viernes, 30 de enero de 2026

Reforma de la LOH: Hacia un nuevo modelo de negocios en la industria petrolera venezolana

 

Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Económica y Política

La reforma parcial de la LOH representa un cambio de paradigma en la política petrolera venezolana y da inicio a un nuevo modelo de negocios en las empresas mixtas. La nueva ley se aleja del modelo de control estatal para promover la inversión privada nacional y extranjera en la industria petrolera nacional. 

El Estado venezolano es el dueño de los yacimientos de petróleo, pero no cuenta con los recursos financieros, la tecnología y el capital humano que se requiere para aumentar la producción. La canasta petrolera venezolana se ha tornado cada vez más pesada y menos rentable, dos tercios de la producción son crudos pesados de muy difícil y oneroso procesamiento. Explotar el petróleo extrapesado de la FPO es más costoso que extraer el petróleo ligero del estado Zulia o Monagas, pero el régimen fiscal no toma en cuenta estas diferencias y cobra el mismo porcentaje de regalía. Para que los crudos pesados no se queden en el subsuelo, la realidad financiera y de mercado impone adecuar el nivel de regalías a la rentabilidad de cada tipo de crudos; es decir, menor regalía para los crudos pesados difíciles de procesar y mayor regalía para los crudos livianos más fáciles de extraer.

Ante las severas restricciones presupuestarias la posibilidad real de rentabilizar las riquezas del subsuelo exige un cambio de paradigma en la forma de entender y ejercer la soberanía nacional sobre las riquezas del país, y esto pasa por adecuar a los nuevos tiempos el marco legal que rige la industria petrolera nacional.

Cambios en la LOH

Con base en las motivaciones antes comentadas, los cambios más importantes en la LOH son los siguientes:

miércoles, 7 de enero de 2026

Venezuela: ¿Por qué la transición política es con el chavismo y no contra el chavismo?

 

Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Económica y Política

EEUU finalmente ha comprendido que la viabilidad de la transición política en Venezuela requiere la participación, compromiso y contribución del chavismo, y no de su rendición incondicional, persecución y exterminio. Trump ha hablado de una transición ordenada y eso pasa por evitar la persecución política que obligue al chavismo a pasar a la resistencia armada. Por eso ha decidido entenderse con quienes tienen las armas y pueden desatar una ola de violencia si un nuevo gobierno inicia una cacería de brujas contra el chavismo.

Al referirse al papel de María Corina Machado (MCM) en la transición política venezolana, Trump dijo: "Creo que sería muy difícil para ella ser líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto". En efecto, MCM no tiene una base de poder institucional en el parlamento, gobernaciones y alcaldías que la respalde, no controla el territorio. Tampoco controla la FANB, ni la milicia, ni mucho menos los colectivos armados. MCM es rechazada por el sector de la oposición que participó en las elecciones parlamentarias y regionales, y fue víctima de la campaña de desprestigio que desplegó la red de periodistas y activistas que forman parte del aparato comunicacional que trabaja para MCM.

Trump informó que Delcy Rodríguez está conversando con Marco Rubio y que está dispuesta a colaborar. Se adelantó al decir que se había juramentado como presidenta encargada, antes de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se reuniera para tomar esta decisión y de que se juramentara ante la nueva AN. Trump mostró su mano dura con la captura de Maduro y en el chavismo ya no tienen dudas de lo que es capaz de hacer si el juego se tranca. Ahora muestra su mano suave, reconoce a Delcy Rodríguez como presidenta encargada y le permite un margen de maniobra. Pero a la vez la amenaza con que "pagará un precio más alto que Maduro” en caso de que no haga "lo correcto".

Trump seguirá aplicando sanciones petroleras, confiscando embarcaciones, interfiriendo el espacio aéreo venezolano y ejerciendo presión para forzar cambios alineados con los intereses estadounidenses. Para imponer sus condiciones en la industria petrolera, Trump prefiere negociar con un gobierno débil que está tratando de sobrevivir. A la luz de lo planteado por los voceros de la casa Blanca, la agenda que Trump considera correcta incluye lo siguiente:

Transición con el chavismo, no contra el chavismo