido a la complicidad que hubo por parte de los desgobiernos de Venezuela de la época con los criminales responsables de la voladura del avión cubano. Compartí cinco años de estudio con estudiantes de muchos países del mundo que eran generosamente becados por la Revolución Cubana, la cual se quitaba el pan de la boca para dárselo a perseguidos y refugiados políticos, a luchadores de cualquier lugar de la tierra. Estábamos muy jóvenes y soñábamos con poder retribuir algún día tanto desprendimiento, tanta solidaridad. Ese sueño se cumplió con el triunfo de la Revolución Bolivariana y la hermosa página de solidaridad, cooperación y complementación que se está escribiendo. Y me queda la satisfacción de haber presenciado y participado en muchos de esos primeros encuentros entre Chávez y Fidel, en los que se echaron las bases de esta hermandad y solidaridad revolucionaria que se sigue cultivando. 
20. ¿Piensa usted en la muerte?
Si, claro, pienso en la muerte. Y esa fatalidad de la que nadie se escapa me hace valorar mucho más la vida, a intentar ser cada vez más útil a la humanidad, a mi patria, a mi familia, a mi Revolución. Por eso trato de no perder el tiempo, porque ¿qué no es la vida sino tiempo?. Perder el tiempo es perder la vida, perder el tiempo es la muerte en vida. Por eso siempre que felicito a alguien en su cumpleaños le digo: “y recuerda, la sabiduría está en llenar los años de vida y no la vida de años”.
21. ¿Ha pensado en su epitafio?
“Aquí descansa un hombre íntegro y decente que dedicó su vida a las causas buenas de la humanidad”
22. ¿Qué hecho de la historia de nuestro país le agrada. Le habría gustado participar en ello?
La historia de Venezuela es heróica, llena de grandes momentos en los que cualquiera quisiera haber participado, haber sido testigo. Pero si me tengo que referir a un hecho que al recordarlo realmente me estremece y me embarga de esa sensación de júbilo, de alegría, ese es la Victoria de abril del 2002 contra el golpe de Estado. Qué valentía, que coraje, qué heroísmo cuando el pueblo y la fuerza armada se unieron de manera espontánea, a pesar de la manipulación mediática, y tomaron las calles dispuestos a derramar su sangre, a entregar su vida en defensa de la Revolución Bolivariana y exigiendo la restitución del Presidente Chávez. Ese es un hecho heróico realmente hermoso que nunca me cansaré de conmemorar y celebrar.
23.- ¿Se arrepiente de algo en su vida?
No me arrepiento de lo que he hecho en mi vida, aunque si reconozco que muchas cosas las hubiese podido haber hecho mejor.
24.- En tres palabras, ¿cómo se define?
Soñador, perseverante, íntegro.

jueves, 12 de julio de 2012

Libro "Claves para la industrialización socialista" recibe Mención Honorífica del Premio Internacional Libertador

(Prensa CIM) El Jurado encargado de calificar las obras recibidas para el concurso del Premio Internacional Libertador al Pensamiento Crítico, en su edición 2011, acordó otorgarlo a la obra: "Del reencuentro de Marx con América Latina. En la época de la degradación civilizatoria mundial", del mexicano Jorge Veraza Urtuzuastegui.
Igualmente, el jurado otorgó Menciones Honoríficas del Premio Internacional Libertador al Pensamiento Crítico a las siguientes obras: "Claves para la industrialización socialista", del venezolano Víctor Alvarez, investigador del Centro Internacional Miranda CIM; "Bajo el imperio del capital", del argentino Claudio Katz; "Siembra de Concreto,cosecha de ira", del mexicano Luis Hernández Navarro;  "De CristóbalColón a Hugo Chávez", del venezolano Gerónimo Pérez Rescaniere, y "Los inicios de la tradición iberoamericana de derechos humanos", del mexicano Alejandro Rosillo.La alta calidad de las mismas mereció los elogios y reconocimiento unánime del jurado integrado por Ignacio Ramonet (España/Francia), Mónica Bruckman (Perú), Fernando Martínez Heredia (Cuba), Luis Britto García y Germán Yépez Colmenares (Venezuela).
"Claves para la industrialización socialista" es un análisis crítico del proceso de industrialización en las condiciones del capitalismo rentístico venezolano. El autor cuestiona la sustitución ineficiente de importaciones que condena a los trabajadores y consumidores a adquirir productos de inferior calidad y precios superiores a los importados, pero al mismo tiempo se opone a la apertura neoliberal que somete a los productores locales a una feroz competencia con las importaciones procedentes de las principales potencias industrializadas. Como alternativa entre estas dos opciones extremas, fundamenta la importancia de las políticas industriales y tecnológicas en el contenido de la política económica para profundizar la reactivación, reconversión y reindustrialización del aparato productivo nacional, en el marco de los cambios estructurales en la economía mundial, caracterizados por una incesante relocalización industrial, el auge de las industrias del conocimiento y las tensiones entre los procesos de globalización e integración latinoamericana.
Álvarez, investigador del Centro Internacional Miranda (CIM), define la industrialización socialista como un proceso llamado a sustituir la industrialización basada en la explotación del trabajo ajeno, el uso intensivo de materias primas y energía, la depredación del ambiente y los desequilibrios territoriales, por un nuevo tipo de industrialización basado en diferentes formas de propiedad social, la aplicación de nuevos principios para la justa remuneración del trabajo productivo y la inversión social de los excedentes, el uso intensivo de información y conocimientos científicos y tecnológicos, la preservación del ambiente y el desarrollo armónico y proporcional de las regiones. Con este fin, propone un conjunto de principios rectores de la industrialización socialista e identifica diferentes formas de intervención del Estado para orientar un proceso que no puede quedar sometido a las fuerzas ciegas del mercado. Argumenta que la industrialización socialista debe apoyarse en un Estado en manos de los trabajadores y de la comunidad, sin mediaciones burocráticas de ningún tipo. Solo así será posible impulsar un nuevo tipo de desarrollo industrial, capaz de asegurar una creciente producción de los bienes y servicios que se requieren para satisfacer plenamente las necesidades básicas y esenciales de la sociedad.