Víctor Álvarez R. / Director de Pedagogía Económica y Política
La reforma
parcial de la LOH representa un cambio de paradigma en la política
petrolera venezolana y da inicio a un nuevo modelo de negocios en las empresas
mixtas. La nueva ley se aleja del modelo de control estatal para promover la
inversión privada nacional y extranjera en la industria petrolera nacional.
El Estado venezolano es el dueño
de los yacimientos de petróleo, pero no cuenta con los recursos financieros, la
tecnología y el capital humano que se requiere para aumentar la producción. La canasta petrolera
venezolana se ha tornado cada vez más pesada y menos rentable, dos tercios de
la producción son crudos pesados de muy difícil y oneroso procesamiento. Explotar el
petróleo extrapesado de la FPO es más costoso que extraer el petróleo ligero
del estado Zulia o Monagas, pero el régimen fiscal no toma en cuenta estas
diferencias y cobra el mismo porcentaje de regalía. Para que los crudos
pesados no se queden en el subsuelo, la realidad financiera y de mercado impone
adecuar el nivel de regalías a la rentabilidad de cada tipo de crudos; es decir, menor
regalía para los crudos pesados difíciles de procesar y mayor regalía para los
crudos livianos más fáciles de extraer.
Ante
las severas restricciones presupuestarias la posibilidad real de rentabilizar las
riquezas del subsuelo exige un cambio de paradigma en la forma de entender y
ejercer la soberanía nacional sobre las riquezas del país, y esto pasa por
adecuar a los nuevos tiempos el marco legal que rige la industria petrolera
nacional.
Cambios en la LOH
Con base en las motivaciones antes comentadas, los cambios más importantes en la LOH son los siguientes:

