jueves, 12 de marzo de 2026

Venezuela: ¿Cómo pasar de las Cuentas Tuteladas a los Fondos Soberanos?



Víctor Álvarez R. / Premio Nacional de Ciencias

Cada vez que estalla una guerra en el Medio Oriente, Venezuela corre con el siniestro privilegio de recibir un mayor ingreso petrolero sin tener que hacer un mayor esfuerzo. Temerosas de que el petróleo escasee y suban los precios, las principales potencias se apresuran a comprar grandes cantidades de crudos para sus reservas. Esta reacción dispara los precios, lo cual aumenta el ingreso en petrodólares y hace que en Venezuela reaparezcan las expectativas de la sociedad rentista.

Esta historia se ha repetido una y otra vez sin que Venezuela haya aprendido a manejar sin traumas el ciclo de abundancia y escasez. Cuando los precios suben, nos embriagamos en el festín de la abundancia, creemos que la renta petrolera será eterna y no nos preparamos para encarar los tiempos de escasez. Pero cuando los precios se desploman y cae la producción, al gobierno de turno no le alcanza la renta petrolera para importar lo que debiéramos producir y así reaparecen los problemas de escasez e inflación, agravados por los cortes de electricidad, racionamiento de agua, falta de gas, colapso de la salud y la educación, etc. Hundidos en la resaca de la borrachera rentista, nos convencemos de que la era del petróleo llegó a su fin. La lucha por la sobrevivencia nos hace ver el futuro con pesimismo y no nos preparamos para administrar la próxima crisis de abundancia.

Las Cuentas Tuteladas

2026 se presenta como el año más crítico de la Venezuela rentista. Debido a la guerra en Irán los precios del petróleo están subiendo, pero el sistema de licencias de la OFAC impide que el mayor ingreso petrolero llegue directamente a las cuentas del gobierno. Así, el reparto clientelar de la renta no puede ser utilizado por el gobierno de turno como un mecanismo de dominación interna y se convierte en un instrumento de tutela externa.

Según la Orden Ejecutiva 14373 dictada por Trump, los ingresos por ventas del petróleo venezolano se depositan directamente en cuentas del Departamento del Tesoro de EEU, con el argumento de protegerlos de los acreedores que reclaman el pago de cuantiosas indemnizaciones por expropiaciones. Como se sabe, los activos de la República y de Pdvsa están amenazados por las demandas de numerosos acreedores, tenedores de bonos en default o laudos arbitrales de corporaciones extranjeras que pretenden cobrar sus préstamos e indemnizaciones a cargo de los ingresos petroleros.

En esencia, la Orden Ejecutiva 14373 es la base de la arquitectura financiera de EEUU para controlar la producción y venta del petróleo venezolano. EEUU reconoce que el ingreso petrolero es propiedad de Venezuela, pero -con la excusa de proteger el dinero de cualquier sentencia judicial de embargo y, más bien, destinarlo a reactivar la economía venezolana para frenar la migración ilegal-, la Administración Trump actúa como custodio y ordena que la renta petrolera sea depositada en cuentas del Tesoro de EEUU denominadas Fondos de Depósito del Gobierno Extranjero (Foreign Government Deposit Funds).

De allí que la Orden se denomine: “Salvaguardando los ingresos petroleros venezolanos para el bien de los pueblos estadounidense y venezolano”. El decreto de Trump delega en el Secretario de Estado y en el Secretario del Tesoro la facultad de decidir cómo se gastarán estos fondos. El propio Trump ha dicho que buena parte se destinará a comprar alimentos, medicinas, repuestos, maquinarias y equipos estadounidenses. Así pues, con el control del ingreso petrolero nacional, la Administración Trump podrá financiar a los exportadores de EEUU para que recuperen los espacios de negocio e inversión perdidos en Venezuela.

Venezuela puede y debe reivindicar la administración independiente y autónoma del ingreso petrolero. Con ese fin, es necesario convertir las Cuentas Tuteladas en Fondos Soberanos y así preparar al país para la próxima crisis de abundancia. Esto nos impone la tarea de observar y aprender de otros países que han sabido administrar con inteligencia y sabiduría su riqueza petrolera. Uno de esos casos es el de Noruega.

¿Qué hizo Noruega con el petróleo que aún puede hacer Venezuela?

viernes, 30 de enero de 2026

Reforma de la LOH: Hacia un nuevo modelo de negocios en la industria petrolera venezolana

 

Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Económica y Política

La reforma parcial de la LOH representa un cambio de paradigma en la política petrolera venezolana y da inicio a un nuevo modelo de negocios en las empresas mixtas. La nueva ley se aleja del modelo de control estatal para promover la inversión privada nacional y extranjera en la industria petrolera nacional. 

El Estado venezolano es el dueño de los yacimientos de petróleo, pero no cuenta con los recursos financieros, la tecnología y el capital humano que se requiere para aumentar la producción. La canasta petrolera venezolana se ha tornado cada vez más pesada y menos rentable, dos tercios de la producción son crudos pesados de muy difícil y oneroso procesamiento. Explotar el petróleo extrapesado de la FPO es más costoso que extraer el petróleo ligero del estado Zulia o Monagas, pero el régimen fiscal no toma en cuenta estas diferencias y cobra el mismo porcentaje de regalía. Para que los crudos pesados no se queden en el subsuelo, la realidad financiera y de mercado impone adecuar el nivel de regalías a la rentabilidad de cada tipo de crudos; es decir, menor regalía para los crudos pesados difíciles de procesar y mayor regalía para los crudos livianos más fáciles de extraer.

Ante las severas restricciones presupuestarias la posibilidad real de rentabilizar las riquezas del subsuelo exige un cambio de paradigma en la forma de entender y ejercer la soberanía nacional sobre las riquezas del país, y esto pasa por adecuar a los nuevos tiempos el marco legal que rige la industria petrolera nacional.

Cambios en la LOH

Con base en las motivaciones antes comentadas, los cambios más importantes en la LOH son los siguientes:

miércoles, 7 de enero de 2026

Venezuela: ¿Por qué la transición política es con el chavismo y no contra el chavismo?

 

Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Económica y Política

EEUU finalmente ha comprendido que la viabilidad de la transición política en Venezuela requiere la participación, compromiso y contribución del chavismo, y no de su rendición incondicional, persecución y exterminio. Trump ha hablado de una transición ordenada y eso pasa por evitar la persecución política que obligue al chavismo a pasar a la resistencia armada. Por eso ha decidido entenderse con quienes tienen las armas y pueden desatar una ola de violencia si un nuevo gobierno inicia una cacería de brujas contra el chavismo.

Al referirse al papel de María Corina Machado (MCM) en la transición política venezolana, Trump dijo: "Creo que sería muy difícil para ella ser líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto". En efecto, MCM no tiene una base de poder institucional en el parlamento, gobernaciones y alcaldías que la respalde, no controla el territorio. Tampoco controla la FANB, ni la milicia, ni mucho menos los colectivos armados. MCM es rechazada por el sector de la oposición que participó en las elecciones parlamentarias y regionales, y fue víctima de la campaña de desprestigio que desplegó la red de periodistas y activistas que forman parte del aparato comunicacional que trabaja para MCM.

Trump informó que Delcy Rodríguez está conversando con Marco Rubio y que está dispuesta a colaborar. Se adelantó al decir que se había juramentado como presidenta encargada, antes de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se reuniera para tomar esta decisión y de que se juramentara ante la nueva AN. Trump mostró su mano dura con la captura de Maduro y en el chavismo ya no tienen dudas de lo que es capaz de hacer si el juego se tranca. Ahora muestra su mano suave, reconoce a Delcy Rodríguez como presidenta encargada y le permite un margen de maniobra. Pero a la vez la amenaza con que "pagará un precio más alto que Maduro” en caso de que no haga "lo correcto".

Trump seguirá aplicando sanciones petroleras, confiscando embarcaciones, interfiriendo el espacio aéreo venezolano y ejerciendo presión para forzar cambios alineados con los intereses estadounidenses. Para imponer sus condiciones en la industria petrolera, Trump prefiere negociar con un gobierno débil que está tratando de sobrevivir. A la luz de lo planteado por los voceros de la casa Blanca, la agenda que Trump considera correcta incluye lo siguiente:

Transición con el chavismo, no contra el chavismo